martes, 3 de febrero de 2009

Dos análisis y un reportaje


Dos analistas examinan hechos y posibilidades, después del primer año de gestión de Raúl Castro, mientras que una periodista recorre La Habana y le toma el pulso a la vida cotidiana y la cultura popular de la isla. Todo ello en la Revista de Cultura Ñ del diario argentino Clarín.
Para el historiador cubano Rafael Rojas, el gobierno cubano no avanza mucho, mientras que pensar en eludir el tema de derechos humanos y democracia ante Europa y América Latina, en tanto se consolida una nueva elite de poder, es quimérico.
''La Revolución , en cualquiera de sus acepciones, cumple 50 años, pero el último gobierno cubano, el de Raúl Castro, llega apenas a su primer aniversario. Si hubiera que hacer balance del primer ejercicio de esta administración, asumiéndola desde las normas analíticas de cualquier democracia del planeta, diríamos que el gobierno del menor de los Castro se ha caracterizado por dos cosas: levantar una expectativa de reformas económicas -no realizadas- y diversificar las relaciones internacionales de la isla'', especifica Rojas. Vea su artículo aquí.
Por otra parte, para Anabella Russo, entre los argumentos que apoyan la idea de que la isla iniciará una etapa de transición se destaca la cuestión del liderazgo. La revolución se realizó y se mantuvo bajo la figura de Fidel quien, más allá de sus méritos, no pudo resolver en cuarenta y ocho años el tema de la sucesión en términos democráticos.
''Debemos reconocer que la sucesión de los liderazgos carismáticos es un problema en sí mismo y no exclusivamente de Cuba, pero se agudiza en los sistemas de partido único donde otras alternativas dentro y fuera del propio sistema están vedadas'', añade Russo, quien considera que hasta ''el presente Raúl ha cumplido manteniendo los niveles de gobernabilidad, incrementando los contactos con la región latinoamericana e iniciando algunos cambios económicos pragmáticos que no involucran desafíos ideológicos a la revolución. Sin embargo, él también es un integrante de la generación revolucionaria que en algún momento deberá dejar el poder. Eso pasó en la ex URSS y en China''. Para leer su análisis, pinche aquí.
Olga Cosentino estuvo en La Habana, durante la celebración de los 50 años de la Revolución. Su percepción es que algunas cosas mejoraron, entre ellas el transporte, y que, en medio de ironía, fiesta y necesidades, se espera más.
''En los negocios céntricos la actividad comercial no se diferencia de la de cualquier ciudad latinoamericana, aunque no existen carteles de marcas o empresas, lo que redunda en saludable ausencia de contaminación visual. El vestuario de cubanas y cubanos es absolutamente informal y se hace imposible detectar moda o tendencia alguna, aunque se ven zapatillas vistosas, brillos, tatuajes y piercing. Lo que se ofrece siempre a la comprensión de todos es el humor de los cubanos. '''Ahí tienes el edificio de ETECSA', señala Rubén, un joven ingeniero y ocasional guía turístico santiaguero, cuando se le pregunta por una empresa telefónica donde gestionar un celular. 'Significa 'Estamos Tratando de Establecer Comunicación Sin Apuro', agrega en seguida con un guiño'', escribe Cosentino. Para leer su reportaje, pinche aquí.
Fotografía: un mercado de La Habana el 20 de septiembre de 2008 (Alejandro Ernesto/EFE).

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