jueves, 15 de enero de 2009

El reencuentro (im)posible


El escritor y profesor Ernesto González ha enviado a Cuaderno de Cuba un artículo en que plantea:
"Los extremos siempre han sido cómodos, por su misma naturaleza fracturada. Estar bien posicionado en cualquier extremo acerca el horizonte, minimiza o disuelve los conflictos que no pertenezcan a la estructura del Yo/lo mío (mi historia, mi familia, mi casa, mi cuenta de banco, mi...), no perturba excesivamente eso que conocemos como 'identidad' y valida todas las opiniones que expresemos. El Ego en su máximo esplendor.
Cuando se habla de Cuba, generalmente se hace desde esa óptica. El régimen es terrible porque ha invalidado (e invalida) esta estructura del Yo, la supedita al Nosotros (que es una noción), o es irremplazable porque hace predominar el Nosotros sobre el Yo (que se convierte entonces en una noción). Y se acude a toda esa batería de calificativos que no describen la realidad, y que después de cincuenta años de diferendo ya ni siquiera son capaces de señalarla, radicalizando más la moraleja de la socorrida fábula Zen.
¿Hasta qué punto son objetivas las razones que esgrimen uno u otro bando? ¿Dónde terminan las consecuencias del embargo para la economía de la Isla y empiezan las culpas de una estructura que margina la iniciativa personal? ¿Cuál sería el efecto real en Cuba de lo que conocemos como libertad de expresión, cuando en su mayor promotor, Estados Unidos, se está obligado a ser políticamente correcto? ¿Por qué separamos el condicionamiento masivo dirigido al consumo, del condicionamiento masivo impuesto por la ideología? ¿Es que, por ejemplo, en Cuba no puede cambiarse de canal, apagar el televisor o hablar con el vecino?¿Cómo puede el mismo gobierno que invade un país y justifica las torturas, abogar por derechos humanos? ¿Por qué cuando se habla de la prostitución en Cuba, se hace con un tono que magnifica el problema en la Isla y lo desconoce en el resto del mundo? ¿Por qué los ejecutados en la silla eléctrica en Texas no cuentan cuando se habla de los tres cubanos fusilados en el 2003, por intentar secuestrar un avión? ¿Secuestrar un avión es terrorismo dentro Estados Unidos, pero 'búsqueda de libertad' cuando ocurre en el aeropuerto habanero?''.
Ernesto González, escritor cubano residente en Chicago, ha trabajado para Riverside Publishing, publica en revistas locales y ha enseñado español en la East-West University y en la escuela Cultural Exchange. Sus novelas Habana Soterrada, Memorias de una Bodega Habanera, Descargue Cuando Acabe y Bajo las Olas, publicadas por BookSurge, están disponibles en amazon.com y lulu.com. En la actualidad trabaja como traductor en el periódico en español Hoy, del Chicago Tribune.
El artículo completo aparece en Cuaderno Mayor. Para leerlo, pinche aquí.
Fotografía: una bandera cubana izada en una casa de La Habana, en esta imagen tomada el 26 de diciembre de 2008 en La Habana (Alejandro Ernesto/EFE).

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