sábado, 23 de febrero de 2008

Cautela disidente


Organizaciones de disidentes cubanos aguardan hoy con cautela y reservas el nombramiento este domingo de un nuevo presidente del país para reemplazar al enfermo Fidel Castro, tras casi medio siglo en el poder.
Para algunos, el eventual nombramiento como titular del ahora gobernante interino, Raúl Castro, podría facilitar la introducción de reformas económicas, mientras otros subrayan que Fidel Castro puede dejar los cargos estatales pero sigue siendo primer secretario del Partido Comunista, informó la agencia Efe.
''Deberían nombrar a personas capaces de realizar los cambios que ha anunciado Raúl Castro'', dijo a Efe Miriam Leiva, de las Damas de Blanco, familiares de 75 disidentes condenados en 2003 a penas de hasta 28 años de cárcel.
En su opinión, ''sería lógico que nombraran presidente a Raúl Castro'', que ejerce ese cargo en forma provisional desde julio de 2006 por enfermedad de su hermano mayor Fidel, aunqe agrega que ''todavía no se puede decir como sería (su mandato) porque no ha gobernado efectivamente''.
Para Oswaldo Payá, líder del Movimiento Cristiano Liberación, se está ''creando una incertidumbre artificial'' sobre el sustituto de Fidel Castro y su papel en el futuro del país.
''El asunto -dijo a Efe Payá- no es a quién se designa para dirigir a un pueblo, sino que el desafío de la Asamblea Nacional es darle la voz al pueblo, el derecho soberano a elegir que no tiene ahora, y eso significa abrir una época de cambios y escuchar a los ciudadanos''.
Vladimiro Roca, del movimiento Todos Unidos, señaló que aguarda al domingo ''con reserva y cautela'', al recordar que después de ese día el líder de la revolución cubana sigue siendo el máximo dirigente en la isla.
''El Partido Comunista de Cuba es, según la Constitución, la fuerza dirigente superior de la sociedad y del Estado, y él (Fidel Castro) no renunció al cargo de primer secretario. El simplemente no tiene fuerza para seguir al frente del Estado y sobre todo del Gobierno, por la actividad que requiere'', afirmó.
Por su parte, el líder del socialdemócrata Arco Progresista, Manuel Cuesta Morúa, declaró a Efe que la actual ''es una situación nueva en muchos sentidos'', y no ocultó su optimismo ante la "posibilidad de que se abra una oportunidad para dar respuesta a las necesidades de Cuba''.
''El Consejo de Estado, es evidente, será presidido por Raúl Castro, que va a intentar renovar su cara y renovar su imagen, lo que implicaría una renovación de la agenda política hacia la sociedad cubana'', añadió.
No coincide Cuesta Morúa con quienes recelan de la retención del cargo de primer secretario del Partido Comunista por el octogenario Fidel Castro, porque en su opinión a él "nunca le ha interesado realmente el Partido''.
''Mucha gente especula con eso, pero no se trata de renunciar a algo a lo que en los últimos 18 años de gobierno (Fidel) no le ha prestado atención'', agregó el socialdemócrata, aunque cree que ese cargo será una suerte de ''amarre institucional'' para el líder revolucionario.
Fotografía: Un limpiabotas lustra los zapatos de un cliente hoy, 23 de febrero de 2008, en La Habana, un día antes de las sesiones del Parlamento cubano que deberán elegir un nuevo presidente del Consejo de Estado, luego de la renuncia presentada el pasado martes por el líder cubano Fidel Castro (Alejandro Ernesto/EFE).

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