miércoles, 25 de junio de 2008

Atwood gana el Príncipe de Asturias


El premio Príncipe de Asturias acaba de confirmar que estos galardones muchas veces lo ganan el candidato que a muchos nos parece el menos favorito.
La propia vencedora, la escritora canadiense Margaret Atwood, se declaró hoy ''sorprendida'' de recibir esta distinción, que calificó de ''muy importante'' para ella y la literatura de su país, de acuerdo a a la agencia Efe.
''Este maravilloso premio es muy importante para mí y también para la literatura canadiense'', dijo a Efe Atwood, quien justificó su sorpresa por el hecho de que la literatura de su país ''no es tan conocida en Europa y se nos confunde a menudo con los estadounidenses''.
La novelista y poeta competía para el Príncipe de Asturias con el español Juan Goytisolo, después de que fueran eliminadas las candidaturas del británico Ian McEwan y el albanés Ismail Kadaré.
''No leo en español, así que dependo de lo que se publica en inglés y normalmente hay que esperar, aunque autores como Javier Marías se traducen rápidamente'', dijo la escritora, quien añadió a su lista al ''maravilloso autor de novela policíaca'' Arturo Pérez Reverte.
Pérez Reverte, sin embargo, debe mas su fama y fortuna a las novelas de corte histórico que las que podríamos llamar "policíacas'' o de misterio. Entre estas últimas se destacan La tabla de Flandes y El club Dumas, que fue llevada al cine por Roman Polanski, con el título de The Ninth Gate. Eso me hace sospechar que el conocimiento de Atwood sobre la obra de Pérez Reverte sea más cinematográfico que literario.
Esta casi pifia de Atwood se la merecen quienes le otorgaron el premio, por encima de Goytisolo, mucho más importante como escritor, intelectual y figura de las letras hispanas.
Fotografía: foto de archivo (16/04/05) de la escritora canadiense Margaret Atwood, que ha obtenido hoy en Oviedo el Premio Príncipe de Asturias de las Letras, al que optaban 32 candidaturas procedentes de veinticuatro países (Peter Foley/EFE).

Bouguereau, sociedad y erotismo

La obra de William-Adolphe Bouguereau recorre con facilidad y simpleza dos mundos afines y contradictorios: la pintura de la segundad m...