miércoles, 11 de junio de 2008

Ignorancia y mala intención


Con igual mezcla de ignorancia y mala intención, los tres comentaristas matutinos de Radio Mambí repiten mentiras, exhiben prejuicios y alardean de una estulticia sin limites, que sólo sirve para ridiculizar al exilio cubano. Al tiempo mismo tiempo, dejan que sus oyentes se alimenten de vanidades y falsedades que quizá les sirva de una satisfacción emocional momentánea, pero que a la larga contribuye a mantenerlos en el error.
Este desahogo espiritual momentáneo trasciende el folclor de la ciudad, e incluso va más allá de cualquier análisis sobre las características de personalidad de los miembros de una comunidad. La campaña de tergiversación que desarrolla esta emisora no oficial del republicanismo en Miami, para incidir en la próxima elección, crece por días.
Con una persistencia única no sólo en Estados Unidos sino en todo el mundo, se empeñan en la defensa sin tregua del actual presidente norteamericano, quien desde hace meses mantiene un récord de impopularidad que todo parece indicar lo perseguirá más allá de su mandato. George W. Bush debería mudarse para la Calle Ocho al salir de la Casa Blanca, y disfrutar con estos tres tergiversadores de un desayuno de vanidad y tontería.
Aterrados ante la posibilidad del triunfo del candidato presidencial demócrata Barak Obama, todos los días alimentan el odio y el resentimiento de un grupo que ha visto impotente como el mundo que se extiende más allá de las fronteras de un par de calles de Miami se transformar sin mirar atrás.
Sin embargo, en Radio Martí alientan un culto torcido a un pasado distorsionado y una falta de respeto total hacia Cuba y sus propios oyentes, incluso hacia aquellos engañados que con un comentario consentido vuelven a diario a tratar de aliviar, aunque sea por unos minutos, sus años de frustración.
Fotografía: Armando Pérez Roura, Director General de Radio Mambí, en esta foto de 2000 (Roberto Koltun/El Nuevo Herlad).

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