miércoles, 5 de diciembre de 2007

Europa al rescate


En un breve e ilustrativo informe, la Universidad de Miami nos brinda en cifras una realidad que se tiende a ignorar en esta ciudad: Venezuela y China no son las únicas naciones responsables del mejoramiento de la situación económica, para el régimen de La Habana, en los últimos años. Europa, de una forma callada y constante, viene desempeñando un papel fundamental.
Lo que resulta más importante: son los bancos europeos quienes han aportado la mayor parte del capital en divisas para financiar compras e inversiones necesarias en la isla.
Mientras un buen número de acuerdos firmados con Pekín y Caracas han aliviado la crisis generada tras la desaparición de los subsidios de la era soviética, gran parte de las necesarias divisas han llegado a Cuba provenientes de Europa.
Entre los países europeos se destaca en primer lugar España. Si se suman las cifras en dólares brindadas por la propia España ($326 millones) y el País Vasco ($255 millones) se llega a la cifra de $581. Pero no se quedan muy atrás Francia ($440 millones), Alemania ($216 millones) y los Países Bajos ($182 millones).
Las inversiones europeas en empresas mixtas (join ventures) son también numerosas. Del total de 185 constituidas con capital extranjero, dos terceras partes de las mismas provienen de fondos europeos. España tiene 73, casi duplica a Canadá, con 38, y más del doble de Italia, con 29.
Una conclusión elemental, tras la lectura de estas cifras, es que los intentos de Estados Unidos, por lograr una alianza global para estrangular económicamente al gobierno de la isla, son un fracaso.
Otro resultado de la lectura es que si bien Madrid se destaca sobre otros países, no es el único en aportar grandes capitales para la inversión en Cuba. Francia, Alemania, los Países Bajos e Italia (para no citar el conocido ejemplo de Canadá) están apostando fuerte en el desarrollo económico cubano. Sin embargo, no se escuchan en Miami los ataques a los gobiernos de esos países, como ocurre respecto a la Moncloa, que con tanto furor se ataca en las ondas radiales del exilio.
La realidad es que si bien Washington influye en obstaculizar el comercio, las transacciones bancarias y las inversiones en Cuba, está lejos de impedirlas.
Hay que preguntarse una vez más por la efectividad de un embargo y los objetivos logrados por Washington en su política de aislamiento. Un aislamiento que fundamentalmente perjudica a quienes viven en ambos extremos del estrecho de la Florida y dificulta o impide, en buena medida, los intercambios normales entre cubanos. Cabe preguntarse hasta cuándo los productores e inversionistas norteamericanos van a tolerar ser perjudicados con unas sanciones inútiles, que sólo complacen a un sector del exilio de Miami.
Cuaderno de Cuba reconoce que encontró esta información en The Cuba Triangle. Vea el informe completo aquí.
Fotografía:un vendedor lleva girasoles para ser vendidos a la entrada de una iglesia en La Habana, durante la celebración del Día de Santa Bárbara, el 4 de diciembre de 2007 (Javier Galeano/AP).

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