martes, 28 de agosto de 2007

Los derechos y la politiquería


Los políticos hablan y prometen siempre. Siempre también —y desde chiquitos— nos han enseñado a desconfiar de ellos. Juzgar sus acciones y la efectividad de las leyes y medidas introducidas bajo sus gobiernos, las propuestas por ellos y las que contaron con el apoyo total del mandatario de turno. Electores y contribuyentes han sido advertidos una y otra vez de confiar menos en los discursos y más en los resultados. Las clases de Historia abundan en ejemplos de promesas incumplidas, falsedades y juicios erróneos, hechos por determinado presidente en diferentes épocas.
Bueno, parece que no a todos nos ha ocurrido lo mismo. Frank Calzón fue a otras escuelas o se crió en otros mundos. El Director ejecutivo del Centro por una Cuba Libre en Washington, D.C, tiene una confianza absoluta y una ingenuidad a prueba de cañonazos en lo que se refiere a los gobernantes. Digo, si ese gobernante se llama George W. Bush. Calzón no pierde ocasión para escribir piezas de propaganda que elogian la gestión de Bush, al menos en lo que a Cuba se refiere.
En una columna reciente publicada en El Nuevo Herald, el luchador por los derechos humanos en la isla llena el espacio con menciones a palabras en favor de la democracia en Cuba lanzadas por Bush en los más diversos rincones europeos. Lejos de considerarlas irrelevantes, Calzón estima que ese rosario de frases es ponderado “cuidadosamente” por La Habana, que con frecuencia responde con “insultos a Estados Unidos y nuestros aliados”. Cómo esa supuesta guerra de palabras contribuye a la libertad, la democracia y los derechos humanos queda sin explicación.
“¿Quién está pensado en el pueblo cubano?”, se pregunta Frank Calzón, y la respuesta que encuentra es el presidente Bush. Lástima —para los que piensan como él— que al mandatario se le esté acabando su segundo período de gobierno.
Las pruebas de la preocupación de Bush por la situación cubana son las citas de Calzón. En breve tiempo, cualquiera puede armar una lista parecida de frases en favor de la democracia en Cuba, formuladas en su momento por cualquiera de los presidentes estadounidenses anteriores. Creo además que es fácil superar con creces la lista de Calzón a la medida de Bush.
Calzón está al frente de una institución que, según el mismo proclama, tiene como objetivo la democracia en Cuba y el respeto de los derechos humanos en la isla. Quizá sea mejor que no le reste tanto tiempo a esta labor meritoria, con su propaganda en favor de Bush.
Fotografía: el senador Mel Martinez (centro), la congresista Ileana Ros-Lethinen y Frank Calzon, del Centro para una Cuba Libre, en esta imagen de 2004 (Roberto Koltun/El Nuevo Herald).

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