jueves, 5 de febrero de 2009

Festival de música antigua


En este comentario se reproduce la crónica de la periodista Andrea Rodríguez, de la AP, sobre el Festival de Música Antigua en La Habana. Cuba no sólo cuenta con un destacado compositor de música barroca dentro del ámbito latinoamericano, Esteban Salas, sino con intérpretes especializados en esta música, como el Conjunto Música Antigua Ars Longa.
El VII Festival de Música Antigua también contó con un homenaje al compositor alemán Georg Friedrich Händel por el aniversario 250 de su fallecimiento.
El encuentro, que se extenderá hasta el 8 de febrero, festejará también los 15 años de vida artística del Conjunto de Música Antigua Ars Longa, que dirigen los cubanos Teresa Paz y Aland López, como indica la nota de Rodríguez.
Entre los intérpretes destacan la clavecinista estadounidense Kathleen McIntosh y el conjunto Croatian Baroque Ensemble de Croacia, mencionados por Rodríguez, así como la orquesta Solistas de La Habana, la orquesta de cámara Música Eterna, el Coro Nacional de Cuba y la soprano Bárbara Llanes, bajo la dirección del maestro Guido López Gavilán.
A continuación, lo escrito por la periodista de la AP:

ANDREA RODRIGUEZ/AP
LA HABANA

Parece una catedral europea pero no lo es. Suena como si se interpretara una partitura barroca pero su ''sabor'' es tropical: Cuba quiso demostrar con su Festival anual de Música Antigua que la isla tiene un patrimonio destacado también en este campo.
La apertura el miércoles por la tarde de una exposición de instrumentos de cuerda longevos y la puesta en escena el pasado sábado de la ópera de cámara San Ignacio de Loyola (Virreinato del Río de la Plata, siglo XVII), una pieza muy rara atribuida a Domenico Zipoli y Martin Schmit, fueron los dos puntos culminantes del evento, que se desarrolla toda esta semana.
''Es importante validar nuestro patrimonio'', indicó Miriam Escudero, una de las organizadoras de este VII Festival de Música Antigua y quien no pudo ocultar su emoción de ver en sendas vitrinas algunas guitarras de seis órdenes, una fídula oval o una viola de rueda, originales y réplicas.
La exposición de estos instrumentos musicales del barroco y renacimiento, incluyendo un pianoforte del siglo XVIII, se realizó en el Museo de la Ciudad a pocas cuadras de los viejos oratorios o iglesias convertidas en centros culturales que sirven ahora de sede a los conciertos del género.
El Festival fue organizado por el Conjunto Ars Longa, que también festejó sus 15 años de fundado, y la Oficina del Historiador de La Habana. Y como en años anteriores, se programó en el casco histórico de la ciudad, patrimonio de la UNESCO y ampliamente restaurado.
Se cuenta con la presentación de obras ''recopiladas desde el siglo XVI hasta el siglo XIX porque nosotros, en América, tenemos barrocos tardíos'', indicó la musicóloga Escudero.
''Durante mucho tiempo no valorizamos este patrimonio lo suficiente y un festival es un espacio para destacarlo, para hacerlo sonar'', agregó la especialista.
El evento, explicó Escudero, comenzó en el 2000 como jornadas o encuentro pero debido al interés que despertó se fue consolidando como festival.
Este año, entre los invitados especiales están la clavecinista Kathleen McIntosh; la presidenta de la sociedad de laúd de Francia, Pascale Boquet y su compatriota, el luthier Didier Jarny, quien además impartirá un curso a jóvenes cubanos interesados en construir instrumentos de cuerda pulsadas antiguas.
Además habrá este jueves una presentación de la Croatian Baroque Ensemble. En estos nueve años el evento fue pasando de un pequeño encuentro de expertos a un suceso cultural, manifestó Escudero. "Es difícil porque conseguir todos los instrumentos y el financiamiento es costoso'', dijo.
Sin embargo la ejecución de las partituras continentales o europeas pero por americanos siempre trae algunas sorpresas para los invitados, señaló la musicóloga.
''En nuestras interpretaciones el ritmo tiene una presencia tremenda, una intención diferente. Hay una superposición de timbres que a veces no están en la partitura'', explicó Escudero, para quien precisamente este elemento hace la diferencia entre la música barroca de otras latitudes y la americana.
''Lo que más a los europeo les emociona es nuestra sensualidad'', señaló. ''No es una sensualidad vulgar, (es) una especie de complicidad que tiene que ver con nuestra idiosincrasia''.
Para escuchar el Conjunto Música Antigua Ars Longa, pinche aquí, aquí y aquí.
Fotografía: Plaza de San Francisco de Asís. Cuaderno de Cuba agradece a Javier Santos por la autorización para poder usar esta foto.

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