jueves, 16 de octubre de 2008

¿Advertencia o temor?


La petrolera estatal Cuba Petróleo (Cupet) insistió ayer en las buenas perspectivas de encontrar petróleo en aguas profundas de su Zona Económica Exclusiva (ZEE) en el Golfo de México y lanzó el mensaje a Estados Unidos de que ''está perdiendo'' oportunidades en la isla, informó la agencia Efe.
Sin embargo, con la firma canadiense Sherrit retirándose de la explotación de los bloques en la ZEE cubana, y aún a la espera de que la brasileña Petrobras decida si se enrola en el programa, la declaración de las autoridades cubanas del sector suena más un comercial desesperado que a un anuncio de advertencia.
La pregunta es si asistimos al inicio del desmoronamiento del mito petrolero cubano, y algo que podría resultar aún peor para los planes económicos de gobierno de la isla: la influencia negativa que un descenso sostenido y profundo de los precios del crudo pudieran tener en sus planes.
Las singularidades de la economía cubana hacen que en muchas ocasiones resulte atípica la influencia de algunos de los principales factores que afectan de una forma más o menos uniforme al resto de los países.
Mientras que los bajos precios del combustible beneficiarían a La Habana al igual que a buena parte del mundo -salvo por supuesto de las naciones productoras-, debido a una disminución de costos de los artículos, también, al influir negativamente sobre el gobierno del presidente venezolano Hugo Chávez, podría actuar en un sentido negativo.
No se trataría de un fenómeno nuevo en la economía cubana. Durante ciertos períodos del estrecho vínculo con la desaparecida Unión Soviética, se produjeron situaciones de este tipo.
Esto no quiere decir -ni siquiera se insinúa en este comentario- que el gobierno venezolano va de inmediato a reducir los planes de colaboración con Cuba. Pero también se puede dudar si los proyectos de ampliación se mantienen o pudieran encontrarse bajo revisión en los próximos meses.
De ahí que Cuba tenga la estrategia de diversificar sus relaciones e inversiones, aunque no hay perspectiva inmediata que,en el caso de Estados Unidos, ello puede ocurrir en el futuro inmediato, incluso con la llegada del candidato demócrata Barack Obama, a la Casa Blanca.
''Estados Unidos está perdiendo por todos lados con el petróleo en Cuba, está perdiendo oportunidades de negocio para las empresas de servicio, está perdiendo oportunidades de tener acceso a estos recursos, de que haya empresas petroleras norteamericanas involucradas en esto'', indicó a los periodistas el director de exploración de Cupet, Rafael Tenreyro.
La ZEE cubana en aguas del Golfo de México tiene una extensión de unos 112,000 kilómetros cuadrados, divididos en 59 bloques, donde operan la empresa hispano-argentina Repsol-YPF, la noruega Norsk Hydro, la india Oil and Natural Gas Corporation (ONGC), la malaya Petronas, la venezolana PDVSA y la vietnamita PetroVietnam.
Tenreyro afirmó que EEUU además ''está perdiendo mercado'' y ''un posible suministrador'', e incluso ha ''involucrando en estas pérdidas a terceras personas'' a causa del embargo económico y comercial que mantiene contra la isla desde 1962.
En opinión del funcionario, Estados Unidos ''ganarían mucho'' con su inclusión en el negocio de explotación en aguas profundas de la Zona Económica Exclusiva de Cuba en el Golfo de México o en la explotación de petróleo en tierra cubana, pues se trata de ''un mercado en expansión, en aumento''.
''Hay espacio no solamente para la tecnología de servicio de Europa, sino para los Estados Unidos'', añadió.
Sin embargo, el problema para las autoridades cubanas va mucho más allá del embargo.
Con la baja pronunciada de los precios del crudo, que aunque nadie espera se mantenga en tan pronunciada curva descendiente tampoco hay perspectivas de una vuelta inmediata a los precios elevados, la tentación de explorar buscando petróleo en aguas profundas disminuye. Más todavía si no hay fuertes indicaciones de encontrar el combustible.
Lo anterior no implica descartar la existencia de petróleo en las aguas que rodean la isla. El Servicio Geológico de Estados Unidos calcula que Cuba puede tener reservas de hasta 4,600 millones de barriles en sus aguas territoriales. Pero el problema sigue siendo dónde y a qué profundidad.
De acuerdo a las autoridades cuabanas, sólo 30 de los 59 bloques están a menos de 2,000 metros de profundidad.
Fotografía: uma bomba de petróleo en un campo de La Habana, en esta imagen tomada el 16 de octubre de 2008 (Adalberto Roque/AFP/Getty Images).
Fotografía izquierda: un pozo de perforación de una empresa conjunta chino-cubana en La Habana (Adalberto Roque/AFP/Getty Images).

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