martes, 29 de abril de 2008

Raúl, el poder tras la espera


Raúl Castro reafirmó su liderazgo en Cuba al convocar al crucial congreso del Partido Comunista (PCC), encargado de trazar el rumbo del proceso cubano tras la desaparición física de su líder máximo, Fidel Castro.
Ante el pleno del Comité Central del PCC, Raúl Castro anunció que el VI Congreso del Partido se realizará en 2009, con un retraso de siete años.
Raúl Castro, de 76 años, quien es oficialmente presidente desde el 24 de febrero e interino desde julio de 2006 cuando enfermó su hermano Fidel, continuó así a paso firme su política de cambios "poco a poco'' y abrió la puerta a la renovación de la cúpula del poderoso Partido Comunista cubano, informó la AFP.
El VI Congreso será el momento que definirá -de no renunciar o fallecer antes- si Fidel, de 81 años, deja su cargo de primer secretario del PCC, el máximo en un sistema comunista y el cual conservó cuando en febrero declinó la reelección presidencial.
Poniendo fin a la ''etapa de provisionalidad'' en el poder, Raúl anunció la creación de la Comisión del Buró Político del PCC: siete hombres -incluyéndolo a él- con el control de la política, economía y fuerzas militares, los mismos que dirigen el Ejecutivo.
Esta repetición de las funciones políticas y ejecutivas en siete hombres sirve en este momento para consolidar el poder, pero también indican los límites de las reformas que piensa llevar a cabo Raúl Castro, incluso desde un óptica comunista.
El mandatario incluyó a tres emblemáticos dirigentes en el influyente Buró Político, entre ellos al comandante Ramiro Valdés, de 75 años, miembro del Consejo de Estado (Ejecutivo), ministro de Comunicaciones, y uno de los más cercanos a Fidel y Raúl desde hace medio siglo. El acercamiento entre Raúl y Valdés, cuyas discrepancias en años anteriores fueron notables, indica también el propósito de proseguir el estilo de mando unificado y sin la apariencia de diversas tendencias más o menos visibles dentro del gobierno y el Partido.
El Buró Político cuenta ahora con 24 miembros, lo que significa un reforzamiento de la institución. Se estima que tiene unos 700,000 militantes a los cuales se suman los 500,000 de la Juventud Comunista, de acuerdo a una información de la AP.
La consolidación del papel del partido único permitirá ''asegurar la continuidad de la revolución cuando ya no estén sus dirigentes históricos'', subrayó Raúl en su discurso, de acuerdo a la AFP.
En ese sentido, el PCC, sin protagonismo por años ante el aplastante liderazgo de Fidel, tendrá el reto de definir el modelo cubano -según las autoridades "propio'', ni chino ni vietnamita- para la etapa post-Castro, ante una población que espera medidas de apertura en lo económico.
Los grandes perdedores en esta nueva etapa del proceso cubano son los llamados ''talibanes'', algunos de los funcionarios más jóvenes y cercanos en otra época al gobernante Fidel Castro. En particular, el canciller cubano Felipe Pérez Roque.
''En estos tiempos, y los que están por venir, resulta necesario y decisivo contar con instituciones políticas, estatales, de masas, sociales y juveniles fuertes'', apuntó Raúl.
Desde que asumió la presidencia, Raúl empezó reformas en la agricultura y a eliminar prohibiciones y limitaciones que pesan sobre los cubanos, permitiéndoles el acceso a hoteles, compra de computadores, DVD y microondas y contratar telefonía celular.
Esas medidas, junto con la firma de pactos de derechos humanos en febrero pasado, han suavizado, según observadores cubanos y extranjeros, su imagen a nivel nacional e internacional, precisó el cable de AFP.
En la reunión partidista, el nuevo mandatario cubano también anunció la conmutación de penas de muerte a un grupo de condenados. Esto por supuesto que se traduce en un mensaje favorable a la comunidad internacional. Pero además hay que reconocer como un gesto positivo del gobierno, con independencia de las diferencias ideológicas. Por otra parte, la pena de muerte no ha sido abolida, sino que se mantiene una moratoria que rige desde el año 2000, interrumpida en 2003, en medio del rechazo mundial, con el fusilamiento de tres secuestradores de una lancha que pretendían emigrar a Estados Unidos. Aunque en los países europeos y muchos latinoamericanos no existe la pena de muerte, en varios estados norteamericanos se aplica pese a las protestas y denuncias al respecto.
Raúl anuncia la conmutación de las penas de muerte precisamente a dos meses de que la Unión Europea decida si levanta sanciones que impuso a Cuba en 2003, por la condena de 75 opositores y el fusilamiento de tres hombres que secuestraron una lancha para emigrar.
''Se ha adoptado esta decisión no por presiones sino por acto soberano en consonancia con la conducta humanitaria y ética que caracteriza a la Revolución cubana desde sus inicios'', justificó.
Fotografía: en esta foto divulgado por el diario Granma, el presidente de Cuba, Raúl Castro, al centro, habla durante un pleno del Comité Central del Partido Comunista, el lunes 28 de abril de 2008 (AP Photo/Granma).

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