sábado, 9 de febrero de 2008

Sobre Virgilio y Lezama


En una entrevista aparecida en Granma, Antón Arrufat, uno de los escritores cubanos a quien estará dedicada la Feria Internacional del Libro Cuba 2008, recuerda a Virgilio Pieñera y José Lezama Lima.
Arrufat menciona la inquietud de Piñera por saber si su obra literaria trascendería: ''Es tremendo, Antón, pensar que me voy a morir sin saber si yo soy o no un gran escritor''.
También el autor de La caja cerrada ''rememora la humedad, la pobreza, lo reducido y ruidoso del hogar del creador de Muerte de Narciso'', de acuerdo a Granma.
Así lo expresa Arrufat: ''Lezama tenía que esperar la madrugada para sentarse en la última habitación de su casa, en la cual yo estuve muchas veces. Era contigua a la cocina, un cuarto horrible para estar. Allí cogía esa especie de campechana que tenía, ponía una tabla, un papel y un lápiz y ahí redactó las 900 páginas de Paradiso y todas las cientos que escribió casi siempre jadeando de asma. ¿Y para qué las escribió? Porque quiso, él no había hecho contrato con ninguna editorial, ni tenía adelanto económico y eso creo que ocurre ahora poco''.
Fotografía: una familia observa a la calle desde un balcón en Güines, 50 kilómetros al sureste de La Habana (Adalberto Roque/AFP/Getty Images).

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