martes, 25 de septiembre de 2007

Una película poco explosiva


Al presidente venezolano Hugo Chávez no le gusta lo que considera la ''dictadura de Hollywood''. Gracias a la bonanza petrolera que vive el país, ha podido darle impulso a la realización de películas venezonalanas en estudios estatales. Pero de acuerdo a las informaciones obtenidas hasta el momento, no hay que esperar grandes resultados.
Al parecer el esquematismo impera en esta filmografía que se avecina. Una muestra de ello es la cinta sobre Luis Posada Carriles, quien ha sido acusado de volar un avión cubano en 1976 y de intentar asesinar a Fidel Castro. Ambos cargos no han podido ser demostrados en los tribunales.
El rodaje del largometraje Bambi C4 sobre Posada Carriles, considerado por el mandatario venezolano como el Osama bin Laden de América Latina, comenzó este mes en Caracas, de acuerdo a un cable de la AP.
La cinta, que se estrenaría el próximo año en Venezuela y se exhibiría también en el exterior, forma parte de una creciente cartera de producciones estatales en la que se fusionan la política y el arte y está a cargo de la fundación estatal Villa del Cine, un complejo cinematográfico que creó el gobierno el año pasado con una inversión de 13 millones de dólares.
Chávez dijo el domingo en su programa dominical Aló Presidente que Bambi C4 representa parte de la ''revolución cinematográfica'' de Venezuela y de la ''revolución cultural liberadora'' que servirá para contrarrestar producciones estadounidenses como El hombre araña III, que en la actualidad tienen gran preferencia entre los venezolanos.
Por los detalles que se conocen hasta el momento, Bambi C4 no promete ser una obra de arte, ni siquiera un buen filme político, tampoco una pieza de propaganda bien
ejecutada. Una de las escenas, muestra ''la captura de un guerrillero que es asesinado en una cruenta balacera por el ex agente de la CIA'', de acuerdo al cable de la AP.
Aunque el presupuesto de la película, de unos 900,000 dólares, hace suponer que no
será una súper producción en comparación con las grandes cintas de Hollywood, su director, el caraqueño Eduardo Barberena, apuesta a un thriller de alta factura que entremezclará ficción con hechos reales para tratar de atrapar al público.
El filme mostrará a Posada Carriles en dos épocas de su vida: un ''Posada maduro'' que abarcará parte de sus por Venezuela y el resto de Latinoamérica en los años 70 y 90, así como su vinculación con el ataque al hotel Copacabana de La Habana y la explosión de una aeronave cubana donde perecieron 73 pasajeros; y un ''Posada viejo'' que cuenta su historia desde una prisión estadounidense donde estuvo detenido desde el 2005 hasta principios del 2007.
El ''Posada maduro'' será personificado por el actor cubano Patricio Wood, y el ''Posada viejo'' por el también cubano Carlos Padrón. El reparto de Bambi C4 cuenta con unos 28 actores y unas 48 personas integran el equipo de producción.
Tal como reconoció el director, una de las escenas más espectaculares del filme será la simulación de una explosión en el hotel Copacabana, a filmarse en las instalaciones del centro turístico habanero con el apoyo de efectos especiales. La explosión del avión de Cubana de Aviación se recreará a través de imágenes de archivo.
Barberena descartó que el largometraje vaya a ser ''panfletario'', pero admitió que se planteará una postura sobre las acciones que ejecutó Posada Carriles en la región, de acuerdo a la información citada de la AP.
''La película tiene una posición, por supuesto, pero no lo ridiculiza ni lo caricaturiza (a Posada Carriles)'', aseguró.
Sostuvo que el personaje de Posada Carriles tendrá ''un poco de libertad para que él se defienda'' y se presente bajo la ''apariencia o una filosofía de guerrero'', pero que sus narraciones serán contrapuestas a ''hechos reales''.
''En la película se plantea que él (Posada Carriles) debe ser condenado y debe ser repatriado aquí a Venezuela o a Cuba para ser llevado a juicio por sus acciones", acotó el cineasta, quien desarrolló gran parte de su carrera, de más de tres décadas, en la producción de comerciales.
Presupuesto, declaraciones del director y comentarios sobre las escenas me hacen ser pesimista. No creo que Bambi C4 será muy explosiva que digamos.
Fotografía superior: el director venezolano Eduardo Barberena durante la filmación de Bambi C4 (Fernando Llano/AP).
Fotografía izquierda: técnicos preparan los raíles para deslizar la cámara durante una de las escenas de Bambi C4, que se filma en Guarenas, en las afueras de Caracas (Fernando Llano/AP).
Fotografía derecha: un venezolano observa la filmación de la película en las afueras de Caracas (Fernando Llano/AP).

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