sábado, 14 de junio de 2008

El Indiana Jones del anticastrismo

Desde que se conoció la enfermedad de Fidel Castro, diversos expertos han alertando de la falta de información sobre la situación en la isla, especialmente en lo que respecta a la salud de Castro, y lo difícil de hacer cualquier pronóstico al respecto. Tras varias pifias, el filtrar que el ex gobernante padecía un cáncer terminal y la declaración de John Negroponte, cuando era director de Inteligencia Nacional, quien afirmó que el líder de la revolución tenía “meses, no años” de vida, la mayoría de los funcionarios norteamericanos decidieron guardar silencio y no emitir más pronósticos al respecto.
Fue Caleb McCarry, nombrado coordinador por Estados Unidos para una eventual transición en Cuba, uno de los que ha hablado más claro al respecto y reconocido "su ignorancia y la de Washington" sobre el estado de salud del gobernante.
El profesor Jaime Suchlicki parece conocer más al respecto que otras fuentes de inteligencia, o al menos está dispuesto a divulgar lo que otros pudieran saber y callan o se encuentran en la ignorancia más absoluta.
Lo cierto es que el director del Instituto de Estudios Cubanos y Cubano-Americanos de la Universidad de Miami afirmó esta semana en un programa de televisión que Fidel Castro fue de nuevo operado en fecha reciente y se encuentra grave.
No me atrevo a refutar la afirmación del profesor. No tengo información al respecto que me lo permita. Pero no dejo de admirar su osadía. Esta se encuentra a prueba de discursos académicos. Frente a la cautela profesoral y el tono mesurado de los investigadores, Suchlicki no teme arriesgarse. Es nuestro Indiana Jones del anticastrismo.
Puede que esté en lo cierto y Castro muera mañana. No hay duda que el estado de salud del ex gobernante es muy delicado y su convalecencia prolongada indica un pronóstico, al menos, reservado.
Pero lo que no me parece muy acorde con una labor académica, al menos de acuerdo al comportamiento generalizado de sus colegas, es aparecerse en un programa de televisión que se caracteriza por divulgar rumores, explotar el sensacionalismo anticastrista y por lo general sólo ofrecer una visión acorde con los puntos de vista de La Calle Ocho, y hablar de nuevo del grave estado de salud de Fidel Castro.
Lo peor, para el profesor, es que esta supuesta primicia no ha despertado mucho entusiasmo, ni en la radio ni en El Versailles. Así que nuestro Indiana Jones tendrá que continuar su exploración a solas.
Fotografía: el profesor Jaime Suchlicki, en esta foto de archivo de 1999 (Roberto Koltun/El Nuevo Herald).

Bouguereau, sociedad y erotismo

La obra de William-Adolphe Bouguereau recorre con facilidad y simpleza dos mundos afines y contradictorios: la pintura de la segundad m...