miércoles, 31 de octubre de 2007

La lección de Noel


La tormenta tropical Noel abandonó hoy Cuba rumbo al norte, tras dejar lluvias en el oriente de la isla que han obligado a la evacuación de miles de personas, fundamentalmente a casas de familiares, según un cable de la agencia Efe.
Hay un aspecto fundamental, a tomar en cuenta tras el paso de la tormenta: la organización de la Defensa Civil, a cargo de las labores de prevención, evacuación y ayuda, se mantiene con su maquinaria funcionando a la perfección.
Las provincias más afectadas hasta el momento son las orientales de Las Tunas, donde hay 7,000 evacuados, y Guantánamo, con 4,000, entre los que ''prevalecen'' los alojados en casas de familiares y amigos, informaron hoy medios locales.
En Santiago de Cuba se han evacuado a 700 personas y a otras 1,200 en Camagüey, donde se registraron, además, daños en más de un centenar de viviendas.
Debido a la relativa baja intensidad de la tormenta, las cifras de evacuados son más reducidas que en otras ocasiones, pero ello no resta importancia al hecho de que se trata de una prueba más: el país sigue su marcha normal, pese a la ausencia temporal del gobernante Fidel Castro del mando.
Hasta el momento no se ha reportado ninguna muerte en Cuba por el paso de Noel, decimocuarto organismo tropical de la temporada de huracanes en el Atlántico Norte.
Los centros de la Defensa Civil se encuentran movilizados en todas estas zonas y mantiene la vigilancia sobre los ríos y los embalses, que se encuentran prácticamente al máximo de su capacidad debido a las intensas lluvias que han azotado la región en las últimas semanas, agrega la nota de Efe.
La lección de Noel es simple. Ante la posibilidad de un riesgo, los mecanismos establecidos se ponen en movimiento. Nada nuevo en ello. Salvo que esta señal de estabilidad se repite una y otra vez. Aquí en Miami se continúa sin admitirlo, y sin tampoco analizar la mejor forma de influir en esta situación para lograr un cambio.
Fotografía: esta imagen de satélite de NOAA, tomada el miércoles 31 de octubre a la 1:45, muestra la tormenta tropical Noel entre Cuba y Las Bahamas (AP Photo/Weather Underground/AP).

martes, 30 de octubre de 2007

Noel en tierra cubana


La tormenta Noel, que ha dejado al menos 30 muertos en República Dominicana y ocho en Haití, sigue su recorrido tierra adentro sobre Cuba donde ha provocado lluvias, según un cable de agencia Efe.
Ante la presencia de Noel, el gobierno de Cuba extendió el aviso de tormenta, paso del sistema en 24 horas, para el oeste y el sur de la isla caribeña, por lo que ahora están bajo alerta las provincias de Sancti Spiritus, Ciego de vila, Camagüey, Las Tunas, Granma, Holguín, Santiago de Cuba y Guantánamo.
Noel tiene vientos máximos sostenidos de 65 kilómetros por hora, con ráfagas más fuertes, y se esperan pocos cambios en su intensidad durante las próximas 24 horas.
Se ha estado moviendo a la deriva hacia el oeste-noroeste a seis kilómetros por hora y se pronostica que el ojo de la tormenta gire hacia el noroeste.
El Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos vaticinó que el vórtice continuará sobre Cuba esta noche, pero saldrá de la isla por la costa norte el miércoles.
Fotografía: un hombre conduce un coche de caballos por El Malecón, el 30 de octubre de 2007 en La Habana (Adalberto Roque/AFP/Getty Images).

¿Cómo se enteró Fidel?


¿Cómo se enteró Fidel Castro del derribo del avión espía norteamericano U-2 sobre territorio cubano? Así lo cuenta Norberto Fuentes en un libro no sólo de prosa adecuada y excelente, sino también necesario para conocer la mentalidad política del gobernante cubano y lo ocurrido durante buena parte del proceso revolucionario: La autobiografía de Fidel Castro.
Vea Puesto de mando avanzado de la Tercera Guerra Mundial aquí.
Fotografía: un ''coco'' taxi avanza para incorporarse a El Malecón habanero (Adalberto Roque/AFP/Getty Images).

Médico afirma que Castro evoluciona bien


El doctor Rodrigo Alvarez Cambra dijo en Managua que el líder cubano Fidel Castro ha evolucionado bien de sus problemas de salud, pero que le recomendaron que ''no se apure, porque es preferible tener a Fidel pensando que mirando y corriendo por ahí'', informó la Agence France Presse.
Alvarez Cambra, director del Complejo Internacional Médico de Cuba, afirmó que Castro ''lo que tiene es un problema de sangrado digestivo que se complicó y ha tardado en rehabilitarse, pero yo lo veo muy bien''.
Alvarez dijo en declaraciones a El Nuevo Diario que los médicos le han recomendado a Castro que ''no se apure, porque es preferible tener a Fidel pensando, que mirando y corriendo por ahí, ya que tiene 81 años de edad''.
El destacado especialista ofreció la entrevista a El Nuevo Diario durante una visita que hizo a Nicaragua para intercambiar experiencias, visitar instituciones del gobierno sandinista y facultades de medicina.
Fotografía: una siesta tras el almuerzo en La Habana, hoy martes 30 de octubre de 2007 (Javier Galeano/AP).

El candidato de Pérez


Una advertencia para quienes siguen al pie de la letra las recomendaciones del director general de Radio Mambí, Armando Pérez Roura. Mitt Romney, el aspirante presidencial republicano favorito del locutor, es un cambia casaca. Así lo demuestra un artículo en la revista The New Yorker del 29 de octubre. Romney dice lo que sospecha que cualquier posible elector que tiene por delante quiere escuchar. Lo mismo habla como un abanderado de la protección ambiental, al estilo de Al Gore, que como un representante de la firma petrolera Exxon Mobil, dice la revista, que agrega que ello es ''un hábito en Romney''. No es de extraña entonces que se ha convertido de un liberal republicano al auto titulado representante del ala ultraderechista de su partido.
La explicación es sencilla. Romney se mantiene detrás de Rudy Giuliani en la recaudación de fondos y en las encuestas, y quiere acortar esa distancia a cualquier precio.
Así que Pérez Roura está promoviendo al aspirante republicano que posiblemente tenga mayor capacidad y disposición para adaptarse -en los términos más pragmáticos- a la cambiante situación cubana.
No se trata de una especulación. El historial de Romney, como gobernador de Massachusetts así lo demuestra. De hecho, es el único aspirante a la presidencia, entre republicanos y demócratas, que logró un plan de salud universal en su estado. ¿Una medida "republicana de línea dura"? ¿Qué dicen de esto los legisladores cubanoamericanos por la Florida, que se oponen incluso a una ampliación de los servicios médicos a los niños de familias pobres y de clase media? Después de todo, quizá Romney no sea una mala opción, dentro del republicanismo, para lidiar con los esperados cambios en Cuba.
Uno de los problemas, para los exiliados cubanos más conservadores, es que tras ocho años de una Casa Blanca complaciente al extremo ahora se enfrentan a un grupo de aspirantes presidenciales republicanos, de los cuales ninguno les resulta completamente satisfactorio.
Giuliani debería ser su candidato ideal, pero en Miami no olvidan que era el fiscal a cargo del encausamiento y prisión de Eduardo Arocena, dirigente del grupo terrorista Omega 7.
Cuando estuvo al frente de la fiscalía del Distrito Sur de Nueva York, la oficina de Giuliani acusó a Arocena de confabularse para dar muerte a un diplomático cubano, así como por su participación en atentados dinamiteros en Miami y Manhattan.
Arocena fue sentenciado a cadena perpetua más 35 años de prisión, a lo que luego se agregó otra sentencia de 20 años. Entre sus cargos estaba uno de conspiración para la fabricación de armas ilegales y 22 cargos de posesión de dichas armas, así como uno de conspiración para construir bombas y 23 cargos relacionados con explosivos o la colocación de explosivos.
Esa visión de Arocena como un terrorista peligroso no es compartida en el sector exiliado más comprometido con la llamada "línea dura''. De hecho, su liberación es un reclamo constante, aunque hasta el momento sin consecuencia alguna.
Así que los cubanoamericanos republicanos de Miami, en la mayoría de los casos, tendrán que escoger entre un Giuliani con sus "defectos'' y un Romney con sus ''promesas''. No es una tarea fácil.
Fotografía: un basurero en La Habana, Cuba, en los momentos en que la tormenta tropical Noel se aproximaba a la isla (Adalberto Roque/AFP/Getty Images).

sábado, 27 de octubre de 2007

Festival Metal City


Un miembro de la banda de heavy metal band Azotobacter actúa en el festival Metal City en Santa Clara este sábado. Se trata de la décima celebración del evento, que reúne músicos y fanáticos de heavy metal y hard rock por cuatro días. Durante el encuentro, también se realizará una convención de tatuajes y conferencias sobre música.
(Fotografías: Javier Galeano/AP).

Nace revista cultural


En La Habana ha aparecido una nueva revista literaria, informa El País. Se llama La Siempreviva y no es una publicación cultural al uso. De acuerdo al periódico español, aunque está financiada por el Ministerio de Cultura, no está adscrita formalmente a una institución oficial y no carga las tintas en el terreno ideológico.
''Aunque en Cuba, ya se sabe, hasta la espeleología es política'', agrega la nota de Mauricio Vicent.
''La revista surge con vocación de reflejar la vida literaria cubana y de estimular el debate, hoy más necesario que nunca en nuestro país y en todos los campos'', afirma su director, Reynaldo González.
Narrador, ensayista y premio Nacional de Literatura, González fue uno de los iniciadores de la llamada guerra de los emails, una protesta de intelectuales que conmovió el mundo cultural y académico a principios de año y tuvo eco internacional
Fotografía: varios ancianos juegan a las damas en un portal del populoso barrio de Centro Habana, en La Habana, Cuba, el 7 de agosto de 2007 (Alejandro Ernesto/EFE).

Soviéticos derribaron el U-2


Fue Iván Mironovich Guerchenov uno de los soldados soviéticos que el 27 de octubre de 1962, hace 45 años, derribó al avión U-2 en Banes, Cuba.
La información aparece en el diario Juventud Rebelde. Durante años, en el exilio ha circulado la versión de que el propio gobernante cubano, Fidel Castro, había sido quien ''apretó el botón''. La entrevista a Guerchenov, miembro de la batería de cohetes tierra-aire SAM que derribó a la nave, fue realizada a mediados de 1996, por Luis Hernández Serrano, pero ahora es que se publica.
''Sí, pertenecí a la batería que disparó contra aquel avión que sobrevolaba entonces tierra cubana. Cumplimos simplemente con un deber, como hubiera hecho cualquier otro militar de nuestras tropas coheteriles antiaéreas emplazadas en Cuba entonces'', afirma Guerchenov.
''La orden dada por el Comandante en Jefe Fidel Castro era disparar a todo avión que violara el espacio aéreo cubano y coincidía exactamente con la disposición de la jefatura de nuestras tropas en Cuba'' agrega.
''Recibimos a las 10 de la mañana una llamada urgente, en clave, por radio, desde la jefatura soviética ubicada en Camagüey. Nos decía que un U-2 violaba el espacio aéreo oriental y había que derribarlo de inmediato.
La orden la daba el General de nuestras Tropas Coheteriles, Georgi Alekseevich Voronkov. Demoro más en contarlo que el tiempo en que ocurrió todo. El jefe de nuestra batería, Valentin Orjoski, ordenó hacerle fuego al avión espía'' añade Guerchenov.
Vea la información de Juventud Rebelde completa aquí.
Vea artículo de Carlos Franqui aquí.
Fotografía: una cubana observa el paso de un lanzador movil de misiles SAM-2, de fabricación soviética, durante el desfile militar realizado el 29 de noviembre de 2006 en la Plaza de la Revolución, en La Habana (Adalberto Roque/AFP).

Crece el número de boletas en blanco


El 96.47% de los cubanos empadronados votó el pasado domingo, en la primera vuelta de las elecciones municipales -una cifra similar a la de 2005- pero la cantidad de boletas anuladas y en blanco creció también, informó este viernes la Comisión Nacional Electoral (CNE), de acuerdo a un cable de la AFP.
La presidenta de la CNE, María Esther Reus, informó de los resultados definitivos de esa jornada en el programa televisivo Mesa Redonda, donde dijo que de 8,473,833 personas registradas en las listas de electores, concurrió a las urnas, lo que corresponde al 96.47%, similar al 96.66% registrado hace dos años y medio.
Los disidentes y opositores al régimen expresan su desacuerdo mediante las boletas en blanco y anuladas.
Este año los Comité de Defensa de la Revolución (CDR) llamaron al "voto de calidad'' para evitar anulación de boletas, pero los ciudadanos depositaron 320,981 en blanco (3.93%) y 251,955 (3.08%) fueron anuladas.
En 2005, los comicios municipales anteriores, las boletas en blanco alcanzaron un 2.64% y las anuladas 2.46%, lo que no quiere decir que todas correspondan a manifestaciones opositoras, pues algunas organizaciones disidentes llamaron al abstencionismo.
El domingo será la segunda vuelta de esos comicios electorales, en 3,028 circunscripciones de las 15,236 existentes, donde ninguno de los candidatos a concejales alcanzó el 50% mas uno de los votos.
Fotografía: contando las boletas de votación en un colegio electoral en el Policlínico Primero de Enero, el 21 de octubre de 2007 en el Municipio Playa (Sven Creutzmann/Mambo Photo/Getty Images).

jueves, 25 de octubre de 2007

Bush en Granma


Llama la atención el revuelo en Miami por la publicación hoy en el periódico Granma de fragmentos del discurso del presidente George W. Bush sobre Cuba.
Creo que en primer lugar este estupor revela el mantenerse aferrado a la idea de que en Cuba no se han producido cambios. De pronto el asombro ante un hecho que no en parte no es más que una consecuencia de la tendencia que desde hace meses viene desarrollándose en la prensa del país: más espacio a la crítica, mayor divulgación de lo que sucede en otros países (hechos ocurriendo en un mundo que en gran medida no le es desfavorable a La Habana). Pero por otra también, una actitud más realista por parte del gobierno de la isla, que sabe que en la actualidad es imposible un aislamiento noticioso relativamente fácil de lograr veinte o treinta años atrás. Ya ayer el programa Mesa Redonda de la televisión cubana había trasmitido quince minutos del discurso.
Sin embargo, lo fundamental en este caso es que el discurso de Bush es intrascendente, para todos los cubanos, salvo el sector más recalcitrante del exilio de Miami. Resulta un discurso sin efecto, en primer lugar porque emplea un lenguaje caduco y con inexactitudes y mentiras. Muchas de ellas ya han sido señaladas por los propios lectores de este blog. Cuando Bush dice que en Cuba es ilegal ''leer libros o revistas sin la aprobación explícita del Estado'' no está diciendo la verdad. En el momento que expresa que en la isla ''es ilegal que más de tres cubanos se reúnan sin permiso'', está exagerando. Al referirse a que ''es ilegal cambiar de trabajo, mudarse de casa, viajar al extranjero... sin la aprobación explícita del Estado'' está mencionando una situación que debe ser modificada, pero que en el caso de cambiar de trabajo y vivienda se limita a cumplir con una tramitación, engorrosa pero no imposible. Creo que no está mintiendo a propósito, que simplemente ha sido mal informado: como Rick en Casablanca, que llegó al desierto en busca del agua.
Hay que resaltar que éste no es un discurso hecho para Cuba, sino para La Pequeña Habana. El texto parece haber sido escrito en Radio Mambí y revisado por los legisladores cubanoamericanos. Cuando Bush pide "a nuestro Congreso a que muestre nuestro apoyo y solidaridad a favor de cambios fundamentales en Cuba, manteniendo nuestro embargo contra la dictadura hasta que haya un cambio'' está apoyando el mantenimiento de una política tremendamente impopular entre los cubanos.
Al señalar que ahora ''aumentan los llamados a realizar cambios fundamentales en toda la isla'' y se ''propagan las demostraciones pacíficas'' no hace más que difundir una visión distorsionada de lo que ocurre en Cuba, alimentada por las organizaciones que en Miami viven del dinero de los contribuyentes norteamericanos.
En el momento en que el Presidente anuncia''un nuevo programa para establecer un fondo internacional multimillonario, el Fondo de Libertad para Cuba'', o cuando hace referencia al momento en que ''los cubanos se levanten para exigir su libertad, ellos. para exigir la libertad que merecen, ustedes deben tomar una decisión'', lo que hace es recalcar la injerencia norteamericana.
En fin, que cuando el presidente norteamericano habla de que el ''Congreso de Estados Unidos recientemente votó a favor de fondos adicionales para apoyar los esfuerzos democráticos en Cuba'' no hace más que ofrecer argumentos al régimen de La Habana, cuando habla de una disidencia financiada por Washington, y fomentar la envidia en la isla. ¿Qué mejores argumentos necesita la Plaza de la Revolución?
Discurso del presidente George W. Bush aquí.
Fotografía: jugadores de dominó en el Parque del Dominó, en La Pequeña Habana, el 23 de octubre del 2007 (J. Pat Carter/AP).

miércoles, 24 de octubre de 2007

Protesta "sangrienta'' en el Capitolio


Durante una audiencia en el Capitolio, la secretaria de Estado, Condoleezza Rice, fue emplazada por manifestantes en contra de la guerra en Irak. Cuando Rice entraba a la sala de audiencias, una mujer avanzó hacia ella y comenzó a gesticular, mostrando sus manos coloreadas con pintura roja, frente a la cara de la secretaria. Quienes protestaban gritaron que Rice era una "criminal de guerra'' y que debía ser llevada ante el tribunal internacional de crímenes de guerra de La Haya.
(Fotografías: Charles Dharapak/AP)

Falta de poder


El presidente Bush pronunció hoy un discurso repetitivo, vacío y mentiroso sobre Cuba. La buena noticia es que no todos los que han sido funcionarios norteamericanos piensan igual que él. La mala es que no han tenido poder para cambiar una política absurda y gastada.
Vea la entrevista al coronel Larry Wilkerson, quien fuera jefe de despacho del ex secretario de Estado, Colin Powell, realizada por el periodista Edmundo García, aquí.
Fotografía: María Alonzo, que llegó a Estados Unidos procedente de Cuba en 1990, observa por la televisión el discurso del presidente George W. Bush, en Miami, el 24 de octubre de 2007 (Joe Raedle/Getty Images).

Con las armas de Hemingway


Fidel Castro hizo prácticas de tiro mientras preparaba el fallido asalto al Cuartel Moncada, de Santiago de Cuba, en 1953, con armas del escritor estadounidense Ernest Hemingway (1899-1961), de acuerdo a un cable de la agencia Efe.
Al menos así lo asegura Fernando Silvano Núñez, ayudante de caza del Nobel estadounidense, que declaró al diario Juventud Rebelde que aquel año en el Club de Cazadores de El Cerro, en La Habana ''practicaron tiro distintos jóvenes, sin saber que lo hacían con las escopetas de 'Papa' (Hemignway)''.
''Yo se las prestaba, pero no sabía en ese tiempo que se preparaban para los históricos asaltos de Santiago y Bayamo. Entre ellos estuvieron Fidel, Abel Santamaría, Pedro Miret, Oscar Alcalde y otros'', indicó, en una entrevista que hoy publica el rotativo.
Silvano, de 75 años, señaló que "las prácticas eran de lunes a viernes'' y que ''Fidel tiraba con cualquier escopeta''.
''Pero yo le daba a él la preferida de Hemingway, la que él llamaba 'la yegua', una calibre doce de dos cañones que era un trueno'', continuó.
El escritor, relató Silvano, le había confiado la llave del depósito donde guardaba las armas en el club y le había dado permiso para prestarlas a otras personas si lo consideraba oportuno, siempre y cuando no supieran que eran del literato.
El ''niño-perro'', como él mismo se denomina, al explicar que su trabajo consistía en ir a buscar las piezas que cazaba el autor de El viejo y el mar, recordó que un día, mientras practicaban, llegó el jefe del Servicio de Inteligencia Militar, Blanco Rico, y preguntó a los jóvenes de dónde eran y qué estaban ideando.
''No se me olvida que Fidel le dijo: Estamos practicando porque tenemos que hacer una cacería de torcazas'', apuntó.
Fidel Castro encabezó el 26 de julio de 1953 el asalto a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, en las ciudades de Santiago de Cuba y Bayamo respectivamente, en su primera acción armada contra el dictador Fulgencio Batista, que marcó el inicio del proceso que concluyó en enero de 1959 con el triunfo de la revolución y su ascenso al poder.
Silvano señaló que Hemingway era un ''tremendo cazador'' y comentó anécdotas como que cuando iba al club de caza daba propina por cada pieza que se le escapaba para asegurarse de que le daban los mejores pichones.
Entre 1928 y 1961, Hemingway vivió largas temporadas en Cuba, donde compró una casa en el municipio habanero de San Francisco de Paula en 1940, llamada Finca Vigía, donada a su muerte al Estado cubano, convertida en casa-museo del escritor y remozada recientemente.
Allí el autor trabajó en varias obras, entre ellas la novela El viejo y el mar, con la que ganó el premio Pulitzer en 1953, un año antes de obtener el Nobel de Literatura, y la casa conserva unos 22,000 objetos personales y documentos que le pertenecieron.
Fotografía superior: imagen de archivo (24/05/05) de la biblioteca del fallecido escritor norteamericano Ernest Hemingway, en su casa de Finca Vigía, en La Habana (Alejandro Ernesto/EFE).
Fotografía izquierda: un mal día de pesca para Ernest Hemingway, cuando no logró capturar nada, y excelente para el entonces primer ministro cubano, Fidel Castro, quien pescó cinco peces que alcanzaron las 286 libras. Pero ahora todo es sonrisas entre ambos, tras ganar Castro el campeonato individual en el Torneo Anual Hemingway, el 15 de mayo de 1960 (stringer/AP).

En peligro ha tenido que ser


''Para aquellos cubanos que están escuchando -quizá corriendo un gran riesgo-, me gustaría hablarles a ustedes directamente'', expresó hoy el presidente George W. Bush durante un discurso sobre Cuba en el Departamento de Estado. Pero en La Habana Vieja se podía ver al mandatario estadounidense y oír sus palabras sin mucho peligro.
(Fotografía: Javier Galeano/AP)

martes, 23 de octubre de 2007

Un acto de justicia


El escritor y dramaturgo cubano Antón Arrufat considera que el estreno de su obra de teatro Los siete contra Tebas tras 40 años de censura supone un "acto de justicia'', y cree que en el país se están "limpiando errores'' de épocas pasadas, de acuerdo a la agencia Efe.
Los siete contra Tebas está inspirada en la tragedia clásica de Esquilo y plantea el drama de dos hermanos que mantienen concepciones distintas, se enfrentan por el control de Tebas y terminan matándose.
La obra, premiada en 1968, se estrenó el pasado fin de semana en un conocido teatro de La Habana tras ser denostada y censurada durante cuatro décadas por motivos que el propio Arrufat dice que "nunca'' ha "sabido bien''.
''Se está como limpiando una serie de errores de una época para que no siga pasando, imagino que esto es útil y saludable para una sociedad'', indicó Arrufat en una entrevista con Efe.
El escritor, Premio Nacional de Literatura en 2000, señaló que ha habido cambios tras el intenso debate por correo electrónico que mantuvieron a principios de año intelectuales de dentro y fuera de la isla.
''La vida tiene unas leyes secretas, no sabemos bien cuáles son pero después de todo aquel debate en los correos, todo lo del quinquenio gris, de pronto se estrena la obra que ellos condenaron, hay algo secreto ahí'', dijo.
El estreno de Los siete contra Tebas, es, según Arrufat, "un acto de justicia, porque esta obra pudo dialogar en su momento con otras obras del teatro cubano''.
''No tuvo por qué ser prohibida ni censurada, podía haberse estrenado, tal vez hubiera producido una conmoción muy grande pero esas conmociones yo creo que pueden ser asimiladas por la sociedad'', apuntó el escritor, nacido en la ciudad oriental de Santiago de Cuba, en 1935.
En ese sentido, destacó que ''ahora produce una conmoción en el sentido de que vamos a ver una cosa que fue prohibida. En aquel momento era ver una obra de teatro. Ahora vemos una obra de teatro que fue prohibida. Se le agregó este componente que es muy atractivo para la gente pero que en fin no tenía porque habérsele agregado''.
Arrufat reconoció que tenía ''muchas expectativas'', ''curiosidad'' e inquietud por ver la reacción del público a una obra que escribió ''bajo circunstancias sociales cuyas valoraciones ahora ya no son las mismas'' y destacó que el público estuvo ''muy receptivo y muy afectuoso'' con él.

''Me parece que esa obra pesaba sobre todo lo que he escrito como una sombra y que esa sombra se empieza a desvanecer y la obra puede ser juzgada ahora con mayor tranquilidad'', agregó.
Indicó que en Los siete contra Tebas trató de "hacer pensar a la gente'' con el debate entre los dos hermanos con dos concepciones que luchan entre sí y "al final hay como la conjugación de estas dos concepciones en una tercera''.
''La obra lo que plantea es que la justicia social es un hecho bastante difícil de llevar a cabo, un hecho doloroso que implica a mucha gente, que implica un rompimiento en la sociedad y que es necesario pero al mismo tiempo es doloroso'', dijo.
''Eso sigue ahí -continuó- y creo que sigue vigente como otras interpretaciones, pero la obra no se inclina ni por una cosa ni por lo otra, la obra quiere hacer pensar a los espectadores''.
Arrufat consideró necesaria la rectificación de errores y subrayó que ''toda sociedad vive renovándose y si no se renueva ese sistema social, cualquiera que este sea, lo mismo un sistema capitalista que socialista, perece''.
Vea las palabras de Antón Arrufat en el día de estreno aquí.
Vea las palabras del director invitado de la obra, Alberto Sarraín, aquí.
Fotografías tomadas del programa de la obra.

Un mejor salario y más comida


La conclusión principal que se desprende de la encuesta que el Instituto Internacional Republicano realizó en Cuba es que los habitantes de la isla están más preocupados por los problemas económicos que por la falta de libertad política.
Un 42.5 por ciento de los encuestados respondió que el mayor problema en Cuba era lo bajo que resultaban los salarios frente al elevado costo de la vivienda. Si a esto se agrega que un 11.6 considera la falta de alimentos como la dificultad fundamental, mientras un 3.8 por eligió la carencia de transporte y un 3.8 la ausencia de vivienda combinado con las pobres condiciones de los espacios habitables, llegamos a dos conclusiones fundamentales:
Una es que los principales problemas de los cubanos no son muy distintos a los de cualquier ciudadano de Latinoamérica y Estados Unidos.
La segunda es que la falta de libertades y el sistema político preocupan sólo al 18.2 por ciento de la población, mucho menos de la mitad en comparación con quienes se preocupan de cuestiones materiales.
Lo anterior ayuda a explicar la pobre recepción que las declaraciones de gran parte de la disidencia tienen en una población. La mayoría de los grupos disidentes —especialmente los que cuentan con una mejor recepción en la radio y en general en la prensa de Miami— centran su discurso en cuestiones políticas, desde plataformas a proclamas, que pueden resultar gratas aquí y en Washington, donde por otra parte se encuentran las fuentes de financiamiento de esos grupos, pero de poca repercusión entre quienes se enfrentan a diario a la difícil labor de conseguir un plato de comida para el hogar.
Vea la encuesta en The Cuban Triangle.
Fotografía: habaneros hacen cola para botar, el domingo 21 de octubre del 2007 (Javier Galeano/AP).

Lo cotidiano

El director general de Radio Mambí, Armando Pérez Roura, considera que el pensamiento político del presidente Hugo Chávez está caduco, pero vigente. Disparates de esta naturaleza, incoherencias de este tipo, insensateces diarias han convertido al locutor en una figura predominante del sainete de Miami. Que un medio de prensa esté en manos de un analfabeto no es un privilegio de esta ciudad y tampoco de esta época. Pero Pérez Roura merece un reconocimiento especial por mantenerse a la delantera siempre. No importan los años, las circunstancias ni las noticias del día: siempre el director general de Radio Mambí tendrá una frase singular a mano.
Fotografía: Armando Pérez Roura en esta foto del 23 de agosto de 2007 (Marice Cohn Band/The Miami Herald).

viernes, 19 de octubre de 2007

Echale Salsita


Fue a mediados de la década de los 70 y era mi primer trabajo. Se celebraba una reunión laboral (entonces se llamaban asambleas de producción y servicio) y uno tras otro, nueve empleados se pararon para quejarse de la mala calidad y de lo escasa, de la comida de la cafetería del ministerio en que laborábamos (entonces se llamaban comedores obreros). Cuando el décimo protestante iba a tomar el micrófono, el administrador se lo arrebato y dijo: “Compañeros, ustedes se quejan de la calidad de nuestro comedor, pero lo importante no es eso: lo importante es que nuestros hijos tengan leche en sus círculos infantiles, lo importante es que nuestros guardafronteras estén alimentados para poder mantenerse vigilantes ante las agresiones del enemigo imperialista, lo importante es que en nuestros hospitales nuestros enfermos tengan alimentos para garantizar la salud pública del pueblo, lo importante es que nuestros estudiantes crezcan sanos y fuertes para que el día de mañana puedan cumplir las misiones que les encomiende la dirección de nuestro partido y nuestro comandante en jefe”. Una ovación cerrada siguió a la arenga. Fin del discurso. Nadie más se atrevió a hablar de las deficiencias o la escasez palpable de la comida. Ni siquiera a criticar la sazón del cocinero. Una vez más había triunfado la demagogia frente a la realidad.
No sé cuantos ex administradores de comedores obreros ocupan cargos en la ciudad o el condado, o si llegaron aquí antes de tener la oportunidad de desarrollarse como dirigentes en Cuba (entonces se llamaban cuadros), pero escucho y leo cada día iguales expresiones demagógicas aquí en Miami.
Perdura en esta ciudad el dominio, por un grupo muy poderoso —desde el punto de vista empresarial y político— de gran parte de los medios de expresión y los órganos de gobierno local y condal. Oír hablar a ese grupo, en nombre de todo el exilio, es más que cuestionable. Resulta un insulto.
En primer lugar, porque el exilio no sólo no es homogéneo políticamente, sino que difiere en cuanto a sus intereses, puntos de vista y criterios en general sobre la situación y las soluciones, no únicamente en el caso de Cuba sino respecto al propio condado de Miami-Dade. Pero al mismo tiempo, no todos sus miembros tienen las mismas posibilidades de hacerse escuchar y ejercer su voluntad.
Los comisionados, funcionarios públicos y legisladores cubanoamericanos, por distritos en Miami o en representación de todo el estado, tienden a confundir en su beneficio a los electores con los contribuyentes.
No sé la cifra de los contribuyentes que se oponen de forma explícita al comercio con Cuba, pero hay una realidad: una de las principales fuentes de ingreso de la isla son las remesas y los viajes de los exiliados cubanos. Ello evidencia o un doble juego (nos oponemos en público a lo que hacemos en privado) o una pasividad: permitir que otros expresen por nosotros criterios que no compartimos.
¿Hasta cuándo vamos a ser víctimas de una minoría terrorista y totalitaria, que cuenta con la complicidad de funcionarios locales y legisladores estatales y federales?
Hay que manifestar el rechazo hacia que nuestros representantes locales, estatales y nacionales se pasen la vida pregonando su oposición a Castro y no atendiendo los miles de problemas que nos afectan. Si son tan patriotas, ¿por qué no renuncian a sus cargos públicos y se dedican de lleno a la lucha por la libertad de Cuba, en vez de andar por ahí persiguiendo a bongoseros, escritores y académicos, impidiendo visitas familiares y cortando los envíos de un hijo a una madre?
Porque al igual que en mi primer trabajo, lo que necesitamos no son discursos “anticastristas”, sino un mejor almuerzo todos los días, un plan de seguro médico para los niños de familias con recursos económicos limitados y mejores escuelas, viviendas más económicas y un aumento de los beneficios sociales. Fidel Castro no determina lo que pagamos a diario por un litro de leche en esta ciudad, tampoco impide a una familia exiliada contar con un seguro de salud adecuado. ¿Por qué durante tantos años Washington se ha empecinado en impedir que los músicos de la isla visiten Estados Unidos, sean salseros, jazzistas, intérpretes del hip-hop o trovadores? En fin de cuentas, no olvidemos que la salsa no es sólo una forma musical, sino algo que se le echa a la comida para que sepa mejor.
Fotografía: Pedro Oliver, se enmascaró con una bandera en protesta junto a grupo de exiliados Cubanos frente al Miami-Dade County Auditoriun, donde el candidato Democrata Obama Barack pronuncio un discurso a sus seguidores el 25 de agosto de 2007 (Roberto Koltún/El Nuevo Herald).

‘‘Nuevas iniciativas'' de Bush


El presidente estadounidense, George W. Bush, presentará el miércoles en el Departamento de Estado ''nuevas iniciativas'' sobre Cuba, anunció este viernes un portavoz de la Casa Blanca, de acuerdo a un cable de la AFP.
''El miércoles 24 el presidente hará declaraciones sobre la política hacia Cuba en el Departamento de Estado, incluyendo nuevas iniciativas para ayudar al pueblo de Cuba'', dijo a la prensa el portavoz Tony Fratto.
''Como señaló el Presidente ante la Asamblea General de las Naciones Unidas el mes pasado, el largo dominio de Fidel Castro está cerca de su fin, y los cubanos están listos para su libertad'', sostuvo el portavoz.
''El Presidente pondrá énfasis en la importancia de la democracia para el pueblo cubano y el papel que la comunidad internacional puede jugar en la transición en Cuba, insistiendo en la libertad de expresión, de reunión, en elecciones libres y competitivas, y la liberación de todos los prisioneros políticos'', añadió Fratto.
Fotografía: bailarines durante un ensayo de su nueva producción, Carlos Acosta y Amigos, en la Escuela Nacional de Ballet en La Habana, el jueves 20 de septiembre de 2007. La producción, que cuenta con coreografía del bailarín cubano Carlos Acosta se presentará a partir del 23 de octubre en el el Sadler's Wells Theatre de Londres (Javier Galeano/AP).

jueves, 18 de octubre de 2007

El nuevo macarthismo


El macarthismo tiene un nuevo protector: Emilio Ichikawa. La defensa del senador McCarthy por un exilado cubano no es nueva ni original. Opositores que en Cuba se habían manifestado en contra del régimen, como Luque Escalona, han manifestado su simpatía por el político. Oyentes de radio que salieron de la isla en los meses siguientes de la llegada de Fidel Castro al poder, por su vinculación con la dictadura de Fulgencio Batista o su afinidad política con la ultraderecha, se han expresado en igual sentido. Pero es quizá único el caso de un ex miembro de la academia cubana revolucionaria que ahora intente justificar la peor cacería de brujas contra los intelectuales, artistas y ciudadanos en general perpetrada en Estados Unidos. Ese ponerse de parte de un antiguo verdugo merece este comentario.
“He estado repasando los discursos del senador McCarthy; sus argumentos son básicamente defensivos, autoprotectores, como si hubiera contado con un comunismo irresponsable que le hubiera propiciado todos sus excesos”, escribe Ichikawa en El Nuevo Herald.
Con una justificación de este tipo, se puede cambiar fácilmente el nombre de McCarthy y colocar el de Francisco Franco, Augusto Pinochet y Adolfo Hitler.
Por lo demás, me pregunto a qué Ichikawa llama “comunismo irresponsable”. ¿Hay un “fascismo responsable”?
“El discurso de izquierda es fascinante, enrola valores como la justicia, la igualdad, la crítica a la explotación; tiende en sentido general al moralismo, por lo que es casi un estado natural de las sensibilidades latinas educadas bajo el imaginario del cristianismo. Por esta razón, el discurso de izquierda es abundante; hoy por hoy existe un plus de discurso izquierdizante. Yo diría más: un plus peligroso”, señala Ichikawa en otra parte de su artículo publicado en El Nuevo Herald, el miércoles 17 de octubre de 2007.
Llama la atención en este párrafo el referirse al discurso de izquierda en un sentido abstracto y no hablar de un renacimiento de ese discurso tras el fracaso de las ideas neoliberales. Si los izquierdistas apelan a la desigualdad, la justicia y la crítica a la explotación es porque estos problemas no han sido resueltos. Incluso luego que la noción de compromiso político quedó en entredicho, considerada como ejemplo de deshonestidad y estafa. Superada la etapa en que la cara oculta de muchos intelectuales de izquierda tradicionales, quienes gritaban las injusticias capitalistas mientras callaban los desmanes socialistas, se ha hecho evidente el error de considerar el ejemplo de lo equivocado de entonces en una sentencia de muerte a la denuncia de lo mal hecho. Si la izquierda tradicional estaba errada en criticar sólo la injusticia capitalista, la derecha igualmente tradicional desperdició la oportunidad limitándose a cantar loas a la riqueza que crea trabajo, la “libertad de mercado” y mostrar su beneplácito con los poderosos. Tan oportunistas fueron los intelectuales que se vendieron al “oro rojo” de Moscú como los otros que después se limitaron a bendecir a Wall Street.
Por otra parte, hay cierta ingenuidad —por no decir racismo— en hablar de “sensibilidades latinas educadas bajo el imaginario del cristianismo”. Es decir, que los hijos de Marx no son más que nietos latinos de San Francisco de Asís y las palomitas —casi indignos de un pensamiento más avanzado, desde el punto de vista conceptual, como Tomás Aquino o San Agustín—, preocupados por un moralismo que no se dice pero se concibe populista: las migajas de pan bien repartidas. Ingenuidad que, por otra parte, evidencia ignorancia al desconocer la tradición de izquierda británica, quizá la más poderosa, que poco tiene que ver con la tradición latina.
Ichikawa dice que el hombre no es un ser social, sino un “ser grupal”. Cualquiera con conocimientos elementales de sociología o psicología social sabe que no hay contradicción en los términos, que las instituciones y grupos, formales e informales, no son más que células dentro del tejido social y que los valores, opiniones y actitudes de cualquier individuo responden a un grado mayor o menor de integración social.
Rechazar el concepto de “valentía”, que él pone en entredicho y considera “irresponsable”, nos convertiría a todos en simples ovejas, seguidores sin replica de cualquier sistema social. Saltar y gritar en Cuba a favor del castrismo si el momento lo exige; ponernos de parte de los intereses de cualquier comunidad, ya sea en Miami o en Kosovo si las circunstancias lo indican. Vanagloria del oportunismo. Elogio de la vida inútil. Tirar la virtud por la borda.
Fotografía: una modelo presenta una creación elaborada con papel hecho a mano durante una exhibición en la Escuela de Trabajadores Sociales en La Habana, martes 16 de octubre de 2007 (Javier Galeano/AP).

sábado, 13 de octubre de 2007

Embajador ve mejora en los nexos con Madrid


España ve avances en la situación de los derechos humanos en Cuba con la disminución de presos políticos y la reciente sentencia que no aplicó la pena de muerte en el caso del fallido secuestro de un avión, dijo el embajador en La Habana, Carlos Alonso Zaldívar, según la AFP.
''En mi opinión, ha mejorado'', dijo Zaldívar a la prensa internacional la noche del viernes en la celebración de la fiesta nacional española, a la que concurrió el canciller cubano, Felipe Pérez Roque.
Ambos países crearon en mayo, durante la visita del ministro de Relaciones Exteriores, Miguel Angel Moratinos, un mecanismo de diálogo en materia de derechos humanos, que ya celebró su primera sesión ese mismo mes y realizará la próxima a fines de noviembre.
Zaldívar aclaró que ''no es un mecanismo para que España haga ciertas cosas, es un mecanismo para canalizar una temática compleja, para conocer mejor las posiciones de ambas partes y luego Cuba es soberana en todo momento para tomar sus decisiones''.
El embajador español dijo que el número actual de presos políticos es mucho más bajo que cuando él llegó a La Habana hace cuatro años. Según la ilegal Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional, la cifra de presos ha bajado este año de unos 300 a 240.
Asimismo, el embajador destacó que no se dictara pena de muerte en el caso del intento de secuestro de un avión perpetrado en mayo pasado y que dejó dos militares muertos. De los acusados, dos soldados recibieron en septiembre cadena perpetua y otros dos reclutas y un civil condenas de 30, 25 y 15 años de prisión.
''Me parece una sentencia inteligente y discreta y no diré nada más, porque una vez más es una decisión cubana. Doy esa valoración porque creo que es inteligente en el sentido político, y discreta en el sentido humano'', opinó el embajador.
En 2003 Cuba condenó a muerte y ejecutó a tres de los secuestradores armados de una lancha de pasajeros lo que, junto al encarcelamiento de 75 disidentes, motivó sanciones de la Unión Europea.
Zaldívar comentó que, no obstante, ''hoy estamos en el momento mejor de las relaciones entre España y Cuba desde el año 1996'', cuando se estableció la Posición Común europea para Cuba a instancias del Gobierno de José María Aznar, y la cual condiciona la colaboración a la aplicación de libertades.
Fotografía: Rafael Dezcallar (izquierda), Director General de Política Exterior del Ministerio de Asuntos Exteriores de España y Carlos Alonso Zaldívar (derecha), Embajador en Cuba, en esta foto de archivo, obtenidoa cuando el 29 de mayo de 2007 abandonaban la sede del Ministerio de Relaciones Exteriores, en La Habana, luego de concluir la reunión Cuba-España sobre derechos humanos (Alejandro Ernesto/EFE).

miércoles, 10 de octubre de 2007

Oportunismo en Miami


Frente al tantas veces mencionado oportunismo político que se practica en Cuba, la farsa que a diario llevan a cabo muchos en el exilio. Aquí y allá fingir, reírle la gracia al que está al mando, ocultar la noticia o tergiversarla si, por ejemplo, se trabaja en un medio de prensa. No viajar a la isla —es otro ejemplo—, si el dueño del negocio es un “anticastrista vertical”. Confesar unas oportunas creencias religiosas, cuando se uno se ha criado en el ateísmo y no cree ni en la madre.
Hablar de oportunismo resulta común en Cuba tras el primero de enero de 1959. En el exilio, la mayor parte de las referencias al término tienen que ver cn la isla. No hay oportunistas que caminan por las calles de Miami. En su lugar, la ciudad está llena de automovilístas hipócritas.
¿Espejuelos para diferenciar a los farsantes de las personas con principios en el exilio? No existen. Bastan un micrófono o una página impresa para el intento —muchas veces con éxito— de otorgarle veracidad a un mentiroso.
Fotografía: un participante del Carnaval de Miami, durante la parada del 7 de octubre de 2007 (Joe Raedle/Getty Images).

Una segunda oportunidad perdida


Todo emigrante que que tiene la esperanza de lograr en el exterior lo que no ha conseguido en su patria puede sufrir un choque. Es el encuentro cuando descubre que siempre queda algo más allá del placer del triunfar —por pequeño y transitorio que éste sea—, y es intentar que se haga justicia.
La justicia no sólo como castigo frente a lo mal hecho, sino como recompensa al justo.
Abandonarlo todo y empezar de nuevo es un acto de reafirmación. Para muchos cubanos —y quiero creer que este principio se ha mantenido a través de varias generaciones—, el exilio o la diáspora es tanto un viaje más allá de las fronteras de la patria como un regreso a los principios fundamentales. En ese recorrido doble debería quedar fuera —y si no ocurre uno debe luchar para lograrlo— todo lo que quedó atrás y no servía. A partir del momento de la salida, hay que intentar que cualquier triunfo futuro no sea obra del engaño. En Miami esto no resulta fácil. No niego que iguales dificultades se presenten en cualquier otra ciudad, pero me limito a las de aquí no sólo porque son las que mejor conozco, sino por la vinculación única que tienen con la política: un vínculo que acerca a Cuba y Miami. Es la política —o mejor decir: la conveniencia política— lo que determina el éxito. De nuevo tengo que aclarar que es una visión personal, no por ello deja de ser compartida.
En muchos casos actuar “de forma correcta” en Miami no es regirse por principios. Es acomodarse a la situación. Conocer las reglas del juego. No con el fin de cumplirlas. Lo importante es saber cuándo resulta el momento adecuado para violarlas impunemente. No se trata de jugar bien. Lo único que se deben conocer son las trampas. Cuáles son permitidas y cuáles no. En qué momento poner una zancadilla a otro jugador y en qué momento esquivar el que se la pongan a uno. Saber además cuándo permitirla. El instante adecuado para caerse antes del golpe.
Siempre queda el dedicarse a la protesta. Pero protestar es una trampa más. Que algunos saben muy bien como esquivarla. Los que son torpes se limitan a no protestar. Cuando se cuenta con un mínimo de habilidad se entra en el juego de la protesta: hacerlo en el momento adecuado en que se ve bien a los que protestan o escoger los temas sobre los cuales la protesta es saludada con entusiasmo.
Desde el punto de vista político, todo este juego y rejuego es fácil y conveniente. Hasta cierto punto, la ciudad está en manos de los batistianos. Fueron los que llegaron antes —algunos de ellos con dinero—, iniciaron los primeros negocios y establecieron los vínculos políticos necesarios para que esos negocios salieran adelante. Después vinieron otros que no eran batistianos, pero que estaban dispuestos a olvidarse de que sus nuevos vecinos eran los responsables de que todos estuvieran allí. Se creó el mito de que Castro los había engañado.
Dije que los batistianos —o al menos buena parte de los batistianos y de los hijos de los batistianos— son dueños de la ciudad. Aunque en el fondo no se trata de una conquista, sino de una apariencia. Estos se levan a diario para aparentar ser los dueños de la ciudad. Porque la ciudad nunca ha dejado de ser norteamericana. Batista es una cuestión de los cubanos. Los americanos no se sienten responsables de lo que ellos contribuyeron a crear. Hablar mal de Batista es hacerle un favor a los batistianos, que entonces pueden representar el papel de víctimas. Nada despreciable esa ayuda.
Ayudar a los batistianos fue durante años una de las razones principales para que Miami siquiera creciendo. Cada día llegaban más exiliados. Primero los que tras irse Batista habían luchado contra los ganadores, después los que ganaron para al poco tiempo perder y luego los que volvieron a ganar y acabaron perdiendo. No llegaron como perdedores. Traían unas ganas inmensas de intentar ganar de nuevo. Más motivos para que los batistianos pudieran repetir una y otra vez su papel de víctimas. Sólo que ahora otros reclamaban que en realidad las víctimas eran ellos. Todos querían ser víctimas. Pero nadie quería ser un perdedor.
El diferenciar a diario entre ganadores y perdedores en Cuba alimenta los odios del exilio. También carece de sentido. Al poco tiempo de vivir en Miami, algunos exiliados comienzan a darse cuenta de que algo no anda bien. Lo que al llegar creían que era una reafirmación comienza a agrietarse. Puede que al principio no se den cuenta.
Si el paso al exilio es un viaje a las antípodas, resulta lógico que los que allá estaban arriba aquí estén abajo. Que los triunfadores en el otro extremo fueran los fracasados en éste. Que quienes alimentaron el error ahora sufran las consecuencias.
Equivocado. Acabar con el castrismo parecer ser la razón de existir de Miami. Al menos, eso es lo que escucha y lee por todas partes. Pero también había otra realidad, que no se dice a diario pero tampoco se ocultaba.
Por una época esta realidad fue incluso más evidente. Por entonces se veía a diario en los noticieros. Ahora ocupa la mayor parte del tiempo en los programas de televisión nocturnos, que cuentan con la participación de invitados. Se ha pasado de la noticia al sainete.
En la época en que eran noticia, si desertaba un funcionario del régimen su figura aparecía en los noticieros y las páginas de los diarios. Si llegaba un preso político más, sólo se enteraban los familiares. Si el inmigrante era alguien que se había negado a militar en las filas del Partido Comunista —y a desempeñar funciones de responsabilidad en favor del régimen—, las posibilidades de encontrar empleo dependían de su suerte. Si se trataba de un funcionario más o menos importante, lo más probable era que al poco tiempo contara con las relaciones suficientes para procurarse un buen salario. Si alguien llegaba al exilio, luego de publicar varios libros en Cuba, era recibido como un escritor —no importaban las alabanzas a Castro y a la revolución que contenían esos libros. El que venía sin una obra —porque se había negado a someterse a los criterios imperantes en la isla sobre la literatura y el arte— era un simple desconocido.
Se ha perdido categoría en la época actual del sainete. Los cortesanos, espías de diverso valor, esposas de hijos de figuras importantes, peluqueros, cocineros y hasta recaderos de oficio múltiple compiten por una noche de fama y fortuna en la televisión por cable local.
Pero la importancia no radica en reconocer si el que llega ha sido o no funcionario, escritor, general o recadero. Aceptar y celebrar la llegada de los desertores es un paso de avance en el exilio, logrado tras el éxodo del Mariel. Alimentar el resentimiento resulta una actitud malsana.
Es comprensible, desde el punto de vista emocional, la actitud de diversos presos políticos, que tras pasar la juventud y parte de su vida encerrados se ven obligados a desempeñar labores mal pagadas en esta ciudad. Sus años de juventud malgastados en las prisiones. Pero se justifica emocionalmente, no como una forma de conducta adecuada.
No se trata de argumentar que había vivido engañado. Repetir: “Yo creí en aquello, pero un día me di cuenta de mi error, bla, bla, bla”. Tampoco de recurrir a la consabida autocrítica: “Pido perdón al exilio. porque yo estaba equivocado y ahora lo que quiero es una segunda oportunidad, trabajar en tierras de libertad, bla, bla, bla”. Quienes se dedican por un tiempo a recriminarse —y a inventar justificaciones — siempre despiertan la sospecha de estar buscando un perdón fácil, que les permita integrarse con rapidez a la sociedad que hasta ayer habían rechazado.
De lo que se trata —lo realmente importante— es renunciar a una vida de engaño. Tratar en lo adelante de avanzar por méritos propios. No repetir la antigua fórmula de apelar a las palabras convenientes y el ocultar sentimientos y motivos para escalar posiciones. El problema es que en Miami, muchos no han aprendido el difícil arte de hacerlo mejor, cuando tienen una segunda oportunidad.
Fotografía: la exiliada Ana Castro, grita lemas contra las medidas restrictivas de las remesas y viajes a Cuba frente a las oficinas del Congresista Lincoln Diaz-Balart, durante una manifestación realizada el 24 de agosto de 2004 (Roberto Koltun/El Nuevo Herald).

Norberto, Ochoa y el Che

''De modo que cuando Arnaldo Ochoa le espetó con toda violencia y desprecio a la misma hija del Che, sobre la mesa de comedor de la Casa Uno de Luanda, que su padre era un perdedor, yo comprendí por primera vez que había una posibilidad más allá de la libertad, y que ésta era el desacato'', excribe Norberto Fuentes en: Una leyenda equivocada, un artículo aparecido en el diario español ABC.
Vea el artículo de Norberto Fuentes aquí.
Fotografía: una bandera cubana ondea junto a un cartel como la imagen de Ernesto Che Guevara durante una ceremonia para conmemorar los 40 años de la caída del guerrillero celebrada en la ciudad de México (Eduardo Verdugo/AP).

martes, 9 de octubre de 2007

Desperdicio o reforma


El problema fundamental que encara el gobierno cubano y sus economistas, ante la necesidad de llevar a cabo reformas que alivien la crítica situación del país, es la respuesta a una pregunta: ¿puede permitirse la actividad privada, aunque sea en una escala reducida, sin poner en peligro la sociedad socialista? O dicho con las palabras de János Kornai: ¿es reformable el socialismo?
Kornai encontró que la interrogante sólo admitía una respuesta negativa. Llegó a esta conclusión a partir de los principios más elementales del marxismo-leninismo, y cuando la formuló en 1990 no estaba abogando por el mantenimiento de ese sistema, sino simplemente evaluando los hechos. Al utilizar los términos de la economía marxista-leninista, se refirió a la conclusión clásica de que la pequeña propiedad mercantil engendra capitalismo, de forma constante y sin detenerse. “Lenin tenía toda la razón. Si una sociedad permite que haya un gran número de pequeños productores de mercancía, y los deja acumular y crecer con el tiempo, tarde o temprano surgirá un genuino grupo de capitalistas”, afirma Kornai. El problema, en el caso cubano, es que tampoco se pueden eludir otras dos preguntas. La primera lleva a cuestionarse si realmente existe socialismo en la isla y la segunda se reduce aún más: ¿Qué hacer entonces?
Para los efectos de este comentario, debo dejar a un lado, en la medida de lo posible los aspectos políticos del tema (algo que también hace Kornai). No es suficiente. También tengo que poner en un paréntesis momentáneo las cuestiones ideológicas y por supuesto todo lo relativo a la democracia, los derechos humanos y el estado de derecho. Sólo agregar que, pese a lo que formulan algunos neoliberales, no es necesaria la democracia para lograr el bienestar económico. Esa ilusión, esgrimida con fuerza tras el fin de la guerra fría, tuvo poco porvenir. Hoy China y Rusia avanzan hacia el desarrollo económico y ganan cada vez más en importancia como naciones poderosas, sin preocuparse en lo más mínimo por incrementar los derechos ciudadanos, salvo en lo que respecta a ciertas libertades económicas para determinados grupos. No hay una correlación directa entre libertad económica y libertad del individuo en un sentido pleno.
La respuesta a si existe realmente socialismo en Cuba también es negativa en un sentido económico, a partir del hecho de que desde hace varios años subsisten dos modelos económicos en el país: uno fundamentado en la propiedad privada y otro tradicional, que se fundamenta en los medios de producción estatales. Con un éxito relativo, el régimen de La Habana ha logrado mantener separadas estas dos esferas hasta cierto punto, con una estrategia dirigida tanto a reducir la esfera de producción privada nacional autorizada durante el llamado “Período Especial”, como a concentrar la inversión extranjera y las empresas conjuntas con capital privado (extranjero) a un número limitado de grandes corporaciones en sectores que, siendo fundamentales a la hora de obtener ingresos, pueden ser mantenidos hasta cierto punto “aislados” de la población en general: la minería y el turismo, por ejemplo. Las principales víctimas de esta estrategia han sido tanto el cuentapropista como el pequeño empresario extranjero. La estrecha colaboración con el gobierno del presidente venezolano Hugo Chávez ha sido un factor clave en lograr este objetivo.
La solución adoptada, sin embargo, encierra una debilidad que sin hacerse pública subyace en todo el replanteamiento de la situación del país que en la actualidad se lleva a cabo, tras el discurso del gobernante interino, Raúl Castro, en el discurso por la conmemoración del 26 de Julio. El reconocimiento de que Cuba no ha salido del Período Especial es un llamado a volver a enfrentar el problema.
Hablar de la situación actual en la isla implica el reconocimiento de que se han producido cambios en la isla. Estos cambios no han sido dirigidos por el gobierno, sino espontáneos. No por ello son menos importantes. Uno de los principales es precisamente que se ha detenido el proceso de “vuelta atrás” en que estaba empecinado el gobernante Fidel Castro durante los últimos meses antes de verse obligado a delegar el poder por razones de salud. Otro es el de permitir, dentro de determinados moldes, la formulación de críticas y las opiniones en favor, precisamente, de “reformas”. El tercero, y no menos importante, es el intento aún limitado de limitar la esfera burocrática nacional. En este último —incluso anticipado en cierta forma por el propio Fidel Castro— radica una contradicción fundamental a la que se enfrenta Cuba y por la que pasaron la desaparecida Unión Soviética y los países de Europa del Este antes de que desapareciera el socialismo en ellos: al igual que el sector privado crece de forma “espontánea” y más allá de lo previsto cuando se posibilita la menor reforma, la burocracia —que “es también resultado espontáneo y natural de la economía socialista”, según Kornai— aumenta a pesar de los sinceros esfuerzos por reducirla.
En la práctica son dos modelos de supervivencia en competencia. Las economías socialistas clásicas, prereformistas, combinan la propiedad estatal con la coordinación burocrática, mientras las economías capitalistas clásicas combinan la propiedad privada con coordinación de mercado. “Estos dos casos simples pueden considerarse modelos históricos de referencia”, de acuerdo al ensayista húngaro.
Uno de los aspectos negativos de la mezcla de ambos sistemas en una misma nación es el aumento del desperdicio de recursos. Mientras que un sector privado vive constantemente amenazado en un sistema socialista, al mismo tiempo se beneficia de un aumento relativo de ingresos al poder fácilmente satisfacer necesidades que sector estatal no cubre, pero estos artesanos o propietarios de restaurantes no tienen un mayor interés en cultivar a sus clientes y tampoco en acumular riqueza y darles un uso productivo, debido a que la existencia prolongada de su empresa es bastante incierta, sino que en la mayoría emplean sus ingresos en un mejoramiento de su nivel de vida mediante un consumo exagerado. Esta actitud y conducta no difiere de la del burócrata que sabe que sus privilegios y acceso a bienes y servicios escasos dependen de su cargo.
Es por ello que Kornai destaca que si bien “la propiedad estatal y privada pueden coexistir dentro de la misma sociedad. Sin embargo, en los ambientes político, social e ideológico de los países de socialismo reformista ésta es una simbiosis incómoda plagada de aspectos imprácticos”.
A este problema se enfrenta el gobernante interino Raúl Castro, al tratar de busca una mayor eficiencia en la economía nacional. Tanto el limitado sector privado como el amplio sector de economía estatal están en manos de personas que conspiran contra esa eficiencia por razones de supervivencia. La fragilidad de un socialismo de mercado es que su sector privado, si bien en parte está regulado por el mercado, en igual o mayor medida obedece a un control burocrático. Por su parte, este control burocrático lleva a cabo muchas de sus decisiones a partir de factores extraeconómicos: políticos e ideológicos principalmente, en el caso de Cuba.
Una solución parcial a este dilema sería aumentar el papel del mercado y concederle mayor espacio a las actividades legales, de forma legal y dejando la vía abierta a la competencia y la iniciativa individual. Sólo que entonces, el éxito en el mercado tendría un valor superior a la burocracia. Esto es lo que algunos temen en la isla y otros ansían. En la lucha entre estas dos fuerzas se decide en gran parte el futuro del país.
Fotografía: una cajera inspecciona un peso convertible en La Habana, en esta foto del 2004 (Adalberto Roque/AFP/Getty Images).

viernes, 5 de octubre de 2007

Confirman cirugía a quien ejecutó al Che


Mario Terán, quien ejecutó hace 40 años a Ernesto Che Guevara, fue operado por médicos cubanos en enero, aunque no para restaurar su vista como reportaron versiones periodísticas la semana pasada, familiares confirmaron el viernes a la AP.
Terán nunca perdió su vista, pero fue operado para extraerle una "carnosidad'' en un ojo, una intervención menor que no resultó exitosa porque el militar aún acusa molestias como enrojecimiento frecuente, dejaron los familiares a AP bajo la condición de que no se difundieran sus nombres.
La operación fue parte de la "Operación Milagro'' de ayuda del gobierno cubano al boliviano, en la cual Cuba ha mandado más de 2,000 médicos desde diciembre del 2005.
El diario habanero Granma informó el sábado que un hijo de Terán se dirigió al diario El Deber de esta ciudad boliviana, para agradecer a la misión cubana por haber devuelto la vista al suboficial.
Sin embargo, las fuentes señalaron que los hijos de Terán no viven desde hace varios años en Bolivia y que nunca emitieron tal mensaje. El Deber ha informado que quien se presentó hace varios meses como hijo de Terán desapareció misteriosamente, y que su identidad nunca pudo ser verificada.
Terán es el militar boliviano que el 9 de octubre de 1967 cumplió la orden del presidente democrático boliviano de entonces, general René Barrientos, de ejecutar al Che tras su captura en la víspera por el entonces capitán y ahora general retirado de ejército Gary Prado.
Prado ha señalado que la orden fue imprevista, porque se suponía que el Che sería juzgado en Santa Cruz por alzamiento armado contra el estado boliviano y otros delitos conexos, como primer responsable de una guerrilla con combatientes cubanos, peruanos y bolivianos que dejó 55 soldados y unos 50 guerrilleros muertos.
En declaraciones a la AP, el general Prado dijo también que tiene contacto esporádico con Terán y que el suboficial no había perdido la vista.
Manifestó su extrañeza por las versiones de que Terán había sido operado por médicos cubanos, al insistir en que como militares tienen el seguro de la Corporación del Seguro Social Militar (Cossmil). ''Tenemos un excelente oftalmólogo aquí, (Terán) no tendría necesidad de acudir a otro lado'', dijo el general.
Sin embargo, las fuentes indicaron que Terán sí decidió someterse a cirugía menor como una decisión espontánea cuando acompañó a una consulta con los facultativos cubanos a una mujer mayor, amiga de la familia. Allí se presentó la oportunidad y la intervención se hizo en el momento, indicaron los familiares.
Agregaron que el militar viajó hace varias semanas a Brasil y que permanecerá allí por varias más para recibir atención especializada por una dolencia en las costillas.
Fotografía superior: niños juegan con una escultura de Ernesto Che Guevara en La Higuera, Bolivia (Dado Galdieri/AP).
Fotografía izquierda: el general retirado Gary Prado en su casa en Santa Cruz, Bolivia, el viernes 5 de octubre de 2007 (AP).

¿Y de Posada qué?


¿Recuerda alguien que todavía hay un caso Luis Posada Carriles pendiente de la justicia? Se trata de un ejemplo casi perfecto de manipulación política y legal. Después de un largo proceso ante magistrados de inmigración y casi un año y medio de encarcelamiento en un centro de detención federal en Texas, un juez recomendó la excarcelación de Posada Carriles, ya que no hay país que acepte su deportación. Luego vino el silencio. Este parece ser eterno. ¿O simplemente asistimos a un paréntesis, que concluirá cuando a la hora de abandonar el poder el mandatario norteamericano George W. Bush opte por otorgarle un perdón presidencial, que lo libre de cualquier proceso futuro?
En su momento, un fiscal federal pidió que el exiliado cubano –veterano del ejercito norteamericano y de la CIA- se le mantuviera detenido, ya que su libertad en territorio norteamericano podría afectar “la política exterior” de Estados Unidos. Pero Posada quedó libre y nada ha ocurrido. Incluso La Habana parece preferir que este paréntesis se mantenga inalterado.
La opinión que uno tenga sobre Luis Posada Carriles no debe impedir enfrentar un hecho. Mantenerlo encarcelado en Estados Unidos, bajo los cargos que se imputaban, resultaba una injusticia. En Venezuela fue absuelto en dos ocasiones por los tribunales militares y civiles que lo juzgaron por actos terroristas. Estuvo nueve años encarcelado en Venezuela “a pesar de ser exonerado en dos ocasiones”, alegan sus defensores. Sólo que ambos procesos dejaron demasiadas dudas y resultaron lo suficientemente sospechosos en su desarrollo —el reo convertido en una especie de “papa caliente”, el dinero siempre dispuesto para aliviar sus condiciones carcelarias— para poder afirmar que era inocente.
Cuando fue detenido en Estados Unidos, Posada solamente encaró un cargo de entrada ilegal, la cual, según esos mismos defensores, tuvo que hacer para proteger su vida, “ya que ha sido víctima de varios atentados por parte de la inteligencia castrista”.
La posición de la fiscalía no “estaba justificada” y la decisión de ponerlo en libertad, en vista a los cargos presentados, fue la correcta.
El problema es que hasta el momento no parece existir una intención seria de llevar a la justicia a este hombre, bajo los cargos que en realidad debe enfrentar en este país.
Posada Carriles tiene un expediente que debería garantizar su permanencia en Estados Unidos. Fue teniente del ejercito estadounidense en la época de la guerra de Vietnam, miembro de la Brigada 2506, agente de la CIA y jefe de operaciones antiterroristas de la DISIP de Venezuela. Posada Carriles después estuvo involucrado en ayudar al gobierno norteamericano como uno de los coordinadores principales de los campamentos de los Contra en Nicaragua y continuo ayudando a la inteligencia norteamericana hasta la década de los noventa.
El único perdedor con la anulación del caso por fraude migratorio contra Luis Posada Carriles fue el gobierno norteamericano. La jueza a cargo del caso actuó de forma justa al dejar en libertad al anciano, acusado de cargos ridículos pese a contar con una amplio y documentado historial de actividades violentas.
Una vez más, se ha demostrado que la palabra “terrorista” mantiene en este país un doble significado. La llamada “guerra contra el terrorismo”, que tras la barbarie de lo ocurrido en Nueva York y Washington pareció por un instante iba a significar un giro de 180 grados a la hora de condenar la violencia indiscriminada contra inocentes, se adaptó pronto a los convencionalismos habituales, las componendas y el doble rasero. El caso de Posada Carriles ha resultado un ejemplo más, no el único, de la utilización de fines y medios de acuerdo a interese políticos y determinada ideología. La forma de definir a “enemigos” y “amigos” sigue siendo la misma.
Tratar de juzgar al anciano por mentirle a Inmigración resultó no sólo ridículo sino hipócrita: encubrir la verdadera naturaleza del caso con un pretexto agarrado por los pelos. Se intentaba mantenerlo en prisión alegando motivos baladíes. Al final, en un sentido estrecho se hizo justicia, porque los cargos no justificaban la detención, pero bajo las consideraciones éticas que deben regir la vida en democracia se asistió a la consumación de una farsa.
Esta farsa resultó más que evidente cuando se considera que esta administración tenía y tiene a su disposición leyes más amplias que cualquier otra anterior, capaces de mantener a Posada Carriles en custodia, como ha hecho y hace con todo tipo de sospechosos, muchos de los cuales no tienen un expediente tan voluminoso como éste.
Durante meses se viene esperando por este gobierno para que inicie un proceso serio, que con todas las garantías legales para el acusado determine su posible culpabilidad en hechos que se le imputan. En especial los atentados dinamiteros ocurridos en los hoteles habaneros años atrás.
Ahora hay menos esperanzas de que ese proceso se lleve a cabo. La investigación en marcha se ha visto demorada por un rosario de procesamientos incompletos, que se añaden a las fugas con amplios recursos desde el exterior y a una amnistía más que sospechosa por el gobierno panameño de la presidenta Mireya Moscoso.
La realidad es que nadie quiere a Posada Carriles, salvo algunos en Miami. Esta ciudad parece por lo tanto destinada ser su hogar durante los años que le quedan de vida. No debe sorprendernos, cuando por tanto tiempo se paseó por sus calles Esteban Ventura Novo, quien murió sin pagar nunca por los crímenes que cometió durante la dictadura de Batista. Nada hay de extraño en que, al igual que ha ocurrido con Orlando Bosch, aquí encuentre su refugio al sol y no a la sombra. Parece que ese es el destino reservado para Luis Posada Carriles.
Fotografía: Luis Posada Carriles junto a una de sus pinturas en exhibición en el planetarium del Museo de Ciencias de Miami (Hector Gabino/El Nuevo Herald).

jueves, 4 de octubre de 2007

Elogio de la cordura


El presidente de Bolivia, Evo Morales, ha reafirmado lo que todo el mundo sabe: que el gobernante Fidel Castro no puede, por razones de salud, volver a ejercer el poder a plenitud.
Enunciado así, de esa forma supuestamente impersonal y fría, resulta fácil de asimilar. Pero el enunciado es engañoso. Creo que a todos nos cuesta —o nos ha costado— trabajo admitirlo en su raíz elemental y hasta cierto punto monstruosa. Imposible asimilar una partida así sin mucha gangarria. Y gangarria es lo que ha sobrado, pero mal dirigida y sin cabeza: apuntando hacia cualquier parte, tratando de lograr ganancia en río revuelto. Pero es que no se ha producido la revolución en el río y todos se han quedado con la boca abierta, esperando ver saltar los peces y éstos que no aparecen y cada cual persiste en quedarse en la orilla, por aquello de quién sabe si aún no es demasiado pronto.
La realidad es todo lo contrario, que es demasiado tarde y aunque nos lo habían advertido pocos hicieron caso. Ahora sencillo y sin rodeos. Fidel Castro ha cedido el poder absoluto a su hermano Raúl y sólo falta una proclama oficial que lo ratifique y si no lo han hecho es que maldita la falta que les hace. Todos lo hemos admitido, desde el presidente norteamericano y el Departamento de Estado hasta el locutor más privilegiado de Miami. Lo demás es pataleo y arrastrarse por el piso buscando centavos. Algunos no van a estar de acuerdo. Dirán que no son centavos sino millones de dólares. Pero eso no es nada al lado de una isla que se les escapa, que se les escapó hace años.
Así que el Directorio Democrático Cubano puede seguir colgando sus fotografías de un par de infelices en La Habana, puede también seguir apareciendo uno que otro reportaje impreso del último sainete local en que alguien se olvidó encender la luz (¿o fue hecho a propósito: perdón por las faltas de ortografía, es que escribo a oscuras?) y los oportunistas de siempre, de aquí y allá, continuar abrazados al sartén.
Conclusiones elementales:
-La disidencia está en peligro de extinción, de acuerdo a los vaticinios más optimistas.
-El régimen de La Habana realiza desde hace meses una exitosa ofensiva diplomática.
A todos los países menos uno lo único que le interesa es ver la manera de mejorar las relaciones con la isla, y si pueden cobrar algo de la deuda externa, si es que la tienen y de lo contrario no dudan en adquirirla.
-El país que con arrogancia ha optado por mantenerse al margen de ese proceso enfrenta tantos problemas, que nadie con sentido común apuesta que de aquí a un año seguirá siendo el mismo país. Es decir, que está ante la disyuntiva de cambiar o perderse aún más en la decadencia.
-La contrapartida histórica y geográfica a la isla se encamina sin remedio a dos destinos igualmente mediocres desde el punto de vista político —y conste que lo considero una bendición—, que son adaptarse a los tiempos y convertirse no en otra isla —que lo ha sido durante mucho tiempo— sino en un parque temático: fósiles políticos, un jardín donde pastan algunos dinosaurios, corrales casi desiertos, uno que otro teatro bufo de obras carcomidas: espectáculos rentables, pero sin trascendencia. Una recomendación pertinente al visitante: no se olvide pasar por el museo de figuras de cera, con personajes eternos y renovables: el defensor de los derechos humanos en congresos internacionales (los pasajes de avión se cambian cada semana), el “profesor” ofrece conferencias cada los lunes, los censores de libros con piras incendiarias de fuego natural, terroristas altaneros dispuestos a contar sus experiencias, políticos de todos los tamaños y uso (si son corruptos la entrada cuesta el doble), educadores con o sin traje de presidiario, desertores diarios en vivo y en directo, especialistas en amenazas biológicas para todos los gustos y zarzuela especial cada viernes, con coro al aire libre, frente a famoso restaurante y cafecito incluido en el boleto.
-Armarse de paciencia, no confiar mucho en las reformas y llegar al convencimiento de que el camino es largo y difícil: un lugar común que sólo se justifica —apenas— en esta ciudad.
Por lo demás, este comentario no vale lo suficiente para ser incluido en ese carnaval de esperpentos. Tampoco lo intenta.
Fotografía: el exiliado cubano George Miranda en su casa de La Pequeña Habana, en cuya parte trasera tiene un taller para pintar y fabricar muebles. Miranda llegó al exilio procedente de Cuba en 1960. Foto del 13 de febrero de 2007 (Al Díaz/The Miami Herald).

Nimiedad


Junto a los dirigentes políticos, los generales y miembros de los cuerpos represivos, los funcionarios oportunistas, en Cuba han existido siempre pequeños seres, que no han obtenido grandes beneficios o privilegios, sino el placer de satisfacer sus rencores y envidias.
Muchos han continuado en el exilio esa senda oportunista, amparados en su conocimiento de las “reglas del juego”, siempre dispuestos a no arriesgar sus pequeños cargos, fieles a lo aprendido en las reuniones de la juventud comunista y presas del temor a perder privilegios logrados gracias a su servilismo.
Para ellos, la ansiada “libertad” adquirida en el exilio no pasa de unas cuantas ventajas económicas. Practican un cinismo de café con leche, con el que intentan cubrir su cobardía. Son la explicación mejor de la permanencia del régimen de Fidel Castro.
Herederos de una tradición revolucionaria caricaturesca, son ellos una caricatura, no como una forma expresiva sino como una vulgaridad ramplona. Trazos mal hechos, seres deformados, existencias vanas.
Fotografía: cartel de bienvenida a la entrada de La Calle Ocho en La Pequeña Habana, en Miami (Alan Díaz/AP).

La Habana dice que realizó pruebas de ADN a los restos del Che


Cuba anunció hoy que realizó pruebas de ADN a la osamenta encontrada en Vallegrande, Bolivia, en un intento por zanjar la polémica surgida sobre la autenticidad de los restos de Ernesto Che Guevara que reposan en Santa Clara.
Jorge González Pérez, el especialista cubano que estuvo al frente de la búsqueda del cadáver del Che en Bolivia en 1967, explicó que había pruebas suficientes para asegurar que los restos encontrados en la fosa de Vallegrande correspondían a Guevara, pero, aún así, en Cuba se realizaron pruebas de ADN para validar el método de búsqueda, informó hoy el diario oficial Juventud Rebelde.
González Pérez, actualmente rector del Instituto Superior de Ciencias Médicas de La Habana, recordó que la búsqueda del cuerpo del Che comenzó en 1995 siguiendo una ''guía de pasos'' diseñada por el equipo encargado de su localización.
A finales de junio de 1997 se encontraron los restos del Che y otros siete compañeros de la guerrilla en una fosa excavada a un lado de la antigua pista de aviación de Vallegrande.
Según el experto cubano, se recopilaron 88 versiones del enterramiento de Guevara, que iban desde su sepultura en Vallegrande hasta la incineración y la dispersión de sus cenizas en la selva.
González Pérez recordó que la identificación de los restos del guerrillero argentino se hizo ''con facilidad'', gracias a la información previa con que contaba el equipo.
Los datos sobre el físico del Che, una radiografía tomada en 1954 que permitía conocer las particulares de su cráneo, los detalles de la autopsia y los estudios de antropología dental brindaron ''un grado de identificación absoluta''.
Con estos elementos, no se consideró necesario realizar las pruebas de ADN en Bolivia, pero sí se hicieron en Cuba "para validar el método de búsqueda'', agregó el especialista, que participó el miércoles en un acto en homenaje al Che en Ciego de Avila.
Los restos de Guevara fueron enviados a La Habana y sepultados en el Mausoleo erigido en Santa Clara en octubre de 1997, coincidiendo con el 30 aniversario de su muerte.
Ver el artículo de Juventud Rebelde aquí.
Fotografía: la entrada de la bahía en Kalk Bay, en Cape Town, Sudáfrica, vista a través de una imagen de Ernesto Che Guevara en el restaurante "Cape To Cuba'', situado en las afueras de la ciudad (Pieter Bauermeister/AFP/Getty Images).

Necesidad de acuerdos


Un estudio encargado por la Agencia Estadounidense para el Desarrollo Internacional concluyó el jueves que los estadounidenses que buscan recuperar sus bienes en Cuba, que les fueron expropiados después de que Fidel Castro tomó el poder en 1959, probablemente no recibirán los miles de millones de dólares que esperan, informó la agencia AP.
El estudio indica que en vez de ello, deberían llegar a un acuerdo por derechos de desarrollo y exenciones de impuestos que les permitirían obtener ganancias en una nueva Cuba.
Aproximadamente 6,000 demandas estadounidenses han sido consideradas como válidas por la Comisión Estadounidense de Acuerdos de Reclamos en el Extranjero, que el estudio valuó en aproximadamente 6,000 millones de dólares en precios actuales, con sus respectivos intereses. Los reclamos van desde casas hasta bienes empresariales, ingenios azucareros y refinerías petroleras.
El estudio, efectuado por la Universidad de Creighton, sugiere que si Cuba intentara pagar las reclamaciones en moneda dura, podría pagar apenas algunos centavos de dólar y los bienes de Cuba congelados en Estados Unidos difícilmente le harían mella a las demandas.
En su lugar, el estudio sugiere llevar las reclamaciones a una instancia de convenio que permita el crecimiento de Cuba, al darle a los demandantes la oportunidad de florecer con el mismo país caribeño.
''El peor escenario posible sería que el proceso de reclamos contribuyan a la ruina económica de la isla una vez que haya un cambio real en la isla'', señaló Patrick
Borchers, el jefe del equipo de investigación y vicepresidente de asuntos académicos de la Universidad de Craighton.
La resolución de demandas está relacionada directamente con el levantamiento del embargo económico contra Cuba.
A los académicos de Craighton se les solicitó elaborar un modelo para administrar las reclamaciones de estadounidenses, de cubanos exiliados y de los cubanos actuales, basando su conocimiento en especulaciones sobre cómo podría haber cambios en Cuba después de la muerte de Castro.
El estudio destaca que muchos expertos consideran que dará inicio una lenta transición al concluir el gobierno de Raúl Castro y se tratará de avanzar hacia un nuevo gobierno socialista. El estudio consideró que es poco probable una rápida transición hacia la democracia.
Fotografía: el profesor de derecho de la Universidad de Creighton, Michael Kelly, discute en Omaha, Nebraska, participa en una discusión sobre el estudio (Nati Harnik/AP).

Diáspora y culpa


En su ensayo No se invita particularmente, Jorge Ferrer analiza el concepto de diáspora, y señala lo que para mi es uno de sus aspectos fundamentales:
''La Diáspora presupone una expulsión en origen. Pero esta última, en la tradición judía, tiene una causa asumida con carácter fundante del Después redimido: el incumplimiento del pacto, la desobediencia de la Ley. Para los judíos, la Diáspora es el castigo que se inflige a un Israel pecador. No es un castigo irreversible, porque una vez que Israel retorne a la obediencia de Dios será perdonado. Y esa reversibilidad requiere la vocación de expiar la culpa, con la misma fe en los detalles imponderables, en los pequeños detalles apócrifos, que nos enseñan las fabulosas hagiografías de Jacobo de la Vorágine''.
En el caso cubano, la diáspora (prefiero usar la palabra en minúscula, para intentar despojarla —y diferenciarla— de su carácter bíblico, aunque no con mucho éxito: hay una raíz común) nos pertenece, porque en la partida hubo culpa y persiste el desarraigo.
Es en La Habana que se empieza a hablar de diáspora, a finales de los años ochenta. Con la literatura adquiere el pasaporte a la fama: los escritores de la diáspora. Antes hay el ensayo de la neutralidad: hablar de la comunidad cubana en el exterior, pero referido a quienes viven en el sur de la Florida.
Ferrer es más preciso en su ensayo, que forma parte del libro Cuba y el día después: ''Nunca se usó la palabra 'diáspora' en los discursos políticos y culturales cubanos con la asiduidad con la que se lo viene haciendo desde principios de los años noventa —aunque parece ser que ya Calvert Casey la usaba para denunciar la desbandada inicial—''.
La diáspora abarca toda la geografía. Hubo que inventarla para no mencionar al exilio y para no hablar de Miami, o al menos para restarle importancia.
A partir de entonces surge una terca batalla de ciegos y sordos. Muchos exiliados se niegan a verse incluidos bajo tal sombrilla y en Cuba la palabra forma parte del oficialismo con una ignorancia contundente.
En el concepto de diáspora hay cierta revancha como telón de fondo, porque en muchas ocasiones los cubanos nos negábamos a reconocer a los judíos, y los llamábamos ''polacos''.
Fue en Cuba donde se apropiaron de una palabra hebrea. Es en el exilio de Miami donde nace la identificación con el pueblo judío. Cuando La Habana comenzó a hablar de diáspora, tuvo por propósito el ignorar a Miami.
Ferrer es aquí también más preciso que lo que yo había escrito con anterioridad: ''El que nos hayamos reconocido en una tradición, sobre todo si lo hacemos a última hora, no es garantía de que pertenezcamos a ella en propiedad. Las tradiciones, como las coartadas, se construyen para salvarse. Inscribirse en una implica ganancias gravosas. En el caso que nos ocupa se trata de asumir también la culpa originaria sobre la que se levanta una promesa de redención. Insisto: la Diáspora está sancionada por el texto fundacional de esa cultura judeocristiana a la que los cubanos, en efecto, pertenecemos. Pero es menester recordar que nombra algo más que un mero desplazamiento: es una palabra que alude a un merecido castigo que se debe vivir a un tiempo como realización de un destino, como expiación y como tránsito''.
Cuando en Miami se rechaza la palabra, hay la intención declarada de proclamar a la ciudad como el sitio temporal de la nueva Jerusalén, la Tierra Prometida, el comienzo que algún día se trasladará a la isla.
Los inmigrantes errantes tienen en algún momento que volver la mirada hacia el centro vital que es el punto de partida.
Hablar de exilio puede resultar peligroso en Cuba, hablar de diáspora no.
Sin embargo, la diáspora es un concepto subversivo: implica expulsión, tiranía, ocupación extranjera, despotismo cultural y religioso y la esperanza del regreso. El exilio es simplemente oposición política.
Los exilios son tristes. La diáspora es esperanza.
El exilio es una idea fija. La diáspora siempre movimiento.
La patria o la falta de patria crean la diáspora. Esta implica el renacimiento de lo perdido.
El exilio es fácil de combatir, porque representa al enemigo en retirada. La diáspora se expande y no se logra abarcar nunca.
El exilio anticastrista desaparecerá algún día y vendrán otros exilios. La diáspora es eterna: ave fénix, el cubano errante, viaje de ida y vuelta, el adiós que guarda la memoria.
Fotografía: mural de La Calle Ocho en La Pequeña Habana, en esta foto del 22 dea gosto de 2007 (Alan Díaz/AP).