viernes, 25 de julio de 2008

Medio millón


Hace un par de días, este blog alcanzó el medio millón de lectores, de acuerdo al contador agregado hace algún tiempo y que aparece al final de la página. El dato no deja de ser convencional, ya que en realidad la cifra es superior, puesto que el contador no fue colocado desde el inicio del blog. No deja por ello de ser un estímulo, y Cuaderno de Cuba agradece la paciencia y dedicación demostrada por todo sus lectores.
Este blog tiene el objetivo único de compartir ideas, inquietudes y dudas. Nunca ha buscado la primicia noticiosa, el análisis único ni el marcar pautas y abrir derroteros. Es, sobre todo, un acto de intercambio no ajeno a la diversión. La colocación de comentarios no se asume como un trabajo normado y retribuido, por lo que en estos dos años me he permitido frecuentes interrupciones y períodos de poca actividad, de acuerdo a otras prioridades dictadas por mi oficio e intereses personales. No pienso cambiar esta norma.
Quiero aprovechar la ocasión para reanudar la práctica de incluir los criterios de los lectores. Si en un momento esta fue interrumpida, se debió a que algunos intentaron aprovechar dicha ventaja para colocar ataques de diversa naturaleza, en particular varios dirigidos no a mí sino a otros compañeros de trabajo. Usar este blog para esos fines nunca será permitido y de momento no puedo asegurar que de nuevo no me vea obligado a regresar a la situación imperante hasta ahora: colocar mis comentarios y los de algunos colaboradores sin la posibilidad de que otros lectores puedan expresar sus puntos de vista al respecto. En cualquier caso, siempre ha existido —y sigue existiendo— la opción de conocer cualquier opinión, no importa lo divergente que sea, mediante el envío de un correo electrónico a la dirección que aparece tras los datos biográficos. No obstante lo anterior, reconozco que la norma en este tipo de sitio en internet es permitir los comentarios de los lectores, y aunque su ausencia no ha perjudicado el número de visitantes —y la cifra alcanzada es una muestra de ello—, debo hacer un mayor esfuerzo para poder brindar esa posibilidad. De momento, pido un poco de paciencia. En ocasiones los comentarios de los lectores no aparecerán con la prontitud que todos queremos, pero prometo buscar la forma de abreviar esa demora. Para lograr ese objetivo, ruego el prescindir de insultos, malas palabras y los ya mencionados ataques personales. Eso nos ahorrará a todos una perdida de tiempo lamentable.
Una vez más, gracias por visitar este blog.
Fotografía: Hotel Nacional y la bahía de La Habana. Cuaderno de Cuba agradece a Javier Santos por la autorización para poder usar esta foto.

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