viernes, 19 de julio de 2019

Del mitin político como acto de repudio


La táctica es vieja y efectiva. La veremos repetirse hasta las elecciones presidenciales del próximo año en Estados Unidos. Ya Donald Trump la ha empleado con éxito y no ha dudado por un minuto en volver sobre ella.
“¡Envíala de vuelta, envíala de vuelta!”. Así gritaron los participantes el miércoles, durante un discurso de hora y media de Trump en Greenville, Carolina del Norte. Él los dejó hacer. Luego el jueves trató de desligarse del incidente: “Yo no dije eso, ellos lo hicieron”. Señaló que “no estaba feliz” cuando escuchaba a la multitud gritando.
Aunque la historia está demasiado cercana para intentar ahora una respuesta hipócrita.
Durante la campaña de 2016, los seguidores de Trump coreaban “¡Encarcélenla, encarcélenla!” refiriéndose a Hillary Clinton. Paradójicamente —¿o no?— uno de los que gritó con más fuerza e incitó a que otros lo hicieran, está hoy tras las rejas: Michael Flynn. No es el único.
El miércoles el ataque verbal era fundamentalmente contra la congresista musulmana Ilhan Omar, la cual llegó a EEUU, procedente de Somalia, cuando era niña y se naturalizó estadounidense tras cumplir 17 años.
En su discurso Trump acusó a Omar de haber pedido compasión para los miembros del Estado Islámico y de enorgullecerse de Al Qaeda. Mentira en ambos casos. (Si usted desea conocer en detalle lo dicho por la congresista al respecto años atrás, pinche aquí.)
El presidente dice no sentirse responsable por las palabras de sus seguidores. Mentira también. El pasado fin de semana Trump escribió en Twitter unos mensajes en los que instaba a cuatro congresistas demócratas de la Cámara de Representantes a regresar a “sus países”. En realidad todas ellas son estadounidenses. Tres de nacimiento: Ayanna Pressley, de Ohio; Alexandria Ocasio-Cortez, de Nueva York y padres puertorriqueños; Rashida Tlaib, de Detroit. La tercera, Omar, por naturalización.
Lo que tienen en común las cuatro es lo que las “diferencia” del estereotipo de los estadounidenses de raza blanca, origen anglo-sajón —aunque esta es una definición que se establece en un sentido muy amplio—  y religión protestante: los llamados “WASP” por su sigla en inglés; un término sociológico de uso más popular que científico.
Por su parte, las congresistas a las que se viene refiriendo Trump son de raza negra o de origen latino o de confesión musulmana.
El recurrir a la otredad ha acompañado a la constante campaña política de Trump desde que decidió lanzarse a la conquista de la presidencia de EEUU por el Partido Republicano, si bien la fidelidad al concepto —actitud, conducta— forman parte de su esencia desde mucho antes. Por límites de inteligencia, conocimiento, razones de clase o entorno, Trump siempre ha temido lo ajeno, lo incomprensible, el mundo más allá de sus narices.
Pero si WASP en una época caracterizó a un sector privilegiado, a cargo de la hegemonía política y económica de EEUU —el famoso establishment—, con el tiempo, y en la medida en que desde un punto de vista pragmático se impuso en la clase gobernante blanca la necesidad de compartir el poder, el miedo a lo extraño adquirió aún mayor valor emocional dentro del sector de la población de raza blanca, que si bien no disfrutaba de los privilegios de la riqueza se consideraba hereditaria de la identidad nacional (white trash). 
Así la “W” inicial de la sigla, que en un principio identificaba la riqueza (wealthy), cambió a definir el factor racial (white).
Cuando uno observa la coreografía precisa y repetitiva de los mítines políticos de Trump, tiene primero la sensación de que la plebe al fondo —lo siento, no encuentro una definición mejor— no es más que un grupo de sicofantas. Sin embargo,  dicha impresión  se reduce a un error de precisión, del que se salvan los que han acumulado la experiencia cubana de los “actos de repudio”: donde más allá de una obligatoriedad supuesta o real siempre estaba presente el atractivo de la impunidad: el poder ofender con impudicia a otros. La libertad para denigrar gratuitamente a quien no se entiende o ha escogido una vía distinta. 
Excluidos del pudor y la decencia, quienes participaban en los actos de repudio en Cuba se lanzaban a denigrar tanto a quienes conocían —con los cuales hasta ayer habían conversado, saludado, compartido inquietudes por ser sus vecinos, compañeros de trabajo, incluso familiares, y de pronto convertidos en sus enemigos por orden del poder— como a los extraños más o menos lejanos, por los cuales sentían una mezcla de rencor, miedo, incluso envidia, aunque nunca los conocieron: todo ello formando un acto liberador desde el punto de vista emocional. 
Esto, por supuesto, siempre ha sido característica de los sistemas fascistas. Sería aún presuroso afirmar que la administración de Donald Trump lo es —aunque en igual medida tampoco puede negarse que por momentos tiende a ello, más a veces por un afán electoral que por una vocación totalitaria sustentada en una ideología: razón de carácter y no de doctrina—, pero la presión a favor de la integración al grupo, la sociedad, la nación y la raza mediante compulsión social —y en última instancia la violencia— fue una realidad persistente en el fascismo y el nazismo.
Si bien resulta injusto limitar a este núcleo irracional la totalidad de los electores de Trump, no por ello resulta menos necesario el destacar que ese grupo vocinglero y con pretensiones de gran influencia —por lo común caracterizado por un estamento de fácil manipulación— sirve de eco al actual presidente estadounidense, con su desprecio hacia la democracia liberal, el Estado de derecho, las opiniones ajenas y los otros en general.
Encontramos entonces en las imágenes de tales mítines tanto a fanáticos que se alimentan del grito y el insulto como a representantes más clásicos del estereotipo del WASP, sobre todo en la versión joven, capaces de soportar la cercanía con aquellos que desprecian —por la carencia de dinero, una buena educación y viviendas acomodadas— durante un par de horas, al considerar justificado el esfuerzo por la permanencia de sus privilegios. Los gritones, por su parte, siempre felices con el desahogo, al que se conforman.
Trump siempre se ha alimentado del repudio a la otredad, como fundamentos para desarrollar la intolerancia y la detracción, aunque para ello tenga que recurrir a los rumores peor intencionados y las mentiras más burdas. En esta táctica —parece que cada vez con más fuerza— fundamentará su empeño para mantenerse en la Casa Blanca.

miércoles, 17 de julio de 2019

A pocos metros de EEUU crece una nueva Habana en México, sostenida con la desesperación de los cubanos


Nadie sabe a ciencia cierta por qué han llegado aquí, a una ciudad que todavía conserva en la memoria colectiva su fama terrible de feminicidios y violencia.
“Es algo que nos ha sorprendido a todos: la ciudad no era una de las rutas migratorias tradicionales para ellos y ahora, Juárez se ha llenado de cubanos”, comenta a BBC MundoEnrique Valenzuela, director del Consejo Estatal de Población y Atención a Migrantes (Coespo).
Una Cuba en tránsito
Del total de migrantes que han pasado o que aún esperan en Ciudad Juárez, un 85% son cubanos.
Y, como en la capital cubana, muchos de los que la habitan no quisieran estar allí, sino un poco más al norte.
Sin más remedio que la resignación y la espera, a pocos kilómetros del destino de sus sueños, muchos cubanos han comenzado a transformar la ciudad con el peso de sus costumbres.
Entre los anuncios de cambio de dólares, los letreros de las farmacias y los espacios con nombres de rancheras y corridos comienzan a aparecer otros que ofrecen “auténtica comida cubana”.
En los menús de los restaurantes, los “moros con cristianos”, el congrí y las chuletas de cerdo asadas comienzan a desplazar a los tradicionales tacos y quesadillas.
“Los cubanos están cambiando esta ciudad. Han llegado mucho y por eso hemos tenido que cambiar las platos de nuestros restaurantes, porque ellos extrañan mucho su comida”, cuenta aBBC MundoCristina Ibarra, dueña de Little Habana, el primer local que abrió en Juárez con comida típica de la isla.
Hay también salones cubanos, matinées para cubanos, hoteles para cubanos… E incluso albergues donde solo permiten quedarse a los naturales de la isla, porque, según cuentan, no les gusta compartir espacio con el resto de los migrantes centroamericanos, según un reportaje de Lioman Lima para la BBC.
Y como saben que la estancia en la ciudad se puede multiplicar por meses, muchos han optado por comenzar a trabajar en el sector informal y, ahora, es fácil encontrarlos en restaurantes, comercios o puestos callejeros, vendiendo desde jugos naturales hasta cigarrillos o caramelos.
Han creado incluso canales informales de comunicación: un grupo de WhatsApp que los mantiene al tanto de los últimos acontecimientos y es el espacio también para compartir chismes, rumores y noticias.
Pero con la llegada masiva de cubanos y otros migrantes, la ciudad también ha comenzado a mostrar su lado más oscuro.
Expertos y activistas aseguran que, aunque el fenómeno de las extorsiones y secuestros forman parte del fenómeno migratorio en Latinoamérica, en los últimos tiempos, el caso de los cubanos cobra una dimensión especial.
“Los migrantes cubanos muestran características demográficas diferentes a las del resto de los centroamericanos, que de alguna forma los hace más proclives a este tipo de situaciones”, explica a BBC MundoAriel Ruiz, investigador del Migration Policy Institute, un think tankcon sede en Washington.
De acuerdo con el analista, los cubanos generalmente tienen familiares en Estados Unidos, por lo que cuentan con más recursos económicos que los que provienen de otros países, lo que puede llamar la atención de grupos criminales.
“Los centroamericanos tienden a ser menos visibles, no quieren llamar mucho la atención. Los cubanos, en cambio, se hacen más visibles, entienden más del proceso legal y por eso también denuncian este tipo de crímenes que quizás los centroamericanos también sufren, pero tienen miedo de contar”, afirma.
Desde enero de 2017 los cubanos perdieron los privilegios que les daba la medida de “pies secos/pies mojados”, que les garantizaba la permanencia legal en EEUU si pisaban suelo estadounidense.
De acuerdo con Ruiz, esta es la primera vez desde el final de la medida en que vuelven a intentar salir de forma tan numerosa de Cuba a través de México.
Al fenómeno se le suma que la situación económica en la isla se ha agravado en los últimos meses.
Cientos de cubanos que intentan llegar a EEUU viven desde hace meses en un limbo migratorio en México, que para muchos ha terminado con su deportación.
Según cifras oficiales, en lo que va de año, más de 500 cubanos fueron detenidos en México y retornados a su país de origen, una cifra tres veces mayor a la reportada durante todo 2018.
Es, al decir de expertos consultados por BBC Mundo, la mayor oleada migratoria de cubanos desde que Barack Obama derogara a inicios de 2017 la medida de “pies secos/pies mojados”, que garantizaba a los residentes de la isla asilo político en los puestos fronterizos de EEUU.
Pero incluso cuando la norma estaba vigente, como en 2015, de los casi 5.000 cubanos que se presentaron ante las autoridades migratorias mexicanas solo 243 fueron devueltos a la isla.
En un comunicado enviado a BBC Mundo, el Instituto Nacional de Migración (INM) consideró que el aumento en las deportaciones reportadas en los últimos meses responde “al incremento en el flujo irregular de personas de nacionalidad cubana”  que llegan a México.
El gobierno de Cuba, por su parte, no se ha pronunciado oficialmente al respecto.
Por años, La Habana acusó a medida de “pies secos/pies mojados”, y a los beneficios que daba a los cubanos que tocaban suelo de EEUU, de ser el principal motivo para las sucesivas oleadas migratorias que ha sufrido la isla.
Ahora, las autoridades llaman a “una emigración regular, ordenada y segura” y presenta a la mayoría de los deportados como “víctimas de los grupos criminales vinculados al tráfico humano en la región”.
¿Cuándo empezaron las deportaciones?
Según explica aBBC Mundo Rachel Schmidtke, experta en temas de migración del Wilson Center, las deportaciones de migrantes indocumentados han sido una práctica “consistente” e “ininterrumpida” de México desde que el gobierno de Enrique Peña Nieto implementó el Programa Frontera Sur en 2014, que fue visto por sus críticos como una “cacería de migrantes”.
Sin embargo, aunque los cubanos eran parte de los cientos de indocumentados que llegaban cada día al país, el gobierno de la isla se negó por años a recibirlos de vuelta.
De ahí que las autoridades migratorias mexicanas les expidieran en muchos casos un permiso que les permitía cruzar legalmente hasta la frontera de EEUU o hicieran de la vista gorda con ellos.
La situación cambió desde mayo de 2016, cuando entró en vigencia un memorando de entendimiento entre los dos países en el que La Habana se comprometía a recibir de vuelta a sus ciudadanos con una situación migratoria irregular en México.
Desde entonces, el gobierno mexicano opta por detener en “estaciones migratorias” a los cubanos que llegan sin visa al país, como a muchos otros inmigrantes indocumentados.
En ellas esperan un par de semanas hasta que la embajada o los consulados de la isla los reconozcan como sus ciudadanos.
Si esto ocurre, son enviados a la isla, un proceso que el INM llama “retorno asistido”.
Ya en 2016, según cifras oficiales, de los alrededor de 4.000 cubanos que se presentaron en distintos puestos fronterizos, fueron retornados unos 3.617.
En 2017, cuando se derogó la ley que les daba beneficios en EEUU, la cifra de devueltos se redujo drásticamente a 608, mientras el año pasado apenas llegó los 156.
¿Por qué AMLO optó por más deportaciones de cubanos?
Rodolfo Cruz Piñeiro, experto en temas de migración de El Colegio de la Frontera considera que el aumento en las deportaciones de cubanos debe entenderse como parte de un fenómeno más complejo, asociado con el creciente número de migrantes que llegaron a México tras las caravanas de octubre de 2018.
“López Obrador comenzó su gobierno en diciembre de 2018 y su discurso fue tener una política basada en los derechos humanos de los migrantes, abrirles las puertas a estas personas que tenían problemas en sus lugares de origen”, explica a BBC Mundo.
Como parte de esta política, comenta, a partir de enero las autoridades mexicanas entregaban con cierta facilidad una especie de visas por “razones humanitarias” en la frontera sur del país, que permitía a los migrantes transitar por territorio mexicano o incluso permanecer en él por un periodo determinado de tiempo.
“Esta situación y ese mensaje de respeto a los migrantes lo que hizo fue generar expectativas en muchos países sobre la posibilidad que tendrían de emigrar hacia Estados Unidos a través de México y comenzaron a llegar personas de todos lados, no solo cubanos, sino de países que no formaban parte de los patrones migratorios tradicionales como el Congo o Bangladesh”, comenta Cruz Piñero.
Sin embargo, en febrero, las autoridades dejaron de emitir los permisos de forma súbita.
Un mes después, la Secretaría de Gobernación anunció un “plan de contención” ante el elevado número de migrantes que llegaban a la frontera sur.
¿A qué obedeció ese cambio abrupto?
Según Schmidtke, una serie de factores conllevaron al gobierno de AMLO a dar un giro solapado en su “mensaje humanitario” hacia los migrantes.
“Por una parte, ante el creciente número de personas que llegaba, quedó claro que las capacidades de México para recibirlas ya estaban al límite y por otra parte, estuvieron las fuertes presiones del gobierno de Estados Unidos”, afirma.
En los últimos meses, las autoridades de México reconocieron que muchas de las “estaciones migratorias” en el sur del país estaban desbordadas en su capacidad, lo que conllevó a disímiles denuncias sobre las condiciones humanitarias de estos centros.
Mientras, el presidente Donald Trump lanzó varios tuits en los exigía al gobierno mexicano contener el flujo de migrantes y amenazó incluso con cerrar la frontera sur si México no actuaba.
“Yo creo que ese fue el factor fundamental: existieron presiones muy fuertes por parte del gobierno de Trump para que México parara ese flujo irregular y a partir de entonces, comenzaron a darse cambios en esa supuesta apertura hacia los migrantes”, comenta Piñeiro Cruz.
¿Qué pasó con los cubanos?
El cubano Raudel González —que llegó a México en marzo pasado y ahora teme que la odisea que lo llevó a cruzar siete países pueda terminar donde mismo comenzó: en un avión en La Habana— asegura que muchos, como él, decidieron lanzarse tras rumores de que EEUU estaba dando asilo nuevamente a cubanos y al escuchar sobre el tema de las caravanas y las “visas humanitarias” para cruzar México.
“La situación en Cuba cada vez está más difícil y uno arriesgaría hasta la vida, lo que sea, con tal de salir de allí”, afirma.
Algunos expertos calculan que hay más de 2.000 cubanos varados en México.
La oficina de regulación migratoria de Tapachula dejó de emitir en febrero las tarjetas que permitían el paso y muchos de los que se presentaban ante las autoridades eran enviados a centros migratorios para, en muchos casos, ser deportados.
Desde entonces, los nacionales de la isla han protagonizado diversos intentos de escape de los centros migratorios que han ocupado titulares en medios mexicanos.
Y si en enero solo fueron devueltos siete cubanos y solo 1 febrero, ya para marzo el 
Los cubanos aspiran a llegar a la frontera de México con Estados Unidos.
Finalmente, la oficina reabrió, pero las autoridades migratorias aclararon en un comunicado que los cubanos, según las leyes mexicanas, no son elegibles para obtener el permiso que les permita cruzar México.
Datos ofrecidos por el INM a BBC Mundo indican, sin embargo, que de las casi 1.500 personas que se presentaron ante la oficina tras su reapertura, para solicitar la regulación de su paso por México, un 70% era cubanos.
¿Por qué están llegando más cubanos a México?
Los expertos consultados por BBC Mundocoinciden que durante los últimos meses tres factores han influido para contribuir a la “crisis migratoria” que viven cientos de cubanos en México.
Desde hace casi dos años, el gobierno de Trump cerró el consulado de EEUU en La Habana y suspendió el programa de reunificación familiar, que beneficiaría a 30.000 cubanos, lo que ha llevado a muchos a optar por una vía “alternativa”.
Con la crisis en Venezuela, las condiciones económicas de Cuba han empeorado, lo que ha llevado a muchos cubanos a buscar una salida desesperada de la isla.
Algunos países centroamericanos, como Panamá o Nicaragua, han ofrecido ciertas facilidades de visas a los cubanos, lo que, al decir de los expertos, ha convertido a estos países en un trampolín hacia EEUU.
Sin embargo, Willie Allen, un abogado de migración que ha atendido por décadas a cubanos que tramitan sus solicitudes de asilo en EEUU, cree que las propias políticas hacia la migración del presidente de Estados Unidos han colocado a México “entre la espada y la pared” y lo han llevado a optar por las deportaciones como un mensaje simbólico para frenar la llegada de cubanos.
“La política de Trump ha incrementado los problemas en la frontera y los ha convertido en una crisis mucho más grande de lo que debería ser”, sostiene.

Un salvavidas para la asediada prensa venezolana

La falta de papel, el colapso económico del país y una alegada política de acoso del gobierno aceleraron la migración de los diarios venezolanos a internet. Han logrado mantenerse, pero tienen un duro camino por delante para sobrevivir, según informa un cable de la Agence France Presse.
“Era un rumbo del cual no nos íbamos a escapar”, dijo a la AFP Jorge Makriniotis, gerente de El Nacional, fundado hace 75 años y que sacó su última edición en papel el pasado 13 de diciembre.
Este rotativo imprimía tradicionalmente 72 páginas en cinco cuerpos diarios, pero desde 2013 redujo progresivamente su número de páginas hasta llegar a 16.
En 2013, el Estado creó una compañía que concentró la importación y distribución de papel, una medida que para Carlos Correa, director de la ONG Espacio Público, generó “dinámicas discriminatorias” al priorizar a los medios de línea oficialista.
Si bien el paso de los diarios a la web es una tendencia global, en Venezuela ese monopolio precipitó el salto. Desde su implantación, 58 diarios dejaron de circular, según Correa.
“Jamás hubo respuesta oficial” a los reclamos de la prensa, explica a la AFP la directora de El Impulso, Gisela Carmona, un periódico centenario del estado Lara (noroeste) que salió de las calles en febrero de 2018 tras un año sin recibir papel.
En su más reciente informe sobre la situación de los derechos humanos en Venezuela, la ONU señaló que en los últimos años “el gobierno ha tratado de imponer una hegemonía comunicacional con su propia versión de los hechos y creando un ambiente que restringe los medios de comunicación independientes”.
Con una inversión que supera el millón de dólares, El Nacionalapuesta todo a la web. El anterior “modelo de negocio no es rentable”, agrega Makriniotis, en una economía cuyo tamaño se redujo 50% desde 2013 y en hiperinflación.
Presiones
Aunque el paso a internet estaba en marcha, los periódicos mermaron por una “política sistemática” de asfixia, denuncia el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa, mayor organización de periodistas del país. Decenas de radios y televisoras también cerraron.
El Nacionalperdió en 2018 una demanda presentada por el número dos del chavismo, Diosdado Cabello, por publicar reportes de medios españoles que lo acusaban de narcotráfico. La indemnización no ha sido fijada.
Makriniotis sostiene que, en pleno asedio, las pautas comerciales cayeron hasta desaparecer. Según la privada Conindustria, el 80% de las empresas cerraron en Venezuela en las últimas dos décadas.
Cuando abrió su quiosco hace 18 años en Caracas, Carminda Márquez vendía decenas de diarios y otras publicaciones. Despachaba unos 80 periódicos diarios.
“Vendo tres o cuatro ahorita”, se lamenta Carminda, de 80 años, con una oferta reducida a unas pocas cabeceras, en su mayoría oficialistas.
El diario regional Panorama(Zulia, noroeste) dejó de imprimirse el 14 de mayo durante una “tormenta perfecta” de masivos apagones, cuenta a la AFP su directora editorial, María Inés Delgado.
Iluminada con una planta eléctrica, la que fuera una ajetreada redacción se vació con la renuncia de trabajadores que migraron por la crisis. “Reemplazaba uno y se iba otro”, relata Delgado.
Panoramamigró a la web con un portal que aún no es rentable, apunta la directora, tras desaparecer los avisos, su principal soporte.
Medios como El Impulsose sostienen con bannerspublicitarios del extranjero, refiere su directora.
Donaciones como sostén 
Los medios digitales, que intentan llegar a más gente y monetizar sus contenidos, enfrentan otros obstáculos de carácter tecnológico.
Venezuela, antaño vanguardia en Latinoamérica, es el segundo país con menor velocidad de conexión de banda ancha en la región, según el Instituto de Prensa y Sociedad (Ipys). Solo en Paraguay es más lenta.
Esta es una situación que viene ocurriendo desde hace algunos años, como en su momento informó Cuaderno de Cuba(para más información pinchar aquí)
En un país con tarifas controladas, las empresas de telefonía afrontan serios problemas para mantener sus redes.
Además, los suscriptores de telefonía con celulares inteligentes cayeron de 13,2 millones en 2015 a 12 millones en 2018, según la estatal Conatel.
La penetración de internet se mantenía en el 60% en 2018, de acuerdo con la ONG Freedom House.
En ese contexto, medios como El Pitazo, ganador del premio Ortega y Gasset de Periodismo (2019), de España, buscan recursos mediante crowdfundings(financiamiento con donaciones) y postulando proyectos de investigación ante organizaciones internacionales.
“En 2017 hicimos un crowdfundingque nos dio recursos para sostenernos”, comenta a la AFP su director, César Batiz.
Como otras páginas web informativas, El Pitazoha sufrido ataques cibernéticos, incluyendo cuatro dominios bloqueados. De 110.000 visitas diarias antes del primer bloqueo en 2017, ahora roza las 52.000, 65% fuera del país.
"Las personas no están recibiendo información", resume Melanio Escobar, director de la ONG Redes Ayuda.

martes, 16 de julio de 2019

Descansa en guerra


Tras conocer que una nueva biografía sobre Susan Sontag — Sontag Her Life andWork, por Benjamin Moser— aparecerá en septiembre, recordé esta columna que salió publicada el domingo 2 de enero de 2005 en El Nuevo Herald:

Descansa en guerra

Nadie como Susan Sontag representó el compromiso intelectual —en el mejor sentido del término, lejos de los vicios partidistas— durante la segunda mitad del siglo XX. Personificó la vanguardia artística y política cuando ésta aún constituía un futuro. Luego se convirtió —siempre lo fue— en parte de la conciencia crítica de un mundo empeñado en repetir errores. 
Aunque Sontag deja una obra narrativa, es en sus ensayos donde radica su importancia. Sus “Notas sobre el Camp” no sólo ayudaron a definir un fenómeno. Ella nos libró de la culpa a la hora de disfrutar del artificio, al tiempo que dio cabida a lo cursi dentro de la sensibilidad artística. A partir de ese momento —para bien y para mal— el amaneramiento cuenta con un criterio estético. 
El concepto de lo Camp tuvo una gran importancia en la cultura homosexual cubana de la segunda mitad de la década de los años sesenta, que atravesaba uno de los períodos de mayor represión. Identificados con un criterio que reivindicaba buena parte de sus gustos, muchos homosexuales —obligados a escoger entre el clóset y la cárcel— repetían el nombre y las ideas de una autora por entonces aliada al proceso revolucionario. Vieron en ella no a una madrina, pero sí a una defensora —al menos en el campo estético— que podían mencionar frente a cualquier intento de ridiculizarlos. 
Precisamente el caso cubano es uno de los mejores ejemplos de la honestidad que obligó a Sontag a más de un cambio de opinión. De intelectual viajera a la isla pasó a ser una de sus críticas más destacadas dentro de la izquierda norteamericana. 
Toda muerte provoca la evocación. Fue una tarde de sábado, en el vestíbulo del Hotel Intercontinental de Miami, cuando por primera y única vez estuve sentado frente a Susan Sontag en un ambiente informal —gracias a que se encontraba allí Guillermo Cabrera Infante, que cambió de opinión sobre ella cuando ella cambió de opinión sobre Fidel Castro. 
Yo había salido de Cuba pocos meses antes, y tras las presentaciones generales el grupo reunido se dividió en conversaciones de dos y tres que hablaban en uno y otro idioma y al mismo tiempo. 
Durante un buen rato me limité a mirar a esa mujer que consideraba y era una celebridad desde mucho antes, cuando en La Habana oí hablar por primera vez del Camp y desprecié la idea. Su figura no dejaba de ser imponente. El rostro duro y el mechón de pelo blanco contribuían a darle una autoridad más física que intelectual —a mí al menos, que desconocía la mayor parte de su obra. Pero al mismo tiempo, había en ella una vitalidad y una franqueza en la sonrisa, que impedían que me sintiera intimidado. Por entonces tampoco sabía que esa vitalidad obedecía a una poderosa fuerza de voluntad, gracias a la cual había conseguido sobreponerse a un cáncer de mama, una mastectomía y las enormes dosis de radiación a las que se había sometido. 
Sontag parecía ajena a todo eso —no sólo a mi presencia— y se limitaba a chismear con alguien a su lado. Imaginé que estaban haciendo trizas a medio mundo intelectual neoyorquino y más allá de Manhattan. Esa es la polemista que vi aquella tarde y que nunca realmente llegué a conocer. Salvo por sus libros. Lo mejor de una vida que tanto luchó por conservar para seguir peleando siempre, imperecedera más allá del recuerdo de una tarde miamense. 

domingo, 14 de julio de 2019

En Venezuela la banalidad del mal tiene dos nombres: Chávez y Maduro


En 2000 Hugo Chávez intentó una “recolonización” de Venezuela con sus propios pobladores. La idea fundamental era revertir el flujo migratorio del campo a la ciudad, y para ello entregar a los campesinos tierras que estaban en manos de “muchos propietarios que en la realidad vivían en Miami o en Londres”. Hoy el fracaso de ese plan no se expresa solo en frases ideológicas y declaraciones políticas, sino en hechos simples.
Recorrer la vía de tal fracaso desafía los encasillamientos, aunque no lo aparente. Nada más fácil que resumirlo todo en la incapacidad para el desarrollo económico de cualquier engendro que se resume bajo la etiqueta de “socialismo” y en realidad niega hasta dicho concepto; constatar la falta de originalidad del chavismo en la copia burda del desastre castrista; alentar de nuevo lo peligroso que pueden resultar las utopías y las supuestas buenas intenciones de justicia social. 
Sin embargo, hay más. Así que lo mejor es limitarse a los testimonios.
El 17 de febrero del 2000 el periodista y escritor inglés Richard Gott publicó un reportaje sobre Hugo Chávez y la revolución venezolana con el título Robinson’s Footprintsen la publicación quincenal London Review of Books. El reportaje en cuestión luego pasó a formar del libro In the Shadow of the Liberator: The Impact ofHugo Chavez on Venezuela and Latin America.
El proyecto de Chávez entonces, según el periodista, era lograr el desarrollo de pequeños talleres, áreas agroindustriales y parcelas de autoconsumo, enfocados hacia un consumo interno de sustitución de importaciones y una vuelta a los cultivos indígenas.
Otro reportaje más reciente, que merece convertirse en novela y es de Karla Zabludovsky, The Heiress on the Hill,fue publicado el 23 de junio en BuzzFeed.News.
Este último muestra la dura realidad de los supuestos sueños de Chávez años más tarde. Es, además, una historia muy cercana a Miami. O mejor dicho, una historia que viaja y vuelve entre dos orillas. Aunque en realidad son tres las orillas.
Monte Sacro, en Carabobo, Venezuela. Una hacienda y una vivienda sobre una colina. El lugar encierra una historia no solo venezolana, sino latinoamericana, que puede ser contada en tres momentos.
Según la leyenda perteneció a Simón Bolívar en el siglo XIX. De acuerdo a los documentos fue adquirida primero por Nelson Rockefeller, en la década de 1950, y luego por el exiliado cubano Jorge Ruiz del Vizo, a comienzos de los años 80. Su hija y heredera, Vivian Ruiz del Vizo, tras una batalla legal de dos años logró retener el título de la propiedad, pero sin derecho a venderla o alquilarla.
El resultado es, ante todo, una mezcla de contrastes.
En la época de Rockefeller la hacienda se caracterizaba por sus campos sembrados de papas, la cría de ganado y la existencia incluso de caballos entrenados para jugar polo. Existía explotación y los trabajadores se consideraban mal pagados. Sin embargo, más de uno añora esa época donde el dinero le servía mejor que en la actualidad para adquirir productos.
Los campesinos creyeron que durante el chavismo les serían entregadas parcelas de tierra, pero en su lugar estas quedaron en manos de una “cooperativa”, administrada por un coronel. 
La realidad actual es que las siembras están paralizadas por falta de semillas; los tractores ya no funcionan; quienes cultivaban la tierra ayer están hoy desnutridos y viven de lo que pueden conseguir de forma más o menos legal; la piscina en este momento solo almacena un agua verdosa que se utiliza para descargar los inodoros. En general falta, el agua, la electricidad, el internet y el servicio telefónico.
Mientras, la propietaria, antigua vecina de Miami, aguarda por la caída del régimen de Nicolás Maduro.
Sigue asombrando esa capacidad para crear daños, en un radicalismo que ni siquiera saber perderse en el vacío, sino persiste en la miseria.

jueves, 11 de julio de 2019

Fascismo: castrismo, chavismo, madurismo


Desde hace décadas los cubanos conocen las similitudes entre el fascismo italiano y el régimen de La Habana. No son simples coincidencias. También los venezolanos llevan años bajo igual azote y así lo han señalado. Una calamidad que no reconoce ni idiomas ni fronteras, se extiende sin remedio a la vista. 
El régimen bajo el mando de Fidel Castro siempre fue profundamente fascista, solo que llegó al poder con atraso, en un momento en que tal denominación ya estaba cubierta de ignominia. Raúl Castro estableció breves reformas económicas destinadas exclusivamente a la sobrevivencia del sistema, y por ese camino transita en la actualidad el presidente Miguel Díaz-Canel. Ripios a cuentagotas en permitir timbiriches e intentos de seducción de grandes capitales, pero en lo político una continuidad absoluta o casi absoluta.
Umberto Eco enuncia 14 características típicas de la ideología fascista en su artículo Ur-Fascismo. Eco dice que es suficiente que una de ellas esté presente para permitir que el fascismo se aglutine a su alrededor. Desde hace mucho tiempo el sistema impuesto en Cuba cumple a plenitud y supera esa cifra limitada. 
Según el ensayista y novelista italiano, en un sistema fascista no hay lucha por la vida, sino que la vida se vive para la lucha. En tal perspectiva, todo el mundo es educado para convertirse en un héroe. En toda mitología, un héroe es un ser excepcional, pero bajo la ideología del fascismo total, el heroísmo es la norma. Este culto al heroísmo está directamente vinculado al culto de la muerte.
Hay elementos comunes que se encuentran en sistemas fascistas o “ur-fascistas”, los cuales, a la hora de la categorización, superan una simple distinción ideológica entre la derecha y la izquierda, y que tienen que ver con el rechazo a la democracia parlamentaria; el ataque a la sociedad liberal[1]y abierta; la fascinación por la violencia, el caudillismo y la imprescindible necesidad de un “líder”.
Octavio Paz ya alertaba sobre la relatividad de ciertas categorías al uso ello en un artículo publicado en el número 168 de la  revista Vuelta, en noviembre de 1990, y señalaba que mientras “las denominaciones ‘izquierda’, ‘derecha’ y otras semejantes no son confiables, sí lo son, en cambio, las actitudes, las ideas y las opiniones”. Y más adelante agregaba: “¿Izquierda o derecha? Lo que cuenta no son las denominaciones sino las actitudes”.
Bastan algunas referencias de lo que significó Mussolini para Italia y el mundo, y ver como ahora el régimen de Caracas —continuando la vía establecida en Cuba— las repite. Lo que comenzó en Venezuela durante el gobierno de Hugo Chávez, ha adquirido una manifestación mayor bajo el mando de Maduro, con un régimen en el cual aumentan las denuncias de un ejercicio cotidiano de la tortura.
“Los derechos políticos están en cuestión en Venezuela, todo aquel que no esté de acuerdo con lo que establezca Maduro es señalado de enemigo”, señala Cristopher Figuera, exjefe del Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin), la temida policía política venezolana, en entrevista desde Miami con el diario español El País.
Fascismo italiano
El Partido Fascista de Benito Mussolini nació bajo la bandera de que era la fuerza destinada a establecer un nuevo orden social, pero fue financiado por los terratenientes y las capas más conservadoras de la sociedad italiana.
En su comienzo, el fascismo fue un movimiento urbano de tendencia republicana, que contaba con un amplio apoyo entre la clase media y que se extendió a las áreas campesinas. El primer gobierno de Mussolini incluyó tanto a ministros liberales como populistas, hasta tener la fuerza suficiente para establecer un régimen totalitario, que subsistió durante 20 años proclamando su lealtad al rey Víctor Manuel III y a la familia real. Sin embargo, cuando el Rey destituyó y encerró a Mussolini, este reapareció con el apoyo nazi proclamando una nueva república.
Mussolini fue en un comienzo un militante ateo que incluso retó a Dios a que lo destruyera como prueba de su existencia, pero no solo pactó con la Iglesia Católica y reconoció la soberanía del Estado vaticano, sino que gobernó con el beneplácito del papa Pío XII, los obispos y la curia romana.
A diferencia del nazismo y el comunismo soviético, que no permitieron la menor muestra de disidencia en los terrenos del arte y la cultura, bajo el fascismo italiano fueron toleradas manifestaciones artísticas y literarias que se apartaban del oficial estilo grandilocuente.
¿Quiere esto decir que existió en Italia una mayor tolerancia que en Rusia o en Alemania? Nada de eso, el líder comunista Antonio Gramsci murió en la cárcel, el diputado opositor Giacomo Matteotti fue asesinado por una grupo de rufianes fascistas y el propio Mussolini se responsabilizó del hecho.
A su regreso, durante el gobierno establecido en Saló bajo el respaldo alemán, el Duce prometió fusilar a los miembros del Gran Consejo que habían votado en su contra, entre ellos su yerno, el conde Galeazzo Ciano, al que ejecutó por la espalda. Cuando algo realmente amenazaba su poder, el dictador italiano sabía que la mejor manera de resolverlo era por la vía rápida: eliminando al contrario.
Fascismo venezolano
El poschavismo degeneró con rapidez y violencia hacia un fascismo rojo. Los que en este momento mandan en Venezuela están decididos a eliminar mediante el atropello las opiniones disidentes. Desde el inicio amenazaron con encerrar a los que expresaban pacíficamente su desacuerdo con un “heredero”, que pronto acabó despojándose de cualquier disfraz democrático, y lo han cumplido con puntualidad y entusiasmo
El gobierno de Nicolás Maduro no se inició donde lo dejó Chávez, sino donde lo comenzó Fidel Castro en Cuba: con la amenaza de meter en la cárcel a quien se le opusiera —que cumplió de inmediato— y una campaña de desinformación destinada a desprestigiar a todo aquel que consideraba un enemigo.
Maduro y Diosdado Cabello no perdieron un minuto en dejar en claro que con ellos no había diálogo y negociación posible: acatar o sufrir las consecuencias. Todos los simulacros de conversaciones emprendidos en los últimos años no son más que subterfugios para ganar tiempo.
Por supuesto que han recurrido a ese viejo expediente de hablar del peligro de golpe de Estado, incitación al caos y los desórdenes por parte del bando contrario, así como tampoco se han demorado un segundo en lanzar acusaciones de que han sido los opositores pacíficos los responsables de las muertes ocurridas durante las diversas manifestaciones ocurridas en los últimos años.
En los primeros tiempos de su gobierno, Maduro sustentó en parte su presencia a través de la farsa cotidiana, donde declaraciones sobre supuestos atentados, conspiraciones e intentos de golpes de Estado se repetían a diario junto a discursos disparatados como la “aparición” de Chávez bajo la forma de un pajarito o las payasadas más diversas, donde el desconocimiento y la confusión del significado de las palabras se intercambiaba con chapurrear inglés y lanzar amenazas. Pero cada vez más el represor se ha impuesto, por la inutilidad del payaso para sustituir al  verdugo.


[1]En la acepción clásica del liberalismo como doctrina política y económica, tal y como fue formulada por John Stuart Mill y se utiliza en Europa.

lunes, 8 de julio de 2019

Internet cubano en tiempos totalitarios


Si uno se detiene a leer, ver o escuchar los discursos del presidente cubano Miguel Díaz-Canel —ante todo, reconozco el esfuerzo—, por lo general asiste a una mezcla de afirmaciones, “sugerencias” y dictados en que a veces destaca el aparente heredero del legado totalitario castrista, mientras otras todo lo dicho se reduce a los conceptos de un tecnócrata. Al borde del abismo entre ambos extremos transita hoy Cuba.
Las regulaciones publicadas en la Gaceta Oficial el jueves pasado, “sobre la informatización de la sociedad en Cuba”, que entrarán en vigor el 29 de este mes, son un buen ejemplo de ello.
El gobierno cubano destaca que se trata simplemente de “normas jurídicas que permiten la implementación y ordenamiento de la política de informatización de la sociedad en Cuba, que ya había sido aprobada en 2017”.
Así que según el gobierno nada nuevo, más de lo mismo, algo que ya había sido aprobado dos años atrás.
Esta lectura simple que se pretende comunicar se aleja de la realidad en varios aspectos claves. 
Se trata más bien de “normatizar”, convertir en un texto legal una política que, en muchas ocasiones a empujones, viene elaborándose desde hace algún tiempo (en esto no miente la información oficial), pero que ahora queda fija y con un código de sanciones. Pero como siempre en Cuba, con zonas de confusión y duda, que permiten el clásico avance-retroceso que por décadas ha caracterizado a la situación en la isla, tanto en lo económico y social como en lo político.
Así tenemos al menos tres lecturas de estas normas jurídicas.
Lectura totalitaria
Para el régimen de La Habana, las normas están destinadas a “elevar la soberanía tecnológica en beneficio de la sociedad, la economía, la seguridad y defensa nacional” y  a “contrarrestar las agresiones cibernéticas”.
Si este lenguaje recuerda los tiempos de Fidel Castro, lo que viene después es peor, porque se amenaza con la penalización por “difundir, a través de las redes públicas de transmisión de datos, información contraria al interés social, la moral, las buenas costumbres y la integridad de las personas”.
Una vez más, el Estado —como siempre en Cuba reducido al gobierno— determinará lo que es contrario no solo al interés social sino a la moral y las buenas costumbres. Es decir, que ese Estado va más allá de los principios de seguridad nacional e integridad social y vela también por “las buenas costumbres y la integridad de las personas”, pero como un poder omnímodo, no como una guía de conducta con el consecuente equilibrio de poderes y contrapoderes institucionales. Normas dictadas por esa especie de Estado-gobierno-iglesia (partido) que desde hace décadas impera en Cuba.
Lo que se busca es disfrazar el control y la censura como una “metodología para la gestión de la seguridad informática en todo el país”. 
La formulación totalitaria avanza más mediante otras prohibiciones: la negativa a “hospedar un sitio en servidores ubicados en un país extranjero, que no sea como espejo o réplica del sitio principal en servidores ubicados en territorio nacional”; la utilización “prioritaria” de aplicaciones informáticas de código abierto y de producción nacional en los teléfonos móviles que se comercialicen en territorio cubano; una aplicación (app) para “todo el comercio electrónico”; y la obligatoriedad para las personas jurídicas del uso de antivirus cubanos o de uno extranjero autorizado por el Ministerio de Comunicaciones (Mincom).
Toda esta serie de medidas, donde el control, la fiscalización y violaciones de privacidad se unen a un marcado fin de aprovechamiento comercial, se enmarcan bajo el objetivo de “elevar la soberanía tecnológica” y “salvaguardar los principios de seguridad” de la sociedad cubana.
Díaz-Canel convertido entonces en el impulsador de los  criterios de Fidel (Raúl) Castro en la época de internet, el gobernante que a veces elude la retórica ideológica y otras veces la invoca —como en sus palabras en el recién clausurado IX Congreso de la UNEAC, con las “Palabras a los intelectuales” como inspiración, deidad o musa—, pero que siempre reafirma la práctica y el catecismo del régimen implantado en enero de 1959.
Lectura económica
La negativa a la utilización de servidores extranjeros por sitios cubanos, contemplado en el inciso f del Decreto Ley 370, desató una alarma justificada en portales informativos independientes, blogs y espacios digitales dirigidos por activistas. Pero posteriormente el Ministerio de las Comunicaciones aclaró que, “en el caso de las personas naturales, se refiere a las plataformas y aplicaciones nacionales de servicios que se ofrecen en internet y de uso por los ciudadanos, no se refiere a blogs, sitios personales o informativos”.
La medida estaría destinada entonces a los portales que se dedican a la promoción de alojamientos para nacionales y turistas, donde aparecen clasificados de compraventa, los que promocionan restaurantes privados y los que presentan anuncios de servicios y venta de artículos en general.
Aquí el objetivo sería en primer lugar la recaudación de fondos, por parte del Estado rentista, en las diversas modalidades del comercio por internet, aunque el hecho de que el Decreto Ley es la norma legal vigente deja pendiente la amenaza sobre blogueros y sitios informativos independientes, pues la “aclaración” del Mincom puede echarse a un lado en cualquier momento o modificarse.
Incertidumbre y censura
Una vez más el gobierno cubano lanza una mezcolanza donde las supuestas buenas intenciones se combinan con el objetivo de aferrarse al poder por medio del cambio como disfraz y no como verdadera transformación del país. 
La omnipresencia estatal se magnifica no solo en el alcance (¿por qué tiene el Estado que decidir el antivirus que use en mi computadora?) sino también en el detalle: las apps nacionales y no de “afuera”.
Bajo la apariencia de un cuerpo legal que busca promover la industria cubana de programas y aplicaciones informáticas, con la empresa estatal como “principal actor”, pero “complementándose con la participación de formas de gestión no estatal”, se establece otra forma de represión.
Por ejemplo, el difundir supuestas informaciones contrarias a “la moral y las buenas costumbres” se castigaría con una multa de 3 mil pesos cubanos, además del decomiso de los equipos y la clausura de las instalaciones en los casos que proceda, pero la ambigüedad de la formulación deja abierto el camino a la utilización de la norma para los fines más diversos. Habrá que esperar por la publicación del reglamente que rija a este Decreto Ley, para conocer una mayor precisión si es que se produce. Aunque el historial legislativo del gobierno cubano está lleno de ejemplos en que leyes y normas se han conservado por años o décadas en un marco de imprecisión que facilita su uso o abandono según las circunstancias.
La necesidad de reglamentos y normas es innegable en cualquier sociedad, pero en el caso de la cubana, al igual que en otros sistemas totalitarios, es el empleo y la tergiversación de los conceptos lo que cuenta.
Con mayor énfasis desde la llegada de Raúl Castro al poder total, el régimen cubano se ha empeñado en la formulación de un código legal —escrito y con la supuesta participación ciudadana— que supere los años de improvisación fidelista y permita la formulación de la existencia de un Estado de derecho reducido a su aspecto formal. Sin embargo, tal sistema jurídico por lo general excluye una condición indispensable: que cualquier poder otorgado por y al gobierno sea al mismo tiempo limitado por la ley, que condiciona no solo sus formas sino también sus contenidos. No así en Cuba, donde las indefiniciones, las dudas y los temores han sido utilizados como instrumentos represivos de probada eficacia. 

miércoles, 3 de julio de 2019

Informe del gobierno de EEUU presenta una situación de hacinamiento, falta de higiene y peligro para la seguridad en centros de detención de inmigrantes


Un informe gubernamental pone cifras concretas a una situación que vienen denunciando activistas, abogados y políticos desde hace meses. En el momento de la inspección, que se produjo en la semana del 10 de junio, la Patrulla Fronteriza mantenía detenidas a 8.000 personas. De ellas, 3.400 llevaban detenidas más de las 72 horas admitidas legalmente como el límite general para que los inmigrantes sean procesados. Hasta 1.500 detenidos llevaban bajo custodia más de 10 días. Uno de los mandos entrevistados calificó la situación de “bomba de relojería”.
Estos lugares detención son básicamente comisarías, sin condiciones para mantener detenidos durante largos periodos de tiempo. El informe viene acompañado de una serie de fotografías del interior de estos centros.
Ante el aumento de llegadas de familias centroamericanas que quieren pedir asilo, el Gobierno asegura que no está preparado y que el sistema está al borde del colapso por falta de recursos. Expertos en inmigración afirman que el Gobierno está bloqueando la gestión a propósito para incrementar la sensación de crisis y caos en la frontera.
En el momento de la visita había 2.669 menores de edad detenidos en estos centros provisionales de la frontera. De ellos, 826, el 31%, llevaban detenidos más de 72 horas, denuncia el informe oficial. Se trata de una violación flagrante de los límites legales para mantener detenidos a menores de edad, que están fijados en un precedente judicial de hace dos décadas llamado acuerdo Flores.
En el informe, los propios inspectores del Gobierno corroboran la descripción general que han hecho abogados y activistas sobre las condiciones en las que están detenidos los menores. “En tres de los cinco centros de la Patrulla Fronteriza que visitamos, los niños no tenían acceso a duchas”, a pesar de que las normas oficiales “requieren que se haga un ‘esfuerzo razonable’ para proveer una ducha a menores que se acercan a las 48 horas de detención”. En los centros “no hay ropa para cambiarse y no hay lavanderías”.
“A pesar de que todos los centros tenían leche en polvo, pañales, toallitas de bebé, zumos y snacks para los niños, vimos que en dos de los centros no les habían dado a los niños una comida caliente hasta la semana de nuestra llegada”. Además, el informe asegura que las condiciones sanitarias obligaban a mantener a algunas familias encerradas en celdas. Un grupo de abogados que visitó estos centros en fechas parecidas denunció que el hacinamiento y la falta de higiene están provocando brotes de gripe y piojos en estos lugares.
En uno de los centros, que no nombra, “algunos adultos estuvieron detenidos en condiciones que solo les permitían estar de pie durante una semana”. Algunos estuvieron en condiciones de hacinamiento un mes. “El hacinamiento y la detención prolongada suponen un riesgo inmediato para la seguridad de los funcionarios y la de los detenidos”.
Las normas oficiales requieren que los adultos se puedan duchar pasadas 72 horas. “La mayoría de los adultos no se habían duchado ni una vez a pesar de llevar detenidos un mes”. En algunos sitios, los funcionarios les daban toallitas húmedas para lavarse. “La mayoría de los adultos llevaba la misma ropa con la que llegaron días, semanas e incluso un mes antes”.
Según el informe:
Se alerta sobre el hacinamiento en cuatro de las cinco instalaciones de la patrulla fronteriza y de la detención prolongada en las cinco instalaciones visitada en el Valle del Río Grande.
En las instalaciones visitadas, el hacinamiento y las detenciones prologadas violaban las normas establecidas por el Departamento de Bomberos. que “bajo circunstancia alguna podían se excedidas”.
El informe alerta sobre los riesgos de salud y seguridad. Durante las visitas, a los inspectores se les informó en los centros que ya habían ocurrido incidentes de seguridad con detenidos varones en diversas instalaciones.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) describe la situación en la frontera sur como  “una crisis aguda y que está empeorando”.
Este comentario se elaboró con información aparecida en el diario español El País y con datos del propio informe.
Para consultar el informe oficial pinche aquí.

martes, 2 de julio de 2019

Trump celebrará el 4 de julio con tanques, aviones y helicópteros


Como en los “buenos tiempos” de la Unión Soviética, Corea del Norte, la República Popular China y la Cuba de Fidel Castro. Ello para no remontarse a otras naciones y otras épocas de triste recordación. Donald Trump celebrará el 4 de julio con la participación de tanques, aviones, helicópteros y vehículos militares.
Las celebraciones públicas anuales y la exhibición de fuegos artificiales en el National Mall de la capital del país, programadas para el jueves, se verán superadas por el evento “Salute to America” ​​de Trump, donde los militares tendrán un papel prominente.
Múltiples exlíderes militares están expresando públicamente su consternación, en lo que llaman el último ejemplo de como el actual mandatario estadounidense está politizando las fuerzas armadas, informa Politico.
“Esto parece que se está convirtiendo en mucho más un evento del Partido Republicano, un evento político sobre el presidente, que una celebración nacional del 4 de julio, y es desafortunado tener precisamente a los militares metidos en el medio de eso”, dijo el teniente general (general de cuerpo de ejército) retirado David Barno, quien comandó las tropas estadounidenses en Afganistán bajo el mando del presidente George W. Bush.
“El presidente está utilizando a las fuerzas armadas en un plan político para su campaña de reelección y creo que es absolutamente obsceno”, agregó el mayor general retirado del ejército William Nash, un veterano de Vietnam, la Guerra del Golfo y las operaciones de mantenimiento de la paz en los Balcanes.
El Pentágono ofrece pocos detalles sobre el despliegue de material militar y el alcance de su participación, refiriendo las consultas a la Casa Blanca. Pero un pequeño contingente de tanques y otros vehículos blindados ha llegado a la capital de la nación y, según informes de prensa, se exhibirá antes del discurso de Trump en el Lincoln Memorial.
“Habrá vehículos militares en exhibición en el ‘Salute to America’”, confirmó el Pentágono en un comunicado el martes.
“Mientras tanto, el Departamento del Interior confirmó a Politicola semana pasada que los Blue Angels de la Armada llevarán a cabo un vuelo a baja altura de exhibición y un Equipo de Simulacros de Infantería de Marina participará en la celebración.
La participación de otros aviones puede incluir cazas F-22 y F-35, uno de los aviones utilizados como Air Force One, e incluso un bombardero furtivo B-2 masivo, según CNN. Además, la ABC informó que un avión Osprey MV-22 “tiltrotor” estará disponible y el evento podría marcar el debut público del nuevo helicóptero presidencial del Cuerpo de Marines, el VH-92.
Sin embargo, el 4 de julio no es tradicionalmente un día festivo centrado en las fuerzas armadas, a diferencia de las celebraciones del Día de la Bastilla en Francia que tanto impresionaron a Trump en 2017 e inspiraron su interés en una gran exhibición militar.
“Las exhibiciones militares como esta son una táctica favorita de aquellos que quieren envolverse en los símbolos de quiénes somos en lugar de realmente celebrar lo que somos”, dijo Jason Dempsey, excomandante del Ejército que estudia el ejército y la sociedad en el Centro para una Nueva Seguridad Americana, un centro de análisis no partidista.
“El ejército está desempeñando un papel cada vez más fundamental en la vida política estadounidense”, agregó Dempsey. “Esto encaja en esta tendencia cada vez más preocupante y en aumento de identificar a Estados Unidos como un Estado militarista. El 4 de Julio en Estados Unidos debería ser mucho más que nuestras fuerzas armadas y nuestra capacidad para luchar contra el resto del mundo“.
Barno dijo que los planes del cuatro de julio eran “muy inusuales”.
“Creo que uno de los grandes riesgos es que los militares están siendo utilizados de cierta manera como apoyo político”, dijo.

lunes, 1 de julio de 2019

Debate demócrata: costos y ganancias


El número de votantes demócratas que eligieron a Kamala Harris como su primera elección para presidente se duplicó después de los primeros debates demócratas, lo que llevó a la senadora de California a un tercer puesto en una nueva encuesta, según una información de Politico.
La última encuesta de Morning Consult encontró que Harris aumentó su posición al 12% en la encuesta, que se realizó después de que el debate terminó hasta el viernes, 6 puntos porcentuales más que la semana anterior. El ascenso de Harris se produjo después de que ella enfrentara a Joe Biden por su historial en el Senado, donde este se opuso al uso obligatorio del transporte escolar para la poner fin a la segregación, un momento dramático que dominó la cobertura de noticias posteriormente.
Harris no se había movido mucho desde que entró a la contienda el Día de Martin Luther King Jr., mientras que dos demócratas rivales, el alcalde de South Bend Pete Buttigieg y la senadora Elizabeth Warren estaban por encima de ella. Después del debate, Harris superó a Buttigieg y se empató con Warren.
El aumento de Harris, que también le generó más de $ 2,5 millones en donaciones a medida que se acercaba la fecha límite del segundo trimestre, fue en gran parte a cargo de Biden, según la encuesta. El exvicepresidente, que mantiene una gran ventaja sobre el resto, con un 33%, recibió el mayor golpe posterior al debate, perdiendo 5 puntos después del intercambio de Miami sobre la raza y el uso obligatorio del transporte escolar público para poner fin a la segregación.
El senador Bernie Sanders se mantuvo estable en segundo lugar con un 19%, pero la encuesta reveló que él fue el único candidato importante en sufrir una caída apreciable en el indicador de si es percibido favorablemente por los electores, el cual bajó 7 puntos, a 67%, desde la encuesta de Morning Consult anterior.

domingo, 30 de junio de 2019

Trump y los intereses individuales desvirtúan el G20


La figura de Donald Trump, que multiplica las reuniones bilaterales, así como los intereses individuales frente a la cooperación internacional, están desvirtuando el G20, un foro fundado en 2008 para aportar una respuesta conjunta a la crisis mundial, informa la AFP.
La reunión anual de las 20 mayores economías del mundo, avanzadas y emergentes, celebrada el viernes y el sábado quedó copada por la esperadísima reunión entre el presidente estadounidense Donald Trump y su homólogo chino Xi Jinping, enfrascados en una guerra comercial.
“Se trata de la segunda cumbre del G20 en la que el principal acontecimiento es una cita que no tiene nada que ver con el G20”, dijo Thomas Bernes, del Centre for International Governance Innovation, un grupo de reflexión canadiense, en referencia a la cumbre de Buenos Aires del año pasado donde Trump también fue la estrella.
En Osaka, los dos días de cumbre estuvieron marcados por una serie de entrevistas cara a cara que dejaron en la sombra las sesiones de trabajo común, mientras que los países de la Unión Europea seguían sus propias negociaciones para renovar los puestos de poder en Bruselas.
Trump solo pareció atender a sus intereses y este sábado, antes de su reunión con Xi Jinping, lanzó en Twitter por sorpresa una invitación al líder norcoreano Kim Jong Un para reunirse con él en la frontera entre las dos Coreas. Más tarde se entrevistó con el príncipe heredero saudita, Mohamed Bin Salmán, un “amigo”.
El viernes, el primer día de la cumbre, la atención estuvo focalizada en las polémicas bromas que Trump intercambió con Vladimir Putin sobre cuestiones sensibles.
En general, el G20, un grupo de países que representan más del 85% del PIB mundial y dos tercios de la población del planeta, tiene dificultades en los últimos años para conseguir un consenso en torno a la defensa de objetivos comunes.
El tradicional comunicado final, hasta ahora un puro trámite, se ha convertido en un rompecabezas desde la llegada de Trump al poder en 2017.
En la primera reunión de este foro, en 2008, los dirigentes de 20 países (Sudáfrica, Alemania, Arabia Saudita, Argentina, Australia, Brasil, Canadá, China, Corea del Sur, Estados Unidos, Francia, India, Indonesia, Italia, Japón, México, Reino Unido, Rusia, Turquía y la Unión Europea) defendieron el “multilateralismo”, una vaga promesa pero que tenía consenso en ese momento y ahora parece ahora imposible de mantener.
“Los conflictos bilaterales, en particular entre Estados Unidos y China, amenazan con erosionar de manera sensible el sistema de comercio mundial fundado en reglas y construido durante varias décadas”, afirma Adam Slater, un analista de Oxford Economics.
Otra de las grandes crisis del planeta, el cambio climático, no consigue hallar consenso dentro del G20.
“El Acuerdo de París [contra el cambio climático] marcó un hito pero el paisaje de la política mundial cambió de manera espectacular, en particular desde el principio de la presidencia Trump”, comentó Takehiko Yamamoto, profesor honorífico en la Universidad Waseda de Tokio.
Los miembros del G20 concluyeron el sábado en Osaka un acuerdo sobre el clima, exceptuando Estados Unidos, como en las dos últimas cumbres.
“Las consecuencias lamentables sobre el cambio climático subrayan los límites del G20, están en el mismo barco pero con intereses diferentes”, afirma Yamamoto.
“Los japoneses, a causa de sus propias preocupaciones con Estados Unidos y Corea del Norte, no quisieron contrariar a los estadounidenses. Se vio en el comercio y el clima”, apunta Bernes, explicando que la situación fue similar en Argentina y podría repetirse en la cumbre del año que viene, en Arabia Saudita.
“Estoy seguro de que adoptarán la misma posición, que consiste en no poner a Trump en una situación difícil. Lo que significa que el resto del G20 se quedará en la estacada”, afirma, pidiendo “explorar nuevos modelos de cooperación, plurilaterales o regionales”.

Bouguereau, sociedad y erotismo

La obra de William-Adolphe Bouguereau recorre con facilidad y simpleza dos mundos afines y contradictorios: la pintura de la segundad m...