sábado, 19 de abril de 2008

Pobre Chávez


Chávez no tiene suerte con Miami. Todos los días el mandatario venezolano hace algo que no gusta mucho por acá. Uno puede sentir pocas simpatías por él, pero me parece que a veces aquí se exagera.
Por ejemplo, el presidente Hugo Chávez quiere establecer un cambio de divisas más flexible. Esto me parece muy bien, incluso es una típica norma capitalista. Sin embargo, el plan es visto en La Calle Ocho o en El Doral con tintes siniestros.
La realidad es que el bolívar se ha fortalecido frente al dólar. Esto obedece a factores diversos. Esto indica un fortalecimiento de la economía venezolana, que se debe en gran medida a la fortaleza de los precios del petróleo. Silencio al respecto en Miami. Se debe analizar además en un contexto general: la debilidad del dólar es notable en Latinoamérica. El caso más notable es Brasil, donde quienes ha invertido en dólares durante los últimos años han perdido dinero. Silencio también en Miami. El gobierno venezolano comenzará a vender dólares preferenciales directamente a importadores a partir de este mes, principalmente para adquirir alimentos, medicinas, equipos médicos y maquinaria esencial. No creo que una medida de este tipo desagrade a los importadores, que por supuesto son capitalistas. Pero de nuevo aquí se ve la medida como diabólica.
Durante la mayoría de los años que lleva Chávez en el poder, el sur de la Florida se ha beneficiado por partida doble: con un enorme crecimiento del comercio entre Caracas y Miami y con una gran fuga de capitales hacia las costas floridanas. Otra vez el silencio en Miami, donde se ha preferido hablar mal de Chávez a diario, que entrar en los detalles de una situación evidente a cualquiera que vive aquí.
Al final nos enteramos que toda esta ''maldad'' chavista va a terminar perjudicando a Miami, ya que la cantidad de divisas que llegan a esta ciudad desde Venezuela está disminuyendo. La conclusión es que comienza a resultar más beneficioso que quienes viven en Caracas o en Miami inviertan sus bolívares en Venezuela o adquieran euros, lo que por supuesto va a reducir la entrada de capital en esta ciudad.
Claro que cuando una situación de este tipo ocurre -y ocurre regularmente con los más diversos países-, la zona afectada pone en práctica una serie de medidas económicas para mejorar su situación, y si no lo logra sufre las consecuencias. Por ejemplo, no tiene mucho sentido maldecir a los europeos por la fortaleza del europeo. Además, evidencia una mentalidad obsoleta. Pero aquí en Miami se sigue pensando como el siglo XIX, para conveniencia de unos pocos. Lo demás es la tergiversación cotidiana.
Fotografía: el presidente de Venezuela, Hugo Chávez habla el 13 de abril de 2008, en Caracas, durante las celebraciones del sexto aniversario del regreso al poder después del golpe de Estado Militar y civil que lo derrocara por 48 horas el 11 de abril de 2002 (Harold Escalona/EFE).

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