martes, 23 de octubre de 2007

Un acto de justicia


El escritor y dramaturgo cubano Antón Arrufat considera que el estreno de su obra de teatro Los siete contra Tebas tras 40 años de censura supone un "acto de justicia'', y cree que en el país se están "limpiando errores'' de épocas pasadas, de acuerdo a la agencia Efe.
Los siete contra Tebas está inspirada en la tragedia clásica de Esquilo y plantea el drama de dos hermanos que mantienen concepciones distintas, se enfrentan por el control de Tebas y terminan matándose.
La obra, premiada en 1968, se estrenó el pasado fin de semana en un conocido teatro de La Habana tras ser denostada y censurada durante cuatro décadas por motivos que el propio Arrufat dice que "nunca'' ha "sabido bien''.
''Se está como limpiando una serie de errores de una época para que no siga pasando, imagino que esto es útil y saludable para una sociedad'', indicó Arrufat en una entrevista con Efe.
El escritor, Premio Nacional de Literatura en 2000, señaló que ha habido cambios tras el intenso debate por correo electrónico que mantuvieron a principios de año intelectuales de dentro y fuera de la isla.
''La vida tiene unas leyes secretas, no sabemos bien cuáles son pero después de todo aquel debate en los correos, todo lo del quinquenio gris, de pronto se estrena la obra que ellos condenaron, hay algo secreto ahí'', dijo.
El estreno de Los siete contra Tebas, es, según Arrufat, "un acto de justicia, porque esta obra pudo dialogar en su momento con otras obras del teatro cubano''.
''No tuvo por qué ser prohibida ni censurada, podía haberse estrenado, tal vez hubiera producido una conmoción muy grande pero esas conmociones yo creo que pueden ser asimiladas por la sociedad'', apuntó el escritor, nacido en la ciudad oriental de Santiago de Cuba, en 1935.
En ese sentido, destacó que ''ahora produce una conmoción en el sentido de que vamos a ver una cosa que fue prohibida. En aquel momento era ver una obra de teatro. Ahora vemos una obra de teatro que fue prohibida. Se le agregó este componente que es muy atractivo para la gente pero que en fin no tenía porque habérsele agregado''.
Arrufat reconoció que tenía ''muchas expectativas'', ''curiosidad'' e inquietud por ver la reacción del público a una obra que escribió ''bajo circunstancias sociales cuyas valoraciones ahora ya no son las mismas'' y destacó que el público estuvo ''muy receptivo y muy afectuoso'' con él.

''Me parece que esa obra pesaba sobre todo lo que he escrito como una sombra y que esa sombra se empieza a desvanecer y la obra puede ser juzgada ahora con mayor tranquilidad'', agregó.
Indicó que en Los siete contra Tebas trató de "hacer pensar a la gente'' con el debate entre los dos hermanos con dos concepciones que luchan entre sí y "al final hay como la conjugación de estas dos concepciones en una tercera''.
''La obra lo que plantea es que la justicia social es un hecho bastante difícil de llevar a cabo, un hecho doloroso que implica a mucha gente, que implica un rompimiento en la sociedad y que es necesario pero al mismo tiempo es doloroso'', dijo.
''Eso sigue ahí -continuó- y creo que sigue vigente como otras interpretaciones, pero la obra no se inclina ni por una cosa ni por lo otra, la obra quiere hacer pensar a los espectadores''.
Arrufat consideró necesaria la rectificación de errores y subrayó que ''toda sociedad vive renovándose y si no se renueva ese sistema social, cualquiera que este sea, lo mismo un sistema capitalista que socialista, perece''.
Vea las palabras de Antón Arrufat en el día de estreno aquí.
Vea las palabras del director invitado de la obra, Alberto Sarraín, aquí.
Fotografías tomadas del programa de la obra.

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