martes, 17 de julio de 2007

Inestabilidad y éxodo



El régimen cubano entró una vez más en la eterna confrontación verbal con Washington, una estrategia utilizada hasta el cansancio por los gobiernos de ambos países para mantener el status quo.
Cuba acusó este martes a Estados Unidos de alentar la emigración ilegal con la intención de crear inestabilidad para forzar un cambio político en la isla, informó la France Presse.
Una declaración de la cancillería precisó que del 1 de octubre de 2006 al 30 de junio de 2007 la Sección de Intereses de Estados Unidos (SINA) otorgó 10,724 visas a cubanos, un 53.6 por ciento de la cuota mínima anual de 20,000 que debe conceder al cierre de septiembre, según acuerdos firmados por ambos países en 1994.
Cuba advirtió que de mantenerse la tendencia hasta septiembre Washington violaría los acuerdos, lo que sería ''un aliento adicional a la emigración ilegal, que -añadió- es ''estimulada'' por la Ley de Ajuste Cubano y la política de ''pies secos-pies mojados'', que privilegian a los emigrantes ilegales de la isla.
''Cabría preguntarse qué persigue el gobierno de los Estados Unidos con este
comportamiento. ¿Por qué desea que empeore la situación migratoria entre ambos países?, ¿Es que ha decidido satisfacer las exigencias de la mafia cubanoamericana de abolir los Acuerdos Migratorios vigentes?'', cuestionó la cancillería.
En anteriores ocasiones se han producido atrasos en la entrega de visas, por parte de Estados Unidos, y las acusaciones mutuas no son nada nuevo en este extenso diferendo.
Ahora vuelven a surgir a casi un año de que Castro se viera obligado a traspasar el poder a su hermano y ministro de las Fuerza Armadas, y luego de una semana de declaraciones con un tono más elevado por parte del gobierno estadounidense, pero que no se separan de la política hacia Cuba que esta nación mantiene desde hace largo tiempo.
Al preguntarse las razones de este atraso, la nota de la cancillería señala: ''¿Guarda esto relación con las recientes declaraciones del presidente Bush, en las que además de desear la muerte del Comandante en Jefe, expresó su preferencia por forzar los 'cambios' que desea imponer a Cuba, aun cuando ello diera lugar a una situación de inestabilidad.
Aunque Cuba no responde todas las interrogantes, la palabra ''inestabilidad'' resulta clave para comprender la posición cubana.
En una declaración reciente, el presidente George W. Bush volvió a repetir una invocación a Dios formulada hace casi un año en Miami, en que dejaba en manos ''del Buen Dios'' el destino de Castro, pero también manifestó que en el caso cubano prefería la ''libertad antes que la estabilidad''.
En su momento, la declaración de Bush no fue comentada con el interés que merecía. En parte por la poca credibilidad con que cuenta actualmente la política de Washington hacia la isla.
Sin embargo, la declaración presidencial contradice una formulada por la secretaria de Estado, Condoleezza Rice, el domingo de la semana que comenzó con la repentina intervención quirúrgica a Castro, el lunes 31 de julio de 2006.
''No vamos a hacer nada para atizar una sensación de crisis o una sensación de inestabilidad en Cuba'', dijo entonces Rice en el programa Meet the Press de la cadena de televisión NBC.
Mientras nada hace pensar que Washington va a comenzar a promover una política más activa hacia Cuba, la Declaración del Ministerio de Relaciones Exteriores cubano no hace más que recordarle a Estados Unidos la inestabilidad también puede afectar a Estados Unidos con un éxodo.
Vea la Declaración del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba aquí.
Fotografía superior: dos niños juegan fútbol en una calle de La Habana Vieja (Alejandro Ernesto/EFE).
Fotografía izquierda: varios personas caminan por una calle adornada con banderas cubanas (Alejandro Ernesto/EFE).
Fotografía derecha: una niña se asoma al balcón de su casa junto a una bandera cubana, en La Habana (/Alejandro Ernesto/EFE).

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