viernes, 2 de diciembre de 2022

Grupos en favor de los derechos humanos critican nuevo código penal de Cuba


El nuevo código penal de Cuba entró en vigor esta semana, y activistas y organizaciones defensoras de los derechos humanos advirtieron el viernes que podría limitar aún más la libertad de expresión y extinguir protestas en una época de creciente descontento en la isla, informa la Associated Press.
El código, una versión modificada de las regulaciones del país de 1987 que fue aprobada por el gobierno cubano en mayo, tendrá repercusiones para los periodistas, los activistas de derechos humanos, manifestantes, usuarios de redes sociales y miembros de la oposición.
Los cambios ocurren en medio de un hondo descontento en Cuba generado por diversas crisis y en un momento en que el gobierno sigue aplicando sentencias duras a las personas que participaron en las históricas protestas de 2021 en la isla, incluidos menores de edad.
Entre algunos de los cambios hay incrementos en las penas mínimas y en las sentencias de cárcel por cosas como “desórdenes públicos”, “resistencia” y “ultraje a los símbolos nacionales”.
El nuevo código también establece categorías penales para ofensas digitales, y señala que las personas que diseminen cualquier información en línea considerada falsa podrían ser condenadas a hasta dos años de cárcel.
Prohíbe también la recepción y el uso de fondos para “sufragar actividades contra el Estado cubano y su orden constitucional”, medida que grupos defensores de los derechos humanos dicen podría ser utilizada contra periodistas independientes y grupos no gubernamentales. Si se es declarado culpable, ello conllevaría de cuatro a 10 años de prisión.
El gobierno ha dicho que el nuevo código es “moderno” e “inclusivo”, y hace notar que contiene penas más duras contra la violencia de género y la discriminación racial. Luego de su aprobación, Rubén Remigio Ferro, presidente del Tribunal Supremo Popular de Cuba, dijo en la televisión estatal que el código no pretende reprimir, sino más bien proteger “la paz social y la estabilidad de nuestra nación”.
Pero grupos defensores de los derechos humanos, muchos de los cuales carecen de autorización para operar en la isla, plantearon el viernes su preocupación por el nuevo código.
“Esto es claramente un intento de proporcionar una ruta jurídica para la represión y la censura, y un intento de las autoridades cubanas de socavar el poco espacio cívico que existe en la isla e impedir la posibilidad de que los cubanos salgan a las calles de nuevo”, señaló Juan Pappier, investigador sénior de derechos humanos para Human Rights Watch en Latinoamérica.
Pappier, junto con un informe de Amnistía Internacional, dijo que el código está “plagado de (lenguaje) excesivamente amplio” que las autoridades cubanas podrían utilizar para castigar con mayor facilidad a la disidencia.
Cuba ha sido objeto de críticas internacionales significativas por el trato que le dio a los manifestantes en las protestas antigubernamentales de julio de 2021.
Un total de 790 participantes en dichas protestas enfrentan juicios por sedición, ataques violentos, desorden público, robo y otros delitos, según las cifras más recientes dadas a conocer en enero por la Fiscalía General de Cuba.
Más de 500 se encuentran cumpliendo sentencias de cárcel, de acuerdo con cifras de la organización opositora Justicia 11J, que aboga por los que están siendo enjuiciados o se encuentran encarcelados con relación a las protestas.

La larga conexión de la política, el cable submarino de comunicaciones y Cuba


El canciller cubano, Bruno Rodríguez, criticó este jueves la recomendación del departamento de Justicia estadounidense de negar un permiso para instalar un cable de telecomunicaciones submarino para conectar a su país con EE. UU., informa la agencia EFE.
“La absurda y deshonesta designación de Cuba como Estado patrocinador del terrorismo sigue siendo pretexto para causar daño al pueblo cubano”, escribió a este respecto el ministro de Relaciones Exteriores en Twitter.
En el mensaje consideró que “así lo demuestra recomendación de Comisión Federal de Comunicaciones de EE. UU. contra (la) licencia a cable submarino que Cuba necesita”.
El vicecanciller cubano Carlos Fernández de Cossío también cargó en Twitter contra la recomendación realizada la víspera por el Departamento de Justicia.
“Esta es la manera en que el Gobierno de EE. UU. se supone que cumple con su declarado compromiso de promover el uso de Internet en Cuba, de expresar en la práctica su declarada preocupación por el bienestar de pueblo cubano, al que castiga despiadadamente con el bloqueo económico”, escribió.
El Departamento de Justicia estadounidense argumentó que el Gobierno cubano representa una “amenaza de contrainteligencia” para EE. UU.
Aseguró que, dado que la empresa estatal de comunicaciones ETECSA administraría el sistema de aterrizaje de cables, La Habana podría “acceder a datos sensibles de EE.UU. que viajen a través del nuevo segmento de cable”.
“Mientras que el Gobierno de Cuba siga siendo una amenaza de contrainteligencia para EE.UU. y sea aliada de otros que hacen lo mismo, los riesgos para nuestra infraestructura son simplemente muy grandes”, sentenció el vicefiscal de Seguridad Nacional, Matthew G. Olsen, en un comunicado.
El Departamento de Justicia explicó que las relaciones de Cuba con otros “adversarios extranjeros” como China o Rusia, representan un riesgo para el Gobierno si existiese una conexión de este tipo. 
Palabras, palabras, palabras. Y política, política, política.
Tras la palabrería de los funcionarios cubanos y las acciones de Washington solo hay gestos políticos. Algunos nuevos, otros muy viejos.
Mientras ahora “Cuba necesita” la conexión de cable submarino, según el canciller de la isla, y su vicecanciller expresa que Estados Unidos no está realmente interesado en que el internet llegue a los cubanos, por años y años dicho gobierno entorpeció y demoró las posibilidades de una conexión personal para los habitantes de la isla, y lo hizo por temor y convicción política. 
Para el Gobierno cubano ahora es más que nunca el momento de jugar a la víctima, llorar penas y cuando es posible pasar la alcancía. Y el cable de telecomunicaciones submarino no iba  a ser una excepción.
Para Washington, el momento brinda la posibilidad de reafirmar el anticastrismo y expresar sus preocupaciones. Lo único es que uno se queda con duda si dicha preocupación se limita a una posible conexión con Cuba y se pasa por alto el que dicha red negada para el gobierno de La Habana existe para otros países de la región como Venezuela y Nicaragua.
Sin embargo, lo que más llama la atención es que los plañideros de Cuba guarden silencio y mala memoria para tiempos pasados, no muy lejanos por cierto, cuando el futuro pertenecía por entero quizá no tanto al socialismo como al chavismo.
Era cuando en octubre de 2008 se hablaba de que un cable submarino principal uniría a Cuba y Venezuela, con una capacidad de 640 gigabytes, otro enlazaría a la isla con Jamaica y también de que existían perspectivas de ampliar las conexiones a más países, como Nicaragua y Haití.
Incluso el 31 de octubre de ese año el ministro ruso de Comunicación, Igor Olegovich Schegoliev, afirmaba en La Habana que su país estaba analizando la posibilidad de participar como subarrendatario en el proyecto de Cuba y Venezuela para enlazar a varios países del Caribe con un cable submarino de fibra óptica desde el año 2010, según lo informó  entonces la agencia EFE.
Pero tanta bonanza futura no iba a impedir que el acceso privado a internet continuara restringido para los cubanos, y eso lo dejaba saber el gobierno de la isla.
“Pensamos que la política más responsable es privilegiar los accesos colectivos, que es la línea que ha seguido Cuba y pensamos seguir estimulando'”, declaraba al diario Juventud Rebelde el viceministro de Informática y Comunicaciones, Boris Moreno.
Así que la preocupación y reproche del vicencanciller ahora suena a hipocresía, al menos gubernamental.
Todo aquel sueño de grandeza en internet terminó reducido a retazos. Con el tiempo los cubanos han logrado conexión personal —muy costosa— a internet, sobre todo a través del teléfono móvil o celular. 
Por lo demás, para 2014 en Venezuela, aunque era posible comprar por varios miles de bolívares una conexión rápida, la mayoría de los venezolanos solo podían optar por un servicio descrito como una de los más lentos del mundo, según un artículo de BBC Mundo.
En Cuba, por su parte, el cable de fibra óptica ALBA1, previsto para entrar en funcionamiento en julio de 2011, estuvo sumido en el fondo marino a lo largo de sus 1.630 kilómetros en un misterioso silencio de dos años.  El tendido del cable entre Venezuela y Cuba previsto para 2009, concluyó en enero de 2011, con el único enlace completado, el de Cuba-Jamaica, de 230 kilómetros. Todo lo cual se detalla en el artículo Los misterios “Los misterios del cable submarino Venezuela-Cuba”, de Pablo Alfonso.
Mientras en los años posteriores a 2011 Jamaica ha mejorado y ampliado sus sistemas de comunicación —televisión y internet y comunicación móvil— mediante la participación de otros proyectos y compañías, Cuba sigue limitada —y limitándose— en su servicio telefónico y de internet. Pero, como siempre, hay que echarle la culpa al “bloqueo”.

jueves, 1 de diciembre de 2022

Departamento de Justicia recomienda negar el permiso a la conexión de un cable submarino de telecomunicaciones entre EE. UU. y Cuba


El Departamento de Justicia de Estados Unidos recomendó este miércoles a la Comisión de Federal de Comunicaciones (FCC) negar un permiso para la instalación del primer cable de telecomunicaciones submarino que conectaría a EE. UU. con Cuba, informa la agencia EFE.
El gobierno cubano representa una “amenaza de contrainteligencia” para EE. UU. y, dado que la empresa estatal de comunicaciones ETECSA administraría el sistema de aterrizaje de cables, la Habana podría “acceder a datos sensibles de EE. UU. que viajen a través del nuevo segmento de cable”, explicó la justicia estadounidense en un comunicado.
“Mientras que el gobierno de Cuba siga siendo una amenaza de contrainteligencia para EE. UU. y sea aliada de otros que hacen lo mismo, los riesgos para nuestra infraestructura son simplemente muy grandes”, sentenció el vicefiscal de Seguridad Nacional, Matthew G. Olsen en un comunicado.
Según el Departamento de Justicia, las relaciones de Cuba con otros “adversarios extranjeros” como China o Rusia, representan un riesgo para el gobierno si existiese una conexión de este tipo.
Olsen señaló que EE. UU., no obstante, “apoya que exista una red de internet segura, confiable y abierta alrededor del mundo, que incluya a Cuba”.
El sistema de cables subacuáticos ARCOS-1 USA Inc. hizo la solicitud al la FCC para adaptar su red incluyendo la primera y única conexión de este tipo entre EE. UU. y Cuba.
La red ARCOS-1 conecta a 24 puntos de aterrizaje en 15 países del continente, que incluyen EE. UU., Venezuela, Colombia, Panamá, Nicaragua y México.
EE. UU. ha criticado al gobierno de Cuba por limitar el acceso a internet en la isla, en especial después de las protestas que estallaron en la isla a mediados de este año. 

Cubalex denuncia incidentes de represión durante elecciones municipales


La ONG Cubalex informó que hasta el momento ha documentado “26 incidentes de represión” que se suscitaron durante las elecciones a delegados (concejales) de las asambleas municipales de Cuba el pasado domingo.
Según la organización, estos eventos sucedieron en al menos 7 de las 15 provincias de la isla, siendo La Habana (12) la región que concentró la mayor cantidad.
La organización apunta que, según los datos recopilados, “las autoridades cubanas siguen empleando las diligencias de investigación penal, previstas en la ley, como instrumento represivo”.
Asimismo, Cubalex registró “13 incidentes de hostigamiento” con 34 víctimas, de las cuales 20 son mujeres y 14 hombres.
Entre las acciones detectadas por la agrupación está la obstaculización de “la participación política, las detenciones arbitrarias, los operativos de vigilancia y los cortes selectivos de Internet”.
De acuerdo con la ONG, esto estuvo centrado principalmente en impedir que activistas pudieran actuar como observadores electorales durante la jornada.
También agregó que los familiares de los manifestantes presos por su participación en el 11J “fueron amenazados con el traslado de sus hijos hacia prisiones alejadas y con perjudicarlos en el juicio si hacían publicaciones contrarias a las elecciones”.

martes, 29 de noviembre de 2022

Cuba prueba la nueva central flotante turca

 

Cuba prueba una nueva central eléctrica flotante —de procedencia turca— que se espera que, tras sincronizarse con el sistema energético nacional, aporte 110 megavatios (MW) para paliar el déficit que desde hace meses provoca apagones diarios en la isla, informa la agencia EFE.
Se trata de la séptima instalación de su tipo contratada por Cuba a la empresa Karandeniz Holding. Con esta incorporación, entre todas sumarán una potencia de 400 MW, según refieren este martes medios estatales.
Tras su llegada al puerto de La Habana el pasado 15 de noviembre, la central flotante ejecuta la fase de pruebas y puesta en marcha de sus seis motores, de los que hay tres que ya han entregado cargas al sistema eléctrico cubano, informó la web oficial Cubadebate.
El buque MV Karadeniz Powership Irem Sultan alberga la central flotante, un powership con bandera de Liberia.
Los primeros de estos sistemas operan en Cuba desde 2019 como resultado de un acuerdo con la turca Karadeniz Holding.
Las autoridades cubanas han señalado que con los servicios de estas centrales se pretende aumentar la capacidad de generación para cubrir la demanda de electricidad, que se ha visto limitada desde hace varios meses.
Los apagones —por roturas y fallos en las anticuadas plantas termoeléctricas, la falta de combustible y los mantenimientos programados— son habituales desde hace varios meses en la isla.
La salida de servicio en las últimas horas de la Central Termoeléctrica (CTE) Antonio Guiteras de la provincia de Matanzas —la principal en el oeste de la isla— luego de permanecer en mantenimiento casi dos semanas ha vuelto a tensar el sistema energético.
Siete de las ocho centrales terrestres que operan en la isla acumulan más de 40 años, cuando técnicamente se estima que la edad media de estas infraestructuras es de 30.
El Gobierno cubano anunció en septiembre que pretende reducir los apagones antes de finales de este año con reparaciones y nuevas inversiones.
Los apagones fueron uno de los principales motivos tras las protestas contra el Gobierno del 11 de julio del año pasado, las mayores en décadas, así como las registradas después del huracán Ian, cuando buena parte de la isla se quedó sin corriente durante una semana. 

La muerte de Pablo Milanés y los vengativos


Llama la atención que la muerte de Pablo Milanés, su figura y trayectoria, se aproveche en el exilio —no solo de Miami— para una especie de ajuste de cuentas espurio, que denota una actitud vengativa. Sobre todo de nosotros, los de entonces, ahora transformados en viejos. Y ello deja poco espacio a cualquier esperanza.
Peor sabor aún da el hecho, de que expresiones más moderadas se hayan expresado desde Cuba, desde el grupo en el poder, desde la misma presidencia, en contrapartida a lo visto y escuchado en el exterior.
No porque a estas alturas dichas manifestaciones desde el gobierno —la hipocresía forzosa si se quiere— resulten convincentes, sino porque la civilidad —incluso cuando es más o menos forzada— parece continuar ajena a un presente exiliado. Y ello deja en duda cualquier futuro más prometedor.

Participación en las elecciones municipales en Cuba es la más baja en 40 años

 


La participación en las elecciones a delegados de distritos en Cuba fue la más baja desde al menos 1981, según cifras preliminares divulgadas el lunes por el Gobierno.
Las elecciones municipales, que se celebran cada cinco años, son una de las pocas oportunidades que tienen los ciudadanos comunes en la isla para participar en un proceso electoral, informa la agencia Reuters.
Funcionarios electorales dijeron que casi el 69% de los cubanos registrados habían participado en el proceso. Si bien la concurrencia todavía se compara favorablemente con muchos países vecinos regionales, supone una caída de aproximadamente 20 puntos porcentuales frente al 89% que votó en las elecciones de 2017, las primeras desde la muerte del expresidente Fidel Castro.
Datos oficiales preliminares mostraron además que casi el 6 por ciento de los votos fueron anulados y el 5 por ciento estaban en blanco.
Cuba se ha enorgullecido durante mucho tiempo de la alta concurrencia a las urnas como una demostración del carácter popular y democrático de su sistema electoral.
La fuerte caída de la asistencia frente a las elecciones de 2017 sigue a los llamados de la oposición cubana a abstenerse en protesta contra el Gobierno del presidente Miguel Díaz-Canel.
Las elecciones municipales de 2022 son las primeras desde que Díaz-Canel asumió la presidencia en 2018.
En Cuba no hay encuestas de opinión pública, por lo que no están claras las causa de la ausencia de los votantes.
Sin embargo, el país caribeño está sufriendo una crisis económica casi sin precedentes, que ha provocado filas de horas para obtener alimentos, medicinas y combustible, así como apagones continuos.
La oposición de Cuba, que el Gobierno describe como mercenaria al servicio de Estados Unidos, se ha evaporado en gran medida desde las protestas antigubernamentales de julio de 2021. Cientos de cubanos han sido juzgados y encarcelados. Otros han optado por emigrar o argumentan que fueron obligados al exilio.
Manuel Cuesta Morua, líder del Consejo para la Transición Democrática en Cuba, había dicho a Reuters antes de la elecciones que estaba al tanto de un solo candidato de la oposición un panadero de 30 años llamado José Antonio Cabrera, de Palma Soriano, una pequeña ciudad en el oriente de Cuba de entre los 26.000 nominados.
Reuters no pudo contactar el lunes a Cabrera.
La ley cubana dice que cualquier cubano puede ser postulado a las elecciones municipales. En la práctica, sin embargo, sólo unos pocos opositores al Gobierno han competido.
Los 11.502 delegados elegidos a las asambleas municipales son los representantes de primera línea en las comunidades cubanas. Ellos reciben las quejas de los vecinos, ayudan a establecer prioridades presupuestarias municipales y algunos pasan a ocupar la mitad de la Asamblea Nacional para la cual se realizarán elecciones en 2023.

lunes, 28 de noviembre de 2022

Joe García sobre una economía en ruinas, una emigración récord y el historial de perder oportunidades del gobierno cubano


El excongresista de Miami Joe García está al frente de un nuevo esfuerzo para promover el compromiso entre Estados Unidos y Cuba. García, un demócrata cubanoamericano, habló con el editor de WLRN Americas, Tim Padgett, sobre los desafíos que enfrenta.
A continuación una versión en español de dicha entrevista —en traducción de Cuaderno de Cuba— para los lectores del blog.
Padgett: Entonces, congresista, usted estuvo recientemente en una conferencia en La Habana para ver qué tan serio es el régimen cubano en permitir que crezca el sector privado, especialmente las pymes (pequeñas y medianas empresas), que ahora son legales. en la isla. ¿Deberían los estadounidenses considerar invertir en ellas?
García: Sí. Primero, hay más gente participando. El año pasado había de 6 a 10 pymes, ahora hay más de 5.000. Quería ver qué tan favorable es el régimen cubano al concepto. Y, ya sabes, hubo partes buenas y partes malas.
Hubo un discurso de la viceministra de planificación económica [Johanna Odriozola], que fue bastante impactante, exponiendo dónde estaban, cómo están constituidas las pymes y en qué áreas de la economía. Y luego hubo una presentación del Ministerio de Relaciones Exteriores, que dedicó 35 minutos a atacar el embargo, y luego hablaron sobre las pymes para decir: “No vamos a permitir que estas empresas privadas interfieran con nuestras empresas estatales o abran una brecha entre el Estado y el pueblo cubano”, ese tipo de cosas.
Aquí [en Estados Unidos] ciertamente no darías ese discurso cuando invitas a la gente a hacer inversiones. Pero esto es algo difícil para un régimen comunista.
Así es. Y el régimen volvió a jugar con la rutina del policía bueno y el policía malo este mes. Una delegación de diplomáticos estadounidenses visitó La Habana para hablar sobre inmigración, y los funcionarios cubanos aceptaron nuevamente comenzar a recibir inmigrantes cubanos deportados de Estados Unidos. Pero luego arruinaron el momento al arrestar a los familiares de los presos políticos que intentaron reunirse con esos diplomáticos estadounidenses.
Nunca pierden una oportunidad de perder una oportunidad. Fue destructivo. Todas las señales apuntaban a que querían participar. Iban en la dirección correcta, y hacen este tipo de cosas. Entonces, o no lo entienden, o [el presidente cubano Miguel] Díaz-Canel no está en control del Estado en Cuba.
Debo señalar que la semana pasada, Díaz-Canel estuvo visitando aliados como China y Rusia para ver si podía obtener nuevos salvavidas económicos de ellos. ¿Pero dices que hablaste con Díaz-Canel cuando estabas en La Habana, y dices que lo instaste a liberar a los presos políticos de Cuba?
Sí. Cuando terminó su discurso, habló con algunas personas y caminó hacia mí. Y, ya sabes, tuvimos una conversación muy franca. Dije que me parecía bien lo que estaban haciendo en el frente de las pymes, ahora solo hay que presionar para que se haga y no dejar que la gente estorbe.
Y entonces dije: “Mira, esto de los presos políticos hay que tratarlo. Esto está dañando a la nación. No vas a poder tratar con nadie ni con nada más hasta que te ocupes de esto". Si quieren venir como refugiados a Estados Unidos, estoy seguro de que eso se puede resolver, especialmente ahora que la embajada está reabierta.
“Pero deben darse cuenta de que no pueden hacer nada sin nosotros, sin el poder acumulado de la comunidad cubanoamericana. Es demasiado para ser ignorado”.
¿Cómo respondió Díaz-Canel?
Simplemente dijo: “Mira, estas son cosas difíciles, pero estoy más que feliz de hablar de ellas en otra ocasión. Y le dije: “Tú eres el presidente del país. Pero creo que es un gran error no liberar a los presos, especialmente a las miles de personas que encarcelaron el año pasado por nada más que protestar contra el gobierno”.
Pero sienten que tienen cartas para jugar porque saben que Estados Unidos no puede darse el lujo de que cientos de miles de inmigrantes cubanos lleguen a nuestra frontera sur en los próximos 12 meses. Por otra parte, esta migración masiva está desangrando a Cuba de sus jóvenes. La isla se está convirtiendo en uno de los países con una población más vieja de América Latina.
Es interesante lo que le dijiste sobre la comunidad cubanoamericana, porque en estos días da la impresión de no hay un interés en querer comprometerse con el régimen cubano en absoluto. Pero Martin Palouš, un exlíder checo que ayudó a derrocar el comunismo en Europa, acaba de escribir un artículo de opinión en el Miami Herald instando a los exiliados cubanos a hablar con el régimen si quieren ver un cambio en Cuba.
Palouš es una figura fundamental del movimiento de derechos humanos y la democracia en Europa. Él es consciente de que en estas situaciones, si no te comprometes, dejas que otros decidan el destino de quienes sufren opresión.
Y yo debo mencionar que Palouš dirige el programa de derechos humanos en la Universidad Internacional de Florida aquí en Miami.
Así es. Conoce nuestra comunidad, y también conoce los límites de ir al Versailles a tomar café y a gritar a todo pulmón. Sabe que tenemos que encontrar las soluciones que mejoren el día a día de los cubanos.
Tim Padgett es el editor para las Américas de WLRN, afiliada de Miami NPR, y cubre América Latina, el Caribe y su relación clave con el sur de la Florida.

Denuncian «presiones» en elecciones del domingo en Cuba


Los cubanos eligieron el domingo a sus autoridades municipales en un contexto de fuerte crisis económica y de llamados a la abstención por parte de opositores, que denunciaron “presiones” contra sus candidatos, informa la AFP.

Estos comicios abren un proceso electoral que seguirá con la renovación del Parlamento y culminará con la elección presidencial en 2023.
Las casillas cerraron a las 19H00 locales (00H00 GMT), una hora más tarde de lo previsto, en una jornada que transcurrió en calma. La autoridad electoral informó que los colegios electorales y los propios votantes solicitaron la ampliación de tiempo.
El Consejo Electoral Nacional informó que hasta las 17H00 acudieron a votar el 63,85% de los ocho millones de personas mayores de 16 años convocadas a emitir su sufragio directo y secreto a 12.427 delegados municipales del Poder Popular.
Por la mañana, el presidente Miguel Díaz-Canel acudió a votar con su esposa Lis Cuesta en una casilla del municipio de Playa, en el oeste de la capital.
Este “proceso electoral ratifica que Cuba mantiene la estabilidad política” y “su estabilidad social, independientemente de la batalla de asfixia económica que nos están tratando de implantar para que la población por el descontento (...) vaya al anhelado estallido social que quiere” Estados Unidos, dijo el mandatario a la prensa tras votar.
El municipio es el único nivel en el que los ciudadanos votan de manera directa por sus candidatos.
Campañas a favor y en contra
Con la etiqueta “YoVotoEl27”, el gobierno desplegó una intensa campaña en redes sociales, así como en la prensa y la televisión, ambas bajo control del gobernante Partido Comunista (PCC, único), que no postula pero supervisa el proceso.
La ley cubana no permite a los candidatos hacer proselitismo. Una vez que los candidatos son definidos su biografía se coloca en los centros de votación para que la población conozca sus trayectorias y elija.
Por su parte, el Consejo para la Transición Democrática (CTDC), una plataforma opositora que promueve cambios por vías legales, llamó a la abstención bajo el lema “Sin pluralismo,#YoMeAbstengo”.
El vicepresidente de CTDC, Manuel Cuesta, explicó a la AFP que a tres candidatas del Consejo “la policía política (...) les imposibilitó la participación (en las asambleas) porque tenían serias oportunidades de ganar”.
“La seguridad y la policía mantienen vigilada su cuadra” y su biografía como candidato no fue publicada.
El gobierno cubano tilda a los opositores de “mercenarios” de Estados Unidos.
Los concejales electos formarán los gobiernos municipales y propondrán en 2023 de entre ellos el 50% de los candidatos al Parlamento nacional; el otro 50% será propuesto por una comisión integrada por organizaciones sociales cercanas al gobierno.
El Parlamento a su vez propondrá las candidaturas para integrar el Consejo de Estado y para la presidencia, que es de periodos de cinco años con opción a reelegirse una vez.
La elección, la primera desde que Díaz-Canel tomó la dirigencia del país (2018), se da en medio de una profunda crisis económica que vive la isla, con escasez de alimentos y medicinas y cotidianos apagones, así como de éxodo migratorio.
La elección, justo dos años después de la manifestación de artistas frente al Ministerio de Cultura, ocurre también en un ambiente de efervescencia social luego de las históricas marchas del 11 de julio 2021 e innumerables protestas en pueblos y barrios este 2022 por los apagones eléctricos.
En el referendo que aprobó en octubre el nuevo Código de las Familias la participación fue del 74,12% del padrón electoral, la más baja registrada en una votación en la isla.
Los candidatos que no logren la mayoría simple este domingo irán a una segunda vuelta electoral el 4 de diciembre. 

Cuba se asoma a la más baja participación en unas elecciones municipales


Las elecciones municipales de Cuba de este domingo se encaminan a arrojar el nivel de abstencionismo más alto en unas locales desde que se instauraron este tipo de comicios en la isla en 1976, informa la agencia EFE.
Con corte de las 17.00 hora local (22.00 GMT), el último divulgado, a dos horas del cierre de los colegios, la participación se situaba en el 63,85 % (abstención del 36,15 %), 18,2 puntos por debajo de la tasa a esa misma hora en las elecciones locales previas, las de 2017.
Desde 1976, cuando se celebraron las primeras elecciones municipales desde el triunfo de la revolución (1959), la participación había oscilado entre el 98,7 % de 1984 y el 85,94 % de 2017.
Los electores se mostraron reacios a participar a pesar de que la hora del cierre de los colegios se retrasó una hora, contemplado originalmente a las 18.00 hora local (23.00 GMT), “a solicitud de los consejos electorales en varios territorios y de los propios electores”, según explicó el Consejo Electoral Nacional (CEN) sin aportar más detalles.
Los niveles de desmovilización registrados recuerdan a la abstención del 26 % que se registró en el referendo del Código de las Familias del pasado septiembre. Entonces el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, se refirió a un “voto de castigo” por las consecuencias económicas de la pandemia.
Entre las razones tras ese índice de abstención se encuentran, según distintos observadores, el hastío de cierta parte de la población después de dos años de grave crisis económica y energética, la falta de información ante la ausencia de campaña electoral y los llamamientos de parte de la oposición, dentro y fuera de la isla, a no votar.
Desmovilización en los colegios
A primera hora de la mañana, Díaz-Canel apuntó desde su colegio electoral que el país acudía a las urnas a pesar de “la asfixia económica” y una “campaña de descrédito”.
Desde hace unas semanas, distintos grupos opositores —sobre todo desde el exilio— impulsaron desde las redes sociales la opción de la abstención, aunque no existe una manera real de medir hasta qué punto pudieron influir en el resultado final.
También por la mañana, el ministro de Exteriores, Bruno Rodríguez, afirmó que la campaña de la disidencia “no hace mella” en el pueblo cubano y vaticinó una “muy alta participación”.
Asimismo, las elecciones tuvieron lugar —como ya pasó con el referendo del Código de las Familias, aprobado con el 66,87 %— en medio de la peor crisis económica y energética al menos desde los años 90, que se traduce en carestía de productos básicos, una inflación galopante y apagones cada vez más largos y generalizados.
EFE pudo comprobar en un recorrido por tres centros de votación en los primeros compases de esta jornada electoral una baja afluencia de personas. Quienes asistieron desde que se abrieron los colegios a las 7.00 (12.00 GMT) eran, sobre todo, personas mayores o simpatizantes del Gobierno.
Otro común denominador fue la falta de votantes por debajo de los 30 años. De acuerdo con datos oficiales, 22.205 jóvenes podrán acudir por primera vez a las urnas.
Para Richard Romero, de 41, hace falta “llegar” a la juventud. “Hay que saber acercarnos a ellos. Los chicos están en otra cosa”, dijo a EFE después de emitir su voto en el municipio habanero de Playa.
En este recorrido EFE también pudo comprobar un cierto desconocimiento en un no menor número de participantes sobre el papel de los delegados de barrio en el organigrama político cubano.
Delegados y asambleas
Los delegados se encargan de la gestión directa de problemas y quejas en sus comunidades y conforman las Asambleas Municipales del Poder Popular, el nivel administrativo más cercano al ciudadano.
Entre las funciones de esta asamblea está la puesta en marcha de una Comisión de Candidaturas, que selecciona candidatos para el parlamento unicameral cubano.
Estos comicios son, de hecho, el pistoletazo de salida de un proceso que concluirá el próximo año para conformar la asamblea parlamentaria, que a su vez, elegirá al presidente de la república. Díaz-Canel puede optar a un segundo mandato consecutivo, según la Constitución de 2019.
En la isla no existen las campañas políticas, sin embargo, los medios estatales difundieron en los días previos informaciones sobre los comicios, aunque sin incidir en los detalles prácticos ni en la importancia de la elección como punto de arranque del proceso de renovación de los principales cargos del país.
Estas últimas competencias eran desconocidas para un importante número de votantes entrevistados a las afueras de su centro de votación, incluida la propia vocal de la mesa de un colegio. “Yo no sé, nos ayudan mucho, pero de eso no le sabría decir”, respondió a EFE.
Otro elemento marcado en la jornada fueron las quejas de organizaciones de la sociedad civil independiente por la detención de activistas que intentaban ejercer de observadores en el proceso. También denunciaron que las fuerzas de seguridad impidieron a algunos de ellos salir de sus domicilios, de acuerdo a la información de EFE.
Críticos del modelo cubano, por su parte, señalaron el inmovilismo que constituye no permitir el concurso de diferentes partidos, y opositores hicieron un llamado sobre todo en redes sociales a abstenerse de votar. La campaña buscó incluso posesionar el hashtag #YoNoVotoel27 en Twitter, sobre todo entre los usuarios fuera del país pero la emisión de sufragios no se realiza en el extranjero, informa la Associated Press.
Mientras tanto, un grupo disidente interno, el Consejo para la Transición Democrática de Cuba, informó que había intentado presentar media docena de candidatos en las reuniones de vecinos y que uno de ellos en Santiago, al oriente del país, sí había sido finalmente nominado, de acuerdo a la información de la AP.
Uno de los portavoces de la plataforma opositora, Manuel Cuesta Morúa comentó a la AP que el candidato se llama José Cabrera Parada de la localidad de Palma Soriano y deberá competir con sus otros vecinos nominados este domingo.
Cuesta acusó a la seguridad del Estado de presionar al activista para que se retire. En otras elecciones como las de 2015, varios disidentes se presentaron e incluso fueron nominados, pero no ganaron sus puestos.
Según los datos oficiales, de los más de 26.000 candidatos que se presentaban a las elecciones, un 70 % milita en el Partido Comunista de Cuba (PCC) o en la Unión de Jóvenes Comunistas. Además, el 44 % son mujeres, el 7 % son jóvenes y solo el 27 % opta a repetir en su cargo, señala EFE en su información. 

Mercado informal por internet se abre paso en Cuba


En el chat grupal en Telegram, los mensajes llegan como olas.
“Busco ibuprofeno en suspensión y acetaminofén, por favor”, escribió una usuaria. “Es urgente, es para un bebé de 10 meses”.
Otros ofrecen medicamentos traídos de fuera de Cuba, y añaden: “Escriba al número directo”. En las listas salpicadas de emojis se venden antibióticos, pruebas de embarazo, vitaminas, cremas para el sarpullido y mucho más.
El chat grupal, que incluye a 170.000 personas, es sólo uno de los muchos que han florecido en los últimos años en Cuba junto con un aumento exponencial del uso de internet en la isla bajo el régimen socialista, informa la Associated Press.
La venta informal de todo tipo de productos, desde huevos hasta refacciones para automóvil —el llamado mercado negro del país— es una práctica habitual en Cuba, donde el acceso a los productos más básicos, como la leche, el pollo, los medicamentos y los productos de limpieza, siempre ha sido limitado. Este mercado es técnicamente ilegal, pero el grado de ilegalidad, a ojos de las autoridades, puede variar según el tipo de artículos que se vendan y cómo se hayan obtenido.
Antes de que surgiera el internet, estos intercambios se realizaban “a través de tus contactos, tus vecinos, tu comunidad local”, dijo el cubano Ricardo Torres, economista de la Universidad Americana de Washington. “Pero ahora, a través de internet, puedes llegar a toda una provincia”.
Con las escaseces y la turbulencia económica en su peor momento en años, el mercado en línea “ha estallado”, agregó Torres.
En concurridos grupos de WhatsApp se habla sobre el tipo de cambio informal, que proporciona más pesos por dólar o euro que el tipo de cambio oficial.
Mientras tanto, las versiones cubanas de Craigslist —sitios como Revolico, la primera herramienta digital de compra y venta de la isla— anuncian de todo, desde bicicletas eléctricas traídas de otros países hasta “apartamentos capitalistas” en los barrios ricos de La Habana.
Muchos productos se venden en pesos, pero a menudo los más costosos se cotizan en dólares, y los pagos se realizan en efectivo o mediante transferencias bancarias fuera del país.
Mientras que los cubanos más ricos —o los que tienen familias que envían dinero desde el extranjero— pueden permitirse artículos más lujosos, muchos artículos básicos siguen siendo inasequibles para personas como Leonardo, un ingeniero empleado por el Estado que pidió que no se utilizara su nombre real porque teme sufrir represalias del gobierno.
Hace tres meses, Leonardo empezó a comprar artículos como inhaladores, antibióticos y cremas para el sarpullido a amigos que llegaban de otros países, y luego los revendía en internet con un pequeño margen de beneficio. Las autoridades gubernamentales son muy críticas de estos “revendedores”, sobre todo con los que compran productos en las tiendas cubanas y luego los venden a un precio mayor.
A finales de octubre, el presidente Miguel Díaz-Canel pidió que se aplicaran medidas enérgicas contra esta práctica, y llamó a los revendedores “ilegales, pillos, lumpen, vagos y corruptos”.
“Lo que no podemos permitir es que quienes no trabajan, no aportan y están en la ilegalidad ganen más y tengan más posibilidades para vivir que los que realmente aportan”, dijo durante una reunión con funcionarios gubernamentales. “Ahí estamos al revés, estamos rompiendo los conceptos del socialismo”.
Pero Leonardo dice que él y otros como él solo intentan salir adelante.
“La gente que utiliza esta medicina es gente que la necesita, gente que tiene problemas respiratorios”, señaló. “Las personas que la usan son personas que realmente la necesitan... Sobre todo vendemos antibióticos”.
Con el dinero que ha obtenido a partir de las ventas, Leonardo ha logrado comprar jabón y alimentos, así como antibióticos y vitaminas para sus padres ancianos.
El ascenso de los nuevos mercados digitales es una muestra de un tipo específico de resistencia creativa que los cubanos han desarrollado a lo largo de décadas de dificultades económicas. Gran parte de la crisis es resultado del embargo comercial de seis décadas del gobierno estadounidense a la isla, pero los críticos dicen que también se debe al mal manejo que el gobierno ha hecho de la economía y la renuencia de apoyar al sector privado.
Así, la gente en la isla tiende a ser altamente ingeniosa, trabajando con lo que tenga a su disposición. Un ejemplo de ello son los automóviles viejos de la década de 1950, que aún recorren las calles gracias a mecánicos que utilizan su creatividad y refacciones para compensar la escasez de vehículos nuevos.
Los emprendedores han utilizado la misma creatividad para hacer frente a lo que en un principio era un acceso muy limitado a internet. Carlos Javier Peña y Hiram Centelles, expatriados cubanos que viven en España, crearon Revolico en 2007 con el fin de “aliviar las dificultades de la vida en Cuba”.
Mantuvieron sencillo el diseño del sitio, similar a Craigslist, para que funcionara bien en el internet lento del país. Pero en 2008, el mismo año en que el gobierno suspendió la prohibición a la venta de computadoras personales, también bloqueó el acceso a Revolico. La prohibición continuó hasta 2016. Mientras tanto, Peña y Centelles utilizaron herramientas digitales y distintos servicios de hospedaje web para saltarse las barreras cortafuegos.
Sin embargo, utilizar el sitio ya era difícil para muchos, dada la carencia de internet para los celulares.
Heriberto, un estudiante universitario en 2008, podía tener acceso a él gracias a un pequeño paquete mensual de internet que su escuela le proporcionaba. Otros le pedían a amigos y familiares que les adquirieran artículos mientras estaban en sus trabajos, donde en ocasiones tenían acceso a la red mundial.
“Aquí es un mercado que normalmente no es abastecido”, dijo Heriberto, ahora de 33 años, quien pidió que solo se usara su primer nombre porque también teme represalias del gobierno. “Entonces hay la costumbre de buscar primero en la tienda, y cuando no lo tiene, lo buscas en Revolico”.
Las ventas en WhatsApp, Facebook y Telegram realmente despegaron en 2018, cuando los cubanos obtuvieron acceso a internet desde sus teléfonos, algo que Torres dice fue un “punto de inflexión”.
Entre 2000 y 2021 el número de cubanos que usan internet aumentó de menos de 1% de la población a 71%, según muestran datos de la Unión Internacional de Comunicaciones. La red mundial fue un salvavidas para Heriberto y muchos otros cubanos durante la pandemia de Covid-19, señalaron.
Ahora, con el turismo aún en recuperación —el principal sector económico de la isla—, muchos han formado empresas completas para la venta de bienes en línea, desde artículos básicos como medicinas hasta muchos bienes especializados más caros. Recientemente Heriberto utilizó el sitio para vender una bicicleta de montaña a la que le puso un precio en dólares.
Centelles, el cofundador de Revolico, dice que el sitio y herramientas similares han evolucionado para adaptarse a una Cuba en constante cambio. Por ejemplo, en un momento en que la isla sufre apagones abrumadores, las ventas de generadores eléctricos y baterías recargables han aumentado enormemente, señaló.
Funcionarios gubernamentales han dicho que el internet es importante para el crecimiento económico del país, pero le han dado un trato de “aceptación a regañadientes”, dijo Valerie Wirtschafter, analista de datos del centro de investigación Brookings Institution, quien da seguimiento al uso del internet en Cuba.
“Realmente nunca han podido controlar el internet en muchas formas”, dijo Wirtschafter.
Tal vez el ejemplo más visible ocurrió cuando surgieron protestas masivas en 2021, gracias en gran medida a las comunicaciones en rápida expansión en redes sociales, incluyendo Facebook, WhatsApp, Instagram y Telegram. El gobierno bloqueó muchas redes sociales y aplicaciones de mensajería cruciales durante algunos días para impedir que las protestas se extendieran.
Aunque Leonardo dijo que considera riesgoso efectuar ventas en Telegram, “al final, necesitas el medicamento… entonces vas a asumir este riesgo”.
Heriberto aún utiliza Revolico, pero dijo que ahora prefiere sitios como Facebook que ofrecen cierto nivel de anonimato. En esos lugares puede efectuar ventas valiéndose de un perfil falso, señaló, algo que no es posible hacer en Revolico, ya que este exige que el usuario publique su número telefónico.
“Ya es una necesidad básica”, señaló Heriberto. “El internet ha llegado a Cuba. Ya es fundamental”. 

Cuba consigue reestructurar deuda con China y nuevos fondos


China ha acordado reestructurar la deuda cubana y conceder nuevos créditos comerciales y de inversión a la atribulada nación insular caribeña tras una reunión en Pekín entre los líderes de los dos países comunistas, informa la agencia Reuters.
El ministro de Economía de Cuba, Alejandro Gil, dijo que este país también ha donado 100 millones de dólares para ayudar al país a hacer frente a la escasez de productos básicos y a una crisis energética agravada por el huracán Ian, que diezmó la provincia occidental de Pinar del Río a finales de septiembre.
Gil habló en una entrevista con los medios de comunicación oficiales que viajaban con el presidente Miguel Díaz-Canel al regresar a su país el fin de semana de una gira por Argelia, Rusia, Turquía y China, según ya se ha informado en este sitio.
El comercio y las inversiones chinas se han ralentizado en los últimos años debido a que Cuba no ha cumplido con los pagos de la deuda reestructurada, según analistas y diplomáticos, una situación que se ha agravado por el endurecimiento de las sanciones estadounidenses, la pandemia y las ineficiencias económicas internas.
“Vamos a encontrar fórmulas mutuamente aceptables para el ordenamiento y la reestructuración de las deudas”, dijo Gil.
Los analistas calculan la deuda en miles de millones de dólares, aunque no hay cifras oficiales.
La última vez que Cuba reportó su deuda externa en 2019 fue de 19.600 millones de dólares.
China es el socio comercial más importante de Cuba después de Venezuela, aunque el comercio ha disminuido de más de 2.000 millones de dólares en 2017 a 1.300 millones el año pasado, según el gobierno cubano.
Varios proyectos de inversión también se han paralizado.
Gil dijo que China había acordado completar rápidamente un muelle flotante, un proyecto de energía eólica y otro de energía solar, entre otros.
El presidente Díaz-Canel dijo a los medios de comunicación oficiales tras las conversaciones en Pekín que la deuda era una de las prioridades de su agenda con el presidente Xi Jinping, quien se solidarizó con las dificultades por las que atraviesa Cuba.

domingo, 27 de noviembre de 2022

La protesta del 27N en Cuba cumple dos años con sus rostros en el exilio


El 27N, una protesta —luego convertida en plataforma— de artistas cubanos que exigió libertad de expresión y de obra frente al Ministerio de Cultura, cumple dos años con sus rostros más visibles lejos del activismo dentro de la isla por presiones o en el exilio, informa la agencia EFE.El chispazo de aquella manifestación del 27 de noviembre de 2020 fue la primera piedra de meses convulsos en la isla, que llegaron a su momento de mayor tensión con las movilizaciones del 11 de julio de 2021, las mayores protestas antigubernamentales en las últimas décadas.
“Fue un catalizador de las protestas. Ninguna de las manifestaciones que antecedieron al 11J pudieron ser sin la solidaridad (vista ese día)”, recordó a EFE Carolina Barrero, una de las participantes, quien ahora vive en Madrid.
En aquella ocasión, según cifras extraoficiales, cerca de 300 personas protagonizaron una sentada afuera del Ministerio de Cultura (Mincult) en protesta por la detención de integrantes del Movimiento San Isidro (MSI), del conocido artista —recientemente sentenciado a 6 años de prisión— Luis Manuel Otero Alcántara.
“Fue un momento en el que muchos dijeron por primera vez, y en alto, lo que pensaban de forma colectiva. Fue una salida del clóset”, rememoró Tania Bruguera, una de los artistas más reconocidas en ese movimiento, afincada en Estados Unidos.
Los manifestantes lograron un acuerdo preliminar con el Mincult, luego de más de cuatro horas de reunión entre una treintena de representantes del grupo y autoridades.
Entre los participantes en aquel encuentro estaba Yunior García —exiliado en Madrid— quien a la postre se le recordaría por la plataforma Archipiélago, que convocó la frustrada marcha disidente del 15 de noviembre de 2021, desautorizada por las autoridades.
Para muchos de los integrantes de aquel colectivo consultados por EFE, ese diálogo sentó un precedente. Logró que el Gobierno legitimara a un grupo disidente como interlocutor y unificó, por primera vez, a la sociedad civil.
Estrategia de diálogo
El diálogo se rompió en enero de 2021 cuando una veintena de activistas y artistas independientes se concentraron en la sede del ministerio y acabaron siendo detenidos.
Tras varios encontronazos verbales entre activistas y funcionarios, el titular de Cultura, Alpidio Alonso, propinó un manotazo al teléfono móvil de uno de los asistentes, gesto que quedó grabado.
Julio Llópiz-Casal, se reafirmó en entrevista con EFE desde Madrid, y sostuvo que a pesar de que se rompiese la negociación, se trató de la estrategia correcta: “No creo que fuésemos naif, lo hicimos lo mejor que pudimos. Los que rompieron cualquier canal de diálogo fueron ellos”.
Solveig Font, también en la capital española, junto con su hijo de 21 años, coincidió con Llópiz-Casal.
“No cambiaría nada. Yo creo en el diálogo, aún lo creo. Quizás fuimos un poco ingenuos pero el cambio se hace paso a paso”, concluyó al otro lado del teléfono.
Según recordaron algunos de los protagonistas, los artistas que se quedaron en Cuba han ido dejando el activismo, al menos de forma pública, por las presiones de la seguridad del Estado.
Llópiz-Casal, por ejemplo, aguantó hasta 2021: “(Uno) humanamente se va desgastando y la realidad cubana te pasa por encima”.
“Es lógico, normal (que los que se quedaron tengan perfil bajo). Es una pena que dos años después Cuba haya ido a peor en casi todo”, lamentó Font.
Unión de criterios
Un elemento que los consultados han remarcado a EFE es que el 27N funcionó como un pegamento que cohesionó a personas de un amplio abanico ideológico bajo una agenda en común.
Bruguera destacó que a diferencia de lo que sucedió después del 11J, en el colectivo de manifestantes que protestó frente al Mincult no había una cabeza que representara a todos.
“La sociedad ya no es la misma. La gente no quiere a otro líder al estilo Fidel”, reflexionó en referencia al expresidente y líder de la revolución cubana, Fidel Castro.
Muchos analistas han remarcado desde entonces que no ha habido un grupo disidente que haya podido capitalizar el descontento de las protestas desde el 11J. Tampoco en las más recientes, tras el paso del huracán Ian, que dejó hizo colapsar por completo el sistema eléctrico nacional.
A esto se suma la fragmentación de la disidencia, algo que se evidenció el pasado septiembre con el referendo del Código, una normativa que incluía, entre otros, el matrimonio igualitario y la gestación subrogada.
Entonces ciertos opositores y activistas defendieron el «sí» —por representar un avance en derechos— mientras otros abogaron por el «no» —por no legitimar el sistema— y algunos optaron por la abstención, lo que produjo fracturas.
Para Llópiz-Casal este tipo de “enfrentamientos encarnizados” se deben a que durante décadas “la sociedad civil ha sido apagada”.
Estas divisiones internas no se han visto en las últimas semanas. Muchos de los integrantes del 27N —como aquellos que han aceptado hablar con EFE— han pedido abiertamente la abstención en las elecciones municipales de Cuba que se celebran este domingo. Justamente un 27 de noviembre.

La comezón del exilio revisitada

A veces en el exilio a uno le entra una especie de comezón, natural y al mismo tiempo extraña: comienza a manifestar un anticastrismo elemen...