martes, 28 de agosto de 2007

Un rumor de más de 50 años


Uno de los argumentos utilizados durante estas últimas tres semanas, para ayudar a sustentar el rumor de que Fidel Castro está muerto, es la comparación con lo ocurrido a otros dictadores célebres.
Más de una vez he escuchado que lo que está ocurriendo en La Habana es similar a lo sucedido en la desaparecida Unión Soviética durante la muerte de Stalin, un hecho que “los comunistas ocultaron por semanas, o incluso meses, porque esa es su forma de comportarse”. Resulta sin embargo que esto no es cierto. Si bien la muerte de Stalin aún deja la posibilidad de más de una conjetura —¿fue dejado sin atender a propósito o por miedo?—, la cronología de los hechos ha sido establecida de forma precisa:
El 17 de febrero de 1953 Stalin recibió en su oficina del Kremlin al embajador de la India, Kumar Menon. Fue el último día que pasó en su oficina y el embajador indio el último extranjero que lo vio con vida.
En la noche del 28 de febrero al 1 de marzo Stalin sufre una hemorragia cerebral, de la que no se recuperará, en una dacha de las afueras de Moscú.
Los escoltas se deciden finalmente entrar a sus habitaciones en la tarde del domingo 1 de marzo y lo encuentran inconsciente en un charco de orina. No es hasta la noche que llegan los médicos.
El 3 de marzo el célebre cirujano A. L. Myasnikov diagnostica que la muerte es inevitable.
El 4 de marzo se anuncia a la población que Stalin está gravemente enfermo, pero no se dice una palabra sobre su posible sucesor o la formación de un nuevo gobierno.
El 5 de marzo Stalin muere a las 9:50 P.M. (21:50). Esa noche se celebra una reunión conjunta del Comité Central del Partido, el Consejo de Ministros y el Soviet Supremo, donde se anuncia que Stalin no podrá seguir gobernando y se aprueba la distribución de cargos que el círculo íntimo del dictador soviético había preparado apresuradamente en los dos últimos días. La mayoría de los participantes en la reunión no saben que a esa hora Stalin ya está muerto.
Luego de la reunión, se informa al diario Pravda de la muerte de Stalin. Se anuncia el inicio de las honras fúnebres y el entierro para el 9 de marzo.
Durante años existieron leyendas y rumores de que Stalin había muerto meses antes, e incluso circulo la versión de que el embajador indio no había visto al dictador sino a un doble. Desaparecida la Unión Soviética y desclasificados miles de documentos, las fechas permanecen.
En el caso cubano, estamos ante la presencia de un rumor que se alimenta de otro rumor, que lo precede en más de cincuenta años.

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