miércoles, 5 de agosto de 2009

La caverna a la carga

A continuación un cable de Efe, donde se muestra que los elementos más recalcitrantes del exilio de Miami tienen un nuevo pretexto para mantener su algarabía:

SONIA OSORIO/EFE
MIAMI
El exilio cubano repudió hoy el concierto que ofrecerá el cantante colombiano Juanes en La Habana el 20 de septiembre próximo por considerar que se convertirá en ''cómplice'' del régimen cubano al no denunciar las ''violaciones que se cometen'' en Cuba.
Varias organizaciones anticastristas consultadas por Efe calificaron de ''inmoral'' que el artista desdeñe la situación de los cubanos y algunas amenazaron con boicotear a Juanes cuando visite Miami mediante protestas y la destrucción de sus discos.
Ninoska Pérez, directiva del Consejo por la Libertad de Cuba (CLC), dijo a Efe que los cubanos en la isla necesitan democracia y solidaridad y no un concierto en el que se ignorará la ''opresión'' a la que están sometidos desde hace 50 años.
''Los conciertos apolíticos no existen, la indolencia es el peor de los males porque al no tomar posición ante una dictadura, un régimen que es criminal, estás convirtiéndote en cómplice de ellos'', afirmó.
Juanes, que según dijeron algunos activistas cubanos con el concierto se cambió la camisa negra por una roja, en alusión a una canción del ganador de doce Grammy Latinos, planea cantar junto a otros doce artistas internacionales el Día Mundial de la Paz.
Su representante, Fernán Martínez, dijo hoy a Efe que el gobierno cubano ''ya aprobó'' que el concierto se celebre en la Plaza de la Revolución y Juanes está invitando a cantantes de diversos países como Argentina, España, Estados Unidos, México y Puerto Rico.
Por Cuba participarán los artistas Silvio Rodríguez, Amaury Pérez y el grupo de salsa
Los Van Van.
Aseguró que se trata de un ''concierto totalmente apolítico, no habrá menciones políticas ni en favor ni en contra de ningún gobierno. Esto es un evento de paz, de armonía, de relaciones, un concierto blanco para la sociedad civil de Cuba''.
Martínez reclamó que el exilio cubano no ha dicho una palabra en contra de la reciente presentación de la Orquesta Filarmónica de Nueva York en Cuba y por la visita de varios artistas estadounidenses como Benicio del Toro.
''¿Por qué no protestan?, ¿por qué tienen que hacerlo ahora con Juanes y esta delegación cultural?'', se quejó.
Aunque el concierto carece de tintes políticos, el intérprete de A Dios le pido, La vida en un ratico y Mi sangre seleccionó a Cuba por tratarse de un país ''que está en conflicto desde hace mucho años y la población civil ha estado aislada de Hispanoamérica y de EE.UU.'', según su representante.
Pero aclaró que ''el concierto es para la sociedad civil'': ''no estamos trabajando con el Gobierno. La idea es darle a los jóvenes la oportunidad de que conozcan artistas a los que nunca han visto''.
Una explicación que hizo fruncir el ceño a los activistas cubanos de Miami.
Para Pérez lo ideal sería que Juanes denuncie que en Cuba no se han celebrado elecciones en 50 años y pida la liberación de los presos políticos.
Orlando Gutiérrez, secretario nacional del Directorio Demócratico Cubano (DDC), coincidió en señalar que si el artista no pide en voz alta por la libertad de los presos políticos y del pueblo cubano en general ''es una patraña y colaboración con el régimen castrista''.
''Es inmoral porque lo que hay en Cuba es una dictadura que lleva 50 años oprimiendo al pueblo, condenada por Amnistía Internacional y por la comunidad internacional por la violación de los derechos humanos'', declaró.
''Querer ignorar eso bajo una fraseología de concierto blanco o concierto por la paz es hacerle una traición al pueblo cubano'', enfatizó.
Miguel Saavedra, de Vigilia Mambisa, consideró que Juanes en vez de cantarle a la ''tiranía castro-comunista'' debe denunciar las ''graves violaciones'' de los derechos humanos que hay en Cuba y la "cruel situación de 50 años de dictadura''.
"Me parece que Juanes se cambió la camisa negra por la roja'', expresó Saavedra y adelantó que en el próximo concierto del artista colombiano en Miami organizará una protesta en la que destruirán sus discos.
Fotografía: Una protesta frente al edificio de The Miami Herald-El Nuevo Herald en Miami, con Saavedra al frente, en el año 2006 (Roberto Koltún-El Nuevo Herald).

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