jueves, 18 de diciembre de 2008

Raúl Castro a favor de un canje


El presidente cubano Raúl Castro propuso el jueves canjear a los llamados ''cinco héroes'' de la isla, detenidos en Estados Unidos, por disidentes presos en la isla.
Pero, el Departamento de Estado dijo en Washington que Castro estaba ''comparando manzanas con naranjas'', de acuerdo a la información de la AP.
Heidi Bronke, portavoz para asuntos del Hemisferio Occidental, dijo que el gobierno estadounidense había ya oído ese tipo de sugerencia en el pasado, pero se trataba en realidad de ''una comparación inapropiada''.
''Hemos pedido durante tiempo al gobierno cubano que libere a los prisioneros políticos, y le recomendaríamos que lo haga de inmediato'', declaró Bronke.
''Los prisioneros políticos en Cuba están encarcelados contra su voluntad, por protestar pacíficamente y no tienen nada que ver con los cinco cubanos que han sido juzgados y hallados culpables, con proceso debido, en el sistema judicial estadounidense'', agregó.
En marzo de este año, el periodista Pablo Bachelet escribió un artículo en The Miami Herald, donde señalaba que el gobernante cubano podría considerar el intercambio de disidentes encarcelados por cinco agentes de la inteligencia castrista, que están presos en Estados Unidos por espionaje.
Bachelet citaba una entrevista realizada a un alto funcionario del Vaticano.
Las especulaciones de una proposición cubana para realizar este tipo de cambio han estado flotando desde que La Habana lanzó una campaña masiva de publicidad para la liberación de los cinco agentes de la red espía Avispa que fueron hallados culpables en Miami. El artículo de Bachelet mencionaba la primera confirmación de que el gobierno cubano está interesado en un canje.
El cardenal Tarcisio Bertone, secretario de Estado del Vaticano, el primer funcionario extranjero que se reunió con Raúl Castro luego que éste fue elegido gobernante, le dijo al periódico del Vaticano Osservatore Romano que el tema de un posible canje surgió durante la reunión que sostuvo con el gobernante cubano esta semana.
Bertone expresó que le dijo a Castro que la Iglesia podría considerar la liberación de algunos de los disidentes de la isla como un gesto humanitario, de acuerdo al artículo de Bachelet.
Castro señaló que entraría a considerar "incluso el problema de los cinco prisioneros cubanos en EEUU, y por consiguiente la cuestión de un tratamiento humanitario para ellos, también, con la posibilidad eventual de un canje''.
''El presidente destacó la importancia de practicar la reciprocidad'', dijo Bertone. Castro está preparado para enfrentarse a cualquier problema "de forma muy abierta'', y ''hacer gestos concretos, como reciprocidad, siempre que se respete la identidad y la soberanía del pueblo cubano'', según el cardenal.
Así que ahora asistimos a la reafirmación de una propuesta conocida. No se trata de una novedad, pero lo interesante aquí es que Castro lo menciona públicamente, un gesto que admite varias interpretaciones (¿error político, franqueza, respuesta airada por la pregunta de un periodista), pero que se debe analizar en el contexto de la visita del mandatario cubano a Brasil y la intención del gobierno brasileño de actuar de mediador entre La Habana y Washington.
Castro mencionó el canje luego de una reunión con su colega Luiz Inacio Lula da Silva y como reacción de incomodidad a la pregunta de un periodista sobre la situación de los disidentes políticos presos en su país.
''Vamos a hacer gesto y gesto: esos prisioneros que tú hablas, si quieren soltarlos (sic), que nos lo digan mañana, se los mandamos para allá con familia y todo'', declaró Castro a reporteros.
''Que nos devuelvan a nuestros cinco héroes, es un gesto de ambas partes. Llevan diez años presos, fueron condenados a dos cadenas perpetuas'', agregó en referencia a los cubanos detenidos en 1998 en Estados Unidos bajo cargos de espionaje.
Cuba ha negado que los cinco fueran agentes del gobierno de la isla para infiltrarse en el movimiento anticastrista en Estados Unidos y sostiene más bien que son prisioneros políticos.
En La Habana la propuesta de Castro no fue bien acogida por algunas de las esposas de los disidentes presos, de acuerdo a la información de la AP.
''Es una falta de respeto estar haciendo esos comentarios sin saber lo que piensan los presos... ellos no están dispuestos a ser monedas de cambio'', dijo a la AP Laura Pollán, casada con Héctor Maseda, quien cumple 20 años de condena tras haber sido arrestado y enjuiciado en 2003.
''Nosotros aunque suframos, respetamos y admiramos la actitud de nuestros hombres'', agregó Pollán al señalar que al menos media docena de los compañeros de su esposo no se mostraron dispuestos a ser canjeados por nada alegando que ''son inocentes''.
Pollán forma parte de las Damas de Blanco, precisamente la organización formada por esposas de algunos de los 75 disidentes encarcelados en 2003 bajo cargos de recibir dinero y orientación de potencias extranjeras para destruir a la revolución. Quince fueron liberados por motivos de salud.
Consultado Castro sobre el tema del embargo económico estadounidense, dijo que no hay ninguna urgencia en levantarlo porque su país ha vivido casi 50 años con esa sanción, pero reiteró su disposición a tratar el tema con el presidente electo norteamericano Barack Obama cuando asuma el poder en enero.
''Estamos dispuestos a hablar con el señor Obama donde sea y cuando él decida, pero sin la más mínima sombra a nuestra soberanía y sin pedirnos gestos'', expresó.
Lula, por su parte, coincidió en que "Cuba no tiene que hacer gesto ninguno, quien tiene que hacer un gesto es Estados Unidos, que hizo el gesto de bloquear'' a la isla.
Castro se encuentra en Brasil desde el lunes, cuando llegó al estado nororiental de Bahia para participar en la Cumbre de América Latina y el Caribe, junto a otros 32 países del área, y el jueves efectuó una visita oficial a la capital, Brasilia.
Fotografía: un hombre camina arrodillado para cumplir una promesa hecha a San Láazaro, el 16 de diciembre de 2008 (Javier Galeano/AP).

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