jueves, 22 de mayo de 2008

Porvenir incierto y denuncias exageradas


Bajo el título Violenta represión castrista, el sitio Libertad Digital.es informa sobre un incidente ocurrido durante una llamada telefónica que realizó el preso político Daniel Ferrer.
''Una grabación de audio difundida por el Directorio Democrático Cubano muestra la violenta represión que en las cárceles cubanas sufren diariamente los prisioneros políticos de la dictadura castrista. El material, lleno de gritos, golpes y amenazas, nos asoma unos minutos al acoso que ecientemente sufrió José Daniel Ferrer García -preso político de 38 años, confinado en la prisión provincial de Guantánamo- cuando fue increpado por sus carceleros al dar testimonio de la situación en el interior del centro de reclusión'', dice Libertad Digital.
He escuchado la grabación dos veces, y a riesgo de ser acusado de ponerme de parte de los carceleros, no encuentro los ''golpes y amenazas'' al prisionero y sí los gritos que este profiere contra el carcelero, evidentemente alguien joven y con poca experiencia en el penal. Aunque parezca paradójico, durante toda la grabación quien parece estar en control de la situación es el prisionero. Luego de reconocer el valor demostrado por el prisionero durante el enfrentamiento verbal, donde por otra parte el guardia se muestra conciliador, guarda silencio la mayor parte del tiempo y está a la defensiva, hay que reconocer que lo que evidencia la grabación es precisamente lo contrario de lo que expresan sus divulgadores: no hay represión violenta y el preso responde con un desenfado que por momentos puede interpretarse como falta de respeto, en cualquier prisión del mundo.
Creo que Ferrer García esta cumpliendo una prisión injusta, que tiene derecho a expresarse con libertad por teléfono y por supuesto hay que repudiar cualquier maltrato físico, en caso que ocurriera.
Pero lo que se afirma en la información de Libertad Digital, que no se puede verificar con la grabación, sobre violencia, golpes y torturas no resulta confiable ni siquiera aunque se tenga mucho rechazo al régimen castrista.
Sin embargo, este cuento del prisionero que primero habla y luego vuelve a hablar y la persona que desde La Habana le dice que exija sus derechos, ha sido trasmitido aquí en Miami por la radio más ultraderechista, y divulgado en sitios periodisticos que se caracterizan por la manipulación de la información, con ribetes que están más cercanos de lo grotesco que de la tragedia: sainete para los aprovechados de Miami, que viven bien sacándole provecho a la situación cubana.
Llama la atención que las informaciones de este tipo han aumentado a medida que el Directorio Democrático Cubano sigue cuesta abajo en la pérdida de prestigio. Luego de la aparición de estudios e informes en que se demuestra que esta organización, además de hacerle daño a cualquier búsqueda de una mayor libertad en la isla, sólo ha servido para que sus miembros, y especialmente la cúpula familiar que la dirige practiquen el turismo europeo a cuenta de la disidencia durante años. Ahora que al menos sienten amenazada su posición cómoda, sus asientos en aviones y sus habitaciones en hoteles europeos, recurren a cualquier incidente para reclamar seguir disfrutando de estos beneficios, que pagan los contribuyentes norteamericanos y ni siguiera llega a los disidentes cuya labor pretender divulgar y defender desde el exterior.
Para oír la grabación de las palabras del preso político Daniel Ferrer, que se mencionan en este comentario, pinche aquí.
Fotografía: periodistas son expulsados de las cercanas del Tribunal Provincial de La Habana, el 7 de abril de 2003, donde se daban a conocer las sanciones a que fueron condenados un grupo de disidentes cubanos, enjuiciados la pasada semana por el delito de atentar contra la seguridad del Estado (Adalberto Roque/AFP).

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