martes, 10 de junio de 2008

Diversidad religiosa


El siguiente artículo es de Carlos Bastista, de la Agence France Presse, y la agencia lo distribuyó el 22 de mayo, pero no lo visto reproducido.

CARLOS BATISTA
LA HABANA

En La Habana Vieja, en una franja de tan sólo 4 km2, conviven católicos, evangélicos, ortodoxos griegos y rusos, judíos, musulmanes, yorubas y congos: una babel de templos, salas de rezos y altares domésticos, donde reinan la paz y las consignas socialistas.
''Es parte del ajíaco (plato nacional que mezcla varias carnes y vegetales), donde la convivencia es incluso en un mismo creyente, que puede ser bautizado por los católicos, asistir a un templo evangélico y consultarse con un babalawo (sacerdote yoruba)'', dice a la AFP Antonio, que refresca su calor bajo la sombra de la Ceiba del Templete.
Bajo un ancestro de ese árbol los españoles celebraron su primera misa católica en La Habana, en el siglo XVI. Hoy cuentan con la catedral, el seminario, el palacio del Arzobispo y cuatro templos.
Pero la ceiba es árbol sagrado de los santeros (yoruba) y pueden aparecer ofrendas a su pie, aunque hay más de un kilómetro hasta la Asociación Yoruba de Cuba.
La Habana Vieja, con 66,500 habitantes, es tierra de santeros y paleros (de origen congo), que tienen altares en sus casas, sin contar con la hermandad abakwá, nacida en el cercano puerto hace más de tres siglos.
''Pensamos terminar a fines de año'', dice un obrero constructor de la catedral ortodoxa rusa, que se dice inaugurará el Patriarca Alexei, a pocos metros de la catedral San Nicolás de Mira, un regalo de Cuba a la Iglesia Ortodoxa Griega, inaugurada en 2004 por el entonces presidente Fidel Castro y por el Patriarca Ecuménico de Constantinopla, Bartolomeo.
Además del devenir histórico, dice un especialista de la Oficina del Historiador, ''también tiene que ver la mano ecuménica de (Eusebio) Leal'', el laico que preside esa entidad, quien ha promovido esos asentamientos en el Centro Histórico, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1982.
Por ese mismo puerto llegaron a principios del siglo XX varios miles de judíos huyendo de Europa, de paso hacia Estados Unidos, Canadá, Argentina y Brasil. En la espera nació una comunidad.
Adath Israel es congregación desde 1925 y llegó a tener 50,000 miembros, muchos de los cuales emigraron después de 1959, cuando la revolución socialista de Castro nacionalizó los negocios privados.
Luis Rosso, el administrador, explicó a AFP que esa congregación ortodoxa está formada ahora por unas 125 familias (450 miembros) los que acuden al templo, propiedad de la congregación, levantado en 1956.
Cuentan los historiadores que los evangélicos llegaron por primera vez con los soldados ingleses, que tomaron La Habana por once meses en 1762. Ahora los bautistas tienen una convención, muy cerca de la asociación yoruba.
Los musulmanes cuentan con una sala de rezos en La Casa del Arabe, un museo de la Oficina del Historiador donde, explica su director Rigoberto Méndez, acuden estudiantes y diplomáticos extranjeros en la isla.
Con los suelos alfombrados, su mimbar (púlpito) y Mihrab (nicho), la sala suple la ausencia de una mezquita desde 1985 en que se abrió. En 1992 se mudó para el edificio de al lado junto con el museo. ''Desde entonces, se rezó en ella todos los viernes'', dice Méndez.
Según estudios académicos, el 85% de los 11.2 millones de cubanos tiene alguna creencia, aunque sólo el 15% tiene nociones estructuradas de las tres religiones predominantes: católicos, evangélicos y los cultos africanos (Santería y Palo de Monte).
Del otro lado de la bahía, en la colina de Casa Blanca, el Cristo de La Habana alza su blanca figura de 18 metros y parece bendecir la variedad religiosa que tiene enfrente.
Pero por detrás de su sagrada cabeza sobresale un pequeño pararrayos, carta triunfal del 15% ateo, que hace votos por la ciencia incluso en la politeísta Habana Vieja.
Fotografía superior: la cubana hebrea Adela Dworin, vicepresidenta de la Comunidad
Hebrea en Cuba, en esta foto del 4 de mayo de 2005 en La Habana. Dworin está sentada en su escritorio de la biblioteca judía . La librería, fundada en 1953, cuenta con más de 10,000 volúmenes de literatura hebrea (Adalberto Roque/AFP/Getty Images).
La biblioteca de la Comunidad Hebrea se encuentra en El Vedado, para conocer más sobre Adela Dworin pinche
aquí.


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