martes, 12 de febrero de 2008

Injerencia radial en Miami


En 1987, un escándalo tras la transmisión por emisoras locales de unas entrevistas con el desertor Florentino Azpillaga, realizadas por Radio Mambí, llevó a la renuncia de un par de columnistas y el director de El Nuevo Herald. Vistos hoy en día los hechos, uno se pregunta si lo ocurrido hace 20 años fue simplemente un guiñol, un simulacro de democracia, o si en esta ciudad hemos descendido lamentablemente a una situación en que no se distinguen las barreras entre lo correcto desde el punto de vista ético y la apropiación, para provecho de unos cuantos, de unos fondos supuestamente destinados a divulgar noticias en Cuba.
Porque en la actualidad una emisora de radio y un canal de televisión locales difunden no un programa, sino bloques completos de información hacia la isla, recibiendo a cabo miles de dólares y sin que nadie se preocupe si ello es correcto es no.
Simplemente, se ha dicho que un “tecnicismo” lo permite, y lo demás es todos contentos: a nadie le preocupa que se esté violando lo que por años fue un principio fundamental de la política de este país en cuanto emisiones radiales, la sabia prohibición de difundir en territorio de Estados Unidos lo que se considera propaganda de Estados Unidos.
Para cualquier residente de Miami, basta esperar a las doce de la noche. A partir de ese momento puede escuchar por Radio Mambí el noticiero de Radio Martí. Tiene la ventaja de descubrir que la programación de la emisora gubernamental es tan distorsionada, manipulada y ausente de la más mínima veracidad como la que encuentra bajo la dirección de Armando Pérez Roura en los espacios diarios de la emisora de Miami, pero con un factor adicional: Radio Martí es más aburrido, si ello es posible, que Radio Mambí. Nunca tanta falta de originalidad y el predominio de lugares comunes habían encontrado tal afinidad.
Ya en 1987 estaban latentes las condiciones que han llevado a la situación actual. Entonces se temía el debilitamiento, por parte de la Comisión Nacional de Comunicaciones (FCC), de la norma que durante cuarenta años había prohibido a las radioemisoras de Estados Unidos publicar o trasmitir material dentro de Estados Unidos.
De hecho, una investigación federal exonero a los empleados de Radio Martí de suministrar las cintas para ser ilegalmente transmitidas en Miami, en el caso mencionado al principio de este comentario. Pero entonces todo quedó en una negativa de haber recibió las cintas en cuestión de una forma directa, y se especificó que existía otros medios, como la interceptación de las emisoras a la isla, para obtener la información.
Hoy todo ello parece juego de niños. No es necesario copiar programas, cuando éstos se transmiten directamente por las ondas radiales de Miami.
Hace unos años, la FCC jugaba un papel fundamental sobre la programación de las emisoras. Esa función ha disminuido a consecuencia de la desregularización, sobre todo a partir de la abolición, por parte de la FCC, de la Doctrina de la Equidad.
Las emisiones de Radio Martí , entre la medianoche y la 1 a.m., por las ondas de Radio Mambí cuestan unos $182,500 por un período de seis meses. En Miami este contrato ha sido interpretado como un pago político a la emisora que dirige Pérez Roura, ya que el contrato no es ofreció en concurso y fue directamente otorgado a esa estación.
De acuerdo a Joe O’Connell, portavoz de la Junta de Gobernadores de Transmisiones (BBG), Radio Mambí WAQI 710 AM. de la cadena Univisión, utiliza las frecuencias 710 AM y 1180 AM.
“Nosotros tenemos que hacer las transmisiones por 1180 AM. Tengo entendido que Radio Mambí transmite en las dos frecuencias. Para nosotros, repito, la frecuencia de 1180 AM está vacía. La otra no sé”, dijo el portavoz en declaraciones publicadas en El Nuevo Herald el 19 de diciembre del 2006.
La emisora cubana Radio Rebelde trasmite desde La Habana en la frecuencia 710 AM.
Sin embargo, en la actualidad Radio Mambí está utilizando la frecuencia 710 AM para transmitir el noticiero de Radio Martí a partir de la medianoche.
Fotografía: estudio de Radio Martí en Miami, en esta foto de agosto del 2006 (Charles Trainor Jr./The Miami Herald).

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