viernes, 18 de abril de 2008

Cubano recibe Premio Alfaguara


El escritor exiliado cubano Antonio Orlando Rodríguez recibió hoy el premio Alfaguara de novela 2008 por Chiquita y calificó de "increíble'' que, aunque lleve diecisiete años fuera de su país, la población de la isla no pueda conocer una noticia que ''es un galardón a la Literatura Cubana'', según la agencia Efe.
El escritor nicaragüense Sergio Ramírez presidió el jurado que concedió el premio a Rodríguez por un relato en el que quiere expresar que ''los pequeños, sean seres humanos o sean naciones, tienen derecho a ser escuchados y respetados, porque a fin de cuentas la grandeza no tiene tamaño''.
Según el acta, el jurado distinguió ''una novela que trata de cotejar verdad y exageración de cada peripecia'' y cuenta la historia ''real e increíble'' de Chiquita, una pequeña gran mujer que logró convertirse en una estrella que deslumbró al mundo.
Orlando, que vive en Miami, dijo que su novela privilegia ''la fantasía, el gusto por la peripecia y el humor'' y, entre los agradecimientos, incluyó ''a mi querida
compatriota Espiridiona Cenda (Chiquita), la muñeca viviente, por entrar intempestivamente en mi vida y permitirme recrear la suya reinventándola a mi antojo desde la libertad de la ficción''.
El escritor también lamentó el desinterés de las autoridades culturales cubanas por el triunfo de Chiquita.
''Siento que este galardón no es sólo para Antonio Orlando, sino también para la literatura cubana, y es que la Literatura está por encima de gobiernos y de ideologías''.
El premio, que cumple su IX edición, está dotado con 175,000 dólares (118,150 euros) y una escultura de Martín Chirino.
El jurado eligió la obra de Rodríguez entre medio millar de novelas a concurso porque se trata de un texto ''con una notable gracia narrativa -señala el acta- y una imaginación sin descanso que despliega, como una inmensa partitura de ejecución precisa, la época y la vida de un personaje extraordinario, la liliputiense cubana Espiridiona Cenda''.
Se trata de una bailarina y cantante de los teatros de variedades de principios del
siglo XX, llamada en su vida artística ''la muñeca viviente''. Por detrás -añade el acta- se deslizan sombras de decadencia, desengaños o ''el drama íntimo de una artista que no quiere resignarse a ser exhibida como un mero fenómeno de circo''.
Fotografía: el escritor cubano Antonio Orlando, ganador del Premio Alfaguara, en Madrid (Juanjo Martín/EFE).

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