domingo, 29 de marzo de 2009

Cucu en la tierra con diamantes


Cucu Diamantes, ese nombre que más que recordar reclama una imposición de copiarle a cualquiera —ya sea una película de Robert Rodríguez y Quentin Tarantino, los Beatles o un corrido mexicano— es el nuevo rostro de la música cubana en el exilio. Digo rostro porque no hay mucho que hablar de la voz, y su actuación lo que más aporta es cierto desparpajo del que nunca ha carecido el género. Pero sería un error caracterizarla por lo que no es y mucho peor aún ponerse a encontrarle límites a lo que pretende. Difícil definir a esa mujer que por momentos hace todo lo posible por desbordar sensualidad y otras se comporta casi como una excéntrica; a veces ´´chea´´ en el escenario y aguda en más de una ocasión durante cualquier entrevista; alguien que sabe defenderse en un solar habanero y comportarse en una galería de arte en Roma; una artista que en un primer momento uno piensa que podría destacarse más con un mejor repertorio, para conocer luego que algunas de las composiciones que interpreta son de ella o que ha intervenido en su elaboración. Peligroso además. Cucu Diamantes es más un espectáculo que una cantante. Representa esa diáspora a la que ya no se puede llamar exilio y en la que lo cubano es una parte pero no un todo. No por gusto se declaró desde el principio partidaria de Obama, pero a Castro ni lo menciona. ¿Lo habrá olvidado? Qué alegría que así fuera. Uno la ve en un escenario y piensa que es la contrapartida ideal al fenómeno Buena Vista Social Club, y que está en las antípodas de aquella agrupación momentánea no sólo por su juventud y frescura, sino por esa falta de esencia que termina por definirla. Camaleónica siempre, hablando inglés con un fuerte acento o cantando como si fuera una española, va rumbo a convertirse, ¿o lo es ya?, en uno de los mejores ejemplos de una Cuba capaz de compensarlo todo —identidad, talento limitado, poca imaginación— con energía de sobra para desperdiciar.
Para leer más sobre Cucu Diamante, pinche aquí.
Para ver su video de la fiesta latina realizada durante la toma de posesión del presidente Barack Obama, pinche aquí.

Bouguereau, sociedad y erotismo

La obra de William-Adolphe Bouguereau recorre con facilidad y simpleza dos mundos afines y contradictorios: la pintura de la segundad m...