miércoles, 4 de febrero de 2009

Una fanática argentina


Para la cineasta argentina Carolina Silvestre, los matices no existen cuando se habla de Cuba. En estos momentos resulta hasta curioso encontrar igual nivel de entusiasmo —mejor sería decir fanatismo—, pero quizá se explique como una superstición argentina.
''En Cuba los medios defienden intereses, no voy a decir que no. Pero el tema es que el 98 por ciento de la sociedad apoya esa revolución. Entonces, tal vez por eso se dice que en los medios de Cuba no puede hablar la sociedad civil. No, ¡por favor!: tienen columnas, son hipercríticos, no hay sociedad más crítica que la cubana. Y existe sociedad civil en Cuba. No es verdad que no existe. Además, hay 300 organizaciones no gubernamentales que representan a economistas, a gente de la cultura, etcétera'', dice Silvestre en una entrevista que aparece en Página/12.
La entrevista está relacionada con la proyección en Argentina del documental Hechos, no palabras. Los derechos humanos en Cuba, dirigido por Silvestre, quien es además vicepresidenta del Instituto Nacional de Cine y Artes Visuales (INCAA). La cinta, estrenada hace dos años, podrá verse gratuitamente y será presentada por la responsable de prensa de la Embajada de Cuba, Zulan Popa.
De acuerdo a la información de Página/12, la cineasta grabó 80 horas de material que contiene entrevistas a funcionarios, intelectuales y ciudadanos de la isla. Un fragmento del documental, que puede verse aquí, muestra al canciller cubano, Felipe Pérez Roque, a varios participantes que regresan de una manifestación y al presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular, Ricardo Alarcón. El fragmento dura cinco minutos, pero permite llevarse una idea del documental: pura propaganda política.
Me parece que incluso en la isla es difícil encontrar en estos momentos a un realizador dispuesto a hacer una apología tan cruda, salvo que sea una versión encargada por algún organismo, como por el ejemplo el Ministerio de Relaciones Exteriores.
En su conversación, Silvestre se manifiesta igualmente libre de la menor duda, sobre la maravilla que es la sociedad cubana. Dice que en la isla ''existe la libertad de prensa, demuestro que existe la libertad de culto; demuestro que, a pesar de que hay un partido único, ese partido no participa en las elecciones, con lo cual es realmente ridículo pretender mostrarle al mundo que en Cuba no hay elecciones''.
Agrega que en Cuba hay elecciones cada dos años ''y participa todo el mundo. Empiezan eligiéndose desde la base hasta que llegan a una cúpula. Y no necesariamente tenés que ser del Partido Comunista. La herramienta electoral de ellos es el propio pueblo cubano, no es un partido político. El Partido Comunista Cubano acompaña en la dirección del proyecto que tenga el Ejecutivo, el Legislativo y el Judicial. Otra cosa es la falacia de que no existe una división de poderes en Cuba'', subraya Silvestre en la entrevista en Página/12.
El tema cubano parece apasionar a Silvestre. Tuvo a su cargo la investigación periodista y el guión del documental Bloqueo: la guerra contra Cuba, dirigido por Daniel Desaloms. También tiene un blog, que actualiza esporádicamente, referido sólo a Cuba.
Fotografía: turistas en La Habana en julio de 2006.

Bouguereau, sociedad y erotismo

La obra de William-Adolphe Bouguereau recorre con facilidad y simpleza dos mundos afines y contradictorios: la pintura de la segundad m...