viernes, 29 de febrero de 2008

Advertencia al exilio y la disidencia


El historiador Rafael Rojas lanzó en Madrid una advertencia que no creo guste mucho en ciertos sectores de la comunidad cubana de Miami: ''La oposición y el exilio tendrían que reacomodar sus agendas a la circunstancia de una sucesión lenta, autoritaria, con una apertura económica limitada y una liberalización política inexistente''.
Pero no importa que la ''línea dura'' se empecine en su política de avestruz. Lo que dice Rojas es cierto.
El intelectual exiliado en México ofreció una conferencia en la Casa de América de Madrid, en la que analizó el posible alcance del proceso de sucesión que ha llevado al poder a Raúl Castro en reemplazo de su hermano Fidel. El periódico digital Encuentro en la Red destaca varios aspectos de las palabras de Rojas.
En Miami se ha enfatizado hasta el cansancio la edad de los miembros del Consejo de Estado y el historial de éstos. Sin embargo, se pasa por alto dos factores. Uno es la capacidad de adaptación y el pragmatismo del gobierno de La Habana. El otro es que los cambios que se quieren ver en esta ciudad no necesariamente se corresponden con los que espera la población cubana.
''La oposición y el exilio deberían ser conscientes de que el nuevo gobierno de Raúl Castro, (José Ramón) Machado Ventura y los generales sí emprenderá cambios en la economía cubana que serán muy populares en la Isla'', consideró Rojas. ''A pesar de su composición vieja y retardataria, las reformas que impulsará la máxima dirigencia del país, probablemente incrementarán el respaldo doméstico e internacional del gobierno'', añadió.
Sin embargo, Rojas plantea un cambio que no creo se produzca, de ocurrir llegaría tarde y para funcionar necesitaría antes que cambiara buena parte de la estructura, las fuentes de financiamiento y las funciones de la disidencia.
Dice Rojas: ''Si las necesites básicas de la población son cubiertas como anunció Raúl en su último discurso, las demandas de la oposición deberán desplazarse mayoritariamente hacia la esfera política''.
Pero es que la disidencia se ha movido siempre dentro de la esfera política, y no ha podido o entrado dentro de sus prioridades el operar en la esfera de las necesidades materiales inmediatas de la población. Un campo en que, por otra parte, la Iglesia Católica cubana se ha destacado, si bien no desde el campo opositor, pero sí como una estructura de asistencia paralela al gobierno, cumpliendo la verdadera función a que está destinada una sociedad civil, y sin necesidad de proclamar la necesidad de existencia pero intentando en la práctica contribuir a su edificación.
Las potenciales, recursos, funciones y posibilidades de la Iglesia Católica no son las mismas de la disidencia. Pero este espacio necesario de cooperación ciudadana, que en otros países y zonas de conflicto también es cubierto por los grupos opositores, no ha sido desarrollado por la disidencia, salvo para la atención de sus miembros. En buena medida a esto ha contribuido una vieja táctica de Miami, donde siempre se ha enfatizado la creencia errónea de que una mayor falta de recursos en la sociedad cubana producirá un estallido social.
De esta forma, la disidencia no se enfrenta al dilema de cambiar de demandas (de lo económico a lo político), sino de plantear demandas acordes con la población cubana y no con las aspiraciones de Miami.
Claro que, por supuesto, de llevar a cabo este proceso de independencia se vería privada tanto de órganos de difusión como de fuentes de financiamiento.
Rojas entra a la esencia de un problema fundamental cuando plantea que ''la disidencia y el exilio podrían convertir la liberación total e incondicional de presos políticos y la falta de reconocimiento de una oposición pacífica y soberana en sus dos demandas principales''.
Con relación a la demanda de la excarcelación de los presos políticos y los catalogados como presos de conciencia no creo que existan grandes diferencias. Pero La demanda de la excarcelación de presos ''no ofrece mayores dificultades, ya que es una causa moralmente aceptada en la comunidad internacional, aunque muy pocos países contribuyan a la misma de manera directa y eficaz'', dijo. Pero el reconocimiento de la oposición no creo sea un problema fácil.
Hay un acuerdo de principio, a partir del punto de vista de una cultura democrática, de considerar que cualquier forma de oposición pacífica tiene el derecho a existir de una forma legal. Es decir, sin temor, por parte de sus miembros, a ser perseguidos o acosados. Espero que algún día esto se logre en Cuba.
Pero como contrapartida a esa aceptación plena, el exilio cubano debía igualmente aceptar y reconocer como legítimas todas las formas de disidencia y oposición. Algo que no ocurre.
En este sentido, una parte de la disidencia que funciona en la isla aplica una doble moral al solicitar la puesta en práctica de principios democráticos en Cuba, cuando al mismo tiempo se apoyan en instituciones y estaciones de radio que se caracterizan por sostener la conducta y las actitudes propias del totalitarismo, y que si no van más lejos en este sentido es porque, en última instancia, están obligadas a respetar las leyes norteamericanas.
No se puede hablar de libertad en Cuba y participar en programas radiales donde se defienden dictaduras pasadas y presentes, terroristas y censores. Es imposible proclamar que se quiere la independencia total en la isla, y al mismo tiempo beneficiarse de los fondos otorgados por organizaciones exiliadas, cuyos planteamientos no se diferencia en lo más mínimo de la política exterior respecto a La Habana del gobierno de Estados Unidos.
El autor de Tumbas sin sosiego también indica: ''Si la oposición y el exilio persisten en trabajar con la ciudadanía de la isla y la comunidad internacional sin intentar el reconocimiento del régimen, buena parte de ese trabajo se mantendrá como hasta ahora, en la marginalidad o en el testimonio. Aún en estas dos dimensiones ese trabajo será siempre valioso como referente histórico de una futura transición democrática, pero ineficaz como motor de cambio en el presente''.
Aparte de que el trabajo con la ciudadanía de la isla es muy limitado, en buena medida por la represión del gobierno, y el reconocimiento de la comunidad internacional transita de la hipocresía de algunos gobiernos a los vínculos económicos con instituciones gubernamentales norteamericanas de ciertas instituciones, lo más importante del tráfico anterior es que alerta de una marginalidad y una ineficacia que pocos dentro del exilio, entre las personalidades que mantienen una oposición pública frente al gobierno de Cuba, se atreven a reconocer. Que lo haga alguien con tanto prestigio y reconocimiento como Rojas es una señal alentadora.
Vea la información sobre la conferencia de Rafael Rojas aquí.
Fotografía superior: el historiador y ensayista Rafael Rojas durante la conferencia
Cuba sin el presidente Fidel. Dilemas de la transición política que pronunció el 27 de febrero de 2008 en la Casa de América, en Madrid (Juanjo Guillén/EFE).
Fotografía izquierda: un hombre lee el diario oficial cubano Granma, que publica en la isla hoy, 29 de febrero de 2008, una nueva reflexión ''del compañero Fidel'', en la que el convaleciente líder cubano asegura que está ''ajeno'' a todos los cargos y destaca que el presidente, Raúl Castro, es el que tiene todas las prerrogativas para dirigir el país (Alejandro Ernesto/EFE).
Fotografía derecha: portadas de los diarios oficiales cubanos Granma y Juventud Rebelde, que publican en la isla hoy, 29 de febrero de 2008, una nueva reflexión del ''compañero Fidel''. (Alejandro Ernesto/EFE).

Más incautaciones de drogas


Las incautaciones de drogas aumentaron ligeramente en 2007 en Cuba, un país que por su posición geográfica es susceptible al tránsito de estupefacientes pero que no es un productor ni consumidor significativo, afirmó hoy el Departamento de Estado norteamericano, de acuerdo a la agencia Efe.
El informe Estrategia Internacional para el Control de Narcóticos, presentado hoy y elaborado para cumplir con el requisito legal de informar al Congreso sobre el control del narcotráfico, afirma que Cuba detecta y supervisa con regularidad el tránsito marítimo y aéreo sospechoso e informa a Estados Unidos.
El consumo interno de droga en Cuba, según su Gobierno, se encuentra entre los más bajos en la región -menos del uno por ciento de la población-, algo que el informe atribuye a ''la falta de dinero para gastar y a una abrumadora presencia policial''.
Además, la prevención a través de la educación se ha convertido en la clave de la política antidroga en la isla.
La principal fuente de suministro del mercado local es el contrabando que arrojan los narcotraficantes internacionales desde lanchas fueraborda, explica el documento.
Las incautaciones de droga en aguas territoriales cubanas aumentaron ligeramente durante 2007, cuando alcanzaron las 1.7 toneladas métricas.
Según el documento, la cooperación entre EEUU y Cuba en la lucha contra el narcotráfico afronta una serie de dificultades, debido, entre otras cosas, ''a la larga historia de sentimiento anti-estadounidense del régimen''.
Ello ha ''limitado el alcance de las actividades conjuntas y siempre ha condicionado las actuaciones bilaterales a los imperativos políticos'', agrega el texto.
El nuevo gobernante cubano, Raúl Castro, ha sugerido un acuerdo bilateral sobre el narcotráfico, la inmigración y el terrorismo, aunque esto ''no se ha detallado con propuestas viables o directas'' sobre lo que EEUU debe esperar de la cooperación cubana en el futuro, declara el Departamento de Estado.
Fotografía: un militar de la isla verifica los instrumentos de navegación de una embarcación del Servicio de Guardacostas de Cuba destacada en La Habana, el 5 de octubre de 2004 (Adalberto Roque/AFP).

jueves, 28 de febrero de 2008

Papel y tinta


Cuba suscribió hoy dos de los principales convenios de Naciones Unidas sobre derechos humanos a los que se opuso durante décadas. Sin embargo, la firma de los documentos señala poco en el sentido de si el nuevo gobierno de la isla va a cambiar su política al respecto.
Por lo pronto, no hay muchos indicios alentadores.
Cuba entregó junto a los instrumentos una declaración en la que condiciona su puesta en práctica plena al levantamiento del embargo de Estados Unidos.
También señala que ''registrará las reservas o declaraciones interpretativas que considere relevante'' en cuanto a la aplicación y alcance de los convenios.
''El bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por EEUU y su política de agresión y hostilidad hacia Cuba constituyen el más serio obstáculo al disfrute por parte del pueblo cubano de estos derechos protegidos por los convenios'', aseguró Felipe Pérez Roque, al leer la declaración cubana durante una conferencia de prensa, informó la agencia Efe.
Falta por ver cuánto hay de retórica en las declaraciones de hoy de Pérez Roque, y si en la práctica el gobierno cubano va a mostrar una mayor flexibilidad al respecto. Pero hasta el momento, repito, no hay señales que permitan hacerse ilusiones.
El canciller cubano fue el encargado de firmar el Convenio Internacional para los Derechos Económicos, Sociales y Culturales, y el de los Derechos Civiles y Políticos en una reunión con el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon.
El encargado de la diplomacia cubana aseguró que la firma de esos dos instrumentos se debe a una ''acción soberana'' de su Gobierno tras evitar ''la condena'' el año pasado en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU y la desvinculó de cambios en la política de su país hacia estas materias.
''La decisión de firmar estos dos convenios se tomó porque es el momento apropiado después de la derrota de la campaña de EEUU en la antigua Comisión de Derechos Humanos'', afirmó.
Negó que la firma de hoy fuera una contradicción con las manifestaciones formuladas por el ex presidente Fidel Castro en 1999, cuando Canadá le instó a suscribirlos.
En esa ocasión, el entonces líder de la revolución cubana criticó los artículos en favor de los sindicatos y la educación libre que incluyen los dos tratados.
''Tenemos el mismo punto de vista, pero no se contradice con la decisión de firmar estos dos convenios con la declaración que realizamos anteriormente'', aseguró el canciller.
Pérez Roque reiteró el deseo del Gobierno cubano de mantener ''relaciones normales'' con Estados Unidos, pero advirtió que ''la pelota está en el tejado'' estadounidense respecto a normalizar la situación con un ''vecino pequeño que no representa una amenaza a su seguridad''.
''La decisión debe tomarse aquí, por parte del Gobierno de EEUU, se debe levantar el embargo porque no hay razones para que se mantenga esta política'', indicó.
Los dos tratados firmados hoy por Cuba fueron adoptados en 1966 por la Asamblea General de la ONU y parten de los principios fundamentales incluidos en la Declaración Universal de los Derechos Humanos.
En ellos se recogen derechos como la alimentación, la educación libre, la formación de sindicatos, el acceso a la cultura o la libertad artística, entre otros.
Fotografía: el canciller cubano Felipe Pérez Roque habla durante una conferencia de prensa en la sede de la ONU, en Nueva York (Kathy Willens/AP).
Fotografía izquierda: el canciller Felipe Pérez Roque sonrié al abandonar la conferencia de prensa en la sede de la ONU, en Nueva York (Kathy Willens/AP).
Fotografía derecha: el canciller Felipe Pérez Roque durante una rueda de prensa el 28 de febrero de 2008 en la sede de la ONU en Nueva York, EEUU, para hablar de la situación de los Derechos Humanos y el embargo a Cuba (Miguel Rajmil/EFE).

Realismo

El secretario de Estado del Vaticano, cardenal Tarcisio Bertone, calificó al nuevo presidente de Cuba, Raúl Castro, como un ''hombre muy realista, abierto a discutir sobre todo y preocupado de los valores'', expresó el jueves en una entrevista de la radio vaticana, informó la AP.
De regreso de Cuba, dijo que ''naturalmente hice presente al presidente Raúl el problema de los prisioneros de todo tipo, no solo políticos, y de la atención pastoral de ellos''.
El cardenal hizo un ''balance positivo'' del viaje a Cuba, ''tanto a nivel de las relaciones con las autoridades cubanas'', que con las de la Iglesia de la isla.
''Tuve encuentros bilaterales con delegaciones integradas por responsables de la sociedad civil, del gobierno y con personas individuales y en el último día, con el nuevo presidente, Raúl Castro'', dijo.
''Me parece que existen perspectivas para un trabajo conjunto, de confianza en la acción de la Iglesia y de posibilidad de apertura de nuevos espacios de presencia'', manifestó.
Bertone, que visitó Cuba para conmemorar los diez años del histórico viaje de Juan Pablo II, en enero de 1998, señaló que había dejado ''el mensaje de estar muy cerca del pueblo, escuchar las aspiraciones, los anhelos, un pueblo que ha sufrido mucho por la coyuntura económica y las restricciones que provienen del extranjero''.
Señaló que los cubanos conservan ''grandes ideales, sobre todo los jóvenes, que quieren resurgir y afirmar su identidad, que es católica en su buena parte''.
Subrayó que dejó también un mensaje de ''confianza'' y reiteró la posición de la Iglesia contraria al embargo impuesto por Estados Unidos.
Fotografía: el presidente Raúl Castro estrecha manos con el cardenal Tarcisio Bertone en el Palacio de la Revolución, el 26 de febrero de 2008 (Javier Galeano/AP).

miércoles, 27 de febrero de 2008

‘‘Mayor espacio''


La visita que realizó a Cuba el número dos del Vaticano, cardenal Tarcisio Bertone, abrió ''un espacio mayor'' de diálogo con el Gobierno, afirmó este miércoles un portavoz de la Conferencia Episcopal, de acuerdo a la AFP.
''La presencia del cardenal Bertone vino a ampliar, a presentar una perspectiva de un intercambio más fluido (con las autoridades) donde se pueda abordar con más confianza y realismo las preocupaciones que pueda tener la Iglesia'', dijo el sacerdote José Félix Pérez, secretario ejecutivo de la Conferencia.
Señaló que ''se abre un espacio mayor al que ya existía'', como ocurrió con la visita del papa Juan Pablo II en 1998, cuyo décimo aniversario celebró el secretario de Estado con tres misas al aire libre, un rosario, así como con encuentros con el presidente recién electo, Raúl Castro, y el canciller Felipe Pérez Roque.
Consultado sobre si habrá algo nuevo en esa relación a partir de ahora, el padre Pérez dijo que ''aún es muy reciente la visita, ''la novedad creo que se podrá percibir en los próximos días, en las próximas semanas'', señaló sin especificar.
Las relaciones entre el gobierno comunista y la jerarquía católica han sido ondulantes en 50 años, con períodos de duro enfrentamiento, en los años 60, y otros de cohabitación, como a partir de la visita papal.
Pérez dijo que en el aspecto interno de la Iglesia, la visita es ''muy importante'', pues ''el mensaje que nos ha traído del papa Benedicto XVI esclarece, anima, y apoya la vida de la Iglesia''.
A su salida de Cuba, a medianoche del martes, Bertone dijo que espera que su visita sea un ''nuevo impulso'' a esas relaciones que, ''serán siempre desafiantes, pero también llenas de oportunidades para promover el bien común de los cubanos''.
Fotografía: el presidente cubano Raúl Castro, junto al cardenal Tarcisio Bertone, secretario de Estado del Vaticano, escuchan al cancilller Felipe Pérez Roque en el Palacio de la Revolución (Javier Galeano/AP).

William Buckley (1925-2008)


El escritor y comentarista conservador estadounidense William F. Buckley murió hoy a los 82 años, informó la revista National Review, que él fundó.
Buckley, que desde hace un año padecía un efisema, fue uno de los padres del movimiento conservador de Estados Unidos y se destacó siempre por sus críticas acerbas a los liberales, su sarcasmo y su gusto por la buena vida.
Un trabajador infatigable, fue redactor, columnista, novelista, estrella de televisión y fundador de la primera revista conservadora de Estados Unidos, además de ejecutante del clavicordio y viajero incansable. Le quedó tiempo para escribir al menos 55 libros. Uno de ellos, Mongoose, R.I.P., gira en torno a tres intentos de asesinato al líder cubano Fidel Castro.
Nacido el 24 de noviembre de 1925 en la ciudad de Nueva York, Buckley fue el sexto de diez hijos de una familia de multimillonarios, gracias sus negocios petrolíferos en siete países. Pasó parte de su infancia en Francia e Inglaterra.
Arthur M. Schlesinger, Jr. lo catalogó de ''azote del liberalismo''. Buckley siempre vivió encantado de la caracterización.
Durante un tiempo leí con admiración y envidia sus columnas sobre el uso adecuado del idioma inglés. El estar escritas en un idioma aprendido a medias después de la infancia siempre me permitió pasar por alto la pedantería extrema que desbordaban .
Buckley se mantuvo escribiendo hasta el momento de su muerte. Incluso es muy posible que ésta lo sorprendiera -¿o no?- trabajando en su casa de Stamford, Connecticut.
Lo último que leí de él fue un artículo sobre un debate que a finales de enero celebraron Hillary Clinton y Barack Obama, publicado el 2 de febrero.
Vea la información de National Review aquí.
Fotografía superior: William F. Buckley Jr., durante una entrevista celebrada el 20 de julio de 2004 en Nueva York (Frank Franklin II).
Fotografía izquierda: William F. Buckley Jr. habla con el entonces gobernador Ronald Reagan, en South Carolina, el 13 de enero de 1978 (Lou Krasky/AP).
Fotografía derecha: el presidente George W. Bush estrecha la mano de William F. Buckley, Jr., luego de un homenaje a la revista National Review, el 6 de octubre de 2005 (Evan Vucci/AP).

Habanos incrementa sus ventas


La corporación Habanos S.A. incrementó un 7.3 por ciento sus ventas en valores durante 2007 con relación al ejercicio anterior, que cerró con una facturación de negocios por valor de 402 millones de dólares (unos 290 millones de euros), de acuerdoa a la agencia Efe.
La cifra contempla todas las ventas de habanos, incluidos cigarros puros y accesorios de fumadores, así como los productos comercializados en sus Casas del Habano, informó hoy a periodistas el vicepresidente comercial de la compañía, Manuel García, en el marco del Festival del Habano, que tiene lugar en Cuba.
Según García, el porcentaje de crecimiento de la venta de puros premium -torcidos a mano- de la corporación, propiedad al 50 por ciento del Estado cubano y la hispano-francesa Altadis, ascendió en 2007 un 11 por ciento con relación a 2006, aunque no ofreció valores totales.
''Nosotros nos estamos esforzando desde hace varios años sacando productos de mayor valor añadido'', indicó García, al explicar que la fórmula para combatir las leyes anti-tabaco en muchos países pasa por ''fumar menos y fumar mejor'', y fumar mejor es fumar más caro''.
En ese sentido, señaló que ''las personas que antes se podían fumar cinco puros ahora se fuman tres, pero más caros'' y afirmó que ''siempre hay alguna vía para que la gente pueda seguir fumando''.
A pesar de que esta legislación afecta a todas las compañías, destacó que los principales mercados de habanos están en España, Francia y Alemania, países con legislación restrictiva del consumo de tabaco.
''En niveles de volúmenes (unidades) hace tres años que no crecemos, (pero) no bajamos'', dijo.
Por zonas geográficas, García señaló que ''los desarrollos más dinámicos'' durante 2007 se produjeron en Europa del Este, con un crecimiento relativo del 33 por ciento, y Asia (26 por ciento), mientras que América Latina se consolida como mercado en crecimiento.
Europa occidental supone el 60 por ciento de las ventas de la compañía, mientras América Latina alcanza un 12 por ciento, por delante de Asia, 9 por ciento; Oriente Medio, 9; Europa Oriental, 5, y Africa y Canadá, ambas con 3.
Uno de los elementos nuevos de habanos durante 2007 fue que por primera vez la marca Cohíba superó a la emblemática Montecristo en valores, al representar el 25 por ciento de las ventas frente al 23 por ciento del segundo.
En unidades, sin embargo, Montecristo se mantiene como la primera vitola con el 19 por ciento, por delante de Romeo y Julieta, 18, y Cohíba, 12.
La estrategia de la compañía para este año pasa por reforzar su presencia en América Latina, Europa del Este y Asia y seguir aumentando las Casas del Habano.
Actualmente tiene 133 establecimientos de este tipo y espera abrir 37 más a lo largo del año.
Fotografía superior: la fábrica de tabacos Cohíba en La Habana (Javier Galeano/AP).
Fotografía izquierda: una mujer selecciona puros en la fabrica de tabacos Cohíba (Ariana Cubillos/AP).
Fotografía derecha: un hombre fuma un habano mientras otros elaboran puros en la fábrica de tabacos Cohíba en La Habana (Javier Galeano/AP).

Reunión en Madrid


El secretario de Estado del Vaticano, el cardenal Tarcisio Bertone, se reunió con responsables españoles este miércoles durante una escala en Madrid en su viaje de regreso al Vaticano desde Cuba, donde se reunió con el presidente Raúl Castro, según la prensa española, informó la AFP.
El número dos del Vaticano mantuvo un encuentro con la subsecretaria de Asuntos Exteriores y Cooperación, María Jesús Figa, en el aeropuerto madrileño durante su escala, de aproximadamente dos horas, según las mismas fuentes.
Bertone fue el primer responsable extranjero recibido por Raúl Castro desde que el domingo fue elegido por el Parlamento como sucesor de su hermano Fidel en la jefatura del Estado.
España inició el año pasado con Cuba un diálogo sobre derechos humanos y también impulsa la reanudación de las relaciones entre la isla y la Unión Europea (UE).
Bertone viajó a Cuba para conmemorar el décimo aniversario de la visita histórica del difunto papa Juan Pablo II.
Fotografía: el cardenal Tarcisio Bertone habla en el Aula Magna de la Universidad de La Habana, el 25 de febrero de 2008 (Ismael Francisco/Prensa Latina/AP).

Advertencia española


El secretario de Estado español de Asuntos Exteriores, Bernardino León, advirtió hoy al opositor Partido Popular que criticar el papel de España en la evolución política de Cuba supone también cuestionar la tarea diplomática que está llevando a cabo la Iglesia Católica en la isla, de acuerdo a un cable de la agencia Efe.
León hizo este comentario durante un debate electoral mantenido en el Parlamento con Gustavo de Arístegui, el portavoz de Exteriores del principal partido de la oposición, el conservador Partido Popular (PP).
De Arístegui acusó al Gobierno español de haber contribuido a ''la sucesión castrista, no a la transición'', después de que Raúl Castro haya asumido la jefatura del Estado en sustitución de su hermano Fidel.
''En Cuba, ¿somos nosotros los que propiciamos la transición dentro del régimen?", se preguntó León, quien advirtió al portavoz del PP de que, en ese caso, la Iglesia Católica también estaría manteniendo una postura común.
En este contexto, afirmó que el secretario de Estado del Vaticano, cardenal Tarcisio Bertone, el primer alto representante extranjero en reunirse con Raúl Castro en La Habana el pasado lunes, ''mantiene exactamente la misma posición'' que España.
''Y además, ha tenido menos contactos con los disidentes de los que tuve yo'', añadió León recordando las reuniones que mantuvo con los opositores cuando estuvo en La Habana en septiembre de 2006.
De Arístegui culpó al Ejecutivo del socialista José Luis Rodríguez Zapatero de haber ''insultado, olvidado y marginado'' a la disidencia.
El dirigente del PP fue igual de crítico en el caso de las relaciones del gobierno español con el Ejecutivo de Venezuela y acusó a Zapatero de haber sido cómplice del ''expansionismo'' de Hugo Chávez.
A lo que León le respondió que España es "el único país'' que mantiene diálogo con el Gobierno y la oposición venezolanos.
Fotografía: el presidente cubano Raúl Castro habla con el cardinal Tarcisio Bertone en el Palacio de la Revolución, el 26 de febrero de 2008 (Javier Galeano/AP).

domingo, 24 de febrero de 2008

Ortodoxia reformista


Al terminar la transmisión del discurso de toma de posesión de Raúl Castro como el nuevo presidente de Cuba, la estación de televisión Cuba Visión comenzó la emisión de una película norteamericana. Era el canal internacional, pero no creo que en la isla a estas alturas se considere una herejía que un producto de la cultura norteamericana suceda a un acto político.
Las palabras de Raúl y la constitución del nuevo Consejo de Estado fueron un ''cubo de agua fría'', para los que esperaban que se hiciera explícita una mayor voluntad de cambio y la llegada de miembros más jóvenes del gobierno a las altas esferas de mando. Hay que agregar que el anuncio o la disposición de esta esperanza no tenía mucho fundamento, de acuerdo a las declaraciones de La Habana, pero las especulaciones y ansiedades al respecto habían crecido en los últimos días.
El recorrido por la lista de nombres y en especial el ascenso de José Ramón Machado Ventura -quien fue convertido en el número de Raúl, como una prueba de la consagración en el poder de la vieja guardia- no dejan duda alguna de que el nuevo gobierno de la isla a primera vista representa a la ordoxia política e ideológica.
Este aspecto será destacado una y otra vez por la radio exiliada en Miami, objeto de incontables programas de opinión por la televisión y ejemplo para reafirmar que en Cuba todo continúa igual y todo se limita a un proceso de sucesión: un Castro por otro.
La realidad, sin embargo, es un poco más compleja.
Desde la breve carta de Fidel Castro del 31 de julio del 2006, en que éste proclamó el traspaso temporal del poder a su hermano, hasta la toma de posesión de Raúl, se han producido dos procesos paralelos en la isla. Una es la consolidación del poder, por parte del hombre que por muchos años se mantuvo a la sombra de su poderoso hermano.
El centro de poder administrativo que ha tomado posesión hoy en la isla está formado fundamentalmente por los hombres de Raúl. Queda por establecerse el mecanismo que permita su funcionamiento. Esa es la tarea a llevar a cabo en los próximos meses y semanas. Hombre metódico y disciplinado, el nuevo presidente cubano ha aprovechado el tiempo al máximo, con discreción y eficiencia.
A partir de ahora, el gobierno de Raúl tendrá como principio lograr que el sistema implantado por su hermano funcione por primera vez en los casi cincuenta años de establecido.
Si lo logra, habrá cumplido una hazaña sin precedentes. En caso de triungo, quizá este mérito no se le reconozca por completo, ya que por lo general no se convierten en titulares de portada por mucho tiempo las mejoras en el transporte público, la dieta alimenticia del cubano y la construcción de viviendas.
Lo que podemos esperar en los próximos meses es la puesta en marcha de un plan en que paulatinamente ha ido estableciendo una mayor participación de las instituciones y un gobierno menos unipersonal, lo que no ha implicado un avance hacia la democracia sino un mando estratificado dentro de una cúpula de dirección que en última instancia tiene un poder limitado pero una capacidad de acción más amplia que cuando Fidel metía las narices en todo.
El reto para Raúl es garantizar que haya algo que poner en la mesa de los cubanos todos los días, establecer un sistema de transporte público que funcione con un mínimo de eficiencia y conseguir cierto avance en el nivel de vida de la población. No son objetivos imposibles de lograr en la actual situación cubano.
En este sentido, el nuevo presidente cubano no sólo tiene objetivos muy precisos, sino estrategias bien definidas. Olvídese la retórica, que por el momento continuará arrastrándose en los discursos oficiales, hay un fragmento de discurso de Raúl Castro que indica una actitud nada ortodoxa e incluso una voluntad declarada de cambio:
''En diciembre hablé del exceso de prohibiciones y regulaciones, y en las próximas semanas comenzaremos a eliminar las más sencillas. Muchas de ellas tuvieron como único objetivo evitar el surgimiento de nuevas desigualdades, en un momento de escasez generalizada, incluso a costa de dejar de percibir ciertos ingresos'', dice el mandatario.
''La supresión de otras regulaciones, aunque a algunos pueda parecer sencillo, tomará más tiempo debido a que requieren un estudio integral y cambios en determinadas normativas jurídicas, además de que influyen en algunas de ellas las medidas establecidas contra nuestro país por las sucesivas administraciones norteamericanas'', agrega.
Aunque las especulaciones siempre son riesgosas, se pueden esperar cambios económicos en la isla, desde una ampliación de los trabajadores por cuenta propia hasta menos restricciones migratorias.
Una vez más, hay que tener presente que Raúl es reformista en lo que él cree está a favor de la revolución, y conservador cuando esas reformas amenazan lo que él considera los logros de la misma. Hoy domingo se reafirmó este criterio.
Fotografía superior: varias mujeres pasean con sus hijos en la ciudad de Santiago de Cuba, la segunda más importante del país, ubicada a unos 969 km de La Habana (Rolando Pujol/EFE).
Fotografía izquierda: un hombre lee el periódico con la primera plana dedicada a la reunión de constitución del nuevo gobierno en la ciudad de Santiago de Cuba (Rolando Pujol/EFE).
Fotografía derecha: un hombre compra pizzas en la ciudad de Santiago de Cuba, la segunda más importante del país, ubicada a unos 969 km de La Habana, hoy, 24 de febrero de 2008 (Rolando Pujol/EFE).

Opinan los cubanos de la isla



Después de medio siglo bajo el gobierno de Fidel Castro, los cubanos conocieron este domingo la identidad de su nuevo presidente, Raúl Castro, con sentimientos encontrados ante el retiro del ''Comandante en Jefe'' y expectativas de que la situación económica mejore, según una nota de la AFP.
''Es lo mejor que nos podía pasar, Raúl ya tiene tamaño de bola (conocimiento de la situación), y sabe cómo resolver algunos problemas, por lo menos los más graves'', declaró a la AFP Carlos Muguercia, un artesano de 78 años.
Muguercia, quien vende tallas en madera a los turistas en el Centro Histórico de La Habana, no desaprovechó el domingo para buscar sus pesitos. ''Seguí el discurso de Raúl por la televisión y al mismo tiempo vendía mis cositas aquí, ha sido un buen domingo'', añadió.
En una histórica sesión parlamentaria, Raúl Castro, de 76 años y hermano del histórico líder a cuya sombra estuvo durante medio siglo, tomó el relevo acompañado por un dirigente comunista de la vieja guardia, José Ramón Machado Ventura, de 77 años.
''¡Candela! Raúl y Machado Ventura. ¡Que fórmula!, eso me huela a mucha disciplina'', dijo a la AFP Enrique, un vendedor de maní en las calles del Centro Histórico de La Habana.
Enrique esperaba al vicepresidente Carlos Lage para acompañar a Raúl en la Presidencia. ''No me gusta que un jefe del Ejército sea presidente'', añadió.
Armando, un artesano que vende prendas de vestir en el portal de su casa, en La Habana Vieja, dijo que esperaba la nominación de Raúl, ''pero hubiese querido que fuese Fidel. Yo soy fidelista y todo lo que tengo se lo debo a él''.
Pero el nuevo presidente, en su discurso, habló a los fidelistas de siempre, al anunciarles que "las decisiones de especial trascendencia para el futuro de la nación, sobre todo las vinculadas con la defensa, la política exterior y el desarrollo económico del país'' serán consultadas a Fidel.
Magela Hernández y su novio Yasmany Laima, ambos de 20 años, también dieron su visto bueno a Raúl, quien comanda las poderosas Fuerzas Armadas Revolucionarias hace 49 años.
''Estamos muy contentos, Raúl es un hombre que impone respeto y disciplina que es lo que necesita este país para que se resuelvan los problemas'', aseguraron.
''Esperamos cambios que mejoren nuestra situación, pero no estamos hablando de cambios políticos. Estamos con esto'', aclara Hernández.
Los cubanos piden a Raúl Castro, entre un sinfín de cosas, la eliminación de la doble moneda -se gana en devaluados pesos cubanos y se compran productos en moneda dura-, de las restricciones sobre los viajes al exterior, hospedaje en hoteles, comercio de autos y casas.
En este sentido el nuevo presidente anunció que se estudia la posibilidad de ''una progresiva, gradual y prudente revaluación del peso cubano'' y anunció que las próxima semanas comenzará a ''eliminar las más sencillas prohibiciones'' que rigen en Cuba.
''Ese (Raúl) es Fidel sin barba, hay que prepararse para lo que viene, hasta ahora tenía un gobierno provisional, pero ahora tiene la sartén por el mango'', dijo un joven, quien disfrutaba de una fría cerveza en uno dos bares pintorescos del centro histórico.
Algunos se declararon sorprendidos por la designación del dirigente histórico, José Ramón Machado Ventura, médico de 77 años, como número dos del nuevo gobierno cubano.
Armando Pérez, un obrero de la construcción de 48 años, aprueba el gobierno de Raúl, pero ''a Machado Ventura ni lo conozco, que lo pongan por televisión para verlo''.
Fotografía superior: un hombre camina con sus compras en el barrio 10 de Octubre de La Habana hoy, 24 de febrero de 2008 (Stringer/EFE).
Fotografía izquierda: un hombre lee la prensa en La Habana hoy, 24 de febrero de 2008 (Stringer/EFE).
Fotografía derecha: una familia da una paseo en un coche en La Habana hoy, 24 de febrero de 2008 (Stringer/EFE).
Fotografía izquierda inferior: dos mujeres hacen compras en La Habana hoy, 24 de febrero de 2008 (Stringer/EFE).

El nuevo ministro de Defensa


Raúl Castro, electo presidente de Cuba en sustitución de su hermano Fidel, nombró al general Julio Casas Regueiro, de 72 años, ministro de las Fuerzas Armadas, en reemplazo suyo, según una intervención ante el parlamento difundida la noche de este domingo, informó la AFP.
Casas Regueiro, miembro del Buró Político del Partido Comunista de Cuba (PCC), es viceministro primero de las Fuerzas Armadas, encargado del abastecimiento y economía de la institución castrense, y fue también electo en esta jornada como vicepresidente del Consejo de Estado.
''Yo que siempre he hecho críticas a los generales de las Fuerzas Armadas, no recuerdo haber hecho nunca en estos 50 años una crítica al general Julio Casas Regueiro, salvo ser tacaño, de ahí el éxito en su gestión económica'', dijo Raúl Castro.
Raúl deja su cargo de ministro de las poderosas Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) -cargo que ejercía desde octubre de 1959-, debido a que por haber sido electo presidente de Cuba debe asumir la posición de "Jefe Supremo'' de las instituciones militares.
General de tres estrellas (de cuerpo de Ejército), cumplió misión internacionalista en Etiopía, como jefe de retaguardia, diputado de la Asamblea Nacional desde 1981 y miembro del Comité Central del PCC desde 1975.
Fotografía: el general Julio Casas Regueiro (derecha) junto al vicepresidente Esteban Lazo (Ismael Francisco, Prensa Latina/AP).

La libreta y la realidad


El infatigable colega Rui Ferreira menciona hoy la posibilidad de que entre los planes del presidente Raúl Castro se encuentre la eliminación de la libreta. Rui cita para ello para ello un párrafo del discurso del nuevo mandatario, donde se refiere a los subsidios y dice que éstos "actualmente suponen numerosos servicios y productos distribuidos de una manera igualitaria, como los de la libreta de abastecimiento, que en las actuales condiciones de nuestra economía resultan irracionales e insostenibles''.
Dice Rui:
"No quiero ahora entrar a especular y encaminarme en los dimes y diretes de quien lo anticipó primero. Pero hace un par de semanas le he dicho a varios colegas míos, principalmente de la prensa no-americana -coño, por poco digo prensa extranjera- que tengo la intuición que lo único que le importa a Raúl Castro a esta altura del campeonato es darle de comer a la gente. Esa es su obsesión. Su discurso de esta tarde parece confirmar mis sospechas. Y, de ser cierto, Raúl se mete al pueblo en un bolsillo, porque entraría en la historia como el hombre que acabó con la libreta y eso tiene un efecto psicológico devastador para su hermano y los que lo rodean, y bueno, en la mente de la gente''.
Sin embargo, quiero apartarme en un punto de la interpretación de Rui. Tal y como lo está planteando Raúl Castro, no hay un gran mérito en eliminar la libreta de abastecimiento.
La cuestión fundamental es que la libreta tiene dos aspectos, aunque se tiende a enfatizar uno y olvidar el otro. Siempre se menciona a la libreta como el instrumento
que regula la cantidad que se puede adquirir de un producto alimenticio, desde plátanos hasta carne de res. Esta función reguladora y restrictiva es objeto de crítica, en Cuba y Miami, desde hace décadas.
Pero hay otra función que cumple la libreta, la de canasta básica de alimentos: un medio que permite la adquisición de alimentos subsidiados.
En este sentido ''libretas'' similares han existido en otros lugares, y siempre se le ha visto en un sentido positivo.
De hecho, si la libreta se elimina, es posible que el gobierno cubano intente alguna medida de subsidio, para un grupo básico de alimentos, destinado a las familias menos favorecidas.
Por las palabras del presidente cubano, parece referirse a este sentido y no a la función igualitaria que con poco éxito la libreta ha desempeñado durante tantos años.
Lo más interesante, sin embargo, es que la breve declaración refleja el enfoque más realista de Raúl sobre la situación cubana: la libreta sólo resuelve, a duras penas, la alimentación por algunos días, y siempre ha provocado más rechazo que cualquier otro sentimiento y opinión.
Fotografías: decenas de personas hacen compras en La Habana hoy, 24 de febrero de 2008 (Stringer/EFE).

Asuntos económicos


Las siguientes son las frases más destacadas sobre asuntos económicos que pronunció hoy el nuevo presidente de Cuba, Raúl Castro, en su discurso de asunción, de acuerdo a la agencia Efe:
Necesidades de la población: ''Reitero que el país tendrá como prioridad satisfacer las necesidades básicas de la población, tanto materiales como espirituales, partiendo del fortalecimiento sostenido de la economía nacional y de su base productiva, sin lo cual, repito una vez más, sería imposible el desarrollo''.
Revaluación del peso cubano: ''Estamos examinando, por ejemplo, todo lo relacionado con la implementación oportuna de las ideas del compañero Fidel sobre la progresiva, gradual y prudente revaluación del peso cubano. Son los términos exactos que empleó en marzo del 2005''.
''Para evitar efectos traumáticos e incongruencias, cualquier cambio referido a la moneda debe hacerse con un enfoque integral, en el que se tengan en cuenta, entre otros factores, el sistema salarial, los precios minoristas, las gratuidades y los millonarios subsidios que actualmente suponen numerosos servicios y productos distribuidos de una forma igualitaria, como los de la libreta de abastecimiento, que en las actuales condiciones de nuestra economía resultan irracionales e insostenibles''.
Recuperar valor de los salarios: "Constituye hoy un objetivo estratégico avanzar de manera coherente, sólida y bien pensada, hasta lograr que el salario recupere su papel y el nivel de vida de cada cual esté en relación directa con los ingresos que recibe legalmente, es decir, con la importancia y cantidad del trabajo que aporte a la sociedad''.
''Como nos dijo Fidel en su Reflexión del 16 de enero: 'Tampoco debe regalarse nada a los que pueden producir y no producen, o producen poco. Prémiese el mérito de los que trabajan con sus manos o su inteligencia'''.
Exceso de prohibiciones: ''En diciembre hablé del exceso de prohibiciones y regulaciones, y en las próximas semanas comenzaremos a eliminar las más sencillas.
Muchas de ellas tuvieron como único objetivo evitar el surgimiento de nuevas desigualdades, en un momento de escasez generalizada''.
''La supresión de otras regulaciones, aunque a algunos pueda parecer sencillo, tomará más tiempo debido a que requieren un estudio integral y cambios en determinadas normativas jurídicas, además de que influyen en algunas de ellas las medidas establecidas contra nuestro país por las sucesivas administraciones norteamericanas''.
Dificultades: "En relación con las dificultades que el país enfrenta en el plano interno, la determinación de las prioridades y el ritmo de su solución partirá invariablemente de los recursos disponibles y del análisis profundo, racional y colegiado, por los órganos competentes del Partido, el Estado o el Gobierno, y en los casos que sea necesario, previa consulta directa a los ciudadanos''.
''Existen cuestiones cuyo estudio requiere tiempo, ya que un error motivado por la improvisación, la superficialidad o el apresuramiento, tendría consecuencias negativas considerables. Hay que planificar bien, pues no podemos gastar más de lo que tenemos''.
''Es verdad que hay limitaciones objetivas. Las conocemos bien y sufrimos diariamente tratando de resolverlas cuanto antes. Somos conscientes de los enormes esfuerzos que requiere fortalecer la economía, premisa imprescindible para avanzar en cualquier otro ámbito de la sociedad, frente a la verdadera guerra que libra el gobierno de los Estados Unidos contra nuestro país''.
Reforma de la administración: "Hoy se requiere una estructura más compacta y funcional, con menor número de organismos de la administración central del Estado y una mejor distribución de las funciones que cumplen''.
''Lo anterior permitirá reducir la enorme cantidad de reuniones, coordinaciones, permisos, conciliaciones, disposiciones, reglamentos, circulares, etcétera, etcétera.
Contribuirá además a concentrar algunas actividades económicas decisivas, hoy dispersas en varios organismos, y hacer un mejor empleo de los cuadros''.
''Tenemos que hacer más eficiente la gestión de nuestro Gobierno''.
Producción: "Crece la convicción de que la única fuente de riquezas de la sociedad está en el trabajo productivo, sobre todo cuando emplea con eficiencia los hombres y recursos''.
Fotografía superior: una mujer toca las tumbadoras en la ciudad de Santiago de Cuba,
la segunda más importante del país, ubicada a unos 969 km de La Habana, hoy, 24 de febrero de 2008, día en que el Parlamento cubano eligió a Raúl Castro como nuevo presidente de la isla (Rolando Pujol/EFE).
Fotografía izquierda: una turista baila con un residente local al son de un grupo tradicional en la ciudad de Santiago de Cuba, la segunda más importante del país (Rolando Pujol/EFE).
Fotografía derecha: un hombre pasea a un grupo de niños en la ciudad de Santiago de Cuba, la segunda más importante del país, ubicada a unos 969 km de La Habana (Rolando Pujol/EFE).

Dos


José Ramón Machado Ventura, un médico de 77 años que ocupa desde 1990 el estratégico puesto de organizador del Partido Comunista (PCC), fue electo este domingo número dos de Raúl Castro al frente de Cuba, consagrando a la vieja guardia revolucionaria en el poder.
Al igual que Raúl, su antecesor en esa posición, Machado fue electo para primer vicepresidente del Consejo de Estado e igual cargo en el Consejo de Ministros, de acuerdo a una información de la AFP.
''No hay duda de que Machado, por su trayectoria y convicciones revolucionarias, experiencia, preparación, cualidades como dirigente y ser humano, reúne los requisitos para desempeñar estos altos cargos'', dijo Raúl Castro, al explicar que la decisión tuvo luz verde de las más altas instancias del PCC.
Conocido por su línea dura dentro del Partido, Machado luchó en la Sierra Maestra a las órdenes de Fidel Castro, Ernesto Guevara y Raúl Castro, para convertirse en uno de los primeros ministros de Salud Pública después de la revolución (1960-67).
También se desempeñó como ayudante de Castro y fue jefe de los servicios médicos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR).
Machado tiene ahora la misión de secundar al nuevo presidente en los cambios y reformas que el sustituto de su hermano Fidel ha anunciado acometer para mejorar la economía y eliminar el exceso de prohibiciones y reglamentaciones.
Miembro del selecto Buró Político del PCC, diputado desde la apertura del Parlamento en 1976, vicepresidente del Consejo de Estado desde 1986, Machado fue electo sorpresivamente primer vicepresidente, lo que lo faculta constitucionalmente a sustituir al electo Raúl Castro como jefe de Estado en caso de enfermedad o muerte.
El nombramiento de Machado en el cargo consolida a la vieja guardia fidelista en el poder de Cuba, en momentos en que el líder decidió declinar su reelección a la Presidencia, por motivos de salud.
Desde julio de 2006, Fidel Castro delegó todos sus poderes en Raúl debido a una crisis intestinal que lo mantuvo alejado de la jefatura del Estado hasta ahora, que finalmente declinó la reelección.
Machado fue entonces incluido en el equipo de seis hombres designado por el convaleciente líder para acompañar en el gobierno interino a su hermano Raúl.
Fotografía: de izquierda a derecha: los vicepresidentes Carlos Lage, José Ramón Machado, Juan Almeida Bosque y el presidente Raúl Castro en la sesión de la Asamblea Nacional del Poder Popular, el 24 de febrero del 2008 (Adalberto Roque/AFP).

La cúpula del gobierno de Raúl Castro


Raúl Castro presidirá el Consejo de Estado de Cuba, cúpula del gobierno integrada por 31 miembros electos por el Parlamento este domingo para un mandato de cinco años, en sustitución del líder Fidel Castro, de acuerdo a una información de la AFP.
El Partido Comunista (PCC) es el único legal, gobierna en Cuba y sus tres instancias principales son el Buró Político, el Secretariado y el Comité Central.
Estos son los 31 miembros, con la notable ausencia de Fidel Castro:
Presidente: Raúl Castro Ruz, Buró Político, 76 años.
Primer Vicepresidente: José Machado Ventura: Buró Político, 77 años.
Vicepresidentes:
Juan Almeida: comandante de la Revolución, Buró Político, 80 años.
Abelardo Colomé: Buró Político, ministro del Interior, 68 años.
Carlos Lage: Buró Político, 56 años.
Esteban Lazo: Buró Político, 63 años.
Julio Casas: Buró Político, Viceministro Primero Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), 72 años.
Secretario: José Miyar Barrueco, 75 años.
Miembros:
José Ramón Balaguer: Buró Político, ministro Salud Pública, 75 años.
Carlos Valenciaga: secretario personal de Fidel Castro, 34 años.
Felipe Pérez Roque: canciller, 42 años.
Roberto Fernández Retamar: presidente de la Casa de las Américas, 77 años.
Francisco Soberón: presidente del Banco Central, 63 años.
Ramiro Valdés: Comandante de la Revolución, ministro de Comunicaciones, 75 años.
Pedro Sáez: primer secretario de PCC en Ciudad Habana, 54 años.
Luis Herrera: director del Centro de Biotecnología, 64 años.
Iris Betancourt: dirigente provincial de ciencia y tecnología, 56 años.
Orlando Lugo Fonte: presidente de asociación de campesinos, 70 años.
Surina Acosta: dirigente de la Federación Mujeres Cubanas, 43 años.
Regla Armenteros: dirigente provincial del PCC.
Leopoldo Cintra: Buró Político, Jefe del Ejército Occidental, 66 años.
Inés Ma. Chapman: dirigente Instituto de Recursos Hidráulicos, 44 años.
María C. Concepción: Comité Central, 51 años.
Ma. Yolanda Ferrer: secretaria General de la Federación Mujeres Cubanas.
Guillermo García: Comandante de la Revolución, Héroe de la República, 79 años.
Tania León Silveira: dirigente del Poder Popular provincial.
Alvaro López: sustituto del ministro de las FAR, Jefe Estado Mayor, 64 años.
Julio Martínez: primer secretario de la Juventud Comunista, 40 años.
Dignora Montano: dirigente de la esfera Educación.
Juan Rabilero: coordinador nacional de los Comités de Defensa.
Salvador Valdés Mesa: secretario general de la Central de Trabajadores, 62 años.
Fotografía: de izquierda a derecha, el nuevo presidente de Cuba, Raúl Castro, y los nuevos vicepresidentes comandante Juan Almeida Bosque, José Ramón Machado Ventura, Abelardo Colomé Ibarra, Carlos Lage Dávila, Esteban Lazo Hernández y el general Julio Casas Regueiron aplauden hoy, 24 de febrero de 2008, en La Habana, durante las sesiones de la Asamblea Nacional del Poder Popular. Raúl aseguró que asume el cargo consciente de que ''Fidel es Fidel'' e ''insustituible'' y que sólo el Partido Comunista de Cuba puede ser digno heredero del líder cubano (Alejandro Ernesto/EFE).

Reducción de los organismos del Estado


El nuevo presidente de Cuba, Raúl Castro, anunció hoy que va a reestructurar la administración y anticipó que se producirá una reducción de los organismos del Estado para ''hacer más eficiente la gestión'' del Gobierno, de acuerdo a la agencia Efe.
''Hoy se requiere una estructura más compacta y funcional, con menor número de organismos de la Administración Central del Estado y una mejor distribución de las funciones que cumple'', indicó Raúl Castro en su discurso de asunción ante la Asamblea Nacional.
''Lo anterior permitirá reducir la enorme cantidad de reuniones, coordinaciones, permisos, conciliaciones, disposiciones, reglamentos circulares, etcétera'', explicó.
Además, señaló que ''contribuirá a concentrar algunas actividades económicas decisivas, hoy dispersas en varios organismo y hacer mejor empleo de los cuadros''.
El general Castro afirmó que la Asamblea acordó considerar la composición del Gobierno "en una futura sesión en el transcurso del presente año'', no para hacer nombramientos sino realizar cambios que resultan necesarios.
''En resumen, tenemos que hacer más eficiente la gestión de nuestro Gobierno'', indicó.
Señaló que su Gobierno tendrá presente la prioridad de "satisfacer las necesidades básicas de la población, tanto materiales como espirituales, partiendo del fortalecimiento del crecimiento sostenido de la economía''.
Fotografía: Ricardo Alarcon (izquierda), presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular, habla con Raúl Castro después de que éste resultara electo presidente de Cuba (Javier Galeano/AP).

El fin de algunas restricciones

El nuevo presidente de Cuba, Raúl Castro, anunció este domingo que la próxima semana comenzará a ''eliminar las más sencillas prohibiciones'', como parte de las primeras medidas de reforma económica, anunció en su discurso de toma de investidura como sucesor de su hermano Fidel.
Aunque no precisó cuáles serán esas primeras medidas, Raúl Castro añadió que ''la supresión de otras regulaciones (...) tomará más tiempo'', debido a ''que requieren un estudio integral y cambios'' en las leyes.
Fotografía: el nuevo presidente de Cuba, Raúl Castro, habla luego de ser electo presidente de Cuba (Javier Galeano/AP).

La consulta


El nuevo presidente de Cuba, Raúl Castro, pidió al Parlamento que le permita consultar con su hermano Fidel las decisiones de ''especial transcendencia'' para el país, lo cual fue aprobado por unanimidad, durante el acto de investidura, informó la AFP.
''Solicito en esta Asamblea, como órgano supremo del poder del Estado, que las decisiones de especial trascendencia para el futuro de la nación, sobre todo las vinculadas con la defensa, la política exterior y el desarrollo económico del país, me permita'' consultarlas con Fidel, dijo Raúl, ante el plenario de diputados.
De inmediato, el presidente del Parlamento, Ricardo Alarcón, sometió la propuesta a votación, a mano alzada, y fue aprobada por unanimidad, y en medio de un aplauso cerrado.
''Asumo la responsabilidad que se me encomienda con la convicción de que como he afirmado muchas veces, el Comandante en Jefe de la Revolución cubana es uno solo, Fidel es Fidel, todos los sabemos bien'', manifestó al tomar posesión.
''Fidel es insustituible, y el pueblo continuará su obra cuando ya no esté físicamente, aunque siempre estarán sus ideas'', manifestó el nuevo gobernante de Cuba.
Fotografía superior: Raúl Castro reacciona al ser electo presidente de Cuba por la Asamblea Nacional del Poder Popular, el 24 de febrero de 2008 en La Habana (Javier Galeano/AP).
Fotografía izquierda: fFotografía de archivo del 1 de mayo de 2007 del vicepresidente y secretario de los consejos de Estado y de Ministros y miembro del Buró Político del Partido Comunista de Cuba, Carlos Lage Dávila (d) junto al líder Fidel Castro (i) durante la inauguración de los grupos electrógenos en Holguín. Lage fue nombrado hoy, 24 de febrero de 2008, como uno de los vicepresidentes del Consejo de Estado cubano junto a Juan Almeida, Esteban Lazo, Abelardo Colomé Ibarra y Julio Casas Regueiro, todos ya dirigentes conocidos del régimen (Alejandro Ernesto/EFE/ARCHIVO).

sábado, 23 de febrero de 2008

Una espera tranquila


El siguiente cable desde La Habana, de la agencia Efe, describe lo que según el corresponsal extranjero de ese servicio noticioso es la situación imperante en Cuba:

La Habana, 23 feb --(EFE)-- Los cubanos aguardan hoy en completa calma, incluso con cierta apatía, la designación este domingo de un nuevo presidente del Consejo de Estado,tras casi medio siglo con Fidel Castro en el poder.
La Habana presenta su cara más tranquila a 24 horas de la reunión de la Asamblea Nacional en la que se anunciará el nombre del sucesor, hasta ahora no revelado oficialmente, aunque muchos creen que será el presidente interino desde hace 19 meses,el general Raúl Castro, de 76 años.
''Honestamente, me importa tres pitos'', declaró a Efe Jorge, de 29 años y actualmente sin ocupación, y subrayó que a él la política le da igual.
Jorge espera un permiso de salida para abandonar esta isla de 11 millones de habitantes, algo que, aclaró,''sí es una preocupación en este país''.
Tomás, albañil de 47 años, esperará a ver qué sucede: "Es la primera vez que se da esto. Hay que esperar para ver cómo van las cosas''.
Para Tomás ''no hay dudas'' de que el nuevo jefe de Estado y de Gobierno será el menor de los Castro, presidente provisional desde el 31 de julio de 2006, y cree que ''con Raúl las cosas pueden ir un poco mejor''.
La calma ha sido la tónica de Cuba desde que el pasado martes el líder revolucionario de 81 años, convaleciente de una dolencia intestinal, anunció que no aceptará una renovación del mandato en un mensaje publicado por los medios de comunicación de la isla, todos estatales.
El nombre del nuevo jefe de Estado se sabrá oficialmente tras la instalación de un nuevo periodo de cinco años de la Asamblea Nacional del Poder Popular, que tiene dos sesiones por año y que en el último quinquenio, aparte de los presupuestos anuales, sólo aprobó una ley.
La sesión empezará en el Palacio de Convenciones de La Habana a las 10.00 hora local (15.00 GMT) con la asunción de los escaños de los 614 diputados ratificados el pasado 20 de enero en comicios generales.
Después se elegirá -previsiblemente a puerta cerrada- a la nueva dirección parlamentaria y, a continuación, al presidente, los vicepresidentes, el secretario y demás miembros del Consejo de Estado, integrado por 31 personas.
Mientras por el mundo corren ríos de tinta sobre los cambios institucionales en Cuba, en las calles de La Habana la gente parece ajena al hecho de que por primera vez desde que fue creado en 1976 el Consejo de Estado no estará presidido por el jefe de la revolución de 1959.
Sacha, estudiante de 18 años, con una mochila que luce el nombre de Jamaica y el dibujo de una hoja de cannabis, dijo que es "rasta'' y que la política, por tanto, no le interesa.
''Aquí no va a pasar nada, y si hay lío, ya estaremos preparados'', indicó, y precisó que ese ''lío'' sólo puede venir de afuera de Cuba, en referencia a Estados Unidos.
Dania, de 60 años, reconoce que sintió ''mucha emoción'' cuando se enteró de que Fidel Castro se retira, aunque lo entendió porque "ya es mayor y está enfermo''.
No cree que la renuncia de Fidel Castro vaya a suponer un cambio porque, según dijo, se ha estado preparando a la gente "durante tiempo para cuando esto ocurriera''.
''Lo más seguro es que siga Raúl, así que todo está bien. Estoy segura de que todo va a seguir como hasta ahora'', agregó Dania, trabajadora de un policlínico del populoso y destartalado barrio de Centro Habana.
El diario oficial Granma, órgano del Comité Central del Partido Comunista, señala hoy a que los 614 diputados tendrán ''la trascendental e histórica misión'' de elegir a los componentes del Consejo de Estado.
Sin embargo, no hace referencia directa a la sucesión del ''compañero Fidel'', como aparece en la prensa oficial desde que él mismo lo pidió así el martes.
En La Habana, al menos abiertamente, sólo diplomáticos, analistas y corresponsales extranjeros se enzarzan en cábalas sobre quiénes serán el nuevo presidente, los vicepresidentes, los demás integrantes de los consejos de Estado y de Ministros y el presidente del parlamento.
Al igual que en la calle, casi todos los extranjeros que viven en esta isla creen que Raúl Castro será el heredero, pero de ahí en adelante barajan cientos de escenarios sobre un nuevo escalafón del régimen.
Fotografía superior: un viejo auto permanece aparcado cerca del Capitolio de La Habana hoy, 23 de febrero de 2008, un día antes de las sesiones del Parlamento cubano que deberán elegir un nuevo presidente del Consejo de Estado (Alejandro Ernesto/EFE).
Fotografía izquierda: un bicitaxi circula por las calles de La Habana hoy, 23 de febrero de 2008 (Alejandro Ernesto/EFE).

Días cruciales


‘‘Esta Feria ocurre en días cruciales para la nación. Nadie ignora la importancia que tienen estas horas. Se siente en el aire que respiramos, se oye en las voces de todos y en cualquier parte. Varias veces a lo largo de estos años nuestra sociedad ha sentido, del modo en que se siente el compromiso social y el deseo de mejorar nuestras vidas, como un viento que suena y vibra entre todos, y no fuimos remisos ni sordos. No lo seremos tampoco en el presente. En momentos cruciales semejantes a este, supimos encontrar, inaugurar caminos, rectificar y enderezar lo torcido. En ese momento estamos, lo oímos sonar incesante, sale de nuestras bocas y se plasmará con nuestras manos, con las manos de todos''.
Antón Arrufat
Palabras de presentación en la inauguración de la XVII Feria Internacional del Libro de La Habana.
Vea el texto completo aquí.
Fotografía: varias personas descansan al atardecer en el muro del Malecón de La Habana hoy, 23 de febrero de 2008, un día antes de las sesiones del Parlamento Cubano que deberán elegir un nuevo presidente del Consejo de Estado, luego de la renuncia presentada el pasado martes por el líder cubano Fidel Castro (Alejandro Ernesto/EFE).

Reformista y conservador


Creo que una cita de P. Klepak, destacado especialista en Cuba y autor del mejor libro sobre los militares de la isla, es una de las más acertadas que he leído en estos días, en que todo el mundo parece desesperado por opinar sobre el futuro de Cuba.
''Mi análisis es que Raúl Castro es reformista cuando ayuda a la revolución y es conservador cuando esas reformas amenazan lo que el considera los logros de la revolución'', dijo a la AP en entrevista el analista militar canadiense Hal P. Klepak.
La opinión de Klepak aparece en un reportaje de Andrea Rodríguez sobre la votación que se llevará a cabo mañana.
Los 614 diputados del parlamento cubano están listos para la decisión histórica del domingo: elegir a un nuevo presidente que por primera vez en décadas no será Fidel Castro, dice Rodríguez.
''Todas las condiciones están creadas'', aseguró el sábado el periódico oficial Granma, en relación a los diputados de la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP) que serán posesionados tras las votaciones del 20 de enero y se aprestan a darle un nuevo mandato al Consejo de Estado, el Ejecutivo del país hasta hoy en manos de Fidel Castro.
Convaleciente de una serie de operaciones intestinales, de 81 años de edad, el gobernante cubano anunció su renuncia a un nuevo periodo de liderazgo, que según las leyes es de cinco años.
Lo mas probable es que su hermano, Raúl Castro, quien lleva 19 meses como interino en el poder se quede a cargo de manera permanente, coinciden tanto los ciudadanos como los observadores.
Con 76 años de edad, su hermano Raúl tendrá la oportunidad ahora de consolidar un estilo propio de gobierno, con menos retórica y más pragmático, el cual se vislumbró desde julio cuando llamó a un debate nacional cuadra por cuadra y en todos los sectores sobre lo que estaba mal en el modelo para profundizar el comunismo.
Fotografía: un bicitaxi pasa frente al Capitolio de La Habana hoy, 23 de febrero de 2008, un día antes de las sesiones del Parlamento cubano que deberán elegir un nuevo presidente del Consejo de Estado, luego de la renuncia presentada el pasado martes por el líder cubano Fidel Castro (Alejandro Ernesto/EFE).

Cautela disidente


Organizaciones de disidentes cubanos aguardan hoy con cautela y reservas el nombramiento este domingo de un nuevo presidente del país para reemplazar al enfermo Fidel Castro, tras casi medio siglo en el poder.
Para algunos, el eventual nombramiento como titular del ahora gobernante interino, Raúl Castro, podría facilitar la introducción de reformas económicas, mientras otros subrayan que Fidel Castro puede dejar los cargos estatales pero sigue siendo primer secretario del Partido Comunista, informó la agencia Efe.
''Deberían nombrar a personas capaces de realizar los cambios que ha anunciado Raúl Castro'', dijo a Efe Miriam Leiva, de las Damas de Blanco, familiares de 75 disidentes condenados en 2003 a penas de hasta 28 años de cárcel.
En su opinión, ''sería lógico que nombraran presidente a Raúl Castro'', que ejerce ese cargo en forma provisional desde julio de 2006 por enfermedad de su hermano mayor Fidel, aunqe agrega que ''todavía no se puede decir como sería (su mandato) porque no ha gobernado efectivamente''.
Para Oswaldo Payá, líder del Movimiento Cristiano Liberación, se está ''creando una incertidumbre artificial'' sobre el sustituto de Fidel Castro y su papel en el futuro del país.
''El asunto -dijo a Efe Payá- no es a quién se designa para dirigir a un pueblo, sino que el desafío de la Asamblea Nacional es darle la voz al pueblo, el derecho soberano a elegir que no tiene ahora, y eso significa abrir una época de cambios y escuchar a los ciudadanos''.
Vladimiro Roca, del movimiento Todos Unidos, señaló que aguarda al domingo ''con reserva y cautela'', al recordar que después de ese día el líder de la revolución cubana sigue siendo el máximo dirigente en la isla.
''El Partido Comunista de Cuba es, según la Constitución, la fuerza dirigente superior de la sociedad y del Estado, y él (Fidel Castro) no renunció al cargo de primer secretario. El simplemente no tiene fuerza para seguir al frente del Estado y sobre todo del Gobierno, por la actividad que requiere'', afirmó.
Por su parte, el líder del socialdemócrata Arco Progresista, Manuel Cuesta Morúa, declaró a Efe que la actual ''es una situación nueva en muchos sentidos'', y no ocultó su optimismo ante la "posibilidad de que se abra una oportunidad para dar respuesta a las necesidades de Cuba''.
''El Consejo de Estado, es evidente, será presidido por Raúl Castro, que va a intentar renovar su cara y renovar su imagen, lo que implicaría una renovación de la agenda política hacia la sociedad cubana'', añadió.
No coincide Cuesta Morúa con quienes recelan de la retención del cargo de primer secretario del Partido Comunista por el octogenario Fidel Castro, porque en su opinión a él "nunca le ha interesado realmente el Partido''.
''Mucha gente especula con eso, pero no se trata de renunciar a algo a lo que en los últimos 18 años de gobierno (Fidel) no le ha prestado atención'', agregó el socialdemócrata, aunque cree que ese cargo será una suerte de ''amarre institucional'' para el líder revolucionario.
Fotografía: Un limpiabotas lustra los zapatos de un cliente hoy, 23 de febrero de 2008, en La Habana, un día antes de las sesiones del Parlamento cubano que deberán elegir un nuevo presidente del Consejo de Estado, luego de la renuncia presentada el pasado martes por el líder cubano Fidel Castro (Alejandro Ernesto/EFE).

El próximo invitado


Chile será invitado de honor a la Feria Internacional del Libro de La Habana 2009, según anunciaron los organizadores de la muestra, que cierra este sábado, cuando ya se han vendido unos 900,000 ejemplares, informó la AFP.
La muestra editorial se extenderá a otras 43 localidades de la isla, incluyendo las zonas montañosas, hasta concluir el 9 de marzo en la ciudad de Santiago de Cuba (sudeste), segunda del país.
Dedicada este año a los escritores locales Antón Arrufat y Graziella Pogolotti, y Galicia, como invitado de honor, la jornada del sábado se destinó a rendir homenaje al recientemente fallecido escritor cubano Lisandro Otero, Premio Nacional de Literatura 2002, con una reedición de su novela Temporada de Angeles.
Fotografía: la siesta de un cubano en La Habana, hoy 23 de febrero de 2008, un día antes de las sesiones del Parlamento cubano que deberán elegir un nuevo presidente del Consejo de Estado (Alejandro Ernesto/EFE).

Verdades a medias, mentiras completas


Dos ''noticias'', sin confirmación independiente, circularon esta semana en Miami, sirvieron para alimentar, entre otros objetivos, la inextingible fuente de inexactitudes, verdades a medias y mentiras que son los programas de televisión nocturnos con la participación de panelistas, muchos de éstos ex funcionarios del gobierno cubano tratando de recuperar algo del fulgor perdido, al menos por una hora.
Primero circuló la versión de que el gobernante interino Raúl Castro había pedido la mediación del presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, para acelerar un proceso de transición política y económica en Cuba y realizar una negociación con Estados Unidos destinado a levantar el embargo comercial contra la isla.
Dicha versión se originó en una nota del periodista Kennedy Alencar, en el diario Folha de S.Paulo, que éste decía estaba fundamentada en declaraciones de integrantes de la cúpula del gobierno brasileño que no fueron identificados, incluyendo un ministro.
''Esa es una versión que no corresponde a la realidad, nuestras conversaciones fueron muy buenas, pero no hubo ninguna oferta de intermediación ni por parte de Brasil ni por parte del vicepresidente Castro'', afirmó Marco Aurelio García, el más alto asesor presidencial en política exterior del mandatario brasileño, en un artículo de Gerardo Reyes publicado en El Nuevo Herald el 22 de febrero.
La información de Reyes también señalaba que el canciller brasileño, Celso Amorín, también había negado la versión, al afirmar que estuvo presente en la reunión en Cuba y que en ningún momento hubo ''ningún pedido para que Brasil sea mediador en nada''.
Pero ese mismo día, se reproducía el cable de la agencia Efe en que se afirmaba que el ex primer ministro de la antigua República Democrática Alemana (RDA) Hans Modrow se encuentra en Cuba invitado por Fidel Castro para compartir sus experiencias en la transición con líderes cubanos.
La información de Efe se basaba en una declaración del académico alemán radicado en México Heinz Dieterich.
''Tuvo una invitación personal de Fidel para estar diez días en La Habana y compartir sus opiniones y puntos de vista con personajes de la política cubana'', explicó Dieterich, según Efe.
Dieterich, uno de los ideólogos del llamado "socialismo del siglo XXI'', mantiene frecuentes contactos con el gobierno cubano, pero también ha escrito sobre la necesidad de una transición en la isla. En este sentido, se destacó un artículo suyo en que se cuestionaba las declaraciones del canciller cubano Felipe Pérez Roque durante el VI período ordinario de sesiones de la VI Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular.
Mientras Roque llamaba al apoyo popular, sobre la base de ideas y convicciones y pide predicar con el ejemplo, y proponía impedir a toda costa el surgimiento de una nueva burguesía, como medidas imprescindibles para salvar al Estado Revolucionario, Dieterich afirmaba que esa estrategia no se sostenía.
En un artículo en Rebelión, sostenía el analista alemán: "Apelar a la disciplina revolucionaria y los valores éticos en las actuales circunstancias de Cuba, tener que ser como Fidel o el Che, no cambiará el panorama general de la situación, porque las condiciones objetivas no sostienen ese discurso".
La presencia de Modrow en la isla desde el 10 de febrero, conocida por la prensa y el público, ya que éste viajó a Cuba para presentar su libro En misión histórica en la Feria del Libro de La Habana, sirvió para desatar las especulaciones.
Pero lo curioso del caso es que la fuente de origen de la versión es el mismo diario brasileño. Folha de S.Paulo publicaba una entrevista telefónica, realizada a Dieterich, en que éste afirmaba: ''Modrow se encuentra en este momento en Cuba en pláticas confidenciales. Estoy seguro que va a plantear a las autoridades cubanas que sin participación popular, sin reformas, el socialismo histórico no puede sobrevivir hoy en día''.
Sin embargo, mientras que el cable de Efe, reproducido en El Nuevo Herald el 22 de febrero afirmaba que, según Dieterich, Modrow ya "se ha reunido con Fidel y Raúl Castro, con el presidente del Parlamento cubano, Ricardo Alarcón, y con el vicepresidente y ministro de Economía cubano, José Luis Rodríguez'', en la entrevista de Folha de S.Paulo no se hacía referencia a las supuestas reuniones con Fidel y Raúl.
Mientras en la información del diario brasileño aparece que Dieterich afirmaba que ''Modrow fue invitado a través de una carta personal de Fidel Castro para compartir sus experiencias en Cuba'', también se aclaraba que el periódico alemán Berliner Kurier, que le había realizado una entrevista personal a Modrow en La Habana, no informaba de la ''la invitación personal de Fidel''.
Ahora Modrow ha salido a desmentir a Dieterich.
De acuerdo a un cable de hoy sábado de la agencia Efe, ''el ex primer ministro de la extinta República Democrática Alemana (RDA) Hans Modrow negó hoy estar en Cuba para asesorar a su gobierno en la transición a un régimen más abierto, como había afirmado el politólogo alemán Heinz Dieterich''.
''No sé que intenciones tiene Dieterich para hacer esta declaración, pero no es cierto'', dijo Modrow al diario berlinés Junge Welt, afín al poscomunismo alemán, agrega el cable de Efe.
''Modrow, de 80 años, explicó que se encuentra en La Habana desde mediados de febrero, pero que acudió con la intención de presentar su libro In historischer Mission (En misión histórica)'', añade Efe.
Además de que en época de incertidumbre crecen los rumores, parece proliferar por todas partes un entusiasmo excesivo, un ansia de ofrecer recomendaciones o simplemente imaginarlas.
Fotografías: cubanos en Santiado de Cuba, en la región oriental del país (Rolando Pujol/EFE).

viernes, 22 de febrero de 2008

La diplomacia de las cañoneras


El aspirante a la nominación republicana, el senador John McCain, emitió una declaración en respuesta a los comentarios del senador Barat Obama sobre la posibilidad de una reunión, sin precondiciones, con el futuro gobernante cubano, de resultar electo presidente.
Por lo pronto, en La Pequeña Habana pueden dormir tranquilos: McCain es fiel a la vieja retórica de guerra fría que ha caracterizado a la mayoría de los políticos republicanos, al tratar sobre el tema de Cuba, en los últimos años. Nada nuevo. Casi mejor afirmar de que no hay noticia. Sólo por dejar constancia.
Dice McCain: ''No hace mucho el senador Obama se mostró favorable de la normalización total de las relaciones con la Cuba de Fidel Castro. La pasada noche dijo que de resultar presidente se reuniría con el nuevo líder de la isla prisionera ‘sin condiciones previas'. Así que Raúl Castro obtiene una audiencia con el nuevo presidente norteamericano, y todo el prestigio que se deriva de la misma, sin tener que poner en libertad a los prisioneros políticos, permitir la prensa libre, los partidos políticos y sindicatos, y sin permitir un observadores internacionales en elecciones libres''.
''En su lugar, el senador Obama dice que el se reuniría con el dictador cubano sin que se tomaran estos pasos, con la esperanza de que de las conversaciones puedan resultar mejoras para el oprimido pueblo de Cuba. Reunirse, hablar, mencionar la esperanza puede parecer un enfoque acertado en una legislatura estatal, pero es peligrosamente ingenuo en la diplomacia internacional, donde los oprimidos miran a Estados Unidos con esperanza y los adversarios desean hacernos daño''.
Me pregunto qué clase de diplomacia quiere practicar McCain de resultar electo, ¿La de las cañoneras?
Vea el texto de McCain en inglés en Cuban Triangle, de donde Cuaderno de Cuba tomó la información.
Fotografía: fieles cubanos asisten a una misa oficiada por el secretario de Estado del Vaticano, Tarcisio Bertone, el 21 de febrero de 2008, en la Plaza de la Catedral de La Habana (Alejandro Ernesto/EFE).

Los poderes de la Asamblea


La designación el próximo domingo del nuevo Consejo de Estado y del presidente que sucederá al líder cubano, Fidel Castro, tras casi medio siglo en el poder, dará carácter formal al proceso de sucesión ya iniciado, de acuerdo a un cable de la agencia Efe.
La Asamblea Nacional del Poder Popular, órgano parlamentario unicameral de la isla, quedará instalado el 24 de febrero para una legislatura de cinco años en un acto en el que tomarán posesión de sus escaños los 614 diputados ratificados en los comicios del pasado 20 de enero y se elegirá a su nueva presidencia.
A continuación se pondrá a consideración de los diputados el proyecto de candidaturas para elegir al Presidente, primer vicepresidente, cinco vicepresidentes, secretario y al resto de los miembros del Consejo de Estado.
La lista es elaborada por la Comisión de Candidaturas Nacional, conformada por representantes de los ''órganos de masas'' (el sindicato único, la federación de estudiantes universitarios, la de Mujeres y otras asociaciones), tras entrevistar a cada uno de los 614 diputados, que eligen de entre sus miembros a los postulantes.
Esa información se presenta en forma de ''candidatura de consenso'' al pleno de la Asamblea Nacional, constitucionalmente el ''órgano supremo del Poder del Estado''.
La Asamblea es el órgano encargado de acordar las reformas constitucionales, velar por la constitucionalidad de las leyes y declarar el estado de guerra en caso de agresión militar.
Tiene capacidad de revocación y modificación de las disposiciones del Consejo de Estado y de sus miembros.
El Parlamento se reúne en dos sesiones ordinarias por año y puede ser convocada extraordinariamente por el Consejo de Estado o a solicitud de la tercera parte de sus miembros.
En el quinquenio que concluye sólo ha aprobado las cinco leyes de Presupuesto presentadas por el Gobierno y una ley orgánica, la de Fiscalía Militar.
El Consejo de Estado se define en la Carta Magna como ''el órgano de la Asamblea Nacional del Poder Popular que la representa entre uno y otro periodo de sesiones'' y a los ''fines nacionales e internacionales, ostenta la suprema representación del Estado''.
La Constitución no establece el número de vicepresidentes -en la actualidad cinco y un secretario- y de componentes -en este momento 31- que debe tener.
Sus decisiones son aprobadas por voto simple de sus miembros y convoca las elecciones, dicta decretos leyes, da a las leyes ''en caso necesario'' una interpretación general y obligatoria, y decreta la movilización general cuando la defensa del país lo exija.
Asimismo, declara la guerra o concerta la paz, cuando la Asamblea se halle en receso y no pueda ser convocada con la ''seguridad y urgencia necesarias''.
Tiene la función de impartir instrucciones de carácter general a los tribunales a través del Consejo de Gobierno del Tribunal Supremo, al igual que a la Fiscalía General.
El presidente del Consejo de Estado es el jefe del Estado, el del Gobierno y ostenta la Jefatura Suprema de todas las instituciones armadas del país.
Propone a la Asamblea los miembros del Consejo de Ministros y la sustitución de éstos, y tiene la potestad de declarar el Estado de Emergencia.
La Constitución establece que en caso de ausencia, enfermedad o muerte del presidente del Consejo de Estado lo sustituye en sus funciones el primer vicepresidente.
El Consejo de Ministros es el máximo órgano ejecutivo y administrativo y constituye oficialmente el Gobierno de la República.
Está integrado por el jefe de Estado y de Gobierno, que es su presidente, los vicepresidentes, los ministros y el secretario y ''demás miembros que determine la ley''.
Fuera del organigrama estatal, la Constitución establece que "el Partido Comunista de Cuba, martiano y marxista-leninista, vanguardia organizada de la nación cubana, es la fuerza dirigente superior de la sociedad y del Estado''.
A él corresponde organizar y orientar ''los esfuerzos comunes hacia los altos fines de la construcción del socialismo y el avance hacia la sociedad comunista''.
Cuba es el único país comunista que contempla los cargos de primer secretario y segundo secretario del partido, responsabilidades que ostentan Fidel Castro y Raúl Castro, respectivamente.
Fidel Castro anunció su renuncia a continuar al frente del Consejo de Estado pero continúa siendo el primer secretario partidario, si bien, delegó provisionalmente esa función en su hermano Raúl el 31 de julio de 2006.
La elección del primer secretario del Partido es atribución del Congreso Comunista de Cuba, que de acuerdo a sus estatutos debe reunirse cada cinco años, aunque la última vez que se reunió fue en 1997.
Fotografía superior: una mujer atiende a sus plantas en un balcón habanero (Javier Galeano/AP).
Fotografía izquierda: un carpintero trabaja dentro de un edificio en construcción en La Habana (Javier Galeano/AP).
Fotografía derecha: un hombre con una camiseta con la imagen del Che habla con un policía (Javier Galeano/AP).