miércoles, 5 de marzo de 2008

Sin cambios

Washington sigue de cerca las acciones de La Habana en torno a la posible liberación de presos políticos pero no prevé ningún cambio en su política hacia Cuba, dijo hoy el subsecretario de Estado para América Latina, Tom Shannon, informó la agencia Efe.
Durante una audiencia ante el subcomité de Asuntos Hemisféricos de la Cámara de Representantes, Shannon dejó en claro que Estados Unidos no cambiará su política hacia Cuba hasta que ese país no tome pasos hacia una transición democrática.
Según Shannon, tras la salida de Fidel Castro, el régimen cubano, ahora a cargo de su hermano, Raúl, no ha registrado cambios y Estados Unidos mantiene su postura de que ''el régimen necesita comenzar un diálogo con el pueblo cubano''.
Shannon reconoció que ''no conocemos muy bien la dinámica dentro del régimen'' pero que, en todo caso, Estados Unidos considera que el nuevo régimen tiene toda la intención de mantener el máximo control en la isla.
Preguntado sobre si Estados Unidos podría aprovechar la transición del nuevo régimen para buscar un acercamiento con Cuba, Shannon enfatizó que ''cualquier contacto o modificación tiene que estar vinculado con cambios'' que ocurran en ese país.
Shannon reconoció que el embargo que Estados Unidos mantiene desde 1962 no ha logrado la democratización en la isla y aunque el Gobierno de Washington tiene relaciones comerciales con países comunistas como China y Vietnam, eso ''no es posible ahora'' con Cuba.
En declaraciones a los periodistas, Shannon dijo que EEUU sigue de cerca los pasos que tome Cuba sobre la posible liberación de presos políticos, un asunto que discutió el secretario de Estado del Vaticano, Tarcisio Bertone, durante su visita a la isla caribeña el mes pasado.
Según Bertone, Raúl Castro se mostró abierto a la posibilidad de sopesar la liberación de disidentes políticos a cambio de cinco cubanos que se encuentran encarcelados en Estados Unidos bajo cargos de espionaje.
''Estamos viendo si eso (la liberación de presos) ocurre, estamos viendo hasta qué punto es que la Iglesia puede realizar sus funciones pastorales'' sin la intervención del Estado, dijo.
''No estamos por normalizar las relaciones bilaterales, ese no es el propósito de la política de Estados Unidos en Cuba. El propósito es promover una transición democrática y pacífica (...) que el pueblo cubano tenga un diálogo con su Gobierno'', agregó el diplomático.
''Eso no ha ocurrido, pero podría ocurrir'', puntualizó.
Fotografía: un hombre vende en La Habana el diario oficial Granma que publica en portada una foto del nuevo presidente cubano, Raúl Castro, el 25 de febrero de 2008, un día después de su elección como presidente del Consejo de Estado de Cuba. Este nombramiento dejó numerosas dudas entre analistas y diplomáticos acreditados en La Habana, aunque muchos cubanos juran tenerlo todo claro (Stringer/EFE).

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