jueves, 29 de enero de 2009

No renovarán contrato a firma de seguridad


En una medida a celebrar, Irak no le renovará el contrato a la empresa de servicios de seguridad Blackwater Worldwide. Por otra parte, el gobierno de Barack Obama estudia no ampliar su contrato con la firma, según The Washington Post.
El pasado diciembre un informe del panel de asesores del Departamento de Estado recomendó al gobierno norteamericano no renovar a Blackwater el contrato de servicios de seguridad para los diplomáticos estadounidenses en Irak. Esta recomendación llegó después de que seis miembros de esta empresa fueran acusados del homicidio de 14 ciudadanos iraquíes -entre ellos algunos niños- y dejar heridos a 20 por un tiroteo en Bagdad en 2007. Los vigilantes formaban parte de un convoy de vehículos blindados cuando decidieron usar la táctica del fuego de supresión y usar ametralladoras y lanzagranadas contra la población civil en el centro de la capital iraquí, informa el diario español El País.
Blackwater es una firma de seguridad y entrenamiento de personal de custodia, con sede en Moyock, Carolina del Norte, con cientos de empleados trabajando en Irak. Muchos de los que laboran en la firma son ex miembros de cuerpos de élite de las fuerzas armadas estadounidenses. El gobierno del ex presidente George W. Bush se caracterizó por emplear guardias privados de seguridad, tanto en Afganistán como en Irak.
Las corporaciones militares privadas han crecido notablemente en la última década, de acuerdo a un artículo aparecido en la revista The New Republic en noviembre de 2002. Cumplen funciones que las fuerzas armadas norteamericanas se vieron imposibilitadas de llevar a cabo, luego de una reducción de casi dos millones de efectivos tras el fin de la guerra fría. A veces sus miembros son considerados especialistas de alto nivel de protección y defensa. Otras se les llama paramilitares o simplemente mercenarios.
En abril de 2004, escribí un largo artículo para Encuentro en la Red, donde señalaba:
empleo de contratistas militares puede resultar, en algunos casos, una vía costosa y reprobable para esquivar restricciones legales. Ha ocurrido con anterioridad. Nada garantiza que no vuelva a ocurrir. Los costos de los servicios de seguridad se han multiplicado en los últimos meses, en la medida en que la violencia tras el derrocamiento de Sadam Husein ha derivado de robos y saqueos a ataques motivados por fines ideológicos contra los ocupantes.
Como resultado, 'los gastos de protección, que en Irak se consideraban alrededor del 10 por ciento del costo de los contratos de reconstrucción, se han incrementado entre el 25 y el 30 por ciento desde que el primer contratista llegó al país', cita The Baltimore Sun en su edición del 18 de marzo. La combinación de inseguridad, costos excesivos y diferencias culturales e ideológicas no hace más que echar combustible a una situación de por sí explosiva.
No se trata de culpar al gobierno republicano por el empleo de soldados de fortuna. Es una práctica generalizada, que con anterioridad ha tenido resultados negativos. Durante la administración del ex presidente Bill Clinton, empleados de DynCorp participaron en un caso conocido de trata de blancas en Bosnia. Hace unos pocos años, una docena de empleados de esta compañía supuestamente estuvieron involucrados en la venta de prostitutas de Europa del Este, en al menos un caso se trató de una niña de 12 años. Varios de estos empleados incluso filmaron una violación, de acuerdo con The New Republic.
La misma compañía se vio envuelta en un caso en Perú, en abril de 2001, donde se derribó un avión que trasladaba misioneros norteamericanos y en el que murieron una mujer y su bebé de siete meses. No es vincular las acciones indebidas de una compañía, en determinado país, con el papel que desempeña otra en una situación y territorio diferentes. Blackwater y DynCorp actúan con independencia en dos países distintos. Pero se debe destacar la falta de controles necesarios en una situación muy peligrosa. Son norteamericanos que mueren y matan, con independencia de si llevan o no uniforme.
Se debe señalar que hasta el momento no hay informes de que miembros de las corporaciones militares privadas hayan realizado actos cuestionables en Irak.
Sin embargo, los temores que evidenciaba el artículo se cumplieron y el señalamiento de que hasta entonces no habían informes de acciones incorrectas por parte de esta compañía de seguridad hoy ha quedado superado por el tiempo''.
Reproduzco en Cuaderno Mayor el artículo a que hago referencia. Para leerlo, pinche aquí.