sábado, 8 de septiembre de 2007

Historiador aficionado


Si usted tiene interés en saber la cantidad de votantes que prefirió a los candidatos cubanos en las diversas elecciones celebradas en esta ciudad, o si quiere conocer alguna que otra anécdota y más de una justificación de un político del patio, La Fuerza Política del Exilio Cubano, de Enrique Ros, le resultará imprescindible. Es un libro que le recomiendo comprar.
Otra cualidad a destacar en esta obra son los ejemplos que muestran que la corrupción en Miami es anterior a la llegada de los cubanos.
Sin embargo, este esfuerzo realizado por un aficionado a la historia carece del más mínimo análisis, así como la redacción deficiente dificulta la lectura. Lástima, porque el tema puede resultar apasionante.
Para realizar este libro, Ros ha recurrido a las informaciones aparecidas en los periódicos locales y ha entrevistado a un grupo de los políticos mencionados.
Pero las limitaciones de un autor carente del menor conocimiento de la metodología histórica, y su incapacidad para tratar los hechos con un mínimo de profundidad, se imponen incluso sobre la deficiencia que para un escritor mejor dotado significaría la parcialidad ideológica. Aquí hasta cierto punto resulta secundario que Ros sea republicano y que en casi toda oración se destaquen sus preferencias políticas: en La Fuerza Política del Exilio Cubano sólo nos enfrentamos a una retahíla de fechas y nombres, donde los hechos y sus consecuencias se ven bajo la óptica de un café en el Versailles o una conversación de barbería (y reconozco que la segunda de las comparaciones no me pertenece, y agrego que es muy certera).
Es indiscutible el papel destacado que han jugado los republicanos en la política local y hace falta un buen libro de historia que analice el hecho. Este no lo es.
Ros no sólo muestra a las claras su filiación política, que en él es casi biológica, como una marca de nacimiento. Algo en lo que, por otra parte, no hay mérito ni reproche. Tampoco desprecia párrafo para insistir en su rechazo a The Miami Herald, en lo que continúa una vieja tradición entre el sector más conservador del exilio. En igual sentido, el texto es un buen ejemplo del republicanismo populista del mismo sector. Esto lo lleva a calificar de "abusivo'' a un impuesto para la creación de una orquesta sinfónica en esta ciudad, que trató infructuosamente de aprobarse en 1985.
La Fuerza Política del Exilio Cubano también abunda en fotografías. Al parecer, en su mayoría sacadas del álbum familiar del autor.
Fotografía: Daniel Garcia observa mientras visitantes firman sus cuadros durante un Viernes Cultural en La Calle Ocho, en esta foto del 25 de agosto de 2006 (Alan Díaz/AP).

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