miércoles, 2 de enero de 2008

Rencor oportunista


Enrique Lynch escribe sobre recopilación de conferencias de Leszek Kolakowski, distinguido historiador de las ideas polaco, hombre de inmensa cultura, residente y profesor desde hace años en Oxford:
''Así pues, cada vez que leo el testimonio y las opiniones de algún emigrado del Este -Milan Kundera podría ser una excepción a la regla-, me obligo a mirar mi propia condición, que está muy lejos de ser la felicidad completa pero que, comparada con aquellas, se me aparece como una bendición del Cielo. Y, al mismo tiempo, me sumo en una incómoda perplejidad: aunque los juicios sobre la experiencia socialista del siglo pasado vengan, como en este caso, de un brillante historiador de las ideas, no puedo evitar sentirme ante un recalcitrante cegado por el odio y el resentimiento. El más tópico y trivial de los resentidos de la izquierda -y los izquierdistas pueden ser muy triviales cuando los domina el resentimiento y la envidia de clase- parece irrisorio al lado de la herida que se expresa en libros como éste. ¿Qué experiencia puede haber causado tanto rencor? El izquierdista occidental, aunque se muestre animado de malos sentimientos semejantes y se arrogue la típica venia para odiar sin culpa que es propia de la izquierda, no puede compararse con la intransigencia del apóstata llegado del socialismo real. Este no sólo aborrece sin matices ni paliativos sino que además no ve necesidad alguna de armarse de una coartada ideológica para dar rienda suelta a su rencor''.
Comparto la perplejidad con el ensayista argentino radicado en Barcelona.
Sobre todo cuando leo algunos escritores cubanos de un exilio más o menos reciente, quienes demuestran una pasión anticastrista, procapitalista y hasta bushista que en ocasiones se asemeja a un rencor oportunista. En algunos casos muy limitados -Zoé Valdés es el mejor ¿o único? ejemplo-, el éxito editorial ha acompañado a ese resentimiento; el cual, por otra parte, una complicidad e historia personal no deja de ejemplificar que en ocasiones no ha sido equitativo. En otros, hasta el momento no han mostrado más que un ejercicio de hastío.
Para ver el artículo de Enrique Lynch, en el último número de la revista Letras Libres, pinche aquí.
Fotografía: un niño sentado en un bicitaxi y un hombre observan el anochecer en el malecón habanero, el 30 de diciembre del 2007 (Dado Galdieri/AP).
Update: Jorge Ferrer me recuerda que él dio en su blog la primicia sobre la antología de Kolakowski, y que en su momento insertó un magnífico ensayo del polaco, que le cedió el editor. Para leer toda esa información, pinchar aquí.

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