jueves, 22 de noviembre de 2007

La disidencia de la multiplicación


Creo que los disidentes fundan organizaciones con una frecuencia mayor que la de sus logros en la lucha pacifista. Esa constante edificación de una nueva sociedad en el papel orfrece muy pocos resultados prácticos. Es cierto que hay una tendencia endémica en nuestra historia a multiplicar congresos, partidos políticos y actos, pero creo que la disidencia supera en buena medida ese afán sin freno.
Un cable de la AFP trae la noticia de que los opositores fundaron ayer en La Habana el Comité Ciudadano de Reconciliación y Diálogo (CCRD), presidido por Oswaldo Payá, para impulsar cambios pacíficos que estiman muy cercanos en Cuba, según sus iniciadores.
El movimiento, integrado inicialmente ''por 300 miembros'', "impulsará los cambios pacíficos que el pueblo quiere y necesita, ahora'', dijo Payá en rueda de prensa, acompañado de seis colaboradores.
El CCRD ''está presente en todas las provincias del país'' e impulsará la campaña ''Foro cubano por vías pacíficas y legales'', para buscar la liberación de los presos políticos, cambios en leyes a favor de derechos fundamentales de los cubanos que vivan dentro o fuera de la isla.
También propugna las elecciones libres para una Asamblea Constituyente y la reconciliación ''sin exclusiones'' de todos los cubanos.
Para ello, los fundadores del CCDR proclamaron la ''Declaración de libertad de los cubanos'', de diez principios, sobre igualdad de derechos, soberanía del pueblo a escoger su sistema político, unidad nacional y liberación de los presos.
Según Payá, el CCRD ''no es un bloque disidente'', sino ''una nueva convocatoria en un nuevo momento'', pues ''el cambio se acerca en Cuba'' y esa luz "no viene del Gobierno ni de ninguna fuerza política''.
''Somos voz del pueblo, no la única voz, para el cambio'', dijo, al precisar que los líderes de la disidencia fueron invitados al CCRD, aunque "algunos no han respondido''.
Estimó que el proceso electoral que definirá una reelección o sucesión del convaleciente líder Fidel Castro como presidente, ''no son elecciones'', pues se rigen por una ley que es "una aberración y una burla'', por lo cual ellos promueven una nueva legislación electoral.
Sobre el debate de los problemas del país que realizan obreros, estudiantes y organizaciones vecinales, promovido por el presidente provisional Raúl Castro, Payá
reconoció la valentía de algunos participantes y estimó ''positivo'' ciertos planteamientos.
No obstante, ''no queremos permiso (del Gobierno) para hablar de la manera adecuada y concreta, queremos el derecho a hablar'', añadió.
Este nuevo llamado demuestra un interés en buscar un cambio pacífico en la situación cubana, pero también la división entre los opositores y la necesidad de mantenerse en la arena política, sin por otra parte tener mucho que ofrecer a cambio.
Fotografía: el líder opositor Oswaldo Paya durante una conferencia de prensa en La Habana (Javier Galeano/AP).

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