domingo, 15 de marzo de 2009

La derrota al final de la jornada


En estos días circula por internet una "Declaración del Colegio Nacional de Periodistas de Cuba en el exilio (Delegación NY/NJ)'', que dice en algunos de sus párrafos:
"El Colegio Nacional de Periodistas en el Exilio (CNPCE) Delegación NY/NJ en su reunión mensual correspondiente al mes de Febrero de 2009, acordó por unanimidad, mostrar mediante esta carta abierta dirigida directamente también a los congresistas, senadores electos, y al presidente saliente y entrante, su enorme disgusto por el menosprecio que de la comunidad cubana ha hecho el ex presidente George W. Bush al no concederle el perdón al patriota Eduardo Arocena, y a varios cubanos que aún permanecen en prisión por huir, en un avión secuestrado, de la dictadura castrista.
El exilio histórico, los cubanos dignos y miles de personas, incluso de otras nacionalidades que apoyan la causa de Cuba libre, le enviaron al presidente Bush cartas, tarjetas, correos electrónicos, y firmas mediante una página en Internet, creada expresamente para pedirle el perdón de Eduardo Arocena. El presidente Bush quedó en deuda con los cubanos desde el mismo día que salió electo, pues gracias al voto cubano americano de La Florida ganó las reñidas elecciones del año 2000.
Lamentamos profundamente que el senador y los congresistas cubano americanos no hayan utilizado toda su influencia y proximidad con la pasada administración para lograr la libertad de nuestro compatriota. Los periodistas cubanos de la Delegación NY/NJ consideran inexcusable que no hayan hecho esta importante gestión. La patria está por encima de todo, incluso de los intereses personales o partidos políticos''.
Confieso mi ignorancia respecto a esta organización. No conozco a nadie que forme parte de sus filas. Creo que existe algo similar en Miami. Nunca me ha interesado, pese a que desde hace más de 16 años trabajo en el principal periódico de esta ciudad. Creo además que ninguno de mis colegas pertenece a este ''Colegio''. Tengo la impresión de que se trata de un grupo cuyos miembros gastan más en tinte de pelo que en bolígrafos. Soy del criterio de que no hay que pretender que alguno de ellos sepa encender una computadora. Algo que, por otra parte, resulta un alivio.
Sin embargo, considero que tienen motivos para estar ofendidos. La ira es justa entre quienes comparten sus puntos de vista. Sólo que me parece patético el reclamo que realizan, lastimera la prosa, pura ruina el estilo. El fracaso puede ser decoroso, pero también hay quienes no saben llevarlo con recato. Lamentable el mensaje de estos exhibicionistas de la derrota.
Fotografía: tumbas en el Cementerio de Colón en La Habana.

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