jueves, 21 de agosto de 2008

Sin excusas ni pretextos


Cuando uno sabe lo que hizo un prisionero en un campo de concentración, queda poco lugar para cualquier excusa a la hora de crear.
Fotografía: un hombre camina el 18 de agosto de 2008 por el Malecón en La Habana, tras el paso de la tormenta tropical Fay (Rolando Pujol/Cuba).

No hay comentarios:

La comezón del exilio revisitada

A veces en el exilio a uno le entra una especie de comezón, natural y al mismo tiempo extraña: comienza a manifestar un anticastrismo elemen...