sábado, 13 de enero de 2007

EL BLOG DE JORGE LUIS ARZOLA


EL BLOG DE Jorge Luis Arzola, Rajando la leña está, trae más información sobre la ya famosa reaparición de los censores.
Arzola es cuentista y novelista. Obtuvo en el 2000, el Premio Iberoamericano de Narrativa ''Alejo Carpentier'' por su colección de cuentos La bandada infinita. Ha publicado tres cuadernos de cuentos -El pájaro sin cabeza, Prisionero en el Círculo del Horizonte y La bandada infinita-- y una novela, Todos los Buitres y el Tigre. En la actualidad vive exiliado en Alemania, donde ahora trabaja en una segunda novela.
Dice Arzola en su blog:
''Por algunos emails recibimos de Cuba, sabemos ahora que los escritores han recibido la orden de no echar más leña al fuego de la reciente polémica. Y al parecer muy pocos han desobedecido, de lo cual no se puede culpar a nadie porque sabemos en carne propia lo que significa, viviendo en Cuba, exceder los límites impuestos.
El poeta Francis Sánchez (que vive en Ciego de Avila, Cuba) acaba de intervenir con un hermoso email-ensayo que reproduzco a continuación, y que quizá lo dice todo y cierra de manera brillante la polémica''.
Arzola reproduce en su blog el mensaje de Sánchez, que tiene la característica de agregar a la discusión el punto de vista de un joven que nació precisamente en el inicio de la ''época oscura''
Dice Francis Sánchez:
''Arturo Arango se pregunta por qué los jóvenes no entran en esta polémica. Voy. Nací el mismo año del Congreso de Educación y Cultura en que Fornet cifra el inicio del "periodo gris". No sé si aún soy joven, no sé de qué forma el desencadenamiento de este "susto'' me pertenece, y si es principio, mitad o final de tragedia, novelón o comedia... ¡Sí me duele esta intelectualidad cubana de la que soy parte, lo que va quedando de nosotros! Es deprimente.
Amir lo ha sugerido con aprensión, lo tengo advertido hace rato: vivimos en lo fundamental fuera de la historia, nos fueron poniendo -y nos acomodamos- al margen, hasta esta posición de cada día, amnésica, inofensivamente al margen. Habrá círculos del infierno más inclementes, celdas de castigo peores, por estrechas, y circunstancias de humillación y ostracismos tal vez más crueles para los huesitos humanos que pueden repartirse los cangrejos, como lo que vivió un Delfín Prats sin derecho incluso a ejercer lenguaje de mudos, o aquel calvario (?) que pudo significar para algún escritor tener que trabajar en las sombras de la biblioteca nacional, cuando no de alguna municipal. Pero no debe de haber al cabo, en nuestra historia, un campo de acción intelectual tan estrecho, asfixiante y por eso tan ridículo, como este del que hemos hecho folclor los escritores e intelectuales cubanos en general durante las últimas décadas''. (EL RESTO DE ESTE MENSAJE SE PUEDE LEER AQUI)

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