miércoles, 30 de abril de 2008

Una lista prejuiciada


El Departamento de Estado mantuvo a Cuba en la lista de países patrocinadores del terrorismo, sin ofrecer mayores pruebas que respalden esta designación.
Según explicó el coordinador de la Oficina Antiterrorista del Departamento de Estado, Dell Daley, Cuba está en la lista sobre todo porque ''aporta refugio a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), ETA y el Ejército de Liberación Nacional (ELN)'', pese a que no se han registrado actividades terroristas procedentes de la isla desde hace años.
Al hablar de brindar refugio, el Departamento de Estado parece referirse a diversos casos en que miembros de la organización terroristas han vivido en Cuba a petición del gobierno español, tanto con los socialistas como con los populares en la Moncloa, y las conversaciones de paz que se han celebrado en La Habana entre miembros del ELN y el gobierno colombiano, hasta el momento sin resultado visible. Catalogar este tipo de actividades como ''terroristas'' no es más que agarrarse a un pretexto traído por los pelos para justificar un calificativo político.
En realidad, la actual administración norteamericana persisten en calificar a Cuba como país patrocinador del terrorismo sólo para congraciarse con el sector más radical del exilio de Miami, y para asegurarse los votos a favor del Partido Republicano.
De no existir estas condiciones, hace rato que el Departamento de Estado hubiera abandonado este calificativo, que en momentos actuales no se justifica.
Venezuela, por su parte, figura como un país que ''no coopera completamente'' con los esfuerzos antiterroristas de Estados Unidos.
Aunque se han encontrado en manos de la guerrilla pequeñas cantidades de armas y municiones -algunas provenientes de instalaciones venezolanas-, el Departamento de Estado reconoció, sin embargo, que ''no está claro hasta qué punto el Gobierno venezolano dio apoyo a las organizaciones terroristas colombianas''.
El informe también señaló que el Gobierno de Caracas no tuvo una presencia policial ''sistemática'' en su frontera con Colombia para impedir el flujo de grupos terroristas o para interceptar el tráfico de drogas y armas.
El análisis elogia todas las medidas policiales, de inteligencia, militares y económicas que ha utilizado el Gobierno del presidente colombiano, Alvaro Uribe, contra los grupos armados ilegales y asegura que EEUU ''sigue completamente comprometido en su apoyo'' a ese país en la lucha contra el terrorismo.
En general, en América Latina la amenaza de un grupo terrorista trasnacional es ''baja'' en la mayoría de los países y EEUU cuenta con una ''cooperación sólida'' en cuestiones antiterroristas de la mayoría del continente.
Según el documento, más de 22,000 personas fueron asesinadas por terroristas en todo el mundo en 2007, un ocho por ciento más que en 2006, y se produjeron 14,499 atentados, frente a los 14,570 del año anterior.
Las cifras son un buen indicador del fracaso de la llamada ''guerra contra el terrorismo'' llevada a cabo por la actual administración norteamericana Irak, ocupada por tropas de Estados Unidos, acumula el 60 por ciento de las víctimas de atentados terroristas, con 13,600, en parte por el aumento del 50 por ciento de los ataques suicidas.
El informe, que el Departamento de Estado presenta cada año al Congreso, indica que la red Al Qaeda ha logrado fortalecerse en las áreas tribales del noroeste de Pakistán y ha reconstruido su estructura directiva.
''Numerosos militantes de alto rango de Al Qaeda han sido capturados o han muerto, pero los líderes de Al Qaeda siguen planeando atentados y cultivando conexiones operativas más fuertes que irradian desde Pakistán a afiliados en Oriente Medio, el Magreb y Europa'', explica el documento de 312 páginas.
Pakistán es un fiel aliado de Estados Unidos y el gobierno del presidente Bush le ha brindado amplios recursos monetarios. WAshington es el principal proveedor de fondos financieros y armas a Pakistán,En diversas ocasiones se ha denunciado la complicidad de los altos mandos del gobierno y la inteligencia pakistaní con los grupos terroristas, entre ellos Al Qaeda.
Hace unos días, el 24 de abril, se publicó la información de que el nuevo gobierno de Pakistán preparaba un borrador de acuerdo de paz con los talibanes paquistaníes (entre los que habría algunos próximos a Al Qaeda), autores de numerosos atentados.
El anuncio del acuerdo fue hecho por un responsable de seguridad y un portavoz talibán.
EEUU y la Unión Europea (UE) advirtieron que no aceptarían negociaciones con miembros de Al Qaeda, ni con los talibanes que crucen la frontera para enfrentarse con sus tropas en el vecino Afganistán.
''Estamos preocupados sobre esto y lo que los alentamos a hacer es continuar combatiendo a los terroristas y no desbaratar ninguna operación militar o de seguridad en curso, con el fin de impedir un refugio seguro para los terroristas allá'', había declarado un día antes (23 de abril) la portavoz de la Casa Blanca, Dana Perino.
Pakistán, sin embargo, es un ''aliado en la lucha contra el terrorismo'', mientras se considera a Cuba un enemigo. Las prioridades de Washington no obedecen a la realidad, sino a la manipulación política que ha caracterizado al gobierno de Bush.
Fotografía: cientos de personas pertenecientes a la Escuela Cubana de Wushu realizan una demostración de artes marciales en el Día Mundial del Taiji y el Qigong celebrado el 26 de abril de 2008, en la Plaza de la Catedral de La Habana (Alejandro Ernesto/EFE).

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