lunes, 23 de marzo de 2009

Nuestro hp


El escritor Mario Vargas Llosa continúa defendiendo al neoliberalismo, y es de los que ven en las crisis financieras sólo una catarsis, y no la pérdida de millones de empleos, como ha ocurrido en este país.
En una entrevista que hoy publica el Corriere della Sera, Vargas Losa considera a Silvio Berlusconi un ''caudillo, pero democrático''. No sale tan bien parado, sin embargo, el presidente venezolano Hugo Chávez. En fin de cuenta, que cuando se trata de juzgar con el rasero ideológico, el novelista no escapa a la regla de: es un hijo de puta, pero es nuestro hijo de puta.

Bouguereau, sociedad y erotismo

La obra de William-Adolphe Bouguereau recorre con facilidad y simpleza dos mundos afines y contradictorios: la pintura de la segundad m...