viernes, 7 de agosto de 2009

Las penurias no terminan con la muerte


Ni siquiera cuando mueren terminan las penurias de los cubanos, revela un reportaje publicado hoy por el diario oficial Granma, que enuncia ''insensibilidad'', ''burocratismo'' e ''indolencia'' de los servicios funerarios estatales, así como ilegalidades y descontento de la población, informa la agencia Efe.
''Hasta nuestra redacción llegan criterios sobre la falta de sensibilidad hacia los familiares y el fallecido, la mala y tergiversada información sobre cómo realizar los trámites, los engorrosos caminos que hay que transitar para llegar a la cremación y la innecesaria dilación del doloroso momento'', dice el artículo.
''A ello se suma el ambiente de algunas funerarias, cuyas condiciones materiales impiden un óptimo servicio'', anota el diario portavoz del gobernante Partido Comunista.
El reportaje detalla el caso de un anciano muerto en La Habana, que había pedido ser cremado, y los sufrimientos de su familia en "los vericuetos del sistema''.
''La muerte ocurrida en el municipio de Cerro, el traslado hacia la funeraria La Nacional (Centro Habana), luego hacia el Instituto de Medicina Legal (Cerro), más tarde hacia la funeraria Maulines (Arroyo Naranjo) y por último hacia el crematorio de Guanabacoa, hablan del tortuoso procedimiento''.
El diario denuncia que el sufrimiento de los deudos se prolonga debido a diferencias entre los servicios funerarios y los hospitales sobre quién debe extraer las vísceras de los cadáveres antes de la cremación, porque los médicos dicen que solo lo hacen cuando hay razones clínicas para una necropsia.
El director del Hospital Salvador Allende, Efrén Acosta, explicó que si no hay dudas sobre la causa de la muerte que requieran una autopsia, la evisceración deben hacerla los servicios necrológicos, que a su vez apuntan a los hospitales.
''Sin embargo, hasta el hospital también llegan las dificultades. Ni siquiera este tipo de necropsias se realizan por estos días por el mal estado de su incinerador, el cual tuvo que dejar de funcionar desde hace casi tres meses'', prosigue el periódico.
El único país de América que se proclama comunista padece una aguda recesión económica que afecta a todos los sectores y que ha obligado al Gobierno que preside el general Raúl Castro a reducir del 6% al 0,7% la meta de crecimiento de 2009 y a recortar el consumo de combustibles y otros productos.
Pero, Granma no solo critica las deficiencias materiales y el deterioro de las funerarias, sino también la atención que prestan los servicios estatales a los familiares.
''Teóricamente los funcionarios ubicados en el sistema de atención necrológica están dotados de la capacidad para tratar a las personas en estos momentos amargos, y, sin embargo, el mecanismo falla porque la rutina aflora y su buen aliado el burocratismo protagoniza''.
El diario advierte que al complicarse una gestión con exceso de trámites y viajes, se abren las puertas a ''conductas ilegales y arbitrarias'', y que las deficiencias de los servicios funerarios favorecen que algunos las aprovechen para lucrarse.
Granma cita quejas de deudos de personas obesas que dicen que en una funeraria rechazaron cremar los cadáveres por la campaña de ahorro de energía del Gobierno.
La directora de los servicios necrológicos de La Habana, Mercedes Costa, desmintió que haya una ''orientación'' oficial para ahorrar combustibles rechazando cadáveres de obesos, pero dijo que es cierto que en La Nacional no reciben a los de más de 120 kilos.
''El daño en el refractario provoca que al quemar los fallecidos con más de 250 libras de peso corporal se derrame la grasa, ocasionando un alto riesgo de incendio interno (...) lo cual nada tiene que ver con ahorrar energía'', explicó la funcionaria.
Fotografía: un camión que transporta cubanas atraviesa un puente en Soroa, el jueves 6 de agosto de 2009 (Franklin Reyes/AP).

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