viernes, 17 de octubre de 2008

La promesa de siempre


Demagogia en campaña. El candidato presidencial republicano, John McCain, prometió el viernes durante una reunión en Miam, que de resultar ganador en las elecciones del 4 de noviembre, presionará ''al gobierno cubano para que libere a su pueblo'', informó la AFP.
''Si soy electo presidente, no me reuniré sin condiciones (previas) con los hermanos (Fidel y Raúl) Castro, quienes mantienen a presos políticos en la cárcel, coartan la libertad de prensa e impiden elecciones libres'', dijo.
Y agregó: ''Cuando sea presidente, vamos a presionar al gobierno cubano para que libere a su pueblo''.
Lo que no dice el cable es que tal declaración, hecha en Miami, demuestra no sólo el duro rostro del candidato, que no se detiene a la hora de hacer promesas, y más cuando los sondeos lo muestran en desventaja.
Podría llamarle la atención, a alguien que no conozca el ambiente de Miami, que una multitud de varios cientos de personas, en buena parte de origen cubano, acogiera esa declaración con una prolongada ovación.
Pero no hay ingenuidad por parte del candidato ni de sus simpatizantes. Sólo conveniencia y un profundo deseo de que todo siga igual, en Miami y en Cuba.
''El día llegará en que Cuba será libre'', añadió McCain.
La multitud volvió a mostrar su entusiasmo.
Fotografía: manifestantes a favor de McCain enarbolan carteles durante un mitin de apoyo en la Universidad Internacional de la Florida, Miami, que contó con la presencia del candidato republicano, el 17 de octubre de 2008 (John VanBeekum/The Miami Herald/MCT).

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