viernes, 14 de diciembre de 2007

Un galardón muy merecido


Entre las películas galardonadas en la edición 29 del Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana se encuentra recibió el primer premio en la categoría documental El telón de azúcar, de la chilena Camila Guzmán.
La cinta de Guzmán mezcla una historia personal y generacional con el destino de una nación. Es una de esas películas que resulta desgarradora por momentos. En otras ocasiones, la nostalgia se impone a una realidad casi siempre deprimente.
Su presentación en el festival habanero resulta una demostración de amplitud de criterios, por parte de los organizadores del evento, que supera a otros ejemplos tan citados.
El telón de azúcar, hecha por una joven realizadora, no es una cinta perfecta. Nunca pretende serlo. Pero al captar el sentimiento de una generación, y la esperanza o la falta de esperanza de un pueblo, con un mínimo de recursos, alcanza su mayor altura. Todo ello con una frescura y candidez que a veces no se comparte, pero se comprende.
Fotografía: cubanos intentan entrar a la proyección de la cinta Das Leben der Anderen (The Lives of Others), el 8 de diciembre de 2007, en La Habana (Sven Creutzmann/Mambo photo/Getty Images).

Bouguereau, sociedad y erotismo

La obra de William-Adolphe Bouguereau recorre con facilidad y simpleza dos mundos afines y contradictorios: la pintura de la segundad m...