sábado, 15 de septiembre de 2007

¿Qué dice Univisión?


Duró una semana. El programa del ex alcalde de Hialeah, Raúl Martínez, llegó a su fin el viernes. Martínez dijo ese día que no podía continuar en esa labor en la emisora de Univisión WQBA-AM(1140), ya que se le exigía la promesa de que no iba a postularse en las próximas elecciones.
Dos frases de cautela preliminares. Cualquier medio de prensa tiene el derecho de escoger a sus empleados y colaboradores. En Estados Unidos, un periodista, o comunicador en general, que integra o participa en un medio informativo comercial, no debe ser al mismo tiempo protagonista político. No se puede ser juez y parte. Esto compromete la integridad de la emisora y despierta sospechas sobre los propósitos del comunicador. No importa que éste se esfuerce en mantener la ''objetividad'' y el llamado ''balance informativo'', hay que evitar esta posibilidad. Martínez ha dicho él no habló mucho de política durante la semana que duró su programa. Pero eso no descarta la sospecha de activismo político.
Pero la realidad de Miami supera todas las posibles cautelas. No es que las premisas del párrafo anterior no deban ser aplicadas en esta ciudad. Es que las situaciones aquí en muchos casos responden a componendas, arreglos políticos y conveniencias alejados de cualquier búsqueda de integridad. En este caso, los indicios de presiones y ataques contra Martínez tienen la fuerza suficiente como para no ser descartados.
No tengo pruebas de que pueda existir una componenda en contra de Martínez. ''No puedo y no voy a especular sobre lo que ocurrió. Sería injusto que lo hiciera'', dijo Martínez a The Miami Herald. Creo que es la actitud correcta. Pero la situación dista mucho de estar clara.
Lo primero que salta a la vista es que el Raúl Martínez que participó durante una semana en un programa radial no es alguien ajeno al panorama político de Miami. No vino de un distante estado del centro del país ni hizo su carrera cazando osos en Alaska. No nay nada nuevo en hablar de la posibilidad de que podría aspirar a un cargo de representante federal en las próximas elecciones. No son especulaciones que nacieron luego que el ex alcalde tomara el micrófono por una semana.
Pienso que la emisora debió pensarlo dos veces antes de lanzar un programa con alguien que reúne tal capacidad para lanzarse a la arena política.
Por otra parte, entiendo que Univisión actúe con prontitud ante cualquier indicio de que uno de sus comentaristas pase a integrar una boleta electoral. Pero al mismo tiempo la cadena no es consecuente en sus actos. No mide con la misma regla a todas sus emisoras. No es lo mismo lo que rige para WQBA-AM(1140) que lo que se autoriza en Radio Mambí 710 AM. Esta última no sólo es la estación no oficial del republicanismo en Miami y la portavoz, noautorizada, del presidente George W. Bush. Es la principal emisora censora en Miami de cualquier comentario en contra de la política de la actual administración, formulada por un oyente.
¿Cuál es el estándar profesional y ético que se aplica a Radio Mambí, una estación de radio en que su director general, Armando Pérez Roura, se llena la boca todos los días para proclamar que él no admite en su emisora a éste o aquel?
¿Cómo es posible que una estación radial dedique tanto tiempo a los aspirantes presidenciales republicanos, consuma tantas horas con programas en los que participan legisladores republicanos y tenga tantos programas con destacadas figuras del republicanismo local, que si bien no se han postulado a elección alguna hacen un activismo político que compromete seriamente su labor informativa?
Son preguntas que, espero, Univisión responda en algún momento.
Vea la información sobre la clausura del programa de Raúl Martínez aquí.
Fotografía: Raúl Martínez aparece en esta foto de archivo del 21 de noviembre de 2005 en Hialeah (C.W. Griffin/The Miami Herald).

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