martes, 8 de abril de 2008

Torquemada en Miami y otros disparates


Terrorismo radial
La emisora
Radio Mambí hace con frecuencia llamados a romper las vidrieras, robar la gasolina, ''llevarse todo'' en las tienda de establecimiento de Cuba. En cualquier ciudad de Estados Unidos, programas de este tipo no serían permitidos, por incitar a la violencia, el robo y el caos. Pero en Miami no ocurre nada. Algunos escuchan con burla a esta emisora. La consideran el mejor ejemplo de teatro bufo que han creado los cubanos. Otros comparten sus puntos de vista. Pocos se la toman en serio, salvo a la hora de arengar a los votantes y obtener ganancias.
Mientras tanto, en esta ciudad se siguen escuchando, no por los oyentes sino por quienes participan y dirigen los espacios radiales, que la utilización de actos de violencia esta perfectamente justificada, y se debe seguir el ejemplo de los ''patriotas Orlando Bosch y Luis Posada Carriles'', quienes''demostraron en su momento que al comunismo hay que combatirlo de frente y con todos los armamentos posibles''. Es decir, se hace un llamado a realizar acciones terroristas en Cuba.
No es raro escuchar una convocatoria para botarse a las calles en La Habana. También con frecuencia se declara que "este es el momento en que los oficiales de nivel medio deben arrestar al jefe superior, liquidarlo si es necesario". Lo cual equivale a un llamado a realizar un golpe de Estado sangriento en Cuba.
En Miami parecen no existir límites en lo que se puede decir en la radio, siempre que el discurso se presente bajo el disfraz anticastrista.
Torquemada en Miami
El llamado ''profesor Bonachea'' tiene alma de inquisidor. Este hombre, semana tras semana, aboga desde una emisora de Miami por juicios sumarios, fusilamientos y largas condenas a cualquiera que de cualquier forma ha participado en el gobierno cubano.
Bonachea, que de ''esbirro'' a cualquiera que ha desertado del gobierno de La Habana en los últimos años es mucho más clemente al referirse a la tiranía de Batista. Aunque declara que él no es batistiano, llama a Fulgencio Batista un ''hombre bueno''.
Lo que llama la atención es la incapacidad de Bonachea para aterrizar en La Habana con su soga y sebo, y comenzar a establecer sus tribunales, que en apenas 24 horas exterminarían al menos a la mitad de la población del país. Porque Bonachea es un hombre generoso, y no cree que hay que matar a todos los cubanos. Simplemente dar un ejemplo.
El profesor ridículo
El ''profesor Ramón Bonachea'' considera que los extranjeros siempre se han equivocado al juzgar la historia de Cuba.
Observadores, historiadores, estudiosos y teóricos de cualquier nacionalidad, que no sea la cubana, son incapaces de interpretar lo que ocurre en la isla.
Esto convierte al estudio de la historia de Cuba en un terreno privilegiado, que sólo puede ser analizado por alguien nacido en la pequeña nación caribeña.
Así que si usted quiere que su hijo se dedique al "lucrativo'' oficio de la historia de Cuba, lo primero que tiene que hacer es trasladarse a la isla y engendrarlo allí, y así le otorga un futuro asegurado al historiador del porvenir.
El ''profesor Bonachea'' no entra en el tema de la genética, así que seguro basta con unas vacaciones en el caribe, una noche de amor y una breve estancia en una clínica cubana, para asegurarse que en su estirpe habrá un brillante historiador.
Fotografía: un trabajador selecciona hojas secas de tabaco en una plantación de Pionar del Río (Ariana Cubillos/AP).

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