viernes, 14 de agosto de 2009

Jóvenes cubanos consideran que no es justo que Miami sabotee concierto de Juanes


Mientras crece la polémica fuera de Cuba por el concierto que Juanes anunció para septiembre, muchos jóvenes dicen que ''no es justo'' que desde Miami saboteen el espectáculo por razones políticas, pues ellos serán las únicas''víctimas'', según constató Efe en las calles de La Habana.
Ajenos a los reclamos de grupos del exilio y de personajes contrarios al régimen castrista que han protestado por la iniciativa del cantante colombiano, los más jóvenes en Cuba ya se están organizando la vida para asistir el domingo 20 de septiembre al concierto en la emblemática Plaza de la Revolución, dice la agencia cablegráfica española en un cable desde La Habana.
''Para mi, ir a ese concierto sería un delirio, es una tremenda alegría para la juventud. No creo que sea justo que nos la quiten, que quieran impedir que venga a conocernos y cantarnos'', dijo a Efe Oleydi, estudiante de 17 años.
Relató que en su barrio del centro de La Habana ''hay mucho entusiasmo'' y ''la gente se está poniendo de acuerdo'' para asistir al evento con los amigos y toda la familia.
''Lo más completo sería que vinieran todos los invitados, pero si viene Juanes solo, igual la vamos a pasar bien'', añadió Oleydi.
Después de que Juanes dio a conocer su intención de reeditar en Cuba el concierto ''Paz sin fronteras'', que realizó en 2008 en la frontera colombo-venezolana, el exilio cubano ha criticado su iniciativa y ya algunos de los artistas invitados declinaron participar.
Los medios informativos cubanos, todos oficiales, han guardado silencio sobre la polémica, pero en las calles muchos se han enterado por lo que les cuentan los amigos con acceso a Internet o a las antenas que permiten recibir señales de televisión extranjera de forma ilegal.
''Juanes no tiene que perder más tiempo intentando razonar con gente que lo único que quiere es llevarle la contraria a Fidel y Raúl (Castro)'', dijo a Efe Brian, taxista de 25 años que está siguiendo ''el caso'' mediante el canal estadounidense Univisión con una antena prohibida.
''Al final, el único perjudicado es el pueblo, porque al Gobierno le importa un pito si Juanes viene o no a cantar, que nadie se engañe'', agregó.
Algunos de los entrevistados por Efe no quieren ni pensar en la posibilidad de que el concierto llegue a cancelarse y dijeron estar "cansados'' de que todo lo relacionado con Cuba se discuta en el marco de la política.
''Nosotros no vamos a ir a un Primero de Mayo a la Plaza de la Revolución, vamos a ir a escuchar a Juanes y sus invitados'', señaló Odelsis, estudiante de 24 años.
En su opinión, en Miami ''han hecho un gran globo por gusto, para sacar noticia y porque Juanes vive allí'', pero recordó que ''nadie protestó'' cuando la banda estadounidense Audioslave o los australianos de Air Supply tocaron en la Tribuna Antiimperialista de La Habana.
''Cometen el error de vincular política con arte y, si se cancela, las víctimas vamos a ser nosotros, que lo estamos esperando'', señaló.
Aunque intentan salirse de las lecturas políticas que han puesto en peligro "su'' concierto, muchos en La Habana dejan entrever en sus opiniones el conflicto histórico entre los que abandonaron la isla y los que se quedaron.
Yasmani Monzón, de 22 años, cree que son ''absurdas'' las protestas porque Juanes eligió a la Plaza de la Revolución como escenario, o porque invitó al cantautor cubano Silvio Rodríguez, al que los exiliados de Miami acusan de ''cantante del régimen''.
''Tiene que cantar con Silvio porque es una figura insigne de la música cubana que fue perseguida al inicio de la revolución y siguió cantando y se quedó aquí con nosotros'', afirmó Monzón, para quien los artistas "deben sentir orgullo de ir a un país y que les permitan actuar en su plaza más importante''.
''No soporto que los que se fueron le pongan el cartelito político a todo y vengan a sabotear la vida de los que nos quedamos'', apuntó.
Mauricio, músico de 27 años, piensa que ''la combinación música, Habana y paz son suficientes para sacar a relucir el conservadurismo y la ceguera política de Miami''.
''Quizás todas las respuestas a las preguntas sobre este concierto son políticas, pero ¿el centro del mundo es Miami?'', resaltó.
''Ese concierto no es tan importante, la música no te salva la vida, solo te ayuda.
Pero está claro que prefieren ver a Juanes en la Arena de Miami, comiendo palomitas de maíz, sin pensar que en la Plaza (de la Revolución de La Habana) estaría alegrando a los cubanos''.
Fotografía: un niño salta en una plataforma, el 13 de agosto de 2009, al frente del Museo de la Revolución en La Habana, donde se realizaron diversas actividades en homenaje al líder de la revolución Fidel Castro en su cumpleaños 83 (Stringer/EFE).

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