viernes, 6 de febrero de 2009

Sobre los viajes a Cuba


Llama la atención un párrafo, en la última reflexión de Fidel Castro sobre el presidente norteameriano Barack Obama y el posible cambio en la línea política de Washington hacia Cuba.
Castro hizo notar que Rahm Emanuel -quien el jueves afirmó que la nueva administración permanece atenta a los cambios políticos y electorales en la comunidad cubana de Estados Unidos- aseguró que serían autorizados los viajes y el envío de remesas de los cubanoamericanos a la isla, pero ''del derecho a viajar de los ciudadanos norteamericanos, ni lo mencionó''.
Interesante que Castro haga referencia a un tema que se debate entre bastidores en Washington y todavía no ha salido a la luz pública. ¿Es la sagacidad política que siempre lo ha caracterizado, el contar con excelentes fuentes de información o una mezcla de ambas?
Es evidente que el líder comunista cubano toma partido por el permitir a todos los norteamericanos que viajen a Cuba. Si bien es un punto de vista válido, compartido por una parte de la comunidad exiliada, en estos momentos la táctica del exilio no debe fundamentarse en este aspecto.
Lo que los exiliados reclamamos es que Obama cumpla su promesa electoral, cuando el 23 de mayo de 2008 dijo en Miami que tan pronto fuera elegido presidente levantaría las restricciones de viajes y el envío de remesas a los cubanos en la isla. Pues bien, ya es presidente. ¿Qués espera?
Echar abajo las restricciones que impiden a los norteamericanos viajar a Cuba es otro paso importante, pero que merece una discusión en el Congreso. Se trata, por lo tanto, de un proceso que toma más tiempo. Para permitir a los cubanos viajar a Cuba cuando lo consideren necesario, y enviar el dinero que quieran y puedan, basta una orden ejecutiva.
Fotografía: un cartel mostrando la imagen del líder Fidel Castro en la puerta de un establecimiento en La Habana, en esta foto del 30 de enero de 2008 (Javier Galeano/AP).

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