viernes, 28 de marzo de 2008

Inutilidad

Cuando el ex gobernante Fidel Castro cedió el poder, en lo que entonces se anunció como una medida temporal, debido a problemas de salud, los elementos más intransigentes del exilio en Miami rechazaron esperar a que haya un cambio político en Cuba para involucrarse en los asuntos de la isla.
Incluso parecieron discrepar del llamado del presidente George W. Bush, que les pidió aguardar por decisiones internas.
"El presidente (George W.) Bush tampoco determina cuándo el exilio puede o no tener participación" en los asuntos internos de la Isla, dijo Ninoska Pérez Castellón, del Consejo por la Libertad de Cuba, durante aquellos días calurosos de agosto de 2006.
Bush había dicho, durante una conferencia de prensa, que los cubanos radicados en la Isla son quienes deben definir ese cambio, y que los exiliados deberán involucrarse en el tema "cuando el pueblo de Cuba decida formar un gobierno".
En esa ocasión, algunos de los más fieles partidarios del mandatario se permitieron discrepar en público, aunque fuera por un instante.
Sin embargo, ni un sólo aspecto de lo sucedido en Cuba durante el tiempo transcurrido desde entonces lleva la huella de una participación, aunque sea mínima de los “combatientes verticales” de Miami, quienes se limitan a repetir diariamente que el fin del régimen de La Habana está cerca, lanzar amenazas y prometer el aniquilamiento de cualquiera que se oponga a su planes en la isla y añorar una vuelta al pasado.
Este ejercicio inútil no produce fatiga, sino cierta exaltación en quienes lo practican. Aunque no se ha reportado que impida el envejecimiento, si parece contribuir a la euforia, o al menos a la gritería mediante el teléfono o los micrófonos. Se dice que además es bueno para olvidar la pérdida de la memoria y que aunque no mejora la vista, sí ayuda a sentirse a gusto con una visión distorsionada del mundo.
Fotografía: Una cubana utiliza un teléfono celular en una calle de La Habana (Stringer/AFP/Getty Images).

Bouguereau, sociedad y erotismo

La obra de William-Adolphe Bouguereau recorre con facilidad y simpleza dos mundos afines y contradictorios: la pintura de la segundad m...