jueves, 13 de diciembre de 2007

¿Recordatorio o advertencia?


El gobernante cubano Fidel Castro envió dos nuevos mensajes que fueron difundidos hoy en el programa de la televisión cubana Mesa Redonda y pidió que se recordara la posición de Cuba sobre diversos compromisos internacionales, informó la agencia Efe.
En cierto sentido, los mensajes de Fidel Castro parecen destinados a alimentar las especulaciones sobre supuestas diferencias tácticas y estratégicas, entre el mandatario enfermo y su hermano, sobre la conducción del país, la actitud a adoptar frente a diversos aspectos políticos y sociales y las relaciones internacionales.
Castro solicitó en una misiva enviada este miércoles a ese espacio televisivo, que se recordara la postura del país sobre diversas convenciones y tratados internacionales, después de que el lunes el canciller cubano, Felipe Pérez Roque, anunciara la decisión de la isla de suscribir dos importantes pactos de derechos humanos.
El líder cubano, convaleciente desde julio del año pasado, señaló que ''desde hace días a partir del referendo venezolano del 2 de diciembre'' trataba de recordar de entre sus pronunciamientos sobre el tema uno en el que se expresara "concretamente'' la posición de Cuba sobre el tema.
En ese sentido, pidió que se transmitiera una intervención televisiva suya de abril de 2001 en la que trataba el asunto y que, según afirmó, ''en aquel momento podía parecer intranscendente''.
''Tiene solo un poco menos de siete años. Estamos envueltos en un proceso electoral.
Considero las ideas el punto de partida de mi vida política. A este material (...) lo titularía hoy con su línea final: 'La historia dirá quién tiene la razón''', señaló Castro, que envió hoy otra carta escrita de su puño y letra agradeciendo la difusión del documento.
En aquella intervención Castro comentaba las objeciones que el país tenía a la suscripción del Pacto de derechos económicos, sociales y culturales, que, junto al pacto de derechos civiles y políticos, serán firmados por Cuba, según Pérez Roque.
Entonces, Castro señalaba entre esas reservas aspectos como el derecho a la organización en sindicatos libres, al señalar que los trabajadores en Cuba comparten ''el poder con el resto del pueblo''.
''Tal precepto serviría de arma y de pretexto al imperialismo para tratar de dividir y fragmentar a los trabajadores, crear sindicatos artificiales, y reducir su fuerza e influencia política y social'', agregaba.
El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Felipe Pérez Roque, anunció el lunes en conferencia de prensa la firma ''en breve'' de ambos pactos como ''expresión'' de la colaboración del país con el sistema de Naciones Unidas sobre la base del derecho a la ''soberanía nacional y al derecho del pueblo cubano a la libre determinación''.
Agregó que la situación de ''manipulaciones contra Cuba en el terreno de los derechos humanos'' en la antigua Comisión de Ginebra, a la que calificó de ''tribunal inquisitorial'', ''ha cambiado radicalmente con el surgimiento del nuevo Consejo de Derechos Humanos''.
Castro convalece de una grave enfermedad intestinal que le obligó a delegar sus cargos el 31 de julio de 2006 en su hermano Raúl, primer vicepresidente y ministro de las Fuerzas Armadas.
Fotografía: un resumen del historial de Fidel Castro junto a su nominación como candidato a la Asamblea Nacional (Ismael Francisco/Prensa Latina/AP).

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