domingo, 26 de abril de 2009

El factor Canadá


Canadá siempre ha sido un actor más que discreto en la compleja trama de las relaciones entre el gobierno de La Habana y las relaciones con el resto de las Américas, incluidas por supuesto los limitados vínculos de la isla con Estados Unidos.
Ahora, sin embargo, parece que el gobierno de Canadá está dispuesto a jugar un papel más activo y visible. A las declaraciones del primer ministro canadiense tras la Cumbre de las Américas se une ahora la visita, el próximo mes, de Peter Kent, ministro de Estado para Asuntos Exteriores (Américas) en el gabinete canadiense.
Uno de los aspectos interesantes en el juego de especulaciones, esperanzas y realidades en que se han convertido los posibles vínculos futuros entre Washington y La Habana, es que el gobierno de Barack Obama necesita realizar varios tanteos antes de lanzarse a fondo en una negociación, al tiempo que sabe que ésta sólo puede ser conducida de forma directa con las autoridades cubanas, si espera aunque sea un éxito mínimo.
No creo que para esta función la Casa Blanca deposite su confianza en algún país latinoamericano, incluido Brasil. O al menos no va a depender sólo de los resultados que, por ejemplo, la misma Brasilia lleve a cabo o prometa realizar. Para los norteamericanos, y Obama no es una excepción, por muy multirracial que sean sus orígenes, el Sur es otro mundo, y siempre es mejor confiar en su vecino del Norte.
Es por ello que el posible papel de Canadá no sería nada despreciable. No hay que olvidar que durante la Cumbre de las Américas, fue el propio Obama quien respondió a un periodista que él siempre aprendía mucho de Canadá.
En esa misma reunión, celebrada en Trinidad y Tobago, el primer ministro canadiense, Stephen Harper, dijo estar a favor de levantar el embargo económico contra La Habana, aunque calificó el régimen cubano de ''dictadura comunista''.
''Si queremos ver un desarrollo positivo en Cuba (…) si queremos romper el modelo económico socialista estatal, no creo que el embargo sea la forma de lograrlo. Evidentemente también estaríamos a favor de otro método'', declaró Harper en una conferencia de prensa durante la cumbre.
El primer ministro conservador destacó que la postura histórica de Canadá es distinta de la de Estados Unidos, pero añadió: ''Sabemos muy bien que Cuba sigue siendo una dictadura comunista y también nos preocupamos por cuestiones de derechos humanos, de libertad y de democracia''.
Canadá y España se disputan el tercer lugar entre los socios comerciales de Cuba.
Fotografía: turista canadiense de visita en Cuba.

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