viernes, 31 de julio de 2009

Lo visible y lo invisible


Dos de las interrogantes fundamentales, tras la posposición indefinida del VI Congreso del Partido Comunista de Cuba (PCC), son si esta decisión obedece a un dictado de Fidel Castro o si su hermano y actual gobernante visible de la nación decidió que la próxima reunión partidista debe hacerse tras la muerte de su hermano, para que sea verdaderamente un congreso reformista.
Tras ambas especulaciones sólo caben las cifras, las apuestas de cuántos años de vida le quedan a los hermanos.
El general Raúl Castro pospuso indefinidamente el VI Congreso del gobernante Partido Comunista, que estaba anunciado para fines de año y debe aprobar decisiones cruciales, incluida la continuación del convaleciente ex mandatario Fidel Castro, o gobernante invisible, como primer secretario.
Un comunicado divulgado hoy por los medios informativos cubanos, todos oficiales, dice que el Congreso -el primero desde 1997- se aplazó porque necesita una preparación que no se ha completado e incluye el análisis económico de lo que se ha hecho ''y lo que hay que perfeccionar e incluso eliminar'', de acuerdo a un cable de la agencia Efe.
El documento cita decisiones adoptadas por el Comité Central del Partido Comunista de Cuba (PCC) en un pleno que encabezó el miércoles su segundo secretario, el general Raúl Castro, quien había anunciado el Congreso para fines de este año al asumir en el 2008 la presidencia que ejercía como interino desde el 2006.
Además, el gobierno redujo del 2.5 por ciento al 1.7 por ciento el crecimiento del 2009, en el segundo recorte de una previsión inicial del 6 por ciento, y anunció medidas ''difíciles y nada gratas''.
En las fotos que publica la prensa se aprecia junto a Raúl la silla vacía de su hermano, como es habitual desde que el 26 de julio del 2006 el líder cubano enfermó, cedió el mando ejecutivo y dejó de aparecer en público.
En un comunicado, Raúl Castro argumentó que el Congreso ''no puede ser un evento más'' porque ''lo más probable es que, por ley de vida, sea el último que encabece la dirección histórica de la revolución'', que lleva más de medio siglo en el poder.
Raúl tiene 78 años, Fidel cumplirá 83 el próximo 13 de agosto y el primer vicepresidente, José Ramón Machado, llegará a los 79 en octubre.
En la coyuntura actual, según el gobierno, ''el tema principal es la economía'', porque Cuba está "ante el imperativo de sacar bien las cuentas de lo que realmente dispone'', de cuánto tiene para vivir y desarrollarse.
La isla padece una depresión económica agudizada en los últimos meses por las repercusiones de la crisis financiera global y los destrozos por $10,000 millones que dejaron a fines del 2008 tres huracanes.
Esos fenómenos, sumados a la penuria crónica que vive Cuba desde que se desplomó hace casi dos décadas la Unión Soviética, tienen al único país americano que se dice comunista a punto de pasar de la falta de liquidez a la insolvencia, según analistas y diplomáticos.
El vicepresidente del Consejo de Ministros y titular de Economía y Planificación, Marino Murillo, anunció la reducción de la meta de crecimiento para el 2009 y los nuevos reajustes en un informe que presentó al pleno del Comité Central.
Murillo señaló que el 2010 ''será igualmente difícil'' para Cuba e indicó que a partir de ahora se deben cumplir ''premisas'' económicas como la ''descentralización'' de los productos y servicios ''que más ingresos aportan'', y garantizar que los aumentos de producción reduzcan importaciones.
Según el comunicado, Raúl ''alertó'' sobre la importancia de que los cubanos comprendan que las medidas son ''difíciles y nada gratas, pero sencillamente inaplazables''.
''La revolución está decidida a enfrentar los graves efectos negativos de la compleja situación que vive hoy la economía mundial y el derivado de nuestras propias insuficiencias'', dijo.
Aseguró que el pueblo cubano ''sabe crecerse ante las dificultades'' y resaltó ''la rápida y positiva reacción'' ante las medidas adoptadas en junio para disminuir el consumo de energía.
También llamó a ''estimular el debate y la sana discrepancia'' para encontrar las mejores soluciones, y agregó que "el trabajo ideológico debe brindar argumentos sólidos, favorecer el intercambio de criterios y eliminar lo superfluo, la fanfarria y la simple repetición de consignas''.
''Cuanto se ha alcanzado en el incremento de la capacidad defensiva del país, confirma que cuando se adoptan medidas adecuadas y se controla correctamente su ejecución, se obtienen resultados'', añadió Raúl.
Insistió en que ''el frente económico'' es "esencial'' para la seguridad nacional, y destacó que la producción de alimentos es un asunto de ''máxima prioridad'' ante los altos precios del mercado mundial y ''para estar en condiciones de enfrentar situaciones aún más complejas''.
Este sábado Raúl presidirá una sesión ordinaria de la Asamblea Nacional, durante la que se espera el anuncio de nuevas medidas económicas.
Fotografía: tienda de víveres en La Habana, en esta foto del 30 de julio de 2009 (Javier Galeano/AP).

Bouguereau, sociedad y erotismo

La obra de William-Adolphe Bouguereau recorre con facilidad y simpleza dos mundos afines y contradictorios: la pintura de la segundad m...